viernes, 27 de mayo de 2016

FRANCOFONIA de Alexandr Sokurov





INTIMA Y PERSONAL

Totalmente personal, Francofonía es la última película del ruso Alexandr Sokurov, cuya presentación oficial ocurrió durante el Festival de Venecia en Agosto pasado, y que esta semana ha sido estrenada en Buenos Aires. Dado que la película tiene mucho que ver con el Museo del Louvre, muchos pensaron que la nueva obra de Sokurov sería una nueva versión de "El Arca Rusa" ambientada en dicho museo. Pero la realidad no es así. El museo francés es solo una excusa para que Sokurov reflexione sobre la política y el arte.

Documental ficcioanlizado, o falso documental que encuentra antecedentes en películas como "Zelig" de Woody Allen, "El Ciudadano Bob Roberts" de Tim Robbins, o "I´m Still Here" de Cassey Affleck, está absolutamente regido por la subjetividad. Sokurov no solo está detrás de las cámaras sino también es la voz conductora del relato. Un relato que va y viene muy ligado con el Método del Fluir de la Consciencia, una especie de monologo interior en la que aflora el inconsciente del relator, en el que se yuxtaponen imágenes y pensamientos íntimos, sensaciones y recuerdos. De esta manera Sokurov nos va envolviendo con su narración, yendo y viniendo en el tiempo, tratando de exponer una visión casi trágica, acaso aleatoria de la Historia del Arte.

Es que en su visión pesimista son las mismísimas guerras la que han permitido tanto el rescate como la destrucción de miles de obras de arte. Mientras comienza su obra hablando por Skype con el capitán de un barco que traslada cuadros durante una feroz tormenta en medio de mar, uno se pregunta: Cuál es el destino de ese marino? Cuál el de las obras que transporta? Pero más allá de eso, apela a la figura de Napoleón Bonaparte quien es presentado no solo como un emperador educado y militar victorioso, sino también como un rescatador de las obras de arte de los territorios conquistados, y uno de los principales benefactores del Louvre. Hay acaso en esta puesta de Sokurov una insinuación de que los mayores museos del mundo están nutridos por obras provenientes de la conquista y el saqueo cultural?

No obstante ello, la medula de su relato se ubica durante la 2da Guerra Mundial. Allí concentra la mayor parte de su tesis donde termina preguntándose por qué el Museo del Hermitage fue destruido durante el sitio de Stalingrado y el Louvre fue salvado por la misma mano alemana invasora de París? Porqué la historia presenta tan desiguales consecuencias? Sokurov se pregunta qué hubiera pasado si el Mariscal Pétain hubiera defendido Paris en lugar de rendirse y entregarla mansamente al invasor? Qué si Pétain no se volviera un colaboracionista nazi que al final de la guerra le valió su degradación y condena a muerte, aunque años más tarde la pena capital fuera conmutada? Y allí comienza un gran discurso que reflexiona sobre el Arte y la Política, y el ejercicio del poder capaz de salvar o condenar una obra de su destrucción. Aparecen entonces un militar alemán y un civil francés. Se trata de Jacques Jaujard, quien en 1940 fuera nombrado Director de Museos Nacionales y de la Escuela del Louvre, y el Conde Franz Wolff Metternich,   un alemán quien durante la ocupación nazi fue nombrado por Hitler como curador y protector de los tesoros de arte de Europa. Ambos, casi silenciosamente, forzadamente cómplices, jugaron un rol fundamental en la protección del Louvre y la sobrevivencia de su patrimonio cultural en nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad en medio de una guerra mundial.

El film no solo exalta las diferentes cualidades de los museos, a los cuales se los puede observar como testigos de una época, rescatadores de artistas, conservadores de un patrimonio artístico y cultural, sino que también habla de la pasión, no ya la del artista, sino la de los propios curadores que con su labor no solo difunden el arte sino que también lo protegen como el rol que les cupo a los personajes centrales de este film. Es obvio también que sin pasión no existiría el arte.

La calidad formal de la película es extraordinaria. Muy pocos directores pueden lograr un film tan personal sino también de una rigurosidad y perfección técnica como la de Alexander Sokurov. El tratamiento de la imagen, los movimientos de cámara, la iluminación y las texturas logradas son de una perfección notable. Asimismo, la utilización de sonido y de la música generan un clima íntimo y envolvente. La película no solo entretiene como un relato sobre los avatares de la historia y el arte, sino que puede verse como un relato íntimo, un discurso solitario, una reflexión aguda sobre el arte y la politica, la pasión y el deseo del poder. Más allá de estos conceptos, debemos considerar que si bien todo artista puede identificarse con una determinada ideología, su capacidad de creación esta regida por la más absoluta de las libertades. Es en ese amplio aspecto donde Francofonía, y sobretodo la lucidez de Sokurov, encuentran su razón de ser.

sábado, 21 de mayo de 2016

MON ROI de Maiween


EL AMOR LOCO

Dijo alguna vez André Breton, uno de los padres del surrealismo, que "Lo que he amado, lo haya retenido o no, lo amaré siempre". El amor loco!!

Pero qué es el "amor loco", esa figura literaria que el cine francés ha tomado como bandera de sus películas de amor, viviéndolo tan surrealistamente a diferencia de otros cines, como el americano, donde priva la comedia romántica, o el italiano, tan impregnado de realismo.
Ese amor loco es un amor total, una búsqueda del "tú" absoluto y de lo infinito. Es un amor surreal, que a poco de comenzar se torna en un ideal inalcanzable. En su novela de 1937, Breton describe sus sueños,  vivencias, pasiones y anhelos  a partir de su encuentro con Jaqueline Lamba, el nacimiento de la hija de ambos, y un viaje por las Canarias. Esa vivencias no son otras que su caminar por las calles, tomar café en los bares, disfrutar del sol en las playas, dejándose llevar por  el azar. Lo azaroso es la búsqueda de lo que no se espera, la sorpresa, la belleza, el surgimiento del amor. Un amor pleno, intenso, alocado, delirante, loco.

Maiween Le Besco (Maiween),  actriz, guionista y directora , escribió y filmó "Mon Roi", su cuarto largometraje, bajo estas premisas.  Pero sus intenciones no quedan allí. "Mon Roi" es también un fresco sobre la sociedad actual, como si algunas de las premisas surrealistas de Breton se hubieran encarnado en la forma de vida que lleva adelante  esta nueva generación del año 2000.

Si hace unas semanas atrás valorábamos los resultados del nuevo film de Sergio Castellito "Nessuno Si Salva Da Solo" como una pintura de la aldea que describía al mundo en que vivíamos, debemos decir otro tanto del film de la directora francesa. Es que el film de Maiween adiciona a lo de Castellito dos elementos fundamentales. La popularización de el uso de las drogas y la necesidad de evasión  y de inconsciencia con que las nuevas generaciones encaran la adultez, casi al borde mismo de una especie de extensión de la adolescencia.

Aquí también, como en la sociedad actual, es la mujer el eje del relato.  "Mon Roi" es la tortuosa historia de amor de Toni (Emmanuelle Bercot), una joven abogada y de Georgio Milevski (Vincent Cassel), un empresario gastronómico con inclinaciones artísticas, durante un periodo de 10 años en los que dan lugar al nacimiento de un niño al que llaman Simbad. El nombre del niño es quizá otra muestra de la idea aventurera y fantasiosa de la vida de Georgio. Toni, por el contrario, es una mujer, que tiene raíces sobre la tierra. Incluso una carrera universitaria que la conecta con la realidad. Pero se enamora de Georgio, y Georgio…  se enamora "locamente" de ella. Él, sobretodo, es el personaje bretoniano, y de su mano, conducirá a la pareja en una escalada surrealista de difícil pronóstico. Será posible ese "amor loco" una vez que haya nacido Simbad?

En el comienzo del film, Tony esquía en una pista en los Alpes y sufre un accidente. A raíz de ello, es internada en una clínica de rehabilitación cercana, donde antes de comenzar un tratamiento, habla con una psicóloga. La misma le hace preguntas,  pero sobretodo, la induce a pensar que todo tiene su consecuencia. El azar no existe. Dónde estaba su cabeza cuando comenzaba a deslizarse cuesta abajo? Porqué se cruzaron sus skies provocándole la caída y la lesión en su rodilla?

El film transcurre entre su estancia en la clínica y los recuerdos de Tony. Por un lado, los deseos de rehabilitación, de cuidar su cuerpo, su materialidad, sus nuevos amigos de la clínica. Por el otro, la memoria de Tony, y el mundo surrealista de Georgio, "el amor loco" que siente por ella y que ella siente por él. El deslizamiento juntos en busca de un amor que se vuelve imposible. Dos mundos opuestos  aparecen en ello.  Dos estilos de vida. Realidad versus surrealismo. El loco amor versus la crudeza de todos los días, esa mismísima realidad de lo cotidiano, de la costumbre, del habito, de la repetición, del hartazgo: la rutina. Eso no que no pueden entender los jóvenes y creen que "a la vida hay que vivirla". Cuánto del surrealismo de Georgio hay en ello? Cuánto de ello choca contra la realidad sin poder modificarla?. Es acaso el "Amor Loco" solo un sueño, un deseo inalcanzable?

El film de Maiween es muy interesante. No solo está bien escrito y filmado, sino que para ello ha contado de la colaboración de dos actores estupendos. La trayectoria de Vincent Cassel  ("El Odio"," Lee mis Labios", "El cisne Negro"), habla por sí misma.  Por otro lado, Emmanuelle Bercot (también directora en "Backstage") se consagra como actriz dramática en el papel de Tony, alcanzando la Palma de Oro en Cannes 2015 a la Mejor Actriz. El resto de los elementos técnicos están a la par de lo comentado.

viernes, 13 de mayo de 2016

"45 AÑOS" de Andrew Haigh


"WHEN A LOVELY FLAME DIES, SMOKE GETS IN YOUR EYES" Jerome Kerr.

George y Kate están a punto de cumplir 45 años de casados. Viven jubilados en Inglaterra en una hermosa casa de campo. No han tenido hijos. Su deseo es festejar el acontecimiento haciendo una fiesta para sus amigos el sábado siguiente. El film comienza el lunes anterior a dicho día, y relata cada unos de esos días en la vida de esa pareja.
Pero el film va más allá de esa vida casi bucólica que llevan en las afueras de una pequeña ciudad. Ese mismo lunes en el que comienza la historia,  George se entera de una noticia que lo conmueve, y se la cuenta a Kate. Pero esa noticia los trasciende, los transporta y los envuelve en el pasado. El pasado es el extranjero, lo extraño, lo desconocido, lo perturbador. El pasado se vuelve humo, el humo nubla la vista. La razón enceguece.

Es allí donde los versos de la vieja canción de Jerome Kerr cantada por Los Plateros, favorita de Kate, comienza a hacernos pensar. Ha muerto el amor de George hacia Kate? Ha sido un amor de verdad? La noticia instala una duda. Y esa duda no deja ver la verdad, el pasado que han vivido juntos que  incluye no solo una total fidelidad del uno con el otro, sino también encierra lo que se han dicho y lo que nunca se han contado. Incluso, secretos del pasado, o el espacio de lo íntimo, algo de aquello de lo cual se es incapaz de compartir.

Como en "La Sospecha" (1941), con Cary Grant, donde el padre de la novia duda de las intenciones del novio,  o en La Sombra de una Duda (1943) con Joseph Cotton, donde la sobrina duda de la honestidad del tío,  ambas del maestro Alfred Hitchcock, la duda se instala en medio de un sentimiento profundo. Son dos verdaderas obras cumbres del Maestro. En "45 Años" es en Kate donde se instala la duda. Acaso el amor que ella ha vivido ha sido real. O ha sido una ciega que no ha querido siquiera mirar?. Es George quien ha amado a otra mujer toda su vida? La tragedia bordea al precipicio.

 Andrew Haigh, había dicho de su film anterior (Weekend, 2011) que sus personajes eran dos desconocidos tratando de averiguar quiénes eran. Es evidente que esa idea de desconocimiento, de extrañeza a pesar de la convivencia, es un tema de preocupación para Haigh. En éste, su nuevo film como guionista y director, basado en la obra de David Constantine "Another Country", George y a Kate hace 45 años que están casados pero repentinamente, aparece un factor de perturbación, una situación de su vida pasada que los vuelve 2 extraños. Es como si hubieran, de pronto, perdido sus identidades. Como si descubrieran algo que no habían compartido en su vida conyugal.  Es una noticia la que les provoca un shock perturbador, acompañado de reacciones diferentes del uno respecto al otro, y los  vuelve, por momentos, desconocidos. George se retrotrae hacia el pasado donde claramente reside una culpa que aún no ha perdonado. Trata de esconderse. Es un ser solitario, introvertido, al que le cuesta expresar sus emociones. Kate descubre un aspecto de su marido que la perturba y la incomoda. Ella es más abierta, más sociable. Quiere saber, pero teme herir y sobre todo, conocer una verdad que sabe no tiene que ver con ella pero la angustia.

Haigh maneja el material como si fuera una obra teatral. Sus personajes sufren una situación de encierro que se materializa en conflictos, en discusiones que siempre tienen lugar en la casa. Para ello utiliza tomas largas que airea adecuadamente para que el teatro no se imponga sobre el cine, y para que las pausas den lugar a la reflexión del espectador. En consecuencia logra un perfecto equilibrio entre texto e imagen, y sobre todo, mucha sinceridad. La actuación y la total entrega de los fabulosos interpretes que tiene a disposición hace el resto. La trayectoria de ambos da garantía a la empresa. No hace falta hablar de estos dos íconos consagrados del cine y del teatro inglés. Charlotte Rampling es Kate, tan brillante como lo había sido en su Annabella de "Adios, Hermano Cruel" de Giuseppe Patroni Griffi en 1971, su Lucía de "Portero de Noche", de Liliana Cavani en 1974, o su estupenda Marie Drillon de "Bajo la Arena" en el 2000. Sir Tom Courtenay es George, tan excelente en su papel como lo había sido su Colin Smith en "La Soledad del Corredor de Fondo" de Tony Richardson en 1962, su Billy Fisher en "Billy Lear" de John Schlesinger en 1963, y su Pasha de Dr. Zhivago de David Lean en 1965. Los años han pasado pero el talento se mantiene vigente.

Mención aparte para la estupenda fotografía de Lol Crawley, un fotógrafo inglés, todavía no muy conocido, de un talento descomunal, con sus grises y sus claroscuros da el tono justo de que necesita la imagen. La banda de sonido del film, con melodías mayoritariamente compuestas en la décadas del ´50 y del ´60, contribuyen con el resto de la ambientación de este notable film inglés.

lunes, 9 de mayo de 2016

AVE CESAR!! de Ethan y Joel Coen





  AVE HOLLYWOOD!!

No hay duda que los Hermanos Coen saben hacer cine. A esta altura de su carrera tienen varias obras maestras. Barton Fink, Fargo, o El Gran Lebowsky son solo algunas de ellas. Pero Ave Cesar!! sin ser una película fallida, es una película insípida, incolora, e inodora.

Su último film es un collage cinematográfico. Es cine dentro del cine. Al principio parece que la intención será desarrollar una idea sobre la creación fílmica y que la cosa pude derivar en algo parecido a Barton Fink (o incluso a La Noche Americana de Francois Truffaut). Pero a los pocos minutos de iniciado el film nos damos cuenta que nos es asi y que el objetivo de los Coen no se trata de un planteamiento filosófico y que el mismo carece de toda transcendencia. Si en Barton Fink el tema era el terror del escritor frente a la página en blanco. En Ave César!! pareciera ser que el terror puede estar radicado en la desaparición de la principal estrella de su rodaje. Pero no es asi. Solo se trata de una vuelta de tuerca parecida que enseguida se diluye. Y aunque por momentos la película se inclina por la sátira, en realidad se tratará de un gran homenaje al cine de los grandes estudios.

No obstante, la película se deja ver. Hay un personaje central, Eddie Mannix (Josh Brolin), que es una especie de "big boss" de un gran estudio. Es el tipo que vela por la seguridad y tranquilidad de las estrellas de cine del estudio. Consecuencia de los cual, anda detrás de todo. La filmación principal que más lo ocupa es Ave Cesar!!, una remake más sobre la crusificación de Cristo. Pero todo se trastorna cuando a su estrella principal, Baird Whilock (el mismisimo George Clooney) es secuestrado y por su liberación se piden 100 mil dólares de los años ´50. La película amenaza con transformarse en un policial en serio. Los Coen tienen algunos inolvidable como el ya mencionado Fargo. Pero tampoco será asi aunque ese será el elemento que mantendrá el interés de la pelicula casi hasta el final.

Mientras tanto,  Mannix tiene 4 o 5 filmaciones más a su cargo, con lo cual no da abasto para tratar de solucionar los diversos problemas personales que le plantean cada una de sus estrellas. Consecuencia de ello, Mannix corre de un set a otro solucionando problemas, y la película se transforma en un muestrario de la capacidad de los Coen para recrear géneros y evocar, e incluso homenajear, el pasado de más esplendor  que tuvo el Hollywood durante la época del "Star System". En síntesis, nos subirán a un tour de homenajes. Primero una cabalgata a cargo de Alden Ehrenreich parodiando al Llanero Solitario. Después una escena acuática a cargo de Scarlet Johanson rememorando a Esther Williams. A continuación otra con Channing Tatum rememorando a Gene Kelly y Frank Sinatra en On the Town. Más tarde un recuerdo para Bogart.


Como podrá intuirse, esta es una de esas películas llenas de estrellas que lleva a preguntarse para qué tanto cast si cada una solo se termina luciendo en una escena aislada, y no en el conjunto. La cuestión es que este nuevo film de los Coen es finalmente una película episódica que mantiene diversas líneas narrativas que solo muestran, en este caso, una inútil pero extraordinaria capacidad narrativa que solo está al servicio de una pelicula amable y pasatista. Un film bien hecho que no quedará ni como una obra importante en la filmografía de los Coen, ni mucho menos, como un film recordable. Eso sí, muy probablemente, se convierta en una de esas películas que serán repetidas una y mil veces en los canales de cable de tv.

sábado, 7 de mayo de 2016

NESSUNO SI SALVA DA SOLO de Sergio Castellito




PINTA TU ALDEA Y PINTARÁS EL MUNDO (LEÓN TOLSTOI)

El cine italiano de posguerra ha tenido diversos momentos de esplendor. El primero fue el nacimiento del neorrealismo italiano. Su auge duro unos 15 años y dejó obras y directores capitales: Roma, Ciudad Abierta (1945) y Paisá (1946) de Roberto Rosellini; Lustrabotas (1946) y Ladrones de Bicicletas (1948) de Vittorio de Sica; La Tierra Tiembla (1948) de Luchino Visconti. En 1960 el neorrealismo sufre una vuelta de tuerca. La Dolce Vita de Federico Fellini, quien también había contribuido al neorrealismo con obras fundamentales como La Strada (1954), da por terminado el periodo donde la pintura social de la reconstrucción italiana da lugar a los primeros signos fatuos de una nueva sociedad que ya no quiere oír hablar de la guerra y muestra preferencias por la comedia, quiere diversión más que drama, dando nacimiento al reinado de la "Commedia alla italiana", un tipo de comedia característico que comienza a manifestarse a mediador de los ´50 y alcanza su mayor esplendor en las décadas de ´60 y del ´70 con un grupo de directores (Mario Moniccelli, Luigi Comencini, Dino Risi, y Ettore Scola entre otros) y un grupo solido de actores, muy versátiles todos, tan aptos para la comedia como para el drama, como lo fueron Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi,y Nino Manfredi que ponen al cine italiano en top del cine internacional. En los 80 comienzan a desaparecer los grandes maestros y empieza una renovación muy grande. Como suele suceder, el cine italiano entra en crisis y solamente da muestra de vida a traves de obras aisladas como Cinema Paradiso (1988) que no solo se trasforma en un éxito de público sino también hace famoso a su director Giuseppe Tornatore. A partir de ese momento, más allá de la siempre vigencia de Scola, aparece buenos directores que realizan buenas películas aunque no logran sostenerse en el tiempo. Tal vez Nanni Moretti sea la excepción a todo ello, consagrado con una obra tan personal como Caro Diario. No obstante, hay una temática recurrente en estos nuevos directores que es la transformación de la familia moderna, es decir, el mayor protagonismo social que asume la mujer saliendo de su casa, yendo no solo en busca de trabajo sino también de realización personal. Esta temática nadie la ha tratado en el cine internacional mejor que el cine italiano. En los últimos años el mismo Moretti con La Habitación del Hijo y Mia Madre, Cristina Comencini con El Más Bello Día de Nuestras Vidas (2002), Mimmo Calopresti con Prefiero el Rumor del Mar (2003), el mismo Castellito con Un loco Amor (2004, ), Kim Rosi Stuart con Libero (2006), Tiza Cobi con La Pivellina (2010) han dado prueba de ello. Y el caso que nos ocupa, tal vez sea uno de los mejores análisis de la familia moderna que hayamos visto últimamente.

No obstante ello, "Nesuno Si Salva Solo" abreva también en otros cines y complementa sus visones. Deberíamos viajar en el tiempo para encontrarnos con algunos de sus antecedentes más directos: Escenas de la Vida Conyugal (1975)de Ingmar Bergman, o un poco más cercanas, la trilogía de Richard Lynklater, o el notable trabajo de Sam Mendes en Sólo un Sueño (2008) con Leo Di Caprio y Kate Winslet.

En "Nesuno…", Castellito toma la pareja de Gaetano y Delia y la analiza desde el mismo momento del nacimiento de esa relación hasta el momento presente. No interesa la convencionalidad de la historia tantas veces vista. Interesa en cambio, la fuerza arrolladora de lo que relata, una fuerza autodestructiva que va más allá del amor y los deseos que se instala en la pareja en forma centrífuga, como queriéndolos expulsar a uno del otro más allá del respeto de todas las convencionalidades que el mundo de la pareja acarrea. No importa ni el amor ni casamiento que han contraído que los une como esposos, ni el nacimiento de los hijos, ni el apoyo o el ejemplo de los padres. Es como si la pareja moderna fuera vulnerable no solo a las amenazas internas de su propio desgaste sino también a las amenazas del mundo exterior. Ese es el gran problema que plantea el film de Castellito. La falta de compatibilidad de la pareja con el mundo externo que le es hostil. El asunto se trata de cómo mantener el equilibrio interno de la pareja sin traicionarnos a nosotros mismos, es decir, sin dejar de ser quienes somos, y sobre todo, tratándonos de realizar a nosotros mismos fuera del hogar, fuera de toda protección en el contexto externo, es decir, en el ámbito de nuestros trabajos, de nuestras vocaciones. Seguir siendo nosotros, sin perder individualidad, a pesar de formar una pareja, tener hijos, y especialmente, en la situación particular de la mujer que trabaja fuera de su hogar. El cambio en la condiciones laborales de la sociedad moderna ha sido tan grande que no solo ha incorporado a la mujer al mundo del trabajo, sino que también ha expulsado al hombre. En consecuencia, no solo se han modificado las formas laborales sino también, ciertas cuestiones hereditarias de la división hogareña del trabajo. Más allá de ello, hoy en día el obrero industrial está siendo reemplazado por la robótica. Las mayores fuentes de empleo han pasado a ser las actividades de servicios y profesionales en la cuales es indistinta la cualidad masculina o femenina para realizar un trabajo. La inserción de la mujer en este mundo hace que ella salga de la casa mientras el marido permanece en ella. En este caso, Delia es una médica y Gaetano un escritor. Esta situación hará crisis fundamentalmente de la mano de los niños. Es como si el mundo se abriera en torno a lo más querido cuando el marido se tiene que hacer cargo de las tareas del hogar.

El film de Castellito encierra la acción durante una noche en el que el matrimonio, ya separados, se encuentra a cenar con la excusa de discutir sobre la cuota alimentaria que el marido le tiene que pasar a su esposa. Están al borde del divorcio. No obstante, será una noche de revisión de un estado de las cosas. Revisarán la historia de un amor.

Castellito, un hombre proveniente del teatro, realiza un cine, ya sea como actor o como director, comprometido con su tiempo. Este es su sexto film y a su vez su mejor film. En esta oportunidad se reunió con dos actores estupendos: Riccardo Scamarcio y Jasmine Trinca (ya habían trabajado juntos en "La Mejor Juventud"), que asumieron sus papeles con un total compromiso y entendimiento de los mismos. Es una pelicula difícil manejada fundamentalmente por las tensiones internas de la pareja que retrata. Para ello se vale de un mecanismo donde desarticula los tiempos cronológicos de la historia que narra, de manera tal que eso le permite viajar por esos tiempos tanto internos como externos de cada uno de los miembros de la pareja. Va hacia el pasado y vuelve al presente sin una continuidad lineal necesaria pero destacando acercamientos y tensiones que no hacen otra cosa que derivar en el presente que Delia y Gaetano están viviendo. Las acciones son intensas. El film tiene nervio y realidad. Se nota el manejo dramático que realiza el director. Su puesta es ascética, despojada, puntual. No hay distracciones. Emplea el primer plano para destacar los sufrimientos y los goces. Todo adquiere un significado. Los decorados juegan un papel importante en cada una de las escenas pero no se notan. Pero lo que prevalece son la palabras y las acciones que derivan de ellas. Los diálogos claros y precisos e informan al espectador sobre las diversas circunstancias que han conducido a la pareja a la situación que están viviendo. También es destacable la calidad del maquillaje que permite rejuvenecer o envejecer a los personajes con una gran naturalidad, como así también la banda sonora que remarca las acciones del film sin molestar, aunque prevalecen las canciones de la época sobre la música incidental.

En síntesis, una gran pelicula de Sergio Castellito. Una obra de madurez que lo ubica en lo más alto del cine italiano actual y hace esperar de él un futuro promisorio. Un film que va más allá del retrato de una pareja en crisis, sino que observa la crisis misma de una sociedad que no encuentra la forma de equilibrar la realización personal con la realización profesional de sus miembros.

sábado, 16 de abril de 2016

KÓBLIC de Sebastián Borensztein




ESTADO DE SOSPECHA

Sebastián Borensztein es uno de los talentosos hijos de Tato Bores. Comenzó su carrera profesional en la televisión dirigiendo durante varias temporadas (1988-1994) programas de su padre, para después realizar los ciclos de Tiempo Final y Malandras en TELEFE. Su pasó por el cine ya registra 4 largometrajes realizados como guionista, productor y director, entre ellos, el más recordado es "Un Cuento Chino", que realizara en 2011.

Con "Kóblic", Borensztein vuelve al cine. Inspirado tanto en el cine negro americano como en el western, logra una película bien argentina, apoyado en gran medida por un elenco de lujo encabezado por Ricardo Darín, en el papel de Kóblic y Jorge Martinez, como el comisario del pueblo.

El film transcurre a fines de los 70 durante la dictadura militar. Kóblic es un oficial de la Armada que participa de los denominados "vuelos de la muerte". Una carga de consciencia comienza a inquietarlo y quitarle el sueño, hasta que finalmente, decide escapar, y esa fuga lo lleva a un pueblo perdido en medio de la llanura pampeana, donde transcurre la mayor parte de la película.

En "Kóblic" todo el mundo es sospechoso. Es que ese estado de sospecha permanente, era lo que se vivía en Argentina durante la dictadura militar. Cualquiera podía ser un subversivo. Cualquiera podía ser detenido por el mero hecho de no portar un documento. Kóblic deserta de la Armada y se transforma en una persona sospechosa. Obviamente, no es una persona cualquiera. Es un oficial de rango, más precisamente, un capitán. Un hombre que ha recibido instrucción militar, que tiene una disciplina, que sabe manejar armas, es mecánico y sabe comandar un avión. Su llegada al pueblo no pasará desapercibida. Al rato todos posan su mirada sobre su persona y se preguntan quién es.

El film, si bien tiene buen ritmo y está prolijamente hecha, carece de rigurosidad. En varias instancias, el guión cae en obviedades que no le permiten despegar como una obra de mayor envergadura. Por momentos, Borensztein se luce. Darín se encuentra frente a una ventana con la mirada extraviada, sumergido en sus pensamientos. Un soldado abre una puerta y le dice: Todo está listo, Capitán. Cinematográficamente, el director acompaña la caminata de Darín hasta el avión con un travelling de cámara que hace recordar al Kubrick de "Paths of Glory". Más tarde, se reitera repitiendo en 4 momentos diferentes la escena de los cuerpos tirados desde el avión al mar. Es cierto que ese es el motivo por el cual Kóblic quiere escapar de la Armada, incluso, tal vez de sí mismo. El problema es que con el transcurrir de la película, el personaje sufrido se va convirtiendo en un héroe de acción, un justiciero, cuando en realidad, es tan solo un represor que quiere escapar de sí mismo. En verdad, Kóblic es un personaje tan negro en su definición que las reiteraciones de los flashes del horror solo parecen querer humanizarlo cuando el guión solo se esmera en estereotiparlo.

En otro momento, Kóblic va a buscar al Comisario del pueblo. Va vestido con uniforme de la Armada. La escena remite a "La Hora Señalada", pero Kóblic no es el Marshall Will Kane. Parece que su ruta, su escape, busca un camino de justicia, pero paradójicamente, solo va en busca de venganza. Es como si se convirtiera en una contradicción permanentemente. Quiere escapar del horror, pero por lo contrario, va a su encuentro. y se sumerge aún más en él.

Borensztein acierta en la atmosfera de duda y sospecha en la que se desenvuelven sus personajes. Todos son lo suficientemente ambiguos y les es difícil adquirir credibilidad en un estado de cosas donde priva la sospecha. Pero es en la descripción del personaje principal donde reside la principal debilidad. Kóblic quiere escapar de una pesadilla que es la propia realidad. Sin embargo, no hace más que sumergirse en una pesadilla tras otra porque son sus propias acciones las que lo envuelven una y otra vez en la vorágine de violencia de la cual quiere escapar.

Film negro sobre una época negra. Fuera de Argentina, o para quienes desconozcan el contexto, las arbitrariedades del guión quedarán a la vista, y solo se destacará el prolijo trabajo de cámaras y un logrado ritmo narrativo que hacen de "Kóblic" un film entretenido. Más allá de ello, Ricardo Darín y Oscar Martinez están convincentes en sus personajes protagónicos y antagónicos. En el resumen, Borensztein queda en deuda, pero sin duda, narrativamente, avanza un casillero respecto de su trabajo anterior: "Cuento Chino".

miércoles, 13 de abril de 2016

TANGERINES (MANDARINAS) de Zaza Urushasze




AGRIDULCES MANDARINAS

"Tangerines" es una película simple y emotiva, realizada con gran inteligencia. Su director y guionista, Zaza Urushasze, es un georgiano de 50 años que tiene 3 largometrajes en su haber, y que no era muy conocido en el mundo del cine hasta que "Tangerines", con su nominación al Oscar a la Mejor Película Extranjera de este año, lo dió a conocer, y aunque su película no ganó el Oscar, es lo suficientemente buena como para abrirse camino, hacer una carrera comercial, estrenarse en estas playas tan lejanas a su procedencia, y lograr el aplauso del escaso público que va a ver este tipo de cine.

Estructurada casi como una obra de teatro al aire libre, transcurre en 1992, a tres años de la caída del Muro de Berlín, cuando comienza a producirse la desintegración de la Unión Soviética, lo cual da lugar a la instauración de 15 repúblicas independientes. La fiebre separatista se extiende y asume la lamentable forma de "guerras étnicas". Una de esas guerras la inició el levantamiento del pueblo de Abajasia, el cual formaba parte de Georgia, contra sus autoridades centrales. El conflicto se extendió y también intervinieron mercenarios, entre ellos, soldados chechenos. En ese marco se desarrollan las pasiones que viven los extraordinarios personajes de "Mandarinas".

En un lugar apartado al norte de Georgia, viven 2 vecinos estonios cuyas vidas consisten en la producción de mandarinas. Ellos son Ivo y Margus. Ivo es carpintero, y en su pequeño taller, fabrica los cajones en los que se empaquetan las mandarinas. Margus, su vecino de enfrente, se dedica a la recolección. Ambos tienen sueños diferentes. Ivo ama ese lugar, es su lugar en el mundo. Margus sueña con poder levantar la cosecha, venderla y con ese dinero, volver a Estonia, donde, a raíz de la guerra, ya se han trasladado las familias de ambos.

En ese lejano lugar parecen estar a resguardo de la guerra. Pero la guerra es cruel, y llegará hasta ellos. Una noche, los despertará una balacera. A la mañana siguiente, inspeccionando el lugar, se encontrarán con varios cadáveres diseminados y con dos soldados malheridos, a los cuales ayudarán. Uno será un georgiano. El otro, un mercenario checheno, que se odian a muerte.

Zaza Urushasze desarrolla su guión sobre el conflicto, con habilidad, y precisión. Y con sabiduría en la puesta en escena. Llevará al conflicto dentro de una casa, a la cual ha transformado en pequeño hospital de campaña. Y en ello, comenzara a emitir un poderoso mensaje antibelicista y pacifista, con rigurosidad formal no exenta de un ácido humor y poesía.

Margus: Georgianos contra Rusos… Y las mandarinas quedarán en los árboles.

Ivo: Qué quieres decir?

Margus: Esto es una guerra por mis mandarinas.

Ivo: Es lo normal. Luchan por la tierra.

Margus: Si, por la tierra donde crecen mis mandarinas.

El contraste de esas sierras tranquilas pobladas de arboledas de mandarinas transformadas en un medio hostil invadido por el crueldad de la guerra y la incomprensible imbecilidad humana. Por un lado, la lucha y la destrucción. Por el otro, el amor de un estonio (Ivo), un extranjero que ama una tierra que no es su tierra, pero es donde se ha afincado, ha vivido la mayor parte de su vida, ha criado a sus hijos, ha desarrollado su trabajo, no hace otra cosa que mostrar el otro lado de la estupidez, aquella que tiende al encierro de los pueblos, al mantenimiento del racismo, a los separatismos sin sentido.

Ivo no solo es el personaje protagónico, sino que es un personaje emblemático. En él se personaliza el pacifismo a ultranza, la política, la capacidad de diálogo, la solidaridad bien entendida, y sobre todo, el sentido de una autoridad que garantiza la paz, y en consecuencia el progreso. Afuera, en la guerra, solo reina el caos y la destrucción, y con ella, la perdida de la vida.

Ahmed: Anciano, vengaré a mi amigo. Eso es sagrado para nosotros, lo entiende?

Ivo: Matarás a un hombre durmiendo, o sea, inconsciente. Eso es sagrado? No lo sabía…

Este antagonismo entre lo interior y lo exterior marca los límites precisos de la estupidez humana. La cuestión es tan sencilla como que la autoridad incólume que produce Ivo dentro de su casa garantiza la paz entre los guerreros, y esa autoridad emerge de poner reglas claras, es decir, de establecer el imperio de la ley por sobre todas las cosas. En el sometimiento a la ley, se encuentra la paz. Afuera es todo lo contrario. Reina el caos y en consecuencia, cualquiera mata a cualquiera.

Es en su final donde el film adquiere la mayor potencia de mensaje. Bien elaborado, donde lo cinematográfico, es decir, cuando las imágenes prevalecen sobre los diálogos, el espectador entenderá silenciosamente a Ivo y su comunión con esa tierra, y su gente. Allí está todo lo que él ha vivido, su pasado y su presente. El hecho de partir, de escapar de la guerra, no es una solución para él. No le esperaría otra cosa que una peor soledad y el desarraigo.

Film notable de este director georgiano. Un canto pacifista absolutamente conmovedor, no carente de algún golpe bajo, pero no por ello descalificante. Su film es contundente. Su mensaje es sólido, sin medias tintas. Incluso es un film realista. No nos habla de acciones altruistas en el marco de una guerra. Nos habla del horror de la guerra y de la falta de diálogo entre las partes, consumidas por la ignorancia y el odio hacia el otro, por la discriminación indiferente, dejando de lado el recurso de la política. Acompañado de un grupo sobresaliente de cuatro actores, destaca el estoniano Lembit Ulfsak como Ivo y el georgiano Giorgi Nakashidze como Ahmed, el soldado checheno. Lucen también Elmo Nüganen con Markus y Misha Meskhi como Niko. Los rubros técnicos, fotografía, montaje y música, son irreprochables, y marcan también la altura de éste film.

domingo, 10 de abril de 2016

LEJOS DE ELLA de Jia Zhang Ke





MAS ALLÁ DE LAS MONTAÑAS

Jia Zhang Ke nació en Fenyang, Provincia de Shanxi, en China en 1970. Con 46 años, es uno de los del directores más prominentes del cine actual y va seguro a constituirse en gran maestro. En la actualidad ha filmado 4 largos y 12 documentales. Y ese espíritu documentalista que muestra su filmografía, es arrastrado a sus historias ficcionales, que en su mayoría, transcurren cerca de su pueblo y donde sus personajes se mueven en medio de la naturaleza y los ambientes que él tan bien conoce. Jia Zhang Ke es un poeta del cine.

Descubrí su cine en el BAFICI 2008, en el cual se proyectó "Naturaleza Muerta", filmada en su lugar de nacimiento, donde nos contaba una historia de desencuentros en Fenyang, que estaba siendo mudada de la orilla baja hacia la orilla alta del río Yankze, como consecuencia de la inundación que iba a provocar sobre sus tierras la puesta en marcha del la central hidroeléctrica de "3 Gargantas", la represa más alta y grande del mundo.

En "Lejos de Ella", Jia Zhang Ke vuelve a Fenyang para narrar la historia de 3 personajes en 3 momentos diferentes. Es la clásica historia de un trío amoroso que se perderá en el tiempo. Aquí el poeta referencia a otros poetas. "Lejos de Ella" encuentra, sobretodo, varios antecedentes en el cine francés. Dejando la aventura de lado, el trío de "Los Aventureros" de Robert Enrico, dan mucha carnadura a los personajes de Jia, y más allá, en la reflexión que provocan, está absolutamente presente el cine de François Truffaut: "Jules et Jim", "Las dos Inglesas", y "La Mujer de la Próxima Puerta".

Dividida en 3 capítulos: "Fenyang, 1999", "Fenyang, 2014" y "Australia, 2025", en el primero narra la historia dos adolescentes (Lianzi y Zhang), amigos desde la infancia pero diametralmente opuestos, que descubren el amor temprana y simultáneamente, y se enamoran de la misma mujer (Tao), constituyendo durante un tiempo, un trío inseparable. Después del año nuevo de 2000, Tao decidirá casarse con uno de ellos, aquel que se muestra con más ambiciones y capaz de alcanzar algún éxito en la vida, con quien tendrá un hijo al que llamarán Dollar. En el segundo capítulo, 14 años después, la vida los encontrará totalmente separados, cada cual por su lado, y físicamente lejos uno del otro, haciendo cada cual la vida que ha podido hacer producto de sus distintos caracteres y sus diferentes circunstancias. En este capítulo es como que Zhang Ke deja a sus personajes librados a sus destinos. No van a ser otra cosa diferente de lo que cada uno se ha propuesto hacer en la vida dentro de un marco de posibilidades acotadas por lo que cada uno de ellos es. El tercer capítulo, se focalizará en la vida de Dollar, en su descubrimiento del amor, de la extraordinaria soledad en que vive, y el ámbito cultural ajeno que lo ha adoptado, como así también, en una especie de balance final de lo cada personaje ha concluido en su vida.

"Lejos de Ella" es esencialmente un film sobre la perdida. Primero, la perdida de la juventud, después la pérdida del amor, más tarde la perdida de los padres, por último, la perdida de los hijos que crecen, se desarrollan y construyen sus propias vidas. Pero el cine de Jia Zhang Ke va un poco más allá. Nos habla también de otras perdidas. La pérdida de los sueños como individuos, la pérdida cultural, la idiomática como sociedad. La perdida politica constituida en el cambio del socialismo al capitalismo de Estado sin lograr desarrollar ni una sociedad más justa ni más equilibrada como se soñó durante 50 años de rígida revolución. Resultante de ello, el atraso en el interior de la China, sobretodo, a nivel minero y agropecuario, la falta de oportunidades, y el advenimiento de mafias prebendarías y copadas por la violencia. Personajes confundidos en sus identidades ante la creciente y avasallante influencia de la cultura occidental.

Es también un film sobre la soledad. Una soledad que de por si marca la vastedad territorial, pero por sobre todas las cosas ese estado de necesidad e indefensión que parecieran tener los personajes. Es el cambio contante de una realidad que los ha llevado de una adolescencia que los contenía y mantenía siempre juntos a una adultez donde no solo cada uno está por su lado, sino que a miles de kilómetros de cada uno de los otros. Y eso lo hace un film sobre el recuerdo y la añoranza de un tiempo pasado donde todo pareciera haber sido mejor, porque de alguna manera, en el pasado ha privado una ilusión sobre algo que en la presente no se ha materializado. Y finalmente, es un film sobre el cambio, donde nada permanece estanco, donde todo está en un devenir permanente signado por el paso del tiempo, que marca momentos diferente para unos y para otros, haciéndoles variar sus posiciones relativas, tanto en lo personal, como en lo económico y en lo social.

"Lejos de Ella" es un film sobre el desamor y la falta de esperanza, pero sobre todo, es un film sobre la desilusión. Es la historia de aquellos que soñaron todo, dieron lo que pudieron y no pudieron obtener casi nada. Son personajes que navegan solitariamente por la historia sin poder cumplir los sueños que se han dispuesto a realizar, como si trataran con un destino indomable.

En lo técnico, el film es deslumbrante. Muy bien fotografiado, utilizando pantalla de 1,37:1 como formato de la primera parte, la que de alguna manera se concentra en el primer plano, en la descripción de la interioridad de los personajes. En la segunda parte utiliza una pantalla ancha (1,85:1), donde comienza describir el contexto en el cual sus personajes desarrollan la mayor parte de sus vidas, y en la tercera parte (2,35:1), en la cual la cámara registra en panorámica lo que transcurre en un futuro no muy lejano, como si ese ensanchamiento significara una potencialidad mayor de posibilidades aunque acotadas a esa pérdida de identidad china que se ha venido experimentando durante un par de décadas.

Jia Zhang Ke logra un film interesantísimo, Por un lado, un estupendo melodrama y por otro, una gran reflexión sobre China y su futuro, y sobre la impotencia ante el cambio como materialización espontánea de las enormes influencias de las tendencias globales y no por la propia acción de las políticas programáticas de los Estados o las Naciones. Tres grandes actores lo acompañan. Tao Sao como Shen Tao (su propia esposa en la vida real), Yi Zang como Zhang Jinsheng, y Jing Dong Liang como Lianzi. Música y fotografía, como siempre en Zhang Ke, constituyen dos baluartes de jerarquía. Una película impecable de quien se direcciona a ser uno de los grandes maestros del cine.

miércoles, 6 de abril de 2016

TRUMBO (REGRESO CON GLORIA) de Jay Roach


IDEALISMO VS PRAGMATISMO

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos realizan una alianza con la Unión Soviética con el solo propósito de ganar la guerra. Como consecuencia de ello, muchos americanos simpatizaron con la causa socialista y se afiliaron al Partido Comunista Americano. Sin embargo, en 1947, después de terminada la Guerra, vuelve a gestarse un clima belicista  entre ambos países que buscaba un desequilibrio de las fuerzas. Como consecuencia de ello, aparece lo que se denominó "La Guerra Fría". Es entonces, cuando un cambio político se propaga por los Estados Unidos bajo la forma de una ola anti comunista, que llegó a conformar un Comité de Actividades Anti  Norteamericanas. Este Comité se dedicaba, primero,  a investigar a miembros del Partido Comunista de los Estados Unidos, y más tarde, cuando la ola comienza a tener rasgos de fanatismo, se inicia una persecución de ciudadanos a los cuales se les privó de sus libertades mínimas e incluso su propia vida. Esa ola llegó a California, y a Hollywood en particular, de la mano del Senador republicano Joseph Mc Carthy.  Está ola de discriminación se prolongó por más de 10 años. Trumbo fue una de sus víctimas.

Quién era Dalton Trumbo? Ffue un guionista y sindicalista de Hollywood, afiliado al Partido Comunista de los Estados Unidos, que ente 1936 y 1976, fecha de su muerte, firmó más de 60 guiones para el cine americano, entre ellos, "Pacto de Sangre", "Espartaco", "Exodo" y "Papillón" y, además,  filmó una película famosa que se llamó "Johnny Tomó Su Fusil" en 1971. Trumbo tuvo una familia. Vivió toda su vida con la misma mujer, crió 3 hijos (2 mujeres y 1 varón), ganó 2 veces el premio Oscar por "La Princesa que Quería Vivir, 1953" y por "El Bravo, 1956", pero no recibió dichos premios personalmente dado que estaba "prohibido". Había firmado esos guiones con seudónimo. Dalton Trumbo no solo sufrió persecución sino también la cárcel. Estuvo en prisión casi un año.

La pelicula de Jay Roach, un director americano taquillero que tiene en su haber algunas comedias de tipo familiar y la serie de Austin Powers, hace una más que interesante aproximación a la vida de Trumbo sino también, recrea una época y proyecta sus fantasmas sobre la actualidad que estamos viviendo. Hoy, la amenaza, no es el comunismo sino el islamismo.
Gran parte del éxito cinematográfico de Roach con "Trumbo" se debe al trabajo protagónico absorbente del Brian Craston (Breaking Bad) en el papel principal, y al inmenso guión de John McNamara, un hombre proveniente de la televisión que hace con ésta su debut en el cine, demostrando una vez más que, la cantera que durante los últimos años ha formado la televisión americana, además del desafío que ha generado con sus excelentes miniseries, con las que ha competido palo a palo contra el poder de Hollywood, ha logrado un avance sustancial en la calidad de ambos medios, tanto de los filmes americanos como de sus series televisivas. El guión de McNamara es minucioso, sistemático, muy prolijo e interesante, convirtiéndose en un canto a favor de la libertad de expresión y hacia la injusticia de aquellos que justifican la censura.

Hay momentos extraordinarios en los que el guión define la escena en un par de líneas. "- Qué quieres, Rocco? - Lo que queremos todos. No morir joven, ni pobre, ni solo." Todo una autodefinición de Trumbo. Más adelante, el actor comete un error de dicción. El director corta la escena. El actor se acerca a Trumbo, que está presenciando la filmación y le dice: "Es obvio. Tenía que pasar justo cuando el autor está entre nosotros". Y Alguien le contesta: "Estará entre nosotros, pero no es uno de nosotros." El clima maccartista se habia instalado en los sets de filmación.
En esas pocas líneas, el guión, inteligentemente, deja establecido el ambiente nocivo, fuertemente persecutorio, que se había generado en Hollywood. Más adelante, su hija de 8 años le pregunta si es un comunista. La niña ha oído eso acerca de su padre en otro lugar. El maccartismo se ha extendido ahora a toda la comunidad. No obstante, Trumbo  siempre va con la verdad. Es un hombre honesto y frontal. No anda con vueltas. La niña le preguntará si ella es una comunista, como si el serlo fuera una cuestión hereditaria, y en consecuencia, pudiera ella misma ser la perseguida. El padre le responderá con un test, una especie de juego entre padre e hija que distiende la situación y donde más que inculcarle un ideología política la inducirá a un principio de vida: la solidaridad. Ya tendrá tiempo la niña para ser mayor y hacer una elección política. Trumbo también es sabio.

La película, como un buen "biopic" que es, pasará revista a toda su vida. Y ese hombre, sobre todo, dejará la huella del pragmatismo americano. Trumbo no es un idealista. No pretende construir una vida de justicia social ni de igualdades predeterminadas ni un distribucionismo forzado. Su afiliación al partido comunista no es una declaración de principios sino una circunstancia en la que encuentra objetivos comunes. Su lucha es por los derechos entre iguales. Más cerca del sindicalismo que de los derechos civiles, no pretende realizar una revolución sino lograr que la industria cinematográfica pague salarios dignos a todos los gremios participantes del hecho en Hollywood. No le molesta que haya pares que estén mejor pagos que él por su talento. Justamente, defiende la retribución al talento. No obstante, sufrirá la cárcel. La miopía imperante en Hollywood, el arrodillamiento de los Estudios al poder de turno, lo encierran. Sobrevive, pero no como un intelectual sino como un hombre práctico.  Cuando vuelve de la cárcel, queda fuera del sistema. No obstante, rápidamente conseguirá trabajo con los Hermanos King, con quienes había trabajado antes, que se dedicaban a hacer películas de bajo presupuesto. Con la ayuda del uso de seudónimos, a medida que pasa el tiempo, logra trabajos para los 10 grandes escritores perseguidos. Si bien en forma clandestina, Trumbo y sus colegas están otra vez en carrera. Transformará su propia casa en un bunker de escritura donde por primera vez en la pelicula, sus ideas comunistas parecen cobrar vida. En ese ámbito familiar, rodeado por sus amigo escritores, el comunismo, mejor dicho, el interés común, cobra sentido y pertenencia. Todos trabajan para sobrevivir, hasta los hijos. En ese momento aparece el ser celestial que tiene a su lado, Cleo Trumbo (Diane Lane), su esposa. Ella es el cable a tierra, quien dará contención a sus hijos y ayudará a mantener ese precario equilibrio en que vive esa cofradía de escritores. El peor momento ha pasado.

Todo en la vida nace, se desarrolla y muere. Lo mismo pasa con el maccartismo. A fines de los 50 la persecución comienza a disminuir. Kirk Douglas se anima y le pide que revise el guión de Espartaco, que filmará bajo la dirección de un maestro: Stanley Kubrick. Esto no es casual. Douglas se ha convertido en una estrella de Hollywood y al pedirle que trabaje a su servicio es el sistema quien le está pidiendo que vuelva. Mientras revisa el guión, aparece con necesidad de urgencia Otto Preminger, otro gran productor y director de Hollywood, con la novela "Éxodo" bajo el brazo, pidiéndole su inmediata adaptación para el cine y prometiéndole que respetará su nombre en los títulos. El deshielo ha comenzado. Ni lento ni perezoso, le pide a Douglas lo mismo. "Espartaco" y "Éxodo" se estrenan con su firma de guionista. El presidente Kennedy ha llegado al poder en los Estados unidos. El maccartismo ha terminado.

Trumbo es el relato de unos de los más penosos momentos de la historia americana, pero es también la vida de un gran luchador y  de un gran pacifista. En el fondo, como en toda película americana, es la historia de un gran héroe solitario. Lejos de la esclavitud política y el puro idealismo. Extremadamente cerca de la verdadera resistencia a los abusos del poder. Un hombre pragmático que amaba escribir guiones para el cine y que con ello se proponía tener un nivel de vida que le permitiera acceder al famoso "American Way of Life": dar de comer a su familia,  tener su casa y su auto. Sueños de clase media. Y una objetivo final como el de su personaje; "no morir joven, ni pobre ni solo".

domingo, 3 de abril de 2016

SOLO LA VERDAD (TRUTH) de James Vanderbilt


UNA VERDAD DOLOROSA

A la sombra del éxito de "Spotlight" que se alzó con el Oscar de este año a la mejor película, ésta semana se estrenó "Solo la Verdad", temáticamente emparentada con la anterior. Ambas tratan sobre el periodismo de investigación, pero sus objetivos son diferentes. "Spotlight" relata la historia de una la investigación premiada con el Premio Pulitzer, realizada por el diario The Boston Globe, sobre la existencia de curas pedófilos en aquella ciudad. Por el contrario, "Solo la Verdad", trata sobre un fracaso periodístico ocurrido en la cadena CBS de Nueva York, a raíz de una investigación realizada en 2004 sobre irregularidades en el cumplimiento del servicio militar del Presidente Busch (hijo) durante la guerra de Vietnam, que fue dado a conocer en plena campaña re-electoral, y de la cual, tuvieron que retractarse como consecuencia de incongruencias encontradas en la documentación respaldatoria.

Ambos films son apasionantes pero difieren en su desarrollo y resolución. En "Spotlight" la investigación se sigue como el descascaramiento de una cebolla cuyas capas de información van alimentando una verdad tras otra hasta llegar al corazón de la verdad. La investigación solo es cortada por acontecimientos de carácter externos que dan lugar a una parálisis forzada de la investigación para dar lugar a otros temas que se imponen por su urgencia (ej: El atentado contra las Torres Gemelas). En cambio, en "Solo La Verdad" la investigación no sigue una línea recta porque lo que se pone en duda son las propias fuentes y pruebas que generan la investigación, y más allá de eso, también se pondrá en duda la propia responsabilidad e integridad de los investigadores.

"Solo la Verdad" parte un muy buen guión escrito por el propio director, sobre el libro "La Verdad y el Deber" de Mary Mapes, el cual se interioriza en el mundo de la información televisiva con gran destreza. El tema en cuestión tiene varias vueltas de tuerca. Transcurre durante varias semanas en la backstage de "60 Minutos", un noticioso de horario central que transformó el ámbito de las noticias en los Estados Unidos y su formato fue copiado en todo el mundo, incluso en nuestro país por ATC. Plantea la cuestión de la elección del tema a tratar y la forma de tratarlo. En ello aparecen dilemas morales que condicionan el material investigado. Cuál es el propósito del noticiero? Informar objetivamente o influir en la opinión pública? Debe chequearse minuciosamente la veracidad de la noticia o se carece de responsabilidad sobre lo que se pone al aire? , importa el daño moral cometido cuando la información agrede a alguna persona, sea física o jurídica? Hay lugar para la censura en un gobierno democrático o cabe la autocensura? Cuáles son los riesgos de trasmitir una noticia? Cuál es el momento adecuado para darla a conocer? Hasta dónde llega la responsabilidad del periodista y dónde comienza la responsabilidad de los directivos del canal? Tiene un Canal de TV responsabilidad social o es simplemente una empresa cuyo objetivo final es cotizar en bolsa y obtener ganancias? Debe un medio de difusión estar al servicio de la población o al servicio del Estado?

James Vanderbilt tiene una larga trayectoria como productor y guionista. Como tal, su logro más importante es el guión de "Zodiaco", que con gran fortuna llevó a la pantalla David Fincher. También se destacaron sus contribuciones en las dos películas sobre "El Sorprendente Hombre Araña". En "Solo La Verdad" hace su debut como director y lo hace con gran solvencia. El film fluye narrativamente en forma sólida, y sus muchas vueltas de tuerca logran atrapar al espectador en medio de los grandes dilemas por los cuales atraviesan su personajes. Es un film no solo interesante, sino también entretenido.

Para narrar esta historia, Vanderbilt se ha apoyado, además, en un grupo muy sólido de grandes actores. He ponderado en varias ocasiones los trabajos de Cate Blanchet. Incluso, hace unas semanas atrás la elogié por su labor en "Carol", por el cual fue nominada al Oscar. Me atrevo a decir que en su personificación de Mary Mapes, la jefa de investigación de "60 Minutos" supera su labor anterior. La garra que pone en su papel, los diferentes matices, sus cambios de ánimo la muestran como a una de las actrices más completas y talentosas del cine actual. A su lado, vuelve a brillar en un papel conmovedor Robert Redford en el papel de Dan Rather, quien en aquellos años era la imagen de "60 Minutos" y el más importante presentador de noticias en los Estados Unidos. Paradójicamente, Redford, en 1976 había encarnado otro personaje similar: Bob Woodward, periodista estrella del Washington Post, en una gran pelicula sobre investigación periodística que hizo escuela: "Todos los Hombres del Presidente" de Alan J. Pakula, basada en el Caso Watergate, donde se investigaba un presunto espionaje del propio gobierno en las oficinas del opositor Partido Demócrata, dando lugar, en 1973, a una investigación judicial, y posterior caída del entonces Presidente Richard Nixon. Acompaña, con la solvencia de siempre, Dennis Quaid.

En síntesis, un muy buen film que se interioriza en los intersticios de la verdad, aquello donde se encuentra una coincidencia entre una afirmación y los hechos que se afirman, lo cual conduce a la existencia de ciertas condiciones humanas como la sinceridad, la honestidad y la buena fe. De eso trata el film, entre esos laberintos se debaten sus personajes que no siempre salen airosos en medio de una jungla de intereses que los condiciona.

viernes, 25 de marzo de 2016

100 AÑOS DE PERDON de Daniel Carpasoro


EL QUE LE ROBA A UN LADRÓN….

Absolutamente entretenida, pero extremadamente vueltera, agota con sus convencionalismo a media hora de iniciada. Gastronómicamente, sería una especie de salpicón de ave inspirado en en las clásicas películas sobre robos vistas mil veces, desde "Rifii" a "Inside Man" pasando por "Siete Hombres de Oro", y que conforman todo un subgénero del policial en el cine americano. Finalmente, dado que es una co-producción argentino-española, su mayor vuelta de tuerca es un giro inesperado relacionado con la corrupción imperante y delitos investigados a nivel de gobierno de ambos países. Nada nuevo, y obviamente, una película previsible.

Lamentablemente, y desde su aspecto político, utiliza los caballitos de batalla de algunos populismos citando a aquellos que sostienen que quién roba a un ladrón tiene 100 años de perdón. Una lamentable inducción a la confusión ideológica y a la razón que hace tan estrecha nuestra moral pública y justifica lo injustificable. En consecuencia, los simpáticos ladrones de "100 Años de Perdón" son elevados a la falsa categoría de héroes tales como Robin Hood, aquel que robaba a los ricos para distribuir el botín entre los pobres en el bosque de Sherwood, cerca de Londres, Inglaterra. El mito de Hood constituye un ejemplo verdaderamente de "lo que no debe ser" porque simplemente se trata de un personaje nefasto para la moral en general y el manejo de la cosa pública en particular,  especialmente en sociedades poco desarrolladas y con tendencia al infantilismo político como las nuestras. La justificación del robo para generar justicia social es políticamente un suicidio económico-social, toda vez que dicha mala acción se constituye en un hecho altamente desmotivador del desarrollo social toda vez que desalienta el esfuerzo individual. En pocas palabras, para qué pasar la vida trabajando si hay maneras de ganar más fácilmente la vida.

No obstante, no se trata de una película politica. Es un entretenimiento en estado puro, técnicamente, una película bien hecha, con destacadas actuaciones y sobre todo muy bien fotografiada, y especialmente, excelentemente sonorizada. Ese último aspecto señala un avance de gran envergadura para las películas habladas en castellano, dado que hasta aquí, muchas de sus bandas de sonido resultaban inentendibles dado los altibajos de los sistemas de sonido e incluso la mala dicción de muchos de nuestros mejores actores. La calidad técnica de "100 Años…", en ese aspecto, es notable.

Película ideal para una tarde de lluvia, o para un día negro, o para cuando estamos pelados con la vida. Es un entretenimiento honesto que no defraudará la expectativas creadas, y no hará pasar un momento agradable. Qué más podemos pedir?

martes, 22 de marzo de 2016

TANGERINE de Sean Baker




ATARDECER EN LOS ANGELES

Es un 24 de diciembre en un suburbio de Los Ángeles. Sin-Dee, uno de los personajes del film,  acaba de cumplir una condena de 30 días en la cárcel por prostitución y aparece sorpresivamente en la casa de Alexandra, su amiga, buscando a Chester, su novio y proxeneta, que no se encuentra allí. A partir de este momento, el film describirá medio día en las vidas de estos personajes que viven más allá de la opulencia que imaginamos es la Meca del Cine. Hollywood está lejos de estos barrios marginales de L.A. "Tangerine" es la historia de una Navidad sin familia, ni arbolito ni regalos.

Con un tono de comedia disparatada, Sean Baker, guionista y director del la pelicula, muestra una enorme capacidad narrativa y descriptiva de la pobre vida de estos marginales. Aunque su mirada sea muchas veces impiadosa con ellos, sus criaturas cobran vida rápidamente, y conforman un fresco enorme sobre la soledad, la necesidad de amor, el ser y sentirse diferente. Son seres acosados no solo por la falta de recursos económicos sino también por su condición sexual, por la carencia de una vida organizada dentro de parámetros convencionales que les permitan concretar los proyectos comunes de una familia típica: conseguir un trabajo estable y decente, y acceder a una casa respetable. Obviamente, estos personajes de Baker no son comunes. Se las arreglan como pueden dentro de una situación de abandono social alarmante. Son una especie de contracara del "american way of life". Unos lúmpenes carentes de toda protección cuya única salida son la prostitución y las drogas. Y en el caso de las drogas, no solo como medios para ganarse la vida, sino también como forma de evasión de una realidad que les es cruel e intolerante.

Tangerine no solo es el color de la mandarina. Es también el color del cielo que habitualmente toma el atardecer de Los Ángeles. Es en este atardecer donde temporalmente se desarrolla la pelicula, pero es también el atardecer anticipado de unas vidas sin destino. Sin-Dee y Alexandra vagan por la ciudad durante todo el día. La primera, buscando a Chester. La segunda, prostituyéndose para ganar un dólar que le permita darse el gusto de cantar en un boliche de mala muerte dos temas que le recuerdan su niñez. Su orfandad y su paranoia son absolutas. El precio que pagan para vivir es siempre muy alto para sus posibilidades. El abandono social es la peor cara del capitalismo cuando se vuelve salvaje.

Sean Baker es un director americano de cine independiente. Sus trabajos previos son muy poco conocidos en Argentina aunque "Take Out" fue nominada en 2004 para los Spirit Awards, y "Starlet" ganó el Robert Altman Award en 2012. "Tangerine", que aquí comentamos, ganó el Festival del Sundance, meca del cine independiente americano, en 2014, y hemos tenido la suerte de que se haya estrenado en Buenos Aires durante esta semana. Su film, es un dechado de virtudes. Es un film audaz cuyo ritmo narrativo no decae en ningún momento. El interés que despierta en el espectador es permanente, no solo porque llama a la curiosidad sino fundamentalmente porque nos sumerge en un mundo que nos es ajeno y reclama nuestra atención al mismo. "Tangerine" no solo es una radiografía. Es también un grito, un pedido de ayuda. Cuando caen sus títulos finales nos llevamos una sorpresa adicional: Baker filmó su películas con tres celulares iPhone 5s y una steadicam, osea, todo cámara en mano. Obviamente, esta proeza se debe a razones de presupuesto. Su pelicula es tan "border" que difícilmente haya encontrado capitales para financiarla. Pero sin embargo, no solo ha logrado la proeza de filmar, sino también ha realizado un film notable, un film que lo ubica entre los grandes "autores" del cine independiente. No hay duda que el talento y la perseverancia logran derribar cualquier obstáculo y atravesar cualquier frontera.

Más allá del excelente guión, cuya firma comparte con un socio habitual (Chris Bergoch), hay otros grandes meritos que destacar en la actuación. Si los personajes de esta pelicula cobran vida es gracias a las inmensas actuaciones de Kitana Kiki Rodriguez y Mya Taylor, como asi también del resto de elenco que las acompaña: Karren Karagulian, Mickey O´Hagan y James Ransone.


Retrato del ser en un mundo repleto de prejuicios. Metáfora sobre lo distinto. Radiografía de la marginalidad en una gran urbe. Fotografías de los problemas sociales inducidos por el racismo, la homosexualidad y la droga, "Tangerine" es un film inolvidable porque llama nuestra atención, convoca a nuestra solidaridad, pone en guardia a nuestra dignidad al mostrarnos con crudeza el otro lado del "American Way of Life". Con un humor muy fino, refleja las bajezas y la crueldad de una sociedad que aparece ajena, olvidada, de un submundo al que pareciera ignorar como si ese submundo no perteneciera, o fuera parte o producto de la basura, o los desperdicios que genera el propio sistema. "Tangerine" es un atardecer en Los Ángeles que nos muestra el lado oscuro de la luna.

sábado, 12 de marzo de 2016

LA JUGADA MAESTRA de Edgard Zwick


SACRIFICIO DE PEONES


Pocas veces el mundo originó niveles de una demencia de tipo colectivo como en las décadas del 60 y del 70. Esa demencia tuvo que ver con el fin de la segunda Guerra Mundial, la polarización del poder, el establecimiento de lo que dio en llamarse "La Guerra Fría", y los acontecimientos bélicos acontecidos durante la misma (Corea y Vietnam), en la que la dos potencias en que se había dividido el mundo, no dejaban de meterse con tal de no perder parte del poder ostentado. Los Estados Unidos deciden retirarse de Vietnam en 1975, pero desde unos años antes ya se presentía lo que podría llegar a ser una derrota. El hastío social producido por el hostigamiento televisivo del prolongado conflicto, la cantidad de soldados muertos (más de 50 mil), el regreso de soldados con heridas de guerra, la falta de compresión acerca del tipo de guerra que se libraba, confluyeron en un estado de fuerte depresión colectiva. En ese contexto, y al final de la guerra, aparece la figura de Bobby Fischer, un ajedrecista americano poseedor de un talento increíble, capaz de de batir a los propios genios rusos, que ostentaban la corona ajedrecística.

La Jugada  Maestra, el estupendo film de Edgard Zwick (Gloria, Leyendas de Pasión, El Sitio) estrenado esta semana, toma la figura de Fischer y la convierte en un símbolo de ese estado de paranoia social (el propio Fischer sufría de alucinaciones y manías persecutorias),  y del enfrentamiento con la Unión Soviética toda vez que Fisher desafiaría al campeón del mundo Boris Spassky en un match que tendría lugar en la ciudad de Reikiavik, capital de Islandia.
El título en ingles de la pelicula (The Pawn Sacrifice) no solo alude a un jugada inicial de la 5ta partida de la serie por el campeonato del mundo ejecutada por Fischer, sino también, simboliza la transformación de ambos ajedrecistas, es decir, peones de sus propios gobiernos que se sacrifican en una contienda que pretende dejar atrás un clima social desfavorable y  políticamente adverso y se transforma en una cuestión de Estado, que por otro lado, representaba  aspectos del poder internacional a través de un simple  juego de inteligencias. No era otra cosa que el enfrentamiento de dos sistemas de vida, el capitalismo americano contra el comunismo soviético. Occidente contra la Europa Oriental. Incluso el film muestra expresamente el apoyo oficial soviético que recibía el ajedrecista ruso, mientras que el apoyo americano se deja esperar, aunque aparece más tarde, una vez comprendido el valor simbólico de la contienda,  en las figuras de Henry Kissinger y del propio Presidente de los Estados unidos de América, Richard Nixon, quien años más tarde terminaría acabado políticamente por los suceso conocidos como el "Caso Watergate".

Zwick (también productor dos veces ganador del Oscar por "Shakespeare Enamorado" y "Tráfico"), dirige con mano firme y claridad conceptual, logrando la que quizás sea su mejor película. No es ajeno a ello el muy buen guión de Steven Knight (Negocios Ocultos, Promesas del Este), que describe, con gran capacidad de síntesis, la vida de Bobby Fischer para concentrarse en el ambiente y en el tiempo que tiene lugar la contienda.  En su guión los datos de la vida de Fischer no solo sirven para explicar aspectos de su personalidad, sino que adquieren un poder simbólico que la postre aparecerán como representativos de una sociedad inmersa en un mundo que ha perdido toda racionalidad y la paranoia se ha generalizado. Esto le permitirá concentrar su relato en torno en los dos enfrentamiento entre Fischer y Spassky, el primero en Los Ángeles y el segundo en Reikiavik, volviendo al film apasionante.


Contribuye a los excelentes resultados de la pelicula el nivel interpretativo de la misma.  Tobby Maguire , quien ya se había destacado en "El Gran Gatsby", está extraordinario en el papel de Bobby Fischer . Acompañan en un mismo nivel Liev Schreiber, a quien vimos en la recientemente ganadora del Oscar "Spotlight", como Boris Spassky; Peter Sarsgaard como el padre William Lombardía, y Michael Stuhlbarg como Paul Marshall. Tampoco es ajena a ella la banda sonora de James Newton Howard que nunca sobresale pero si contribuye sostenidamente a los climas que busca el director.

viernes, 11 de marzo de 2016

LA OTRA GUERRA (KRIGEN) de Tobías Lindholm


EL GRAN DILEMA: LEGALIDAD VS. SEGURIDAD

El cine danés es como si siempre hubiera estado entre las sombras del cine alemán y del cine sueco. En mucho años no habíamos conocido otras películas que "La Fiesta de Babette" y "Pelle, El Conquistador", hasta que los jóvenes directores daneses de la mano de Thomas Vinterberg y Lars Von Trier  firman el nuevo Dogma Danés donde afirman que es imposible competir contra el cine americano, su capacidad financiera y tecnológica si no era haciendo hincapié en 3 aspectos fundamentales de la producción: 1) la elección de un buen tema, 2) redactar un buen guión que lo desarrolle, y 3) aprovechar todas las capacidades creativas de los grandes actores daneses. Ha sido un camino largo y sinuoso. Pero en lo últimos años, cada vez más películas danesas han llegado a nuestras pantallas. Von Trier ha ganado la Palma de Oro en Cannes 2000 con "Bailarina en la Oscuridad" y la televisión danesa ha generado joyas como Borgen (2010), sobre la carrera politica de una Primer Ministro, y la miniserie policial "Forbrydelser", cuya estupenda remake (The Killing) ha realizado la televisión americana.

Tal vez el cine danés ya ha abandonado el dogma. Pero no hay dudas que los tres principios fundamentales del mismo han calado hondo en los nuevos directores. Ahora nos llega "La Otra Guerra", un film de Tobiás Lindholm, un joven escritor y director, cuyos primeros trabajos fueron realizados para la televisión de su país, la que le abrió la posibilidad de llegar al cine. Conocido en Argentina  como autor  del guión de Submarino (2010) y La Caza (2012), ambas dirigidas por Thomas Vinterberg, también escribió en 2010 para la televisión de su país 8 episodios de la famosa serie "Borgen" en la cual relata el comienzo, el apogeo y la decadencia de la carrera política de una mujer que aspira ser Primer Ministro de su país.  Su carrera cinematográfica cuenta con 3 largos y un documental, no conocidos en Argentina.

No obstante, con lo que hemos podido ver de su obra, podemos decir que no solo es un muy director, sino también que hay formas y temas que lo preocupan. "La Otra Guerra" es una película de atmosferas opresivas. En una primera visión, el tema es el desamparo. Estamos en plena guerra de Afganistán. Una patrulla militar danesa, que forma parte de las fuerzas de paz de la ONU controla una pequeña aldea que está cercada por el conflicto. No solo están desamparado los pobres habitantes del lugar  respecto de los ataques talibanes en la región, sino también están desamparadas las fuerzas de paz, e incluso, hay un tercer desamparo, el de las propias familias de los militares que prestan servicio, quienes han quedado a su espera en sus países de origen.

Desamparo para aquellos civiles que pretenden vivir en paz pero cuyas tierras son tomadas como campo de batalla por los grupos terroristas y fundamentalistas que los conducen hacia una irremediable guerra civil. Pero también hay desamparo para aquellos soldados que cumplen tareas de paz. Ellos no son vistos como neutrales en el conflicto, sino como parte. Nadie queda ajeno al conflicto en medio del conflicto. Por otro lado, hay estatutos y códigos de guerra que cumplir. Y cualquier equivocación, error, puede conducir a la violación de las normas establecidas. Finalmente, el desamparo de las familias de los militares. Allí quedan madres que tienen que cumplir con los dos roles, madre y padre al mismo tiempo, dado que sus pequeños hijos reclaman padres ausentes que no siempre se tiene la certeza que algún día volverán. La situación que la pelicula plantea es la de una absurdo inexplicable.

La primera parte del film transcurre en Afganistán y remite a Vietnam. El propio director reconoce influencias de "El Francotirador" de Michel Cimino. Pero también las hay de "Apocalipsis Now" de Francis Ford Coppola, y más cercana aún, la estupenda última película de Clint Eastwood que vimos el  año pasado "American Sniper". En estas dos prima la atmosfera de extrañeza, el ámbito hostil e inentendible. En la de Eastwood, además,  la de una amenaza permanente, un enemigo invisible. Pero esa invisibilidad se hace aún más peligrosa porque existen reglas escritas que demarcan un accionar que está determinado por la improvisación y la acción sorpresa. Es allí donde la pelicula comienza a deslizarse en dirección de otros films, a los cuales, rinde tributo: "King and Country (1964) de Joseph Losey,  y "Path of Glory" (1957) de Stanley Kubrick.

Es muy interesante el trabajo de Lindholm en el cual recorre caminos que llevan de la impersonalización de los soldados a la humanización de los mismos, de la anonimidad a la identificación. El grupo va derivando de lo estrictamente operativo hacia el conjunto de individuos que tienen un país, una vida, y una familia más allá de la guerra. Para eso pasa de planos generales a escenas cámara en mano en la mayoría de las escenas bélicas, y para ello cuenta con actores excepcionales como  Pilou Asbaek como El Comandante Claus Pedersen, Tuva Notny como su esposa y Soren Mailing como el abogado Martin Olsen.


De las películas candidatas al Oscar al Mejor Film Extranjero del presente año, "La Otra Guerra" es la que más me gustó. No tiene la perfección de "El Hijo de Saul", ni la grandiosidad de "El Abrazo de la Serpiente". Y es muy superior a "Mustang" y a la decepcionante nueva pelicula de Sorrentino: "Juventud". Pero tiene la capacidad de plantear conflictos humanos de permanente actualidad: Lo absurdo de la guerra, preguntarse qué hacen soldados daneses en Afganistán más allá de formar parte de las fuerzas de paz. Qué hacen "las fuerzas de paz"?  De qué paz se habla cuando los unos y los otros tienen argumentos razonables que lamentablemente intentan imponer por la fuerza? También cabe preguntarse qué paz puede haber en medio de la guerra? En el film hay dualidades permanentes: La coexistencia de dos mundos, dos familias (la propia y la militar), dos responsabilidades limitados por los afectos, la añoranza, el sentido de grupo, los errores de mando,  el marco legal, la debilidad de lo humano respecto de fuerza de lo legal, la delgada línea separadora de la legalidad en relación al  mayúsculo peso de la moral. Existen posiciones éticas en una guerra? Corresponde que militares con familia estén siendo enviados a formar parte de un cuerpo de paz donde lo que menos se respeta es la paz? Cuál es la decisión correcta? Cómo logramos mantener un equilibrio entre el respeto de la legalidad y el imperio de la seguridad?  "La Otra guerra", el notable film del danés Tobías Lindholm se debate dentro del amplio marco de estos dilemas eternos, casi sin solución, muchos de ellos, reservados al fuero íntimo de cada persona.