sábado, 3 de enero de 2026

Nouvelle Vague

Escrita y dirigida por Richard Linklater, narra los inicios de la Nouvelle Vague francesa describiendo el rodaje de la película  Sin Aliento de un joven con ansias de hacer cine  que cuyo nombre era Jean Luc Godard.

Se trataba de una película distinta. Su director era un joven inquieto que gozaba lo que hacía en un ambiente de total libertad. Obviamente trataba de distinguirse de lo ya conocido,  y obviamente estaba dispuesto a hacer  algo diferente. Corrían los años ´60 y su ópera prima fue Sin Aliento.

 odard carecía posiblemente de un respaldo económico. Sus ansias de hacer cine y sobretodo de realizar algo diferente, lo diferenciaba de por sí.  Su película no solo era diferente estéticamente hablando, sino fundamentalmente, dejaba en descubierto la carencia de escenarios teatrales para para desarrollar las acciones directamente en los espacios reales, ya sea una plaza, un campo, una pequeña ciudad.

  El nuevo cine que proponía era totalmente realista. Las acciones se desarrollaban en vivo y en directo en la mayoría de las escenas que en consecuencia, trataban de reflejar el ambiente existente de la posguerra que aun años después, dejaba notar aspectos tales como la pobreza y el sufrimiento.

 Definir esta película era encontrar sentido entre la realidad de lo que ocurría (situación de posguerra) habitada por un personaje que tenía tanto arrebatos de locura como obsesiones personales que describe situaciones  que dejan reflexionando a espectador.

El Godard de Linklater es una película que no solo homenajea una época del cine sino también deja constancia de la capacidad de llegada que tiene el cine. Se trata de un cine que refleja su propio cine que no solo recrea sino deja constancia de un suceso y sobretodo de una época.

Richard Linklater es un director de cine independiente y está lejos de aquella época. Lo interesante del caso es que esta película trata de perecer una obra que no se parece en nada a su propio cine, pero si pertenece al  movimiento de cine independiente  norteamericano. 

El montaje juega un papel fundamental con la precisión que caracteriza al cine francés. La recompensa es que la película es interesante y se la disfruta como una comedia de un director muy dinámico. El nivel de actuación  es notable. 

La película opera un efecto casi mágico. Un crítico  menciona Sin aliento. Es una película que se mantiene joven, en el sentido que nos recuerda que aquella revolución fue llevada como un cambio de época. Esta película reconcilia con el cine.