martes, 12 de noviembre de 2019

SOLO UNA MUJER de Sherry Hormann


LOS MALOS EXTREMOS

Desde el inicio mismo del film, Aynur, magníficamente interpretada por la joven actriz Almila Bagriacik, nacida en Ankara y criada en Berlín, nos relata su muerte como consecuencia de un asesinato cometido por uno de sus propios hermanos. La película no solo es un relato sobre la intolerancia religiosa y racial, sino también es un alegato a favor de la libertad del individuo.

La familia de Aynur se ha establecido en Alemania y ha vivido en aquel país desde hace aproximadamente una década, manteniendo sus creencias y hábitos de vida a pesar del cambio de país. Ellos no han querido adaptarse al cambio. Han preferido mantener su identidad musulmana. No aceptan la libertad que ofrece un país como Alemania. Mucho menos sus costumbres y menos aún, el ejercicio de la religión en libertad.

Su inadaptación, posiblemente sea producto de una emigración forzada por las guerras y la violencia imperante en Oriente Medio. Es comprensible, que en esas condiciones el individuo busque preservar sus más íntimas creencias, pero también es lógico pensar que la decisión tomada implica un cambio que incluye normas y costumbres diferentes y que la tolerancia es un vehículo imprescindible para producir una adaptación no traumática al nuevo medio.

Aynur es una mujer que muere por amor. No por un amor romántico o idílico, sino por amor a su familia. Ella podría haberse mudado, escapar a otra ciudad, o llamar a la policía. Pero eligió tratar de hacer su vida.  Tal vez porque amaba a su familia, o porque no se animó a romper vínculos familiares, o porque no quiso sentirse sola. Simplemente, prefirió adaptarse. Profesar la religión como una cuestión personal, individual. Enamorarse de un alemán. Eso la transformará en víctima de la violencia familiar y en particular, la intolerancia religiosa.

Sherry Hormann, la escritora y directora de este film es una mujer nacida en los Estados Unidos pero criada desde los 6 años en Alemania.  Es conocida por películas hechas para televisión, en las que ha desarrollado una temática que mucho tiene que ver con la condición femenina.

Ahora tenemos la oportunidad de ver este excelente film suyo que se estrenó en Buenos Aires, breve, con una duración standard de 90 minutos, con un nivel de actuación excelente y una dirección precisa y clara de la Hormann. Un docudrama que se arriesga a mostrar el choque entre los valores humanistas occidentales y los valores de los musulmanes fundamentalistas inmigrantes. Un alegato impresionante a favor de la libertad religiosa y a la autodeterminación del individuo. Un film valiente y sincero. Muy actual y que explica en gran medida el porqué de mucha de la violencia que el mundo está viviendo.

domingo, 10 de noviembre de 2019

UN DIA LLUVIOSO EN NUEVA YORK de Woody Allen


QUIEN ESTÉ LIBRE DE PECADO, TIRE LA PRIMERA PIEDRA

Este nuevo film estrenado ayer en Argentina tiene ya más de un año de haber sido realizado en los Estados Unidos. Problemas de distribución derivadas de discrepancias en la interpretación sobre el acoso sexual, el clima de persecución estallado en Hollywood, y el involucramiento judicial de Woody  Allen, determinó que la empresa productora Amazon haya postergado su estreno en la medida que el tema fue cobrando resonancia pública.
No obstante ello, ha llegado esta semana a los cines de Argentina.  Si bien la temática del film versa sobre una pareja de jóvenes que pasa un fin de semana en Nueva York, por otro lado, parecería ser una reflexión sobre la sociedad que habita la Gran Manzana y sus criterios morales donde la más amplia libertad prevalece sobre cualquier tipo de prejuicios.   

Vayamos al argumento. Ashleigh Enright (Elle Fanning), una apasionada estudiante de periodismo) y Gatsby Welles (Timothée Chalamet), un desapasionado estudiante de ciencias, mantienen un romance universitario cuando Ashleigh tiene la oportunidad de reemplazar a una compañera para realizar un reportaje a un director de cine famoso que está filmando en Nueva York. Ashleigh siente tocar el cielo con las manos. porque considera que se la dado una gran oportunidad. Gatsby, a quien le importa poco su estudio, y lo obsesionan los juegos de azar, la noche anterior ha ganado una pequeña fortuna jugando al póker. Nada mejor que acompañar a Ashleigh y pasar un fin de semana a lo grande en Nueva York.

El azar es uno de los grandes temas de Woody Allen. Match Point ya desplegaba todo un discurso al respecto. Y en “Un Día Lluvioso…” vuelve a tener la oportunidad de desarrollar este tema en una comedia lujosa, repleta de pequeñas vueltas donde la suerte decide y nadie es quien parece ser.

Desde el momento mismo que la pareja pisa Nueva York, todo parece volverse un sueño hecho realidad. Pero pronto comenzará a llover. Y con la lluvia, todo aquello que parecía perfecto comienza a mostrar sus flaquezas. El caos se apodera de cada uno de los personajes. Ya nada volverá a ser igual.

Ese día lluvioso en la ciudad limpiara y dejara al descubierto cada situación, cada rostro, como si cada persona desnudara a su otro yo y lo dejara salir en un acto colectivo de una catarsis mayúscula. Todos tienen algo que esconder. Desde lo más pequeño a lo más grande. Deseos insatisfechos, engaños, chicanas, mentiras, pasiones y hasta vidas ocultas.

Solo un gran cineasta como Woody Allen puede realizar un film tan pequeño como abarcativo. Son 90 minutos en los que su exactitud en la pintura de cada personaje, delineado con pequeñas pinceladas, desarrolla una trama que siempre mantiene la coherencia buscando no perder ese delicado equilibrio de fresco social que forma parte de un todo que llamamos gran ciudad, en un día de lluvia, cuando de repente, esa inmensidad parece empequeñecer como consecuencia que la lluvia y la bruma hacen volver todo más íntimo y personal, dando lugar a que secretos y mentiras salgan a la luz desnudado la verdad.

El cineasta neoyorquino trabajo esta vez con la colaboración inestimable del fotógrafo italiano Vittorio Storaro, aquel que dio luz a Appocalysis Now. Su trabajo es extraordinario dado que la atmosfera de encierro que consigue es un logro tan importante como la precisión misma del guión. Ambos elementos logran sacar a luz historias, secretos, mentiras y sobretodo, insatisfacciones que parecen difíciles de ocultar en una ciudad tan grande como Nueva York. Completan el cuadro la maravillosa elección de temas de Errol Garner, cuyas melodías consiguen dar el clásico toque de ambientación jazzística del autor y sobretodo, una atmosfera de intimidad, y finalmente un elenco, en el cual destaca ese inmenso actor que es Liev Schreiber, junto a Judd Law, Diego Luna, y Rebecca Hall.

lunes, 4 de noviembre de 2019

ESTAFADORAS DE WALL STREET de Lorena Scafaria


EL QUE ROBA A UN LADRÓN…

Este film americano, dirigido por una mujer, actuado principalmente por mujeres, y con un tema que hace a la condición femenina es una comedia policial muy lograda que además nos cuenta una historia muy interesante.

Trata sobre las actividades que ejercen un grupo de mujeres que practican una de las profesiones más viejas del mundo. Transcurre en Nueva York a principios de este siglo XXI, durante el crack financiero de 2008, y está basada en hechos reales publicados en un artículo del New York Magazine.

Si bien la mirada sobre la prostitución es condescendiente y las mujeres que ejercen el oficio están acordes al medio lujoso y hasta glamoroso en que se movilizan, el film narra la historia del nacimiento, apogeo y caída de un grupo femenino que en tiempos de malaria económica, y ante la falta de trabajo sostenido, deciden estafar a sus clientes invitándolos a pasar una noche inolvidable donde reina el sexo, las drogas y la diversión a un costo de facturación variable acorde con el propio límite disponible de la tarjeta de crédito del usuario.

El film no impone una mirada moral pero claramente opera como un espejo de la realidad. Nos muestra como una sociedad puede ganar y gastar dinero con gran facilidad. La clave es la falta de controles.

Transcurre, no casualmente, durante el crack de 2008. Un problema de carácter eminentemente financiero estalló en la bolsa de Nueva York y se propagó rápidamente por todo el mundo ante la incapacidad de reacción de los protagonistas. Sus víctimas fueron producto de la falta de controles por parte de la Reserva Federal respecto de las operaciones de redescuento de los dos bancos hipotecarios privados más importantes de los Estados Unidos. Los resultados de la crisis desatada no fueron casuales.  Sus consecuencias, de carácter mundial y de largo plazo.

La película confronta un paralelismo en el que se exalta el liberalismo en su estado más puro. Tanto de un lado (la prostitución) como del otro (la actividad financiera) muestran una liviandad tal donde ni las fuerzas policiales ni los controladores de la Reserva Federal muestran capacidad de reacción. Esto, que en su base es un hecho dramático, da lugar a que la película, básicamente una comedia clásica al estilo americano, se luzca a través de una serie de situaciones cómicas muy bien hilvanadas y actuadas, que incluso hasta provocan un cierto aire renovador en la comedia americana.

Estamos, por un lado, ante una tragicomedia que, en lo social, destapa las pobres vidas de un grupo de mujeres que intentan insertarse en la sociedad de consumo ejerciendo un trabajo ilegal. Por otro, una situación donde un sistema bancario queda fuera de control generando una crisis cuyas secuelas alcanzan el largo plazo y el plano mundial.

Narrada a toda velocidad, con un gran poder de síntesis, muy bien actuada en sus roles principales, estupendamente coreografiada y fotografiada, este trabajo es el tercer largometraje de Lorena Scafaria, que no solo dirige bien sino también escribe un guión muy interesante. Su habilidad como escritora y como directora de cine quedan evidenciadas en este obra compacta, sin fisuras, rítmicamente bien narrada, entretenida, con una mirada social que se centra en los sectores de aquellos que deben enfrentar la crisis con menores recursos económicos pero que no están dispuestos a ceder ante ella. En la coproducción de este film participa Jennifer Lopez, que además tiene el rol protagónico de la película.

La propuesta resulta interesante. Estamos ante una gran tragicomedia cuyo tono farsesco está plenamente logrado. Estructurada en base a un guión muy bien desarrollado muestra que ante la adversidad no se debe claudicar porque siempre puede encontrarse una puerta de salida. El film en ningún momento asume una postura de falsa moralina. Por el contrario, deja observar que el lujo y la concentración de riqueza de una ciudad como Nueva York no son un obstáculo sino todo lo contrario, una fuente permanente de oportunidades que incentiva la movilidad social y siempre hay lugar para aquel sujeto que esté dispuesto a atreverse y tomar riesgos. Aunque como en este caso, los riesgos conduzcan a la cárcel.

viernes, 1 de noviembre de 2019

AMANDA de Mikhael Hers

DESPUES DE LA TRAGEDIA

Un antes y un después. Dos momentos diferenciados por un golpe terrorista perpetuado en un Parque de París.

En el antes, Amanda, una pequeña niña de unos 7 años, mimosa e inteligente, magníficamente interpretada por Isaura Multrier, comienza a ir al colegio. Su madre, Sandrine y su Tio Vincent se turnan para esperarla a la salida del colegio coordinando los horarios disponibles en función de sus obligaciones laborales. El film describe la vida cotidiana de tres personas comunes, simples cuyas rutinas transcurren sin demasiadas emociones, donde el hecho más importante sobrevivir día a día y ver crecer a esa niña cuyos padres están separados.

Sandrine es traductora y maestra de inglés en una academia. Para ganar unos francos más, hace traducciones en su casa. Vincent trabaja para la Municipalidad de Paris podando árboles y arreglando canteros. En sus momentos libres, ayuda en una inmobiliaria. Su vida carece de mayores responsabilidades. Es un hombre joven en busca de aventuras.
De golpe, un fin de semana en un parque, la tragedia se cierne en torno a ellos. La madre de la niña muere, su padre no aparece, y su Tio Vincent se debe hacer cargo de su crianza no sin antes pensar en un internado.

En el después, la película se concentra en la recomposición de los sobrevivientes donde la asumir nuevas responsabilidades y recolocar los afectos estará en primer lugar. Es una descripción minuciosa de pequeños momentos que intentan volver a unir todo aquello que se ha roto, que se ha modificado en esas almas que han sobrevivido a la tragedia, pero que les ha cambiado brusca y definitivamente toda su vida.
Ya nadie puede ni vuelve a ser el mismo. Volver a encontrarse aparece como una prioridad. Habrá una serie de reencuentros. El primero, el de Vincent consigo mismo. Debe hacerse cargo de la pequeña Amanda. Esta solo y carece de medios pero toma conciencia que lo peor ya ha pasado. Ahora es un momento necesario de la reconstrucción de lo que ha quedado. Los sentimientos hechos añicos y vivir con la ausencia de los seres perdidos es lo que hay que aprender.

El film es minucioso y está construido de pequeños momentos. Es un film íntimo, donde lo que ocurre es una catarata de sentimientos encontrados donde no queda lugar para ir hacia atrás sino solo para adelante. Volver a ser y hacerse cargo.  Muestra la necesidad de madurar aceleradamente, de asumir la realidad aunque lo cambios sean dolorosos. De buscar y reunir a la familia como apoyo de toda la estructura social.

No solo es admirable el trabajo de los autores del guion (el propio director y Maud Ameline), que han logado una estructura muy sólida que sostiene una avalancha de sentimientos encontrados narrados a partir de la necesidad de reconstruir la vida cotidiana. Pero lo más interesante, es que la película es capaz de transmitir el espectador esos sentimientos a través de pequeños gestos, una palabra, una sonrisa, una lagrima, una canción que suena, el reencuentro con alguien lejano que hace mucho que no se ve, un simple recuerdo que aparece. Es el otro lado de un drama contemporáneo.

La actuación de la niña Isaure Multrier es fundamental en la transmisión de esos sentimientos que a veces se esconden para ocultar la tristeza que sentimos. La película guarda en todo momento un gran equilibrio narrativo, pero ante todo descuella en mostrar sutilmente todo aquello que está oculto en el alma y no es visible a los ojos.

sábado, 26 de octubre de 2019

ASI HABLÓ EL CAMBISTA de Federico Veiroj


SOBRE LA AMBICIÓN, LA TRAICIÓN Y LA SOLEDAD

Esta nueva película del uruguayo Federico Veiroj, su quinto largometraje, es un film ambicioso e interesante, una especie de parábola moral que sin defraudar no llega a conformar toda la potencialidad que abarca.

Es conocida la pretensión de Uruguay de ser reconocido como la Suiza de América del Sur. Rodeado de mar y dos países territorial y económicamente más grandes (Brasil y Argentina), se convierte en una especie de isla que lo ha llevado a desarrollar un sistema financiero que garantiza la seguridad del ahorrista como así también la captación de capitales golondrinas, lo que vuelve un país importante en América del Sur en la venta de servicios financieros.

El film se desarrolla desde mediados de los años 50 hasta mediados de los 70, en los cuales prevalecieron políticamente dictaduras duras y corruptas en América del Sur.  Ello es aprovechado por Veiroj para relatar una historia con mucho de fábula moral, donde un personaje escala económica y socialmente a costa de sacrificar sus principios y su salud.
La simplicidad de las operatorias de una casa de cambios en Montevideo se vuelven cada vez más compleja debido a las estas situaciones políticas.  Los problemas de estos dos grandes países se transforman en una oportunidad de negocios para el afianzamiento del sistema financiero y cambiario del Uruguay.

Paradójicamente, en aquellos momentos donde la libertad económica y financiera se ve amenazada producto de ajustes económicos en sus vecinos, en Uruguay aparecen eventuales oportunidades de negocios en virtud de la fuga de capitales desde aquellos países. Esto representa una fuente de negocios muy importante para un país más pequeño que hace gala de la honestidad de sus servicios.

El Sr.Schweinsteiger representa el personaje del tradicional cambista uruguayo que ha ejercido la profesión durante años y se ha transformado en el hombre de confianza de gente adinerada que busca seguridad financiera colocando su dinero fuera de las fronteras del país, operando siempre dentro de los márgenes permitidos por la ley. Su casa de cambios es reconocida por su seriedad.

Umberto es un joven que comienza a trabajar en dicha casa de cambios en Montevideo, se gana la confianza del patrón, se casa con su hija, y cuando aparece una operación que al cambista le despierta desconfianza y no le interesa por su buena reputación, el joven Umberto decide cortarse y operar por cuenta propia.

Es allí donde el film comienza a fallar. La película parece convertirse en un discurso sobre la moralidad en las finanzas. Mientras describe el tradicional negocio de cambio de monedas, basado en gran medida en la honestidad del tradicional cambista, por otro lado muestra el ascenso en la confianza y en la toma de riesgos de parte del discípulo.

Veiroj desarrolla una línea narrativa donde destaca la vida personal del joven cambista. Por otro lado, aparece un intrigante personaje que desea depositar una suma de dinero más que importante que prácticamente sobrepasa su capacidad operativa. Aquí la película pierde el rumbo porque comete el pecado de querer abarcar todo, en consecuencia, deja aspectos algo confusos de la historia provocando una caída en el interés del relato.

No obstante ello, el film es entretenido y por momentos muy interesante. Pero la diversidad de situaciones que presenta y pretende abarcar el director y guionista termina por diluirse en las diferentes líneas narrativas que desarrolla y en consecuencia el discurso que realiza se pierde en esa madeja de intereses contrapuestos, dilemas morales que se diluyen en la narración, perdiendo la película su coherencia, su claridad expositiva e incluso, su interés.

Con la intervención del uruguayo Daniel Hendler como Umberto y del brasileño German da Silva como Moacyr, el resto del elenco es argentino, destacando en sus respectivos papeles Dolores Fonzi como Gudrum, la esposa de Umberto, y Luis Machin como el Sr.Schweinsteiger, el cambista uruguayo.

viernes, 11 de octubre de 2019

EL PASADO QUE NOS UNE de Bart Freundlich


EL FUTURO QUE NO EXISTE

No conocía el cine de Bart Freundlich, un director de Nueva York que ya tiene varios largometrajes en su haber como así también varias series para la televisión. En Argentina se ha visto Amante Accidental (The Rebound, 2009), Parejas (Trust the Man, 2005), y alguna otra en video.  La película que se estrenó esta semana es su séptima obra cinematográfica y cuenta en su elenco con el respaldo de tres grandes actores: Julianne Moore (Siempre Alice, 2014; Lejos del Cielo, 2003), que por otra parte es también su esposa en la vida real, Michelle Williams (Blue Valentine, 2010; Manchester Frente al Mar, 2016) y Billy Crudup (Lazos de Sangre, 2013; Jackie, 2016).

Este es un film sobre los sentimientos y los lazos sanguíneos que explora las relaciones familiares a través de las emociones y las vueltas de la vida. Freundlich, también autor del guión, se basa en una obra original de Susanne Bier (guionista y directora holandesa de aquella película que aquí se denominó Después de la Boda, 2006). El trabajo de Freundlich es básicamente americanizar la obra, darle una estructura más dramática y un ritmo típicamente de cine americano.

Esta obra teje una compleja y delicada trama de relaciones familiares que fundamentalmente tienden a destacar la importancia de la unión familiar. La cuestión que plantea radica en dar a luz lo que oculta el pasado, entenderlo, aceptarlo y tratar de comenzar a convivir con ello. Aunque a veces se torna predecible, el director Freundlich acude a numerosos giros que logran mantener la atención en la narración despertando un genuino interés por su desarrollo.

La historia comienza en la India y nos lleva a Nueva York no sin antes mostrarnos la labor que realiza Isabel (Michelle Williams) en aquel lugar donde hace trabajo humanitario atendiendo y dirigiendo un orfanato que es financiado por una empresa americana. Allí Isabel muestra predilección por Simón, un niño hindú al cual prácticamente ha adoptado. Como consecuencia de ello, Simón se transforma en un personaje emblemático de la necesidad de ayuda que necesita un país como India.

Este planteo parece conducir a un film de los 70 donde las luchas sociales forman parte existencial de los problemas del hombre. Pero no es así. Isabel, una vez llegada a Nueva York, asume un papel de mujer enigmática que da lugar a una de esas famosas casualidades literarias que todo lo facilitan.

Ello conducirá a crear un extraño triángulo, uno de cuyos vértices será Isabel, la mujer necesitada de ayuda, y por el otro, la base, el matrimonio de Theresa, (Julianne Moore) y Oscar (Billy Crudup). A partir de aquí, la acción transcurrirá en medio de una familia de clase media alta donde Theresa, la madre, es una empresaria exitosa. Su marido, Oscar, es un artista plástico de cierto éxito, y Michelle se transforma en la enigmática mujer que busca ayuda.

A partir de allí, la narración se olvida de la India y se concentra en Nueva York, donde se desarrolla una historia donde el encuentro y la aceptación se convierten en baluartes de la vida, una narración circular con idas y vueltas hacia un pasado que siempre condiciona al presente y que terminará determinando al futuro. El film es un exponente de las vueltas que da la vida.
El film tiene como mayor mérito estar construido a través de tres actores que con un poder histriónico notable son capaces de transmitir diferentes estados de ánimo y situaciones que reflejan que la felicidad esta constituida en esas pequeñas cosas de la vida. Pero el problema del film es que transcurre en una familia de clase adinerada donde lo material no es problema. La intención inicial de Isabel de buscar ayuda financiera para un orfanato en la India se pierde en el relato dado que los problemas del matrimonio de Theresa y Oscar se superponen e incluso terminan siendo más graves que la propia situación de los niños en la India.

La película comienza con las correrías de un niño feliz en un orfanato de la India para terminar sombríamente en una lujosa casa en las afueras de Nueva York donde los personajes terminan planteándose cuestiones existenciales más allá de la comodidad en que viven. Este desbalance desubica al espectador aunque haya en los personajes cuestionamientos que los humaniza y que los coloca fuera de toda materialidad. La propuesta está avalada, además, por las exactas composiciones de los tres intérpretes principales.

sábado, 5 de octubre de 2019

JOKER de Todd Philips


UN LLAMADO DE ATENCION

En los años 60, leía sus aventuras en las revistas mexicanas. Más tarde, vería la serie de televisión de Batman y Robín donde Guasón era un villano simpático. En 1966, los héroes pasan al cine. Joker fue personificado por George Romero. En 1989, Warner decide revivir a Batman, Tim Burton en la dirección y Jack Nicholson como Guasón. Se genera una saga que dura toda una década. A mediados de los 2000, reaparece Batman y en 2008 el Joker en El Caballero de la Noche, personificado por Heath Ledger. Su actuación extraordinaria le vale un Oscar. Ahora, la Warner asociada con DC, deciden dar vida propia al Joker. Todo un acierto.

Hace tiempo que el cine americano no produce una joya cinematográfica como ésta. Más allá de las diferentes versiones mencionadas y de sus formas (revistas, televisión y cine), en esta nueva versión con Joaquín Phoenix el personaje se transforma en un ser desclasado, con importantes problemas mentales que representa el desconformismo y el resentimiento de toda una clase social que no ve otra salida que la violencia.

En Joker, tanto el texto de Todd Philips como su dirección, enfatizan en la indiferencia de esa sociedad en estado de cambio donde el trabajo no abunda y mucho menos para aquellos que sufren algún tipo de marginalidad o carecen de los estudios adecuados.
El personaje no es una persona normal. Sufre las consecuencias de una alteración mental que es tratada a través del suministro de unas pastillas que le dan los servicios sociales de la ciudad después de una visita periódica a una asistente social.

Vive en Nueva York con su madre, una anciana que padece de problemas cardiacos severos. Trabaja para una empresa de publicidad en la que encara el papel del hombre sándwich. Es victima permanente de todos los vándalos que habitan el barrio.

Joker es Arthur Fleck, y Joaquín Phoenix lo interpreta realizando la actuación de su vida. Es por definición un looser, un perdedor clásico de esta época violenta, que sueña con ser actor. La madre, durante su juventud, ha sido mucama en una mansión y dado que nunca conoció a su padre, intuye que puede serlo el multimillonario Wayne (el padre de Batman). Son acaso hermanos de padre?

El guion de Philips juega con todos estos elementos dirigiéndolos hacia la tragedia haciendo siempre incapie en las cuestiones sociales. Fleck vive en un departamento en mal estado en un suburbio violento. Se maneja en trenes siempre abarrotados rodeado de gente prepotente y violenta. Su trabajo no es una excepción. Lo consigue solo de vez en cuando y la paga es miserable.

No es descabellado pensar que este sujeto desee poder cambiar algo de su vida. Pretende ser actor. Asiste regularmente buscando una oportunidad a los programas de Murray Franklin, un presentador de televisión interpretado por Robert de Niro (con su solvencia de siempre).

Phillips maneja su guión con una destreza e inteligencia única. Su film adquiere la forma de una farsa que inevitablemente conduce a la violencia. Cada escena es una pieza de un rompecabezas que no solo conforma una personalidad única sino también una serie de situaciones que más allá del crimen y la tragedia, convergerán en el caos social.

Encuentro en Joker influencias del cine neoyorkino de Martin Scorsese. Concretamente de Taxi Driver, donde el personaje que interpreta Robert de Niro (Travis Bickle) arrastra secuelas parecidas aunque con orígenes diferentes. Aquello tenía que ver con la intervención de una guerra sucia y la actualidad con cambios profundos en los paradigmas laborales.

Joker es una de las mejores películas americanas que he visto en los últimos años. Partiendo de un personaje conocido por todos, Philips pone en escena toda una tragedia de nuestra época. La falta de trabajo, las relaciones amorosas inestables, la falta de sensibilidad social de los poderosos, la violencia callejera, la marginalidad de los seres diferentes, la soledad que se sufre en las grandes ciudades, la falta de respeto hacia el otro.

Pinta a Joker como una víctima social que, aunque bajo los efectos de barbitúricos y disturbios mentales, tiene la dualidad de habitar entre el bien y el mal, siendo capaz de generar un caos que no es otra cosa que una llamada de atención a una sociedad que está perdiendo sus valores básicos y sobretodo, éticos.

viernes, 4 de octubre de 2019

EL REINO DE LA CORRUPCIÓN de Rodrigo Sorogoyen


LA VIDA DULCE

Rodrigo Sorogoyen del Amo es un ascendente joven director de cine y guionista español, que acaba de ganar los premios Goya 2019 a mejor director y al mejor guion original -compartido con Isabel Peña - por la película El Reino que ganó siete Premios Goya y cinco premios Feroz.

De su filmografía, en Argentina solo se estrenó Estocolmo (2013). Madre (2017) sigue esperando su estreno. Pero esta semana tuvimos la fortuna que se estrene su película más premiada que aparece en nuestras pantallas con el nombre más explícito de El Reino de la Corrupción, un thriller político que toca un tema muy candente.

El Reino… es un film sólido, muy bien escrito, mejor dirigido y con un acompañamiento musical basado en la percusión que es fundamental en el ritmo de desenfrenado que toma la película.

Si bien el asunto del film no es más que un caso de corrupción en una villa de la costa cercana a Madrid, el film se eleva por su notable factura cinematográfica dado que por sobre todas las cosas que dice sobresale la forma en que lo dice.

El caso que presenta es un caso más entre los tantos casos de corrupción que se dan en el mundo. Pero lo interesante de este film es que el protagonista principal (un notable trabajo de Antonio de la Torre) en medio de la corrupción reinante no es más que un chivo expiatorio, un típico político cuya vida holgada se sustenta en negocios ilegales agravado por el hecho que comparte el fruto de la corrupción con una gran mayoría de dirigentes más influyentes de su partido, los cuales, obviamente, lo dejan solo frente a la denuncia que recibe.

El film, contado con una velocidad que no para nunca, puede llegar a confundir al espectador que busca una historia convencional. Pero lo interesante del film no está en el proceso de corrupción que relata sino en la concentración de responsabilidad que acarrea el funcionario corrupto, especialmente cuando lo dejan solo ante lo cual aparece social y legalmente como único responsable de un proceso de corrupción que obviamente abarca a un grupo de funcionarios públicos más importantes.

El ritmo de la película es súper rápido, subrayado por la columna musical basada en una percusión electrónica que remarca la aceleración de los acontecimientos que está narrando, y por la banda de sonido concentrada en un acompañamiento musical que hace parecer la aceleración de un corazón a punto de estallar ante el descubrimiento del hecho doloso y la responsabilidad que le cabe al protagonista, el cual queda solo y desamparado frente a al proceso que se le vuelve encima.

También es un acierto concentrar el film en las espaldas de Antonio de la Torre, que logra cargar sobre sus espaldas el hecho ocurrido y transmitir todo el clima de locura que instala en torno al mismo, la forma en que se borran todos y la soledad que aparece en torno suyo, no obstante saber que la corrupción del poder lo abarca todo.  

La última media hora de la película no tiene desperdicio. En ella se instala toda la locura del protagonista que se concentra en cuatro escenas notables, una en un balcón, otra en una casa de un funcionario que esconde una prueba judicial importante, la siguiente, un escape en auto en medio de la noche oscura y la amenaza de una persecución invisible, y la última, un reportaje por televisión que define los tiempos actuales que estamos viviendo.
En síntesis, un film español para tener muy en cuenta. Entretenido, bien actuado, extraordinariamente musicalizado, y con una pintura muy acorde del tipo de sociedad y política de estos tiempos. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

lunes, 30 de septiembre de 2019

PAJAROS DE VERANO de Cristina Gallego y Ciro Guerra


DE LA PAZ A LA VIOLENCIA

Contada en dos tiempos diferentes, un pasado remoto y un presente impreciso, el dúo Gallego / Guerra nos narran una historia sobre como las comarcas pastoriles de Colombia descubren el valor comercial de la planta de marihuana y como ello desata una guerra tribal con el propósito de controlar el negocio.

Con grandes reminiscencias de El Padrino, aquella trilogía inolvidable de Francis Ford Coppola, narra la historia de dos amigos que entran en el negocio con el simple propósito de ganar unos pesos, y terminan transformándose en capos de una mafia que entran en una guerra con el clan vecino.

El film de Gallego / Guerra no es una película más sobre los carteles de la droga. Su acercamiento a los hechos lo hace de manera imprecisa que parece estar narrada bajo los efectos de un alucinógeno a la vez que sus imágenes golpean al espectador con la crudeza de una estética que se acerca al realismo mágico que tan particularmente recreara en forma literaria Gabriel Garcia Márquez.

La vida caótica en que entran los personajes los va envolviendo en una vorágine de violencia que no solo terminará destruyendo sus vidas sino también la de la tribu misma. Una idea que da vueltas sobre toda la trama es la del laberinto. Tanto el consumo como la misma comercialización de la droga va tejiendo un entramado que no deja salida en su espiral de adicción, desconfianza, y violencia. La vida campesina, la espiritualidad del hombre, la unión de la familia, se van perdiendo en pos de la materialidad del dinero, la corrupción y la codicia del hombre.

Como en El Abrazo de la Serpiente, el film anterior de Guerra visto en 2016 en Argentina, el film es primero una reflexión sobre la inescrupulosidad y la bajeza del ser humano, capaz de someter y matar al semejante impulsado simplemente por un vil motivo económico. Y segundo, un viaje al interior de las etnias que habitan y dan origen al ser colombiano, analizando la destrucción de una antigua cultura indígena.

Los hechos del film se concentran en el territorio rural de la Guajira, en Colombia, en medio de zonas desérticas y habitantes que mantienen sus propias tradiciones. El film muestra la colisión entre la codicia del ser y una antigua comunidad indígena donde la pérdida cultural es infinitamente superior a la prosperidad social generada concentrada básicamente en los jefes de la mafia que tienen tanto el control de la producción como el de la comercialización de la droga, dando simplemente trabajo a miles de pequeños traficantes que a la postre son los que pagan con la cárcel o su vida el debido respeto de la ley.

Visualmente la película se destaca por la economía de su lenguaje. Con pequeños saltos temporales se muestra como los protagonistas ascienden tanto económica como socialmente, de vivir en una choza a una mansión, o de usar una avioneta a tener una flota para transportar la droga. Más tarde, una referencia temporal nos lleva a los años 60. Un casamiento entre dos miembros de tribus vecinas, dote mediante, será la oportunidad de integrar el negocio (producción y comercialización), a la vez que observamos la mutación de las personalidades gansteriles, cuya filosofía básica pasará por aquello del ojo por ojo, diente por diente.

Lo que comenzó como una mirada a aldeanos pacíficos apegados a sus tradiciones, se transforma en un film que retrata la guerra entre carteles de la droga. El relato del film va mutando hacia una especie de tragedia griega. Una historia que va de la pobreza a la riqueza y que pasa de la paz de la vida campesina a la violencia descontrolada que generan los narcos. Un precio muy alto, un peaje que destruye son solo la vida sino también la cultura de un pueblo.

NUESTROS VERANOS de Valeria Bruni Tedeschi


FRIOS, INCOMUNICADOS Y DISTANTES

Es conocida la preferencia de Valeria Bruni Tedeschi por aquellos personajes marginales que oscilan levemente entre la razón y la locura. En Nuestros Veranos vuelve a componer un personaje con dichas características.

Anna, tal es el nombre de su nuevo personaje, acaba de ser abandonada por su marido, también actor, que ha preferido quedarse en Paris con un nuevo amorío con una mujer mucho más joven que ella, justo en el momento que están por iniciar unas vacaciones en Italia. Su colapso es total.

La llegada a la casa de verano de sus padres, la encuentra sola y desorientada en medio de una situación incómoda que además encierra la necesidad de repasar el guión de su nueva película, y organizar el elenco necesario para su filmación.

“Nuestros Veranos” es una comedia intimista en la que Bruni Tedeschi, además de actuar, ha escrito y dirigido. Es un film de situaciones. La casa de verano está llena de gente. Además de sus padres, comparten la casa de descanso, su hija, su hermana, su marido, su co guionista, un actor, y personal de servicio de la casa de verano.

Esta nueva comedia de la actriz, directora y guionista italiana es, sin duda, un paso hacia adelante en su filmografía, y marca una superación respecto a sus trabajos anteriores, tanto como guionista como en la dirección de la película.

Bajo la forma de un vodevil, la casa de descanso se transforma en una especie de hotel donde la situación angustiosa que vive Anna se ve superada por la falta de tranquilidad, las opiniones dividas, los secretos compartidos y los dimes y diretes de todos los personajes que la habita, más allá de los intereses particulares que alientan cada uno de ellos.

Lo interesante del film es el énfasis que pone Bruni Tedeschi en el tema de la ignorancia que desarrollamos hacia los problemas de los demás. La vida moderna nos lleva a ensimismarnos en nuestros propios problemas. Eso origina que cada uno viva una vida concentrada en sí mismo donde no importa lo que le está pasando al otro. Eso conduce a un gran egoísmo social donde poco o nada importa la vida de los demás. Estando en la propia casa de su familia, Anna se siente como una extraña, aunque esté rodeado de su hijo, sus padres y amigos.

Bruni Tedeschi desarrolla un tono muy interesante en este relato de características costumbristas que nunca llega ni a los extremos ni a las grandes explosiones personales de un personaje. La directora utiliza un tono medido desarrollando una típica tragicomedia que más allá de las desavenencias conyugales y los problemas familiares, lo que plantea a través de sus personajes, es básicamente la incomunicación, la incapacidad de transmitir y compartir problemas.

Asumiendo además el papel de Anna, y muy bien acompañada por un amplio elenco que aporta su calidad actoral, destacan Pierre Arditi, Valeria Golino, Riccardo Scarmacio y Vicent Perez.

Nuestros Veranos es una comedia interesante que plantea los problemas de comunicación que conlleva la vida moderna, en la que poco a poco vamos tomando distancia de nuestra propia familia hasta volvernos extraños, evitando incluso a nuestros seres queridos, dejando la franqueza de lado, y hasta ocultando nuestros sentimientos, volviéndonos fríos, incomunicados y distantes.

lunes, 23 de septiembre de 2019

VARDA POR AGNES DE Agnes Varda


EL LEGADO DE AGNES

Este documental, hecho originalmente para la televisión en dos capítulos, es ahora presentado en los cines como un largometraje de aproximadamente dos horas de duración. Es, además, la obra póstuma de la realizadora francesa Agnes Varda, una obra autobiográfica de su vida como también un legado artístico de una creadora incansable que no solo desarrolló una carrera cinematográfica sino también una obra que abarco la escritura, la fotografía, la pintura y la instalación.

Partiendo de una conferencia que Varda desarrolla en Paris, nace este documental que pasa revista a su vasta obra de casi 65 años de trabajo y también permite apreciar los distintos aspectos de su personalidad artística, de la cual no solo emana una gran autoridad sino también una deslumbrante capacidad creativa basada en la libertad, y sobre todo, en su humildad, atributos que se manifiestan a lo largo de toda su obra, primero a través de la fotografía, y más tarde en la escritura, el cine, la pintura y  más recientemente, en instalaciones donde prevalece el juego entre imágenes y movimiento.

Varda luce como la abuela buena, con el look de una “papisa” que le da un corte y un color de pelo que no toca el crecimiento de sus canas y solo tiñe sus puntas de color bordó, siempre dispuesta a mostrar todo su simpatía, encanto y orgullo sobre su obra exhibiéndola como un legado a las generaciones futuras.

Su obra como cineasta comienza en 1955, y sea, tal vez, su aspecto más conocido, el que la da conocer al gran mundo de la cinematografía con una comedia llamada Cleo de 5 a 7 que la llena de satisfacciones y la coloca dentro de ese grupo selecto de realizadores que se dio en llamar La Nouvelle Vague. No todas sus obras fueron exitosas, incluso alguno tuvo el agrio sabor del fracaso. Pero todo lo que hizo le permitió adquirir una experiencia que resulta  en una sabiduría que permite resolver los problemas del trabajo y de la vida.

Nos cuenta que al cumplir 80 años sintió como un tren que se le venía encima pero que a los 90, era capaz de reírse de ese pánico. Su vitalidad creativa fue tal que estuvo activa hasta unos pocos días antes de su muerte a los 91 años en febrero de 2019. Este documental, un verdadero legado cinematográfico que, además, hace justicia porque abarca todo el amplio espectro de su obra y da a conocer muchos aspectos de su vida artística desconocida que la trascienden más allá de la gran directora de cien que fue.

De esta manera, aparece su obra pictórica y sus múltiples instalaciones donde lograr mezclar el cine con la pintura en ese nuevo concepto artístico. La instalación, un montaje que incluye la pintura y el ordenamiento de objetos en movimiento, da una idea de realidad en una interacción de lo físico con lo intangible. Lo interesante en la vida de Varda es que los objetos más simples eran capaces de inspirarla para crear una obra que finalmente sería mucho más compleja.

Varda por Agnes es un film autobiográfico que va mucho más allá que la historia de una vida sino que recorre la obra de una artista que llega a una edad en la que no solo siente orgullo por lo hecho sino también necesita enseñarlo, no por vanidad sino por un espíritu docente, la de transmitir una obra como producto de una experimentación y la adquisición de un saber. Los aplausos finales que estallan en la sala no son más que el reconocimiento de una artista humilde e impar cuya obra docente perdurará en el tiempo.

sábado, 21 de septiembre de 2019

AD ASTRA de James Gray


LA BÚSQUEDA DEL PADRE

James Gray es un escritor y director cinematográfico nacido en Nueva York, perteneciente a la camada de los ´90. Debutó en 1994 con una película policial que en Argentina se llamó Cuestión de Sangre. Hasta el presente lleva filmadas 8 películas, entre ellas La Otra Cara del Crimen (2000), La Noche es Nuestra (2007) y Dos Amantes (2008).

En Ad Astra, Gray incursiona en el terreno de la ciencia ficción. Su film no está relacionado con el estilo de Viaje a las Estrellas. Por el contrario, estética y filosóficamente, está emparentada a 2001, Odisea del Espacio, o incluso, con Solaris, el film de Andrei Tarkovsky de 1972, pero especialmente con Apocalipsis Now (1979) de Francis Ford Coppola. No obstante ello, el film tiene su propia personalidad. Gray es un cineasta muy cercano al cine de acción aunque sus relatos han tenido mucho que ver con pinturas de carácter humanista y Ad Astra no es una excepción a ello.

Para disfrutar de este film no solo es necesario mirar sus imágenes sino también reflexionar sobre la historia que nos cuenta. Su personaje central es Roy Mc Bride, un notable trabajo de Brad Pitt, que interpreta a una especie de cowboy espacial, un piloto de pruebas, un solitario que hace recordar al Capitán Villard de Appocalypsis. Al igual que aquel personaje recibe una orden. Su misión no será matar a un hombre sino encontrar a su propio padre, perdido presumiblemente en Marte.

Se trata de un viaje inesperado, solitario, y metafórico al alma del propio protagonista que se transforma en un drama de carácter psicológico en medio de un viaje espacial. Tal como Villard es llevado ante Kurtz en aquella magistral escena donde una combinación de luces y sombras se alternaban sobre la cara del personaje mostrando los dos aspectos de su personalidad, el lado bueno y el lado malo, haciendo notar que de Kurtz solo era la otra cara de la presencia del mismo poder. Roy Mc Bride, en cambio, encontrará a su padre rodeado de una gran soledad en la que prima la oscuridad. La travesía espacial de Roy se convierte en un descenso al más grande de los infiernos: la soledad de un hombre que ha necesitado imponer orden y respeto, logrando solo quedar varado en la inmensidad del espacio, en algún lugar remoto de uno de los anillos de Saturno. Este aspecto del poder es la soledad más absoluta.

La película narra ese viaje de Roy hacia Neptuno, pasando por la Luna y por Marte, apreciando lugares que replican la vida en la tierra tanto en los hechos comerciales como en los bélicos, a la vez que examina cómo un padre ausente puede afectar la vida de un hijo.

Mientras la historia avanza, Roy se sumerge en las heridas ocultas de su mente. Sus expresiones faciales, sus movimientos oculares, sus cambios en la presión sanguínea van revelando su estado de inestabilidad, dejando observar la deconstrucción y reconstrucción de su personaje a lo largo de este viaje épico hacia los abismos de su alma.

Si bien algunas secuencias de acción distraen el objetivo del film, la narración se centra en lo psicológico. La búsqueda del padre, objetivo de Roy más allá de las directivas recibidas en su misión, llega a su fin cuando su padre le hace entender que simplemente debe buscar su destino. Roy comprenderá entonces que ya es un adulto que no necesita emular a su progenitor ni tenerlo cerca. Es el momento del regreso, asumir la propia vida y encontrar los caminos para desarrollarla.

La actuación de Brad Pitt, es, tal vez, la más importante de su vida actoral, clave en el desarrollo del film. Lo acompañan con su solvencia de siempre Donald Sutherland y Tommy Lee Jones. También es digno de mención el trabajo del fotógrafo Hoyte Van Hoytema, quien alcanza un gran nivel de creatividad. Con su cámara registra en primer plano al protagonista, utilizando diferentes ángulos, y aprovechando al máximo la profundidad del espacio para poner énfasis en la pequeñez y la vulnerabilidad del hombre.
Ad Astra no es en realidad una película de ciencia ficción. Es más bien un drama contado en forma de aventura espacial.


sábado, 14 de septiembre de 2019

YESTERDAY de Danny Boyle

EVOCANDO A LOS GENIOS

Yesterday es la nueva película, una comedia, del director escoces Danny Boyle, ganador del Oscar 2008 a la Mejor Película y al Mejor Director por Slumdog Millonaire (Quiere Ser Millonario?), autor también de Trainspotting (1996), película que lo dió a conocer, y Steve Jobs (2015), para mí su mejor película, entre otras.

El cine de Boyle se distingue por su velocidad. Su cine arranca y no para. El resultado de ello son películas generalmente entretenidas, con alto poder de síntesis, que generalmente contienen una interesante visión de lo social, aunque a veces, no alcanzan la profundidad deseada.

Su nuevo film, obviamente, tiene todas estas características partiendo esta vez, de una idea bastante original. Un músico, más precisamente un cantautor, buen guitarrista, sufre un accidente y cuando sale del coma que lo ha inducido su internación, le cuesta entender que cuando canta canciones de los Beatles, nadie las reconoce. ¿Acaso todos se han olvidado del cuarteto más famoso del mundo?
El film juega con la idea de una línea de tiempo alternativa, tomando esa idea de la ciencia ficción, y de películas y series de televisión tales como Volver al Futuro (Back to the Future, 1985) o Rumbo a los Desconocido (The Outer Limits), vista en la TV al inicio de los años 60.

Bajo esa idea, Himesh Patel personifica a Jack Malic, un músico cuyo accidente lo ha colocado cerebralmente en una línea de tiempo diferente a la que vivía, y como resultado de ello todo su pasado es diferente al resto de su generación, por lo cual, todo el mudo lo reconoce físicamente pero no comparte su historia. Su pasado deja de ser el mismo que la del resto de sus contemporáneos.

Consecuencia de ello, cuando canta una canción de Los Beatles, nadie la reconoce y comienzan a considerarlo un nuevo genio de la música. Ha llegado la hora de su fama. Todo el mundo lo adora y ama su música. Las compañías discográficas más grandes del mundo lo convocan. Su vida se transforma. Un gran momento del film, por su incuestionable graficación de la realidad, es cuando entra a Internet y descubre que no existe nada de lo que él conocía, incluso algunas grandes marcas. Es también interesante ver cómo tiene que apelar a su memoria, y su memoria falla al estar mediatizada, para recordar una canción como Eleanor Rigby que ya no existe en Internet.

No obstante ello, la idea de Boyle no pasa por contar la historia de Jack Malic sino por rendir tributo a la inmortal música de los Beatles. Y obviamente eso lo hace con creces recorriendo la mayor parte de los grandes éxitos del cuarteto de Liverpool cantados por el propio Patel acompañado de su guitarra.

Pero si bien el film es sobretodo un gran homenaje al conjunto inglés, también es cierto que su estructura responde a una comedia clásica al mejor estilo de las de Doris Day. Detrás de todas las canciones late desde el mismo principio una historia de amor que desea ser consumada. Y Boyle no es ajeno a ello. No por homenajear a los Beatles se olvida que ha elegido narrar una comedia que es básicamente una historia de amor.


El resultado final resulta equilibrado. Aunque reconozcamos que a la música de Los Beatles, 40 años después, no hay con que darle, y si bien Patel, incluso resulte poco agraciado comparándolo vocalmente con Lennon o Mc Cartney, el entusiasmo que pone en sus vocalizaciones no solo se deja escuchar sino también contagia a la película de un gran amor por la vida, haciendo que su final feliz rinda un justo homenaje a la comedia.

HIGH LIFE de Claire Denis


UN VIAJE HACIA LA NADA

High Life comienza con tomas que simula un edén antes de mostrar que estamos viendo el jardín en una nave espacial donde todo es artificial y manejado por la tecnología. Entonces se escucha a un bebé llorando. Esta apertura, que mezcla botánica, tecnología y biología y que terminará aludiendo a la religión define a la nueva película de Claire Denis.

El film tiene lugar en una nave espacial que viaja más allá del sistema solar hacia un agujero negro en un futuro muy parecido al presente cuya misión es buscar una nueva fuente de energía. En su interior alberga una médica y un grupo de delincuentes que han aceptado una misión en el espacio para convertirse en sujetos de un experimento de reproducción humana con el propósito de cumplir su condena. La nave se encuentra en una situación extrema después que una tormenta de rayos cósmicos ha provocado daños en su estructura.

Con imágenes inquietantes y a través de una narrativa basada en flashbacks no cronológicos, dentro de un espacio cerrado y una atmósfera tensa y opresiva, la trama reflexiona en torno a la violencia, el impulso sexual, y la reproducción humana. Hay en el film dos personajes centrales: Monte (Pattinson) que viaja acompañado de su pequeña hija Willow (Scarlett Lindsey), es un preso condenado a muerte que se aferra a la vida para salvar a su hija. El otro es Dibs (Juliette Binoche), una científica que parece solo preocupada por cosechar el semen de Monte para inseminar a una de las hembras más jóvenes con el propósito de lograr un embarazo perfecto que presumiblemente genere un ser que mejore la especie.

Estas imágenes parecen encerrar una idea religiosa relacionada con la llamada de Dios. Se piensa que esa llamada tiene que ver con encomendarnos una misión. A esa misión la religión la denomina vocación. Y la primera vocación que el hombre recibe de parte de Dios es la preservación de la vida. Las siguientes llamadas obedecen siempre a la idea de dirigir nuestros pasos por el camino del bien.

No obstante, en la película, no queda claro cuál es el propósito final de la misión toda vez que se encuentran atravesando un agujero negro del cual presumiblemente, no tienen salida. De ser así, tanto la nave como sus pasajeros se encontrarían en un viaje hacia la nada.

Con la invalorable ayuda del fotógrafo Yorick Le Saux y del guionista Jean Paul Fargeau, el film puede ser cómodamente clasificado dentro del género de la ciencia ficción. Su factura tiene más influencias de 2001: Odisea del Espacio de Stanley Kubrick (1968) y Solaris de Andrei Tarkovsky (1972), que del Alien (1979) de Ridley Scott y absolutamente nada de cualquier otra obra de este rubro.

Los eventos que presenta el film se muestran fragmentados, ocurriendo entre el pasado y el presente sin señales claras que indiquen el cambio de tiempo. Tampoco hay una estructura narrativa lineal, ni un clímax, ni una resolución de lo visto sino solo el relato de un momento que tampoco responde a nuestro tiempo.

Por otro lado, encontramos algunas ideas que llaman a nuestra reflexión sobre el presente relacionadas a tomar conciencia que no nos queda mucho tiempo para salvar el planeta como así también la necesidad de controlar la natalidad en un medio donde nuestros anhelos sexuales e impulsos de procrear terminan prevaleciendo sobre el contrato social generando sociedades con un alto nivel de conflictividad.