viernes, 10 de agosto de 2018

EL ANGEL de Luis Ortega



EL ANGEL DESANGELADO

No conocía el cine de Ortega más allá de algún episodio aislado que vi por televisión de Historia de un Clan y de El Marginal. Había visto en él capacidad narrativa, una mirada atractiva sobre lo social que excedía el marco televisivo para generar un auténtico interés sobre sus propuestas, con un despliegue de producción y un interés por los espacios abiertos que pocas veces se habían visto en nuestras series.

En El Angel, Ortega recurre a la historia criminal de nuestro país. Se inspira en la carrera delictiva de Carlos Robledo Puch, un joven de 18 años que conmocionó la sociedad argentina a principios de la década del 70 con una serie de robos y asesinatos que terminaron irremediablemente llevándolo a la cárcel con una condena de reclusión perpetua. El desarrollo argumental no se ata en forma rígida a los hechos históricos, sino que retrata la carrera de un joven delincuente cuya personalidad no se adapta a las convenciones de su época.
No obstante ello, el personaje principal nunca alcanza carnadura propia. La mirada de Ortega sobre Robledo Puch (encarnado por Lorenzo Ferro) hace recordar a otra mirada, la que Visconti echaba sobre Dirk Bogarde en Muerte en Venecia cuando éste, sentado en una reposera de playa, se dedicaba a contemplar la belleza de Tadzio (Björn Andresen) en un film que justamente reflexionaba sobre la perdida de la juventud y la llegada de la vejez. En este caso, la adolescencia que da paso a la adultez.

Muy poco que ver tiene esta visión con la recreación de la carrera delictiva de un joven asesino, absolutamente inmoral, incapaz de valorar una vida, y dar rienda suelta a un instinto asesino más propio de un animal que de un ser humano. Ortega lo sigue y lo contempla tratando de encontrar en él rasgos de una humanidad de los cuales carece. En esa mirada contemplativa, el film va perdiendo todo su interés dado que la historia está basada en hechos reales y por lo tanto conocida por una gran parte del público potencial.

Lorenzo Ferro no logra dar carnadura al personaje principal. Su actuación es poner la cara, transitar algunos pasos de baile, y mostrar su frialdad en cada asesinato. El resto de su actuación carece de rasgos humanos. Su personaje es plano. Si bien estamos ante la historia de un asesino frio y sanguinario, también es la historia de un adolescente descubriendo la vida y sobre todo la sexualidad. La importancia que a estos acontecimientos le otorga el director es mínima. De la misma manera pinta la relación con sus padres, dos seres que parecen pintados dentro de una casa incapaces siquiera de intuir las tendencias y correrías criminales de su hijo. Las relaciones familiares parecieran ser nulas e intrascendentes.

La pintura de época que presenta es otro punto débil de film. Ortega elude todo compromiso político y social en medio de una época que justamente se caracterizó por su violencia. Los hechos policiales que tuvieron como protagonista a Robledo Puch sucedieron durante todo 1971 y terminaron el 4 de febrero de 1972 con su detención, prácticamente 6 meses después del asesinato del General Aramburu  que puede ser tomada como el punto de partida de una represión política social sin precedentes en Argentina.

La banda sonora, sin música de carácter incidental, esta paradójicamente poblada de hits de la época en versiones posteriores poco conocidas. La cantidad de temas incluidos, salvo La Balada del Angel por Astor Piazzola, no juega un papel fundamental en la recreación de la atmosfera del film.

Cuesta entender la motivación de Ortega de realizar un film sobre una persona real transformada en un personaje absolutamente desenganchado de la realidad política social del país. La pintura que hace del personaje principal es absolutamente exterior. Una personalidad simplemente criminal.  No existe posibilidad alguna de relacionar a ese personaje como un símbolo de la crueldad porque esa característica nunca aparece de manera consciente en el film. El director sigue a su personaje en su carrera criminal fuera de todo contexto con excepción de la escena en la cual es detenido junto a su amigo por manejar sin documentos. La escena se recrea como una travesura de dos muchachos jóvenes. De ninguna manera trasciende el peligro de una detención en consideración del momento político.

El film de Ortega me decepcionó. La pintura de la época solo está sugerida por la banda sonora a través de los innumerables hits que acompañan a las imágenes. La dictadura de aquella época y el comienzo de los movimientos subversivos son ignorados. El personaje principal deambula por la película generando una violencia que nunca se acaba de entender si proviene de una mente enferma, de un desinterés por la vida, o si es un icono de una sociedad enferma cuyos únicos referentes son los propios padres de los protagonistas.

sábado, 4 de agosto de 2018

EL AMOR MENOS PENSADO de Juan Vera



LA COMENZON DE LOS 50 Y PICO

Con una experiencia importante en la producción y con tres trabajos como guionista de otras tantas películas de Adrian Suar, llega Juan Vera a la dirección de una idea suya coescrita con Daniel Cúparo dando lanzamiento a una temporada de estrenos de cine argentino que a priori suena muy interesante, y cuyos resultados se irán rebelando durante el mes de agosto.

Ya en 2008 Daniel Burman había incursionado con El Nido Vacío en una película de características similares, una especie de tragicomedia a la italiana que hace hincapié en la sensación de soledad que se genera en los padres cuando los hijos hacen abandono del hogar, aun cuando esa circunstancia esté signada por acontecimientos positivos como la posibilidad de concretar estudios o asumir un trabajo en otro lugar.

El hijo que anuncia que se va a estudia un posgrado a España es exactamente el caso que complica a los personajes principales de esta comedia. Marcos (Ricardo Darín) y Ana (Mercedes Morán), un matrimonio con 25 años de casados comienzan a sentir de golpe una sensación de vacío ante la añoranza del hijo.  La pareja no encuentra una respuesta rápida y en consecuencia, estalla una crisis matrimonial. Incluso podríamos decir que estamos ante un problema típico de una clase media acomodada en la Argentina actual.
Vera elige la comedia ligera. Consecuencia de ello, desdibuja el drama de los personajes, y los despinta. Todo se vuelve hueco, los personajes comienzan a comportarse como jóvenes viejos, y la comedia se deja llevar por el absurdo dejando de lado la realidad y en consecuencia, abandonando el tono dramático de la situación plateada.

Darín hace denodados esfuerzos para encontrar a su personaje que perdió en la segunda escena. Marcos es un profesor de filosofía que enseña en la universidad. Un tipo tranquilo, rodeado de libros, aparentemente feliz, que tiende siempre a resolver sus problemas en la forma más simple posible.

Ana, después de la partida de su hijo, comienza a sentir cierta incomodidad. Parece cuestionarse los 25 años de matrimonio como si hubiera perdido el tiempo dejando cosas por hacer al lado de un hombre que creyó la había hecho feliz. Se siente vacía e infeliz.
El grupo de amigos que los rodea parecen estar en similares situaciones. Se insinúan rasgos de insatisfacción en cada uno de ellos que el guión no acaba de definir que tanto pueden ser cuestiones personales, generacionales o incluso problemas derivados de la propia situación general en que se encuentra el país.

Con un buen comienzo, con una pintura de caracteres interesantes, la película se desbarranca con facilidad tratando de ignorar el problema que plantea mediante el disimulo. El argumento se vuelve trillado y convencional donde el foco se pone en la simple efectividad de la escena, y en mantener un ritmo de comedia festiva donde se está desarrollando un drama de tipo ontológico en el sentido que los personajes se han perdido a sí mismos.

El problema del film es la falta de continuidad narrativa en ambos protagonistas principales al darle al film una estructura episódica donde aparecen personajes colaterales que poco agregan a la estructura tragicómica. En algunos tramos, la película parece un film coral, la pintura de un grupo de matrimonios en crisis más que la propia crisis de un matrimonio en particular que es lo que da lugar a la historia. Ello parecería querer generalizar la crisis a toda una generación cuando en realidad estamos ante un problema de carácter eminentemente personal.

Otro error es el final, totalmente concesivo y cerrado cuando lo indicado debería ser lo contrario. El Amor Menos Pensado es una película extremadamente calculada, pensada para que el espectador no se preocupe ni piense demasiado ni mucho menos salga del cine con un problema adicional a los que ya tiene en su propia vida. Mayores de 50 no preocuparse. Esto es tan solo un pasatiempo.

El Amor Menos Pensado encuentra cierta proximidad en el cine de Woody Allen. Están los rasgos del autor americano en el ambiente algo intelectual que pinta, en cierta añoranza por la juventud pasada, en la pérdida del rumbo de sus personajes. No obstante, está muy lejos de los film del genial director neoyorquino. El film plantea una situación que no termina de resolver pese a su duración, un poco más extensa de lo aconsejable, aunque logra entretener gracias a las buenas actuaciones de todo el elenco, dejando en el aire la idea que el saldo de insatisfacción personal después del balance de las bodas de plata, va más allá de la problemática del nido vacío. De allí a la crisis matrimonial hay un solo paso. Y ese paso constituye el relato de la película. Un salto muy parecido al vacío.

viernes, 3 de agosto de 2018

DESOBEDIENCIA de Sebastian Lelio


PREJUICIOS SOCIALES Y RELIGIÓN

El chileno Sebastian Lelio, autor de Gloria (2013) y Una Mujer Fantástica (2017), se ha concentrado en el retrato de mujeres maduras de entre 30 y 45 años, y lo ha hecho de tal forma que este año la Academia del Cine de Hollywood lo ha premiado con el premio a la mejor película extranjera presentada en los Estados Unidos.

Paralelamente a estos logros, Lelio ahora ha accedido a una producción británica, y esta semana se ha estrenado en Buenos Aires su séptimo film rodado enteramente en las afueras de Londres, donde Lelio vuelve a penetrar a ese mundo femenino que tanto le interesa desde un punto de vista religioso plagado de condicionamientos sociales. Estelarizada por Rachel Weisz (El Jardinero Fiel, 2005; La fuente de la Vida, 2007) como Ronit Krushka, Rachel Mc Adams (Midnight in Paris, 2011; Spotlight, 2015) como Esti Kuperman, y Alejandro Nivola (Jurasic Park III, 2001; La gran Estafa Americana, 2015) como el Rabino David Kuperman el film se interna en la descripción de un triángulo amoroso jaqueado por la culpa y los prejuicios.

La acción del film se concentra en un pequeño barrio de judío de Londres donde acaba de morir el Rabino Krushka, un hombre respetado y admirado por toda la comunidad. Como consecuencia de ello, su hija Ronit que ahora vive en Nueva York trabajando como fotógrafa independiente, regresa para la ceremonia del sepelio y se instala en la casa de los Kuperman. Lo que sucede después es la descripción de la pérdida de un equilibrio de un mundo prestablecido por un hombre aparentemente ejemplar a partir de la falsa ruptura de un triángulo amoroso no convencional.

Manejada como una obra de suspenso en la que prevalece el buen gusto y la educación de sus personajes, Lelio con gran soltura irá rompiendo ese falso equilibrio en que se mueven sus personajes para dar lugar a la liberación de las pasiones escondidas que hay entre ellos. Sus criaturas son seres sufrientes que se han formado y educado bajo normas clásicas y rígidas de convivencia que no contemplan las desviaciones ni las preferencias sexuales.

El mundo que describe Lelio es un mundo pequeño regido por las estrictas leyes de la Torá que el viejo rabino que acaba de morir ha interpretado y aggiornado con el pasar de los años pero que nunca ha convalidado ni transado con sus aspectos más tradicionales, particularmente los relacionados al sexo y la privacidad.

La ida de su hija a Nueva York ha sido vista por él como una ruptura de la ley aunque de alguna manera le ha facilitado la necesidad de convivir con una bomba de tiempo a su lado. La vuelta de su hija para su sepelio vuelve a poner las cosas en su lugar donde los aspectos más miserables y retrógrados de un hombre aparecen aún después de su muerte. También aparecen los viejos fantasmas de un triángulo amoroso que parecía haber muerto y que sin embargo se mantiene intacto a pesar de la distancia y el paso del tiempo.

Film complejo poblado de personajes cargados de culpa y prejuicios que le impiden llevar una vida digna y libre de ataduras, que no les da lugar a la felicidad. Todos ellos se sienten igualmente ligados a atavismos que no pueden superar. El miedo al escándalo en una comunidad pequeña, el carácter inmaculado y regente del rabino muerto, encierra a todos los personajes no dejándoles otra salida que el dolor. 

Buen debut de Sebastian Lelio en su primer film internacional.  A la capacidad narrativa de Lelio se le nota una disponibilidad de recursos técnicos, especialmente en lo relacionado a sonido y montaje, que lucen en la narración. El film es de una prolijidad y una coherencia sorprendente que mantiene el equilibrio y el buen gusto durante toda la proyección. El tema, difícil y espinoso, está tratado con altura y respeto. Los personajes nunca pierden su humanidad, su carácter vulnerable frente a algo que no entienden pero sobre todo, la falta de tolerancia de quienes los rodean, es patética. Los prejuicios de toda una comunidad los condiciona en su carácter de seres humanos, en su ejercicio de una libertad que se les vuelve esquiva.

sábado, 28 de julio de 2018

MISIÓN IMPOSIBLE 6: REPERCUSIÓN de Christopher McQuarrie


NADA ES IMPOSIBLE

Con una apertura que rescata el espíritu de la vieja serie, aquella que daba lugar al engaño como motor principal de la acción que llevaban a cabo nuestros héroes, comienza este nuevo episodio de la serie cinematográfica que desde hace 22 años Tom Cruise ha tomado como propia.

Pero los parecidos con la serie de televisión que nos fascinó durante nuestra juventud terminan allí mismo. Mientras en el capítulo anterior, Nación Secreta, ponía su estilo en el film de suspenso (recordar la excelente escena que transcurre en la Opera de Viena), en esta nueva versión, el énfasis esta puesto en la persecución, en el film de acción pura.

Viendo el film de esta manera, es decir, como una parte de una serie cuya introducción constituye un homenaje a la propia serie televisiva y sus sucesivos actos se transforman en grandes escenas del género de acción, esta nueva obra presenta una coherencia y una fluidez narrativa que marca una diferencia y que la transforma en entretenimiento en estado puro. Son 2 horas 27 minutos de acción constante que constituyen un ejercicio de estilo interesante.

No obstante ello, después de la excelente escena introductoria, el espectador espera que el resto sea algo diferente. Obviamente, lo es en su estilo, pero las tres persecuciones que se desarrollan sucesivamente en Paris, Londres y Cachemira van cayendo en interés y dramatismo transformándose en un muestrario de las piruetas actorales de que es capaz nuestro héroe. En ese sentido, habiéndose hecho público que Tom Cruise ha realizado todas y cada una de las escenas de riesgo por sí mismo, es decir, sin utilización de dobles, no caben dudas que esta película lo pone a la cabeza de los actores de films de súper acción.

No hay duda que dentro del género toda la escena que transcurre en París puede convertirse en ejemplo de calidad cinematográfica dentro de su estilo. Combina acción, suspenso y persecuciones en dosis equilibradas, y la persecución por las calles parisinas seguramente será recordada como antológica dado que combina dosis justas de violencia, ritmo cinematográfico y belleza paisajista.

En cuanto a la música, Lorne Balfe, un compositor y productor británico, conocido por poner música a video juegos, y en el cine a Batman, la Lego Película, 13 Horas, Terminator Génesis, entre otros, ha estado a cargo de la musicalización dándole al film justamente esa impronta de video juego que por momentos la película asume. Su adaptación del tema principal de Lalo Schiffrin es una obra a tener en cuenta.

En síntesis, estamos ante una más de la serie cuya mayor virtud es generar un entretenimiento mayúsculo, capaz de generar casi dos horas y media de acción pura cuya que se pasa volando aunque posiblemente no vaya a camino a la historia ni como la mejor de la serie ni a marcar un hito dentro del género, pero si es una película hecha con sumo respeto por el espectador, especialmente dedicada a la logia de fans que la siguen. Obviamente, a esta altura de su carrera, para Tom Cruise nada es imposible.

viernes, 27 de julio de 2018


EL AMOR CONTIGO de Silvio Soldini


ADOLESCENCIA TARDÍA Y SOCIEDAD LIQUIDA

El Amor Contigo puede ser vista como una historia de amor, pero también como la crónica del encuentro entre dos seres lisiados a los 40 años, una mujer que sufre de ceguera y un hombre que no ha podido trascender la adolescencia y es incapaz de asumir compromisos. Esa pareja compuesta por Emma y Teo, están magníficamente interpretados por Valeria Golino y Adriano Giannini.

El film de Silvio Soldini se interna en un estrato de esta nueva sociedad cuyos protagonistas son los jóvenes viejos, hombres de 40 años que han estirado su adolescencia y parecieran haber alargado esa etapa de la vida casi indefinidamente. Estos adolescentes tardíos están signados por la acumulación, pero ese fenómeno parece no manifestarse necesariamente a través de los bienes materiales sino también de los años. Acumulan experiencia tras experiencia difiriendo el comportamiento adulto hasta donde se pueda.

La modernidad liquida es una figura del cambio y la transitoriedad: los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo. Los líquidos, por el contrario, son informes y se transforman permanentemente. La característica de los solido es la duración. La de lo líquido es la fluidez. Zygmunt Bauman es el autor de esta teoría en la que observa un fenómeno de tránsito en una modernidad que va de lo solido a lo liquido cambiándose los valores existentes transitando de lo estable y predecible a lo flexible y voluble, provocando una metamorfosis en la que todo se transforma rápidamente dando lugar a un cambio permanente donde el único valor perdurable que queda es el poder del dinero.

A nivel individual comienza a desaparecer el apego. El olvido y el desarraigo aparecen como condiciones de éxito en la nueva sociedad. Esto provoca en el individuo una mayor flexibilidad, fragmentación de intereses y sentimientos. Hay una necesidad permanente de estar listo para el cambio, ya sea de tácticas, compromisos o lealtades. Aparecen los miedos a las relaciones duraderas y el individuo llega a preguntarse cuál es la conveniencia de la relación que tiende a perpetuarse.

Emma es una mujer soltera, osteópata de profesión que ha quedado ciega en su juventud. Vive sola, es responsable, busca y se brida hacia los demás. Una noche va a un lugar para lo ciego, un boliche donde priva la oscuridad en el cual las personas se conocen, hablan y juegan sin poder verse el aspecto de cada una.  Allí aparecerá Teo, casado sin hijos, que trabaja como publicista free lance, y conocerá a Emma. Teo se sentirá atraído de inmediato por ella, y como consecuencia de ello, tomará un turno para ser atendido en su consultorio. El romance estallará de inmediato.

Soldini se concentrará en la personalidad y en el devenir de Teo cuya procastinación es permanente. Él buscará siempre una excusa para zafar del compromiso. Y en consecuencia, irá delineando a ese adolescente tardío incapaz de tomar responsabilidades e ignorante absoluto de mal que es capaz de causar sobre los demás, ya sean seres queridos o compañeros de trabajo. Consecuencia de ello, el film resbalará hacia la comedia festiva y con ello perderá parte de la potencia de la crítica social que proponía en su principio. 

No obstante ello, el film de Soldini se ve con agrado. Lejos está de la Comedia a la Italiana de los 60 y los 70, pero sí muy cerca de los films de Nanni Moretti sin llegar a su profundidad conceptual. No obstante ello, es indudable el interés social del film que describe a través de Teo al eterno adolescente que caracteriza a la sociedad que estamos viviendo. Una sociedad que paradójicamente requiere de una ayuda que nadie pide ni es capaz de resolver.

viernes, 13 de julio de 2018

STEFAN ZWEIG: ADIOS A EUROPA de María Schrader


SOBRRE EL EXILIO Y LA SOLEDAD

María Schrader, actriz, guionista y directora alemana pone en escena los últimos años de la vida del escritor austriaco de origen judío Stefan Zweig. Lo hace de manera austera concentrándose en cinco momentos diferentes de su vida en el exilio a través de una puesta que no ignora la vasta experiencia teatral de la directora. Justamente si el film peca de algo es de poco cinematográfico. Sus cinco escenas son eminentemente teatrales y en general todo el énfasis narrativo radica en los excelentes diálogos y en las notables actuaciones que se presentan en el film.

Queda claro que no estamos ante una biografía del autor sino de cinco momentos importantes antes de su muerte. La película comienza en 1936, en oportunidad de desarrollarse el Congreso Internación del Pen Club en Buenos Aires, donde Zweig asiste como miembro de esa institución, y ofrece un importante discurso donde pone en evidencia la situación que bajo el nacionalsocialismo se vive en Alemania, y se continua en sucesivas escenas separadas en forma de capítulos que indican lugar y año en que transcurren las acciones: Bahía de San Salvador, Nueva York, y Petropolis durante 1941, y un epilogo, en este último lugar, un año más tarde.

El film se concentra en el profundo desagrado que como judío siente Zweig, primero como simple ciudadano y hombre de letras ante el avance del nacional socialismo y su política persecutoria en la Alemania de los años 30, y luego ante la declaración de la guerra, cuando comienza a denunciar los crímenes cometidos en los campos de concentración del nazismo. Como consecuencia de ello, el film más que mostrar la obra y el pensamiento de un escritor y periodista se concentra más en la figura del humanista, del hombre que se dedica a denunciar el estado de locura que reina en su país.

Consecuencia de ello, el film aparece como algo inacabado, como si solo relatara una parte, posiblemente la más importante de su vida, cuya oposición política trasciende de lejos a su trayectoria como escritor. Mirada desde el punto de vista que propone la película podríamos afirmar que la visión crítica del periodista se impone a la del escritor y filósofo, particularmente toda vez que asume este papel desde una situación de exilio forzado dado que el destino de su permanencia en su propio país hubiera sido sin duda su envío a un campo de concentración.

La puesta de María Schrader es una permanente contraposición entre lo que se intuye que pasa en Europa y no se ve (persecución, guerra, destrucción y muerte), y las añoranzas del escritor en medio de ese regalo que le está dando el gobierno de Brasil que lo asila y lo libera para disfrutar la vida en medio de una hacienda que produce caña de azúcar en Brasil.

Y aquí aparece una cuestión filosófica, aquella relacionada con el ser y el tener que precisamente lleva al suicidio del escritor en diciembre de 1941. El exilio (siempre forzoso) supone una ruptura de la personalidad y se relaciona con la pérdida de las raíces. Siendo alojado con todas las comodidades por el gobierno de Brasil, y siendo ese país un verdadero crisol de razas, termina suicidándose con su segunda mujer y secretaria. Solo es posible entender este acto desde el sentimiento de pérdida que alude al forzoso abandono de un proyecto personal y cultural: El sonido de otro idioma. El perfume de otras tierras. La lejanía de los amigos. La desilusión de una Europa que dejaba de ser lo que era arroyada por la guerra. El profundo rechazo hacia el nacional socialismo. Y obviamente a la figura de Adolf Hitler.

El problema de la película es que es fría y distante. Cuesta empatizar con la figura que presenta de Zweig. Un hombre solitario, algo ido, no obstante eminentemente lucido, un intelectual de valía que dejó una obra que podríamos considerar inconclusa y que el tiempo ha ido borrando de la memoria colectiva y que ahora rescata esta interesante película alemana de María Schrader.

sábado, 7 de julio de 2018

INVITACION DE BODA de Annemarie Jacir


EL CASAMIENTO IMPOSIBLE

Esta película, estrenada el jueves pasado, ganó el Astor de Oro al Mejor Film en el último Festival de Cine de Mar del Plata, transcurrido en noviembre de 2017, un premio sin dudas merecido debido a sus virtudes cinematográficas.

La rigurosidad formal de la película es notable. Tres cuartas partes del film transcurren durante un paseo en auto por Nazaret (hace recordar mucho al cine de Kiarostami) con el propósito de repartir unas tarjetas de casamiento, y el cuarto restante describe una serie de visitas cortas y protocolares que responden al hábito de invitar a parientes y amigos de la familia visitándolos a cada uno y entregándoles en mano la correspondiente invitación a la boda.

De esta sencilla manera, el film no solo se interna en los problemas familiares de los contrayentes, sino que también describe un estado de cosas toda vez que los personajes recorren Nazaret y sus alrededores para repartir las tarjetas del casamiento, reflejando las difíciles condiciones de vida en un territorio militarizado como son la ciudad de Nazaret y sus inmediaciones.

Abu, el Padre, es un hombre ya mayor, divorciado de su esposa, que ha enseñado durante años en la universidad. Es un hombre paciente y esperanzado que sueña que algún día va a poder vivir en paz en ese territorio. Shadi, es su hijo. Un arquitecto que reside en Italia y que está de regreso circunstancialmente por la boda de su hermana, no lo dice pero piensa todo lo contrario. Como parte del protocolo de la fiesta, son quienes repartirán las tarjetas de invitación a la boda.

Padre e Hijo muestran dos puntos de vista diferentes. Uno es un hombre mayor, sencillo, un intelectual pacifista que cree que la solución al conflicto político está por suceder y no le molestan determinadas posturas israelíes como los excesos de controles existentes en las fronteras de las mismas ciudades. Su hijo Shadi, por el contrario, agotó su tolerancia, se ha radicado en Italia, tiene una novia italiana y sus posiciones responden a una manera de pensar más liberal. La madre de la novia, vive en Nueva York y ha vuelto a contraer matrimonio. Su marido está enfermo y tiene problemas para viajar. La madre es el personaje que ha roto y sigue desequilibrando el entorno familiar. Consecuencia de ello, padre e hijo hacen lo posible para mantener a la pareja contrayente lejos de las discusiones familiares.

Annemarie Jacir maneja con maestría este material tendiendo, por un lado, un hilo de comedia, y por otro, uno de suspenso entre la preparación de una boda en medio de una situación familiar y político social cuyos estallido está a la orden del día. La directora transforma al film en una metáfora sobre una convivencia imposible, haciendo del film en una aguda reflexión sobre un estado de violencia generalizado.

El film se pregunta qué alternativas tienen sus personajes. Irse es una. La otra es quedarse. No obstante, nadie queda totalmente satisfecho. El tiempo pasa para todos los personajes. Los que se quedan no se dan cuenta que se les está pasando la vida sin ver soluciones y mucho menos llegar a vivir en paz. Los que se van parecen hacer prevalecer el olvido, la posibilidad de una vida nueva y lejana, la asimilación de una cultura diferente.

La boda del film surgiere la idea de una boda imposible, tan imposible como la convivencia entre israelíes y palestinos. Una boda que parece nunca concretarse. Un devenir permanente que pareciera no encajar en ningún lugar. Es que los rencores privan sobre la inteligencia. La falta de perdón, la necesidad de venganza, la permanente respuesta de contestar violencia con más violencia.

sábado, 30 de junio de 2018

AMIGOS POR LA VIDA de Francesco Bruni


TODO LO QUE QUIERAS

El actual cine italiano siempre ha visto los aspectos sociales con una mirada crítica. En los últimos años esa mirada se ha transformado casi excluyentemente en una mirada sobre la familia a través de la cual finalmente observa la conducta social.  Amigos por la Vida no es ajena a ello. Muestra cambios preocupantes en la sociedad moderna que afectan sin duda la unión familiar a la vez que resignifica el papel de nuestros mayores en la formación de nuestros hijos y nietos.

Estamos ante una historia de vida que nos relata el encuentro entre un joven socialmente perdido con una vida casi marginal y un anciano enfermo de Alzheimer. En principio, la película es un retrato de dos personas completamente opuestas, pero en una segunda lectura, es la historia del encuentro de dos hombres que se terminarán ayudando uno al otro.

La película es también un retrato de una parte de la juventud de esta época a través de la descripción de un grupo de cuatro amigos que son buenos para nada. Jóvenes desocupados que no tienen nada que hacer, que siempre están en grupo, se emborrachan y drogan, roban baratijas inservibles o comenten pequeños hurtos para zafar un par de días, o simplemente para molestar al prójimo.

Por otro lado muestra un cuadro de situación familiar cuyas características marginales da lugar a la descripción anterior. Casa con poco espacio. Muchacho que se crió sin madre (murió cuando el niño tenía dos años). Padre que vive de changas, ahora conviviendo con una mujer extranjera. Un cuadro de situación que describe serias necesidades económicas y afectivas.

El muchacho comienza a tomar conciencia que debe abrirse paso. Responde a un aviso en donde se necesita a un hombre joven que acompañe a un anciano enfermo. Ese anciano que padece Alzheimer es su opuesto en todo sentido. Es un hombre educado, un poeta que ha estado en la segunda guerra, ha sido profesor en la universidad y desde hace unos años está viudo de una mujer con la que convivió toda su vida.

El encuentro entre estas dos personalidades tan diferentes dará lugar un cambio radical en la realidad de ambos. Por un lado, el anciano volverá a recuperar parte de su vida perdida, y por el otro, el joven encontrará un referente, un hombre que ha llevado una vida y construido una obra, y que ahora puede predicar con el ejemplo.

Francesco Bruni, con una prolífica vida de guionista desde 1991 y con tres films como director, de los cuales este es el primero que se estrena comercialmente en Argentina, ha dirigido con la suficiente solvencia esta historia dándole un ritmo entretenido, logrando llamar la atención del espectador sobre los planteos tanto individuales como sociales que describe el film. Bruni pasa de la descripción de los personajes y de la situación social al cine de aventuras casi sin advertencias, y transforma al film en una especie de alocada road movie no exenta de honesta emotividad manteniendo siempre el equilibrio narrativo y el interés del espectador en lo que está narrando. La escena del joven y del viejo sentados juntos en un banco de una estación solitaria esperando la llegada de un tren local es absolutamente conmovedora. Es la imagen misma de dos almas que han encontrado un camino que paradójicamente significa el final del recorrido.

Destacan en la actuación Andrea Carpezano como Alessandro, el joven que toma conciencia, y Giuliano Montaldo en el rol del anciano Giorgio. Cabe acotar que Montaldo es, además, el gran director que en los ´70 dirigió tanto Sacco y Vanzetti como Giordano Bruno, dos películas italianas que recorrieron el mundo marcando el extraordinario momento del cine italiano de aquella época.

viernes, 29 de junio de 2018

JEANETTE, LA INFANCIA DE JUANA DE ARCO de Bruno Dumont


HAZTE LA FAMA Y ÉCHATE A DORMIR

Cuando un crítico de cine calificado dice “Lo fascinante del film es que hay pocos gags (el único comic relief es el tío rapero que aparece sobre el final), nadie canta ni baila demasiado bien, y así y todo, el relato funciona en forma integral está arriesgando una conclusión que carece de lógica.

Esa carencia se repite en otras críticas: Imaginen una fusión imposible entre la religión terrenal de Pier Paolo Passolini, el ascetismo de Robert Bresson y la hilaridad indomable de los Monthy Pitton, con el fervor religioso y sublimado de los movimientos de una niña que parece estar protagonizando una función de teatro escolar bizarro.

Finalmente, otro agrega con mucho tino: Todo el film es la confrontación de un dilema: saber que tiene que subordinar su existencia a una misión trascendente y a su vez temer no ser una buena intérprete de los pedidos de su creador.

Opiniones diversas que parecieran estar dirigidas al auto convencimiento más que a la orientación del espectador. No obstante, decido ir al cine y sacar mis propias conclusiones. Comienza el film y rápidamente se intuye el estilo Dumont. Paisajes amplios, cielos abiertos, interpretes amateurs, ritmo cansino. Pero comienzan a correr los minutos y el espectador se pregunta hacia dónde va este retrato de la infancia de Juana. Hay un aire provocativo, una versión personal y extrema de la historia. Pero la película se va transformando en una estudiantina preparada a las apuradas. Uno comienza a dudar si el que está detrás de las cámaras es o no es Dumont. La niña intérprete de Jeannette canta mal y baila peor. La cámara queda fija por media hora y la niña sigue sola hablando, cantando y bailando invocando al cielo. De tanto invocar, aparecen dos monjas, tal vez ángeles, que cantan y bailan aun peor que la niña. Nada de lo que sigue es mejor. 

Disparate tras disparate, la cámara sigue fija registrando lo que podríamos definir como una ópera rock mal hecha.  Mi esposa comienza a aburrirse como una ostra y saca un caramelo. Me convida porque sabe que sino como algo dulce en forma inmediata caeré en un sueño profundo. No obstante, el caramelo hace efecto y logro mantenerme despierto hasta el final. Ya nada logra sorprenderme. Todo es un sinfín de más de lo mismo de una historia conocida que en las manos de Dumont pretende alcanzar ribetes religiosos y filosóficos. Demasiadas pretensiones.

La película sigue y sigue sin levantar cabeza. Son 105 minutos interminables. Es quizás su peor película. A esta altura, hasta la música, un rock muy pesado y chillón me aburren hasta el cansancio. Pero aguanto hasta la palabra fin porque me interesa la opinión de los otros 4 espectadores que hay en el cine, que con suma educación, me contestan: No es lo que esperaba, o qué bajo cayó Dumont, o me aburrió sin atenuantes.

Llego a casa y releo las críticas. A mis críticos favoritos les ha fascinado este film. La mayoría de ellos han escrito críticas favorables, incluso uno de ellos, no solo hace un análisis interesante sino que también reportea al director.  Pero me llama la atención una cosa. Casi todos sin excepción, abren el paraguas. Es como que les gustó pero… Les pareció buena, encontraron hallazgos formales, profundizaron en lo religioso y sobre todo en el destino de una persona como Jeannette. Encuentran a su paso improbables influencias de Passolini, de Bresson y de los Monthy Pitton. Me avisan que se viene la segunda parte. Me dejan más despistado que antes de ver la película. Cosas del cine y de directores famosos. A veces uno no encuentra la sintonía exacta. Dice el refrán: Hazte la fama y échate a dormir.

domingo, 24 de junio de 2018

JURASSIC WORLD de J.A. Bayona


EL REINO PERDIDO

Cada vez que termino de ver una nueva entrega de la saga de Jurassic Park (esta es el quinto capítulo), vuelvo a sorprenderme saliendo del cine fascinado por lo que he visto. Con aire crítico podría decir que vi más de lo mismo. Sin embargo no es así. Cada capítulo de la saga, sobre todo estéticamente, es diferente al anterior.

En esta nueva versión, la novedad es que la trama transita hacia una situación de encierro. A diferencia de los guiones anteriores, este film no se desarrolla a cielo abierto y en pleno contacto con la naturaleza. El director español Juan Antonio Bayona, especialista en el género de terror y suspenso, responsable de aquel éxito llamado El Orfanato, ha sido el elegido para mantener la vigencia de la franquicia. Para ello, transforma al nuevo producto de la factoría Spielberg en un cuento de terror gótico. A diferencia de las anteriores entregas,  Bayona encerrará la mayor parte de las acciones en una enorme mansión habitada por solo 4 personas, una de ellas, la inquieta niña de 7 años nieta del anciano ricachón que aporta fondos para la manutención de la Isla Nublar. No faltará en el conjunto, la nodriza de la niña y el inescrupuloso secretario del anciano.

Otra consideración a tener en cuenta es que la discusión científica y los prejuicios morales relacionados con la clonación de células desaparecen del centro de discusión de ideas que se planteaba en las entregas anteriores. El aggiornamiento de la da discusión ahora conduce lisa y llanamente a la cuestión mercantilista. La clonación como un negocio que termina en una millonaria subasta de dinosaurios.

El Reino Perdido comienza de forma convencional siguiendo los lineamientos de las películas anteriores. Ante una erupción volcánica en la Isla Nublar, la científica Claire y el domador de dinosaurios Owen Grady parten hacia allí para tratar de rescatar y salvar los dinosaurios que la habitan, con especial interés de rescatar un ejemplar del Blue Raptor. Pero a partir de ello, los guionistas Colín Trevorrow y Derek Connolly comienzan a atrapar a los personajes en torno a diferentes situaciones de encierro. Esto le viene como anillo al dedo a Bayona, un director con mucho oficio en el género que aprovecha cada una de las situaciones que le sirve el guión permitiéndole un notable lucimiento personal dotando al film de una identidad particular sin dejar de respetar el modelo de la saga.

Bayona desarrolla el encierro en tres etapas: 1) El escape de los protagonistas de la isla, en la que introduce a los personajes en una esfera submarina que se transforma en una trampa casi mortal para ellos. 2) El viaje hacia el continente en un barco cargado de soldados y dinosaurios enjaulados cuyo destino los protagonistas desconocen, donde deben viajar escondidos como polizones. Y 3) El encierro en la mansión del millonario y benefactor Benjamín Lockwood, donde Bayona luce todas sus destrezas narrativas montando la escena de una subasta de dinosaurios totalmente surrealista que dota al capítulo de una identidad propia que definitivamente lo diferencia de la saga, donde las ambiciones materialista dan lugar al reino de la excentricidad de millonarios que pujan con millones de dólares para quedarse con un ejemplar clonado que destaque en sus zoológicos particulares.

Más allá de esos logros, las dos horas de duración del film se pasan volando porque básicamente estamos ante un entretenimiento en su estilo más puro. Y ello no es de extrañar dado que detrás de todo ésto se encuentra la inspiración de un maestro como Steven Spielberg, productor ejecutivo de la película. En el campo de lo nostálgico y del homenaje a una saga que cumple 25 años debemos destacar también dos aspectos: Hay dos apariciones de Jeff Goldblum como el Dr. Ian Malcolm y hacia el final, Michael Giacchino, autor de la banda sonora incluye en el tema principal una estrofa del tema musical de Jurassic Park de John Williams.

No obstante lo comentado, la saga mantiene vigente el mensaje de la serie en torno de que la vida busca a la vida, y si esa vida es una criatura agresiva, no importa dónde esté, se defenderá violentamente para preservarse. Existe un orden natural de las cosas que obliga a que toda manipulación genética debe realizarse con el debido respeto tratando de preservar ese mismo orden.

viernes, 22 de junio de 2018

CUANDO ELLAS QUIEREN (Book Club) de Bill Holderman


VOLVER A VIVIR

Reunir cuatro grandes estrellas del cine de los 70 (Jane Fonda, Diane Keaton, Candice Bergen y Mary Steenburgen), acompañarlas de otros cuatro galanes ahora setentones (Don Johnson, Andy Garcia, Richard Dreyfuss y Craig T. Nelson) e inspirarles una serie de romances bajo la influencia de la lectura de las 50 Sombras de Grey no solo es una proeza sino también la posibilidad de ver un dream team que sigue manteniendo sus grandes condiciones actorales y el carisma a pesar de los años transcurridos, y sobre todo, la capacidad de hacernos entretener.

La comedia no tiene otras pretensiones que transformarse en un canto a la vida, de rescatar la idea que cada uno la vive como mejor puede y que la vejez no es un obstáculo para ello, dejándole a un público en edad de jubilación un mensaje en el que siempre hay espacio para el amor y nadie está muerto mientras da pelea.

El director y guionista Bill Holderman, mantiene el equilibrio durante toda la comedia, acompaña a su elenco con buena música sin abandonar nunca el estilo de comedia y consigue hacernos salir del cine con una sonrisa en los labios.

martes, 19 de junio de 2018

MUERTE EN EL CAIRO de Tarik Saleh


LA NEFASTA CORRUPCIÓN

Muerte en el Cairo es una de esas películas que es más importante lo que sugiere que lo que dice. Lo que cuenta, es un episodio policial ocurrido en El Cairo, Egipto, días antes de ocurrir el movimiento social denominado La Primavera Árabe. Pero lo que sugiere es hacer un análisis de lo que se ve, es decir una compleja trama de corrupción que comienza en los escalones más pequeños de la carrera policial y se extiende hasta llegar a su cúpula, y se propaga por todo el sistema de poderes estatales hasta llegar al mismísimo presidente de la nación.

El film de Saleh es un policial clásico contado del lado de los procedimientos policiales con el propósito de esclarecer un crimen que se transforma en  una enorme denuncia al sistema de seguridad egipcio donde claramente la corrupción reina en forma descomunal a lo largo y a lo ancho de toda la institución, y que se presume hace metástasis, en un sistema de poder absolutamente corrupto que sin lugar a dudas tiene mucho que ver con los sucesos sociales que paralelamente se comenzaban a vivir en las calles de El Cairo en aquel mismo momento. Es uno de esos films donde no hay inocentes. Nadie se salva ni está libre de tirar la primera piedra.

Denominada en inglés The Nile Hilton Affair narra la investigación de un crimen que se cometió dentro del propio hotel internacional días antes de estallar la famosa Primavera de El Cairo, cercano a la Plaza Tahrir, en la cual se demandaba por Pan, Libertad y Justicia Social y donde se perdieron 45 vidas humanas en medio de una represión descomunal transformada en un infierno de gases lacrimógenos, piedras y balas de goma dando lugar a la caída del gobierno de Hosny Mubarak.

El notable film de Saleh tiene la virtud de mantenerse al margen de los acontecimientos políticos que signaron a La Primavera  Egipcia pero se transforma en una crónica policial que relata minuciosamente la investigación de un asesinato cometido en el Hotel Internacional a la par que va desnudando toda la maraña de corrupción existente en la policía de la ciudad que no es más que una parte, un brazo armado de la corrupción imperante en el régimen de quien caería días más tarde como consecuencia de aquella revolución.

El crimen del Hotel Hilton es intentado tapar por todos los medios sin que nunca el espectador llegue a conclusiones validas sobre el hecho policial, pero paradójicamente describe la telaraña de intereses creados que buscan tapar el crimen. Esto rompe con los convencionalismos del cine policial transformando el esquema narrativo, saliendo del quién lo hizo para ir al por qué lo habrán hecho a la vez que la película se transforma una investigación de carácter absolutamente personal.

Buscar referencias de un film tan personal como el del director sueco de origen egipcio Tarik Saleh se hace difícil. No obstante ello, podemos buscar algunas referencias en el cine de Martin Scorsese. Cuando el director norteamericano ganó su demorado Oscar como Mejor Director con The Departed (Los Infiltrados) se basaba en la remake de un famoso film coreano que se vio en video en Argentina denominado Internal Affairs, de Wai Keung Lau. En aquel film se desnudaba un poderoso sistema de corrupción policial que más tarde replicaría Scorsese para desnudar la enorme corrupción policiaca en la ciudad de Boston. Ahora, Tarik Saleh, el director sueco de origen turco, parece inspirarse en ambos films tanto en lo temático como en lo estético, realizando la aquí denominada Muerte en el Cairo, lanzando al estrellato a un actor libanes radicado en Suecia: Fares Fares como el Comandante Noredín Mostafa, que literalmente se roba la película.

El film de Saleh resulta una película entretenida e interesante. Un film que transita el género, utilizándolo como una estructura sobre la cual basa un discurso potente y veraz sobre la corrupción imperante en el régimen egipcio que a la postre no es otra cosa que la justificación de los sucesos ocurridos días después en Plaza Tahrir con el lamentable resultado de decenas de muertos. Los resultados obtenidos son óptimos. Por elevación, el film nos deja pensando en la corrupción imperante en nuestro propio país.

domingo, 17 de junio de 2018

JOEL de Carlos Sorín


LA CALIDAD Y LA CALIDEZ

Joel llega en un buen momento en el cual se están discutiendo temas socialmente importantes. El tema de la niñez desamparada, tangencialmente se relaciona con el abandono de niños, y ello no es ajeno a la discusión que tiene lugar en el Congreso de la Nación sobre la ley del aborto legal en Argentina.

La niñez desamparada también es un problema en Argentina. Los nosocomios que reciben a estos niños no siempre están preparados para este fin y además, aparecen problemas relacionados con la propia marginalidad social que padecen estos niños. En casos de niños que han superado la edad de la lactancia, y más aún cuando esos niños han sufrido situación de calle, tanto la instrumentación de soluciones como las decisiones y las condiciones de adopción se hacen difíciles de resolver.

La película de Sorín trata sobre una pareja que vive en el sur y que después de varios años de matrimonio y estériles intentos de embarazo toma la decisión de adoptar. Ellos desean un niño pequeño, pero el Estado les ofrece hacerse cargo de un niño de 9 años, que ha vivido parte de su infancia en un asilo y sus primeros años de su vida ha estado a cargo de un tío que ahora está cumpliendo una condena en prisión. Aceptan las condiciones y se someten a una prueba que durará 6 meses. Al cabo de ese tiempo, Estado y pareja decidirán la adopción definitiva.

Sorín vuelve a la Patagonia, más exactamente a un pueblo en Tierra del Fuego, cercano a la ciudad de Ushuaia. Trabaja el material con la mirada humanista que ha caracterizado toda su obra. Primero describe la pareja que quiere tener un niño. Él es un ingeniero forestal y ella una maestra de música. Se aman, se complementan, pero les falta ese hijo que desean. La adopción parece ser el camino perfecto a la solución de su problema.
Cuando llega el niño comienza un gran cambio en sus vidas relacionado con el proceso de adaptabilidad a la nueva vida. Primero porque hay un extraño entre ellos. Segundo porque ese niño no es un bebé. Tercero porque debe concurrir a la escuela. Y cuarto, porque en toda sociedad habitan prejuicios y estigmas.

Sorín asume la forma de un western clásico para narrar la aventura de esta adopción. La llegada del niño es la de un extraño que terminará provocando una gran agitación en el pueblo. Se trata del elemento hostil que hay que educar y someter a las leyes del pueblo antes que su prédica se vuelva subversiva. Es la llegada del forastero, el desconocido sin nombre, un enigma a resolver que en la realidad de nuestros días comienza en el burocrático proceso de adopción y termina en el difícil proceso de aceptación social por parte de la misma población, e incluso de los demás niños.

No carente de suspenso, Sorín maneja este material con la maestría y la sensibilidad que lo caracteriza planteando todas las dificultades de adaptación que este ser casi anónimo debe atravesar. Primero en la casa, luego en la escuela, y en el pueblo mismo. El film termina donde deberían comenzar las respuestas. Con mucho tino, deja planteada una serie de interrogantes que si bien tienen respuesta, están en su mayoría enquistadas en los prejuicios que tiene el propio espectador, la sociedad en su conjunto.

Estamos ante uno de los film más agudos, intensos, inteligente e incluso atrapante de un director que nunca subestima al espectador. Es también un gran retrato de una problemática social y particularmente de los problemas de inclusión que se sufren en nuestro país. Una hermosa narración que no solo tiene que ver con la adaptabilidad de un ser sino con el miedo que ese ser genera en el otro. Una parábola sobre el ser diferente. Esa cuestión que divide y produce grieta. Un film necesario de ver por su gran vigencia.

sábado, 9 de junio de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR de Eran Kolirin


UN LLAMADO A LA REFLEXION

El Enemigo Interior es un muy interesante film israelí que puede ser analizado desde tres diferentes puntos de vista: 1) Los problemas íntimos de una familia en Israel, 2) La problemática de una sociedad no inclusiva, 3) Los actuales cambios que se producen en el mundo que afectan la producción y el trabajo.

El film trata sobre una familia que vive cerca de una colina, la cual opera como un límite con una comunidad palestina. David es un oficial de la fuerzas armadas israelíes que ha sido dado de baja presumiblemente por su edad. Tiene aproximadamente 45 años y está en un claro momento de cambio en su vida.  Acaba de encontrar un trabajo e intenta transformarse en un agente de ventas. Tiene una mujer algo más joven que él y dos hijos adolescentes. No parece un hombre feliz.

Los conflictos familiares operan a partir del forzado cambio de David al ser dado de baja de las fuerzas armadas. Formado bajo la rigidez militar lo cual implica disciplina y austeridad como forma de vida luego de haber servido muchos años en el ejército, su nueva forma vida totalmente hogareña lo encierra en una abulia que seguramente lo hace sentir un hombre derrotado. En un típico cursillo de ventas, David no se define ni como un hombre exitoso ni como un perro de presa. Está ante un cambio de trabajo forzado por las circunstancias que lo obligan a transformarse en un hombre distinto. Y eso le cuesta. Comienza a ser un hombre mayor. Un retirado del ejército. La familia toda no es ajena a ese cambio y cada uno de sus miembros está ante una intersección que conduce a caminos diferentes.

En un segundo plano, como marco de la historia, se refleja una sociedad que pretende ser inclusiva. En ese aspecto, la inclusión aparece como un tanto forzada, como si ninguno de los protagonistas se sintiera convencido u obligado a ello. Judíos y palestinos conviven en un mismo lugar, pero los palestinos parecen ciudadanos de segunda, confinados a tareas menores y a vivir en barrios aislados y de condiciones precarias. En el film ocurrirán dos crímenes, ninguno de los cuales será resuelto. Las victimas de ambos casos son jóvenes palestinos. Pareciera nunca sospecharse de un ciudadano israelí. No obstante ello, la desconfianza es un factor reinante en la sociedad y es de carácter mutuo. El amor entre la hija de David y un joven palestino debe atravesar dicha barrera para poder desarrollarse. Es casi una misión imposible.

En el tercer plano nos encontramos ante un mundo que avanza y cambia paradigmas. La salida del ejército del protagonista lo deja literalmente en la calle, en la intemperie. David no intenta siquiera realizar un trabajo relacionado con la seguridad. Busca una nueva vida a través de la venta aunque claramente se observa que nunca será un hombre de ventas. No tiene opciones. Si bien vive en su propio encierro, tampoco la sociedad le brinda alguna oportunidad. Israel no es ajena a los problemas contemporáneos.

Hacia el final de la película se observa a la familia feliz en el Anfiteatro de Cesárea disfrutando de un show musical. Los problemas de la familia parecieran haber quedado encerrados en la casa mientras sus miembros deciden pasar un momento de solaz y diversión. No obstante, algo queda inconcluso. Detrás de esa aparente felicidad de la familia unida y de la música que entretiene con alegría, sabemos que se esconden secretos y prejuicios muy difíciles de solucionar.

Es como si la mentira y el cinismo de una sociedad fueran los baluartes que se arrastran desde un tiempo pasado ignorando la necesidad de cambios que impone el presente, no solo por los diferentes vientos políticos del propio Estado sino también por el cambio global que avanza inexorablemente.

Tercer film del director, anteriormente realizó La Visita de la Banda (2007) y The Exchange (2011), de los cuales solo se vió en Argentina el primero de ellos, es una muestra más de las virtudes del nuevo cine israelí, un cine que está dando películas y series de televisión de notable calidad. Es un acierto también el título con que se presentó en Argentina que describe absolutamente un estado de situación que necesariamente plantea la necesidad de un profundo cambio a nivel individual para que esa misma sociedad pueda transformarse y permitir el desarrollo personal de cada uno de sus miembros.

OCEAN´S 8 de Gary Ross


LAS ESTAFADORAS

Después de la trilogía que Steven Soderbergh desarrolló entre 2001 y 2007 con George Clooney en el papel principal, Soderbergh viaja a Nueva York para producir una secuela absolutamente femenina y feminista en la cual se organiza y ejecuta un robo durante una noche de gala en el Metropolitan Museum de dicha ciudad.

Con guión y dirección de Gary Ross, un hombre que tiene en su haber uno de los guiones más exitosos del Hollywood (consolidó la fama de Tom Hanks en Quisiera Ser Grande), que en la dirección cinematográfica cuenta con éxitos como Pleasantiville (1998) y Los Juegos del Hambre (2012), y que ahora con la compañía de un elenco estelar encabezado por Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway y Helena Bonhan-Carter entre otras, escribe y dirige este film que si bien no es una remake de los anteriores, feminiza la propuesta y hace honor al lema Ni Una Menos!!

La película resulta un film muy moderno, narrado con gran habilidad, pero carente de síntesis, sobre todo al principio, donde la presentación de los personajes y la planificación del robo, se toma más tiempo de lo debido provocando cierta monotonía en el relato. A partir que el robo se pone en marcha, el film adquiere un ritmo desenfrenado como si quisiera recuperar el tiempo perdido para llegar a un final que con una nueva vuelta de tureca, lo alarga innecesariamente.

Es claro que con semejante elenco de grandes y buenas actrices que componen personajes que le vienen a cada una de ellas como anillo al dedo y con una dirección que entiende de puesta en escena y sabe darle veracidad a los acontecimientos narrados, el film termina zafando y volviéndose simpático, aunque no logra convencer totalmente como propuesta porque Gary Ross como director elude deliberadamente tanto desde el guión como desde su dirección toda oportunidad de crítica social o justificación moral de los personajes. Por el contrario, el film se vuelve absolutamente glamoroso y totalmente fuera de la realidad. Las Estafadoras del título en castellano son 8 especialistas que viven una vida de novela, son totalmente profesionales en su trabajo, carecen de necesidades de cualquier tipo, y son capaces de aguantarse 5 años de prisión, salir de la cárcel y pasar la noche en el Plaza Hotel de Nueva York como polizonas, sin pagar un solo dólar. Una dignidad a toda prueba!!

Ocean 8 o Las Estafadoras tiene la virtud de no pretender otra cosa que ser un entretenimiento de casi dos horas y hacernos creer que todavía quedan ladronas glamorosas en un lugar igualmente glamoroso donde la pobreza parece no existir. Es uno de esos films que podemos ver como mero pasatiempo. Si esperamos algo más de ellos, solo saldremos defraudados del cine.

domingo, 3 de junio de 2018

LAS VEGAS de Juan Villegas


VOLVER A EMPEZAR

Una madre y su hijo adolescente llegan a Villa Gessell a pasar el fin de año. Se instalan en un edificio que se llama Las Vegas. Casualmente, por la tarde, llega al mismo lugar su ex marido acompañado por una joven colombiana con la que está viviendo un romance. El encuentro será inevitable.

Juan Villegas desarrolla una trama realista y amena, con una exacta pintura de los personajes, transitando con comodidad la comedia. No se trata de una comedia disparatada, tampoco es una comedia a la francesa sino más bien una comedia heredera de la comedia americana, aquella que tiene más que ver con el cine de Woody Allen que el de los grandes cultores de la comedia clásica americana. Particularmente rinde tributo a ese medio tono que tan bien transitan directores como Bill Murray, Jim Jarmusch, o los hermanos Cohen.

Es decir, estamos ante una comedia situacional. El director genera una serie de sketches donde la exacta pintura de los personajes y las buenas actuaciones de todo el elenco contribuyen a construir un apropiado clima donde impera la gracia, el buen gusto, y el buen entretenimiento.

La virtud de Villegas radica esencialmente en haber logrado un guión bien estructurado que al llevarlo a la escena fluye sin tropiezos narrativos. Es notable lo que ha avanzado el director en la puesta en escena. En Las Vegas no se observan puntos muertos, ni baches narrativos, ni largos momentos de silencio como tampoco una comedia disparatada o absurda tal como nos tiene acostumbrado nuestro mal criado cine nacional a la luz de muchos films franceses de la década del 60. Por el contario, Villegas realiza un film con una historia bien contada con personajes que van y vienen, se cruzan y desarrollan acciones compatibles con el momento que están viviendo, lo cual dará lugar al nacimiento de un par de historias de amor de seres comunes que disfrutan de unas vacaciones en la playa.

Narrado de esta manera, sus personajes fluyen con un realismo muy particular y reconocible, como si realmente fueran de carne y hueso. Sus retratos se delinean como si el guionista y director contara historias de seres conocidos y queridos, en lo cual hay que reconocer la contribución notable de sus cinco intérpretes: Camila Fabbri como Cecilia, Pilar Gamboa como Laura, Santiago Gobernori como Martín, Valentín Oliva como Pablo, y Valeria Santa como Candela.

Gran trabajo de Villegas. Una obra superadora que lo coloca en un plano superior y que abre expectativas halagüeñas sobre su futuro.