viernes, 28 de octubre de 2016
LAS INOCENTES de Anne Fontaine
Por mera casualidad, coincidieron en este mes de octubre de 2016 en Buenos Aires dos hechos que poseen un tema en común. La marcha contra la violencia de género y el femicidio, y el estreno de la película francesa "Las Inocentes".
La marcha "Ni Una Menos" congregó a una multitud de personas desde el Obelisco hasta la Plaza de Mayo exigiendo acabar con los actos de violencia contra la mujer y poner fin al femicidio. "Ni Una Menos" es un grito colectivo contra la violencia machista. Surgió como una necesidad de evitar los asesinatos de mujeres que se producen en Argentina a un acelerado ritmo de una muerte cada 30 horas. En consecuencia, se exige implementar un Plan Nacional de Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia Contra la Mujer que contempla garantizar el acceso de las victimas a la Justicia, elaborar un Registro Oficial de Victimas de la Violencia (para contar con estadísticas especificas sobre el tema), Garantizar y Profundizar la Educación Sexual (en todos los niveles educativos). En síntesis, garantizar la protección efectiva de las victimas.
Asimismo, se estrenó el film de la francesa Anne Fontaine, que silenciosamente y con muy poco público, trata el tema mencionado desde un ángulo diferente, rescatando del olvido y dando a publicidad un acto perverso y penoso ocurrido en Polonia en 1945, una vez acabada la Segunda Guerra Mundial. Allí, en la frontera entre Alemania y Polonia, un grupo de soldados rusos entraron a un convento católico y violaron a las monjas más jóvenes, embarazando a siete de ellas. El hecho fue escondido y permaneció impune durante muchísimo tiempo.
La directora Anne Fontaine, también co-guionista del guión original basado en un diario íntimo de la médica Mathilde Beaulie, miembro de la Cruz Roja Internacional destinada en Polonia en aquella época, filma con rigurosidad casi documentalista, se concentra en su personaje central (la Dra. Beaulie) y a partir de allí narra los hechos que no son más que una crónica de cada una de las visitas que la médica realiza al convento
después que una de las monjas haya acudido a ella en busca de ayuda.Uno de los puntos positivos del guión y de la película es que la narración esta hecha siempre desde el punto de vista de la medica, es decir, un tercero imparcial que no ha participado de los acontecimientos, y que los conocerá parcialmente en la medida que se acerque a las novicias afectadas. Mas interesante aún es que su mirada es la de una persona
creyente pero no practicante, cuya vida esta dedicada completamente a la profesión médica.
En el planteamiento del drama aparecen tres posiciones claras. Una es la de monja que solicita ayuda. Es, sin duda, la más abierta de todas. Consciente del problema que saca a la luz, mantiene la correspondiente confidencia y se trasforma en el único nexo entre un mundo de encierro y el mundo exterior. Otra posición es la que adquiere el mundo de las novicias. Cada una acepta su propio encierro, más allá de lo cual, 7 de ellas están sufriendo la situación de un embarazo involuntario. Aquí aparece el desarrollo de un mundo cerrado pero solidario. Finalmente, existe una tercera posición, la Madre Superiora. Ella es la que carga con la responsabilidad del convento y en consecuencia con el estigma que genera el desafortunado suceso.
La vida en el convento impone una situación de encierro con la exigencia de un estricto respeto de las reglas. Es un mundo de reclusión voluntaria cuya compensación es un acercamiento absoluto a una vida espiritual. La monja que solicita ayuda, al salir esta rompiendo las reglas, y se ve obligada a mentir. El mundo de paz interior que es el convento se vuelve inestable con los acontecimientos ocurridos. Además, las monjas violadas fueron sometidas dentro del mismo convento, lo cual conduce a la estigmatización de los sucedido. Del encierro y la paz espiritual se pasa a una situación de encierro y estigmatización. El encierro es voluntario, pero la estigmatización es producto de lo sucedido, de una invasión forzada de la intimidad, lejos del propósito perseguido por las mujeres que han concurrido allí en busca de una paz espiritual que obviamente han perdido a raíz de la invasión del lugar por los soldados rusos y los hechos ocurridos.
Las consecuencias de ello son diversas. Las preguntas múltiples. Quién se hará cargo de lo sucedido?. Serán juzgados los soldados rusos por los crímenes cometidos?. Son todas las novicias victimas inocentes?. Se harán cargo dichas novicias de la responsabilidad de ser madres?. Cual será la posición de la Madre Superiora?. Podrán la victimas no ser estigmatizadas?. Aceptará la Iglesia semejante vergüenza?. Cuál será la posición de la Cruz Roja?.
Por otra parte están la Cruz Roja Internacional como institución y los médicos pertenecientes a la misma. Más allá de Matilde, quien obviamente presta servicios desde la clandestinidad, esta su par el Dr. Samuel, un médico judío totalmente entregado a su profesión que se verá obligado a comprometer su participación en un medio que lo coloca en una situación extrema, mucho más allá de sus propias responsabilidades. Ambos, Matilde y Samuel, son dos médicos signados por una profesión que los emparenta no solo con la guerra sino también con la tragedia y la muerte. No tienen idea de su futuro. Tendrán futuro? Viven absolutamente en tiempo presente. Saben que inexorablemente, más allá de los propios deseos, lo único que tienen seguro es un boleto hacia la próxima guerra. Y por sobre ellos, el director de la Cruz Roja quien deberá prescindir de todo prejuicio para dar por acabada la misión en ese lugar donde ya ha acabado la guerra aunque ignora algunas de sus consecuencias.
Hablar de notables actuaciones de un elenco prácticamente desconocido para nosotros es simplemente formal. No obstante ello, cabe decir que la música de Grégorie Hetzel y especialmente la fotografía de Caroline Champetier son excelentes. Sin embargo, y pese a estos comentarios positivos debo decir también que la película es fría, distante, académica, que mantiene el punto de vista. Una verdadera crónica de lo siniestro que no es otra cosa que las consecuencias no deseadas de una guerra.
martes, 25 de octubre de 2016
MA LOUTE (LA BAHIA) de Bruno Dumont
LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJOFarsa, comedia bufa sobre las diferencias de clase, enfrascada en cierta atmósfera de delirios místicos, es tal vez la película menos lograda del francés Bruno Dumont (La Vida de Jesús, 1997; La Humanidad, 1999; Flandres, 2006; Fuera de Satán, 2011; Camile Claudet 1915, 2013. Nunca su cine fue fácil. Transitando por temas extremos, siempre habia logrado un gran equilibrio entre la temática elegida y el modo expositivo, pero nunca había caído en un delirio de características tan surrealistas. Por el contrario, su cine se había desarrollado dentro de un contexto realista donde sus personajes eran fácilmente reconocibles y se desenvolvían en espacios que daban lugar a la critica social, a la denuncia y expresaban la necesidad de un cambio aunque siempre estuvieran caminando al filo de la cornisa.
"Ma Loute", en contraposición a lo comentado, recorre caminos extremos. Desde la antropofagia de la familia de clase baja, pasando por el devenir intrascendente de los miembros de la clase alta, y finalmente por los delirios místicos de la clase gobernante representada por la autoridad policial personificada en un detective de la policía y su ayudante, claro emulo de Hercule Poirot, con aires del Gordo y del Flaco. En consecuencia, a su nuevo film le cuesta levantar vuelo más allá de algunas imágenes verdaderamente poéticas lamentablemente ensuciadas por otras en las que predomina el mal gusto.
La pintura de Bruno Dumont es, en esta ocasión, de brocha gorda, y su film roza lo bizarro. La acción transcurre en el verano de 1910 en una bahía del Canal de la Mancha, en el norte de Francia, donde han desaparecido misteriosamente algunos turistas. Allí llegan los policías Machin y Malfoy a investigar los caso. En ese lugar vive la familia de Ma Loute, unos pobres pescadores de almejas que además se dedican a pasar personas de una orilla a otra del río que desemboca en ese lugar. Y, ademas, como todos los veranos, llegaran los Van Peteghem, los ricos del pueblo que vienen a descansar a su villa de verano que esta construida sobre las tierras altas de la bahía, desplegando un sinfín de vanidades que parecen colocarlos en medio de la mismísima nada.
El film retrata este abúlico transcurrir del verano en un pueblo de la costa, poco conmovido por las misteriosas desapariciones aunque si muy atento a la correrías de Ma Loute, un adolescente de unos 18 años que está en pleno despertar sexual. A sus brazos caerá Raph, un adolescente bisexual hijo de Aude Van Peteghem (Juliette Binoche), una de las dueñas del lugar. Dumont se entusiasma con el amorío de Ma Loute y pareciera que se olvida de la propuesta inicial. En consecuencia, la película se desabarranca y un sinsentido total se apodera del film. Dumont gira hacia el misticismo y la farsa, completando un fresco social con bastante poca convicción y sobre todo, falta de lucidez.
En esa falta de lucidez pierde la idea de critica social. La clase alta siempre ida, aun cuando baja a la playa, casi volando por la costa, hablando insensateces. La dupla de policías pulula en un devenir permanente orientado a ninguna parte, solo parecen ir hacia donde sopla el viento más allá de la "pista" policíaca. La clase baja, obrera, solo preocupada por "el qué comer" de cada día, conforman un cuadro que más allá de la pintura social decadente y desangelada parece una burla desencajada a la lucha de clases, poco inspirada, basada en una buena idea mal desarrollada.
No hay duda que Bruno Dumont perdió una excelente oportunidad. Desperdició una buena idea, deslizándose por el tobogán equivocado, no obstante haber contado con un equipo de primera, capaces de interpretar el grotesco pero perdidos en la telaraña creada por el director: Juliette Bonoche, Valeria Bruni Tedeschi, Fabrice Luchini y el debutante Brandon Lavielle como Ma Loute, de venturoso porvernir, encabezan un reparto sin fisuras. Por otra parte, es excelente la fotografía de Guillaume Deffontaines, resulta un poco estridente la banda de sonido que contribuye a subrayar el estilo delirante y desbocado de la narración. De la misma manera, distorsiona deliberadamente el sonido como si la quietud del paisaje fuera permanentemente rota por un elemento extraño que desequilibra el orden natural de las cosas. Abierta a múltiples lecturas, el film de Dumont se queda mas en las insinuaciones que en los logros.
martes, 18 de octubre de 2016
LA LECCIÓN (UROK) de Kristina Grozeva y Petar Valchanov
"No
robarás" es el séptimo mandamiento de la ley de Dios, aquella que recibe Moisés
en el Monte Sinaí. Dicha tabla con sus diez preceptos, son, además, la base
universal fundamental de la moral judeo cristiana, y de todo el mundo
occidental.
Ahora
estamos en Bulgaria, en la época actual. Bulgaria es un país geográficamente
radicado detrás de la denominada "Cortina de Hierro" y que, por lo
tanto, ha formado parte del mundo
comunista liderado por el ex Unión Soviética. La caída del muro, la relajación
respecto de la dominación soviética, y el cambio producido por el
alejamiento de una economía socialista
hacia una economía de libre mercado ha dejado huellas que no han sido gratuitas.
Y eso no solo ha ocurrido en lo económico, sino también ha pegado en lo social,
tanto en las costumbres como en la reaparición del fenómeno de clases.
Nadezhda,
el personaje protagónico del film, es una
profesora de inglés en una escuela secundaria. Proviene de una familia de clase
acomodada de padres separados, que se ha casado con un obrero industrial, ahora
desocupado, con el cual tiene una hija de pequeña edad. Es ella la que se enfrentará
al dilema ético regido por ese séptimo mandamiento que mencionamos al principio.
Por un lado, se verá obligada a enseñarlo en la escuela. Por otro, deberá enfrentarse moralmente con
ello en su propia vida.
Dilema moral.
Parábola social. La película deja flotando la pregunta quién es cada uno para
juzgar a los demás? Cómo puedes decir a tu hermano sácate la paja de tus ojos
cuando nos ves la viga que hay en los tuyos? Podemos enseñar la ley cuando
somos incapaces de seguirla? La pelicula tiene la gran virtud de avanzar de un
dilema hacia otro. De hacerlo de una manera llana y transparente. Es objetiva.
No pega golpes bajos. Directa y lineal, pero nunca superficial, siempre
cuestionadora y profunda.
Formada
dentro de la rigidez del sistema comunista de otra época, la actitud de la
docente se
presenta moralmente cerrada. Pero será la vida la que la llevará a enfrentarse,
ante la necesidad, al dilema moral. El sueldo no le alcanza. Necesita hacer traducciones para poder vivir. Tiene
dificultades para cobrarlas. El marido
no tiene trabajo estable. Está distanciada de su padre. En una palabra, se debe
hacer cargo, ponerse la mochila al hombro. Y eso es precisamente lo que hace.
En el film,
como en la vida, toda acción genera una reacción. Y la acción genera
consecuencias. Ante la necesidad de actuar generalmente debemos elegir, optar. La
protagonista permanentemente se está enfrentando a una opción. A veces, elige
el bien. Otras el mal. Estas últimas las llevan al error. Entre dos males, deberíamos
optar por el mal menor. No obstante, somos capaces de reconocer el error. En el
plano religioso, además, podemos arrepentirnos, confesar y encontrar el perdón.
Pero esto está más allá de la película.
Es la
segunda película búlgara que veo en mi vida. La anterior fue "Cuerno de
Cabra" de Metodi Andonov. En ésta película también corría un aire
corrosivo y altamente justiciero. Se trataba de un pastor de cabras al que los
turcos le matan a su mujer. El pastor lleva su hija a la montaña y la cría como
a un varón, preparándola para que pueda vengar la muerte de su madre. Para ello
le dará un afilado cuerno de cabra. "El que a hierro mata, a hierro muere".
Pareciera ser que el poco cine búlgaro que vemos no solo es de una gran
calidad, sino también muy atado a la reflexión sobre los principios básicos de
la convivencia. Tanto "Cuerno de Cabra" en 1972 como "La
Lesión" en 2014 muestran ese signo rector del relato. Como si la parábola
moral estuviera siempre presente, y los personajes siempre obrarán no solo de acuerdo
con la ley sino que hicieran del concepto de justicia algo que les es propio.
Una corporización del concepto legal.
Extraordinariamente
actuada por Margita Gosheva, muy bien escrita y dirigida por el dúo Grozeva/ Valchanov,
destaca por la economía de recursos empleados frente a la profundidad y
claridad del desarrollo temático. La pelicula es cristalina, rigurosa. Nunca
pierde el punto de vista que no es otro que el de su protagonista. Cada escena
es un avance en el relato. El conflicto se desarrolla sin complicaciones, en
forma simple. Una muestra cabal de que con un mínimo de recursos pero con mucho
talento se puede hacer una muy buena película.
miércoles, 12 de octubre de 2016
EL HOMBRE QUE CONOCIA EL INFINITO de Matt Brown
CIENCIA VS.
ILUMINACION
Técnicamente
una biopic, en realidad un melodrama, trata de la vida del matemático hindú
Srinivasa Ramanujan, nacido en 1887 en Madrás, India en 1887 y muerto en el
mismo lugar 33 años después como consecuencia de una tuberculosis contraída durante su estadía en Inglaterra donde residió entre 1916 y 1920, más
precisamente en el Trinity College en Cambridge, alcanzando el título de "Miembro"
de esa Universidad .
Ramanujan desarrolló
su vida y sus estudios en medio de una gran pobreza material. Hizo sus progresos
matemáticos en la India y logró atraer el interés del matemático británico G.
H. Hardy, sin tener antecedentes catedráticos ni laborales, quien lo invito a
Cambridge a mostrar sus papers y teoremas.
El film transcurre durante su estadía en ese lugar que coincide
temporalmente con los años de la Primera Guerra Mundial. Sus contribuciones
matemáticas se concentran en la teoría de los números, las series y las
fracciones continuas.
Basada en
el libro de Robert Knigel, y protagonizada por Dev Patel como Ramanujan, Jeremy
Irons como G.H. Hardy, y Toby Jones como Mr. Littlewood, el film muestra la
vida de un hombre enfermo que transita su existencia como a traves de una luz
casi divina que le dicta conclusiones matemáticas de alta complejidad. Casado
sin hijos, lleva una vida casi monacal. Tocado por la varita mágica, aparece en
su vida un mesías hindú que, no solo le
dará un trabajo contable para que pueda ganar su sustento básico sino que
también logra patrocinarlo llamando la atención de un importante matemático
inglés de aquella época como era el Dr. Hardy.
En Cambridge se interesan por sus papers, y lo invitan a participar de sus
claustros para probar sus teorías. Llega a Londres sin siquiera haber obtenido
un título en una universidad de la India.
La
dificultad de la pelicula radica en que le es difícil establecer el nudo de su
conflicto dramático. Por un lado, relata el drama de una vida, un hombre
enfermo y pobre que posee un don muy especial que le da un conocimiento de
orden superior, y por otro, la discusión que se establece acerca de la obra de ese
hombre, la cual expresa una importante serie de conclusiones sin establecer
ninguna hipótesis ni desarrollo. El desbalance se produce toda vez que, de la
extensión de la pelicula, tres cuartas partes de la misma transcurre en Cambridge,
por lo tanto, concentra el conflicto en los requerimientos matemáticos que los
catedráticos de ese Colegio le exigen al ignoto Ramanujan demostrar sus conclusiones.
Ramanujan
es una personalidad que, en el fondo de sí mismo y pese al desarrollo científico
que aporta, pone en discusión el conflicto entre religión y conocimiento científico.
Ramanujan es un hombre de fe, un
hinduista, que siente que sus conclusiones matemáticas son producto de una
iluminación de carácter divino. En su llegada a Cambridge, el primer cuestionamiento
que encontrará será la necesidad de fundamentar y demostrar esas conclusiones. Posiblemente
como consecuencia de no haber finalizado su preparación académica, esa
dificultad se le exacerba. Pero el film,
en lugar de concentrarse en este objetivo, el cual obviamente es difícil de
trasladar en imágenes, se focaliza en aspectos secundarios tales como el
bombardeo de Londres, los prejuicios y la discriminación a los extranjeros, y particularmente
a los hindúes que se muestran reacios a la adopción de las tradiciones
británicas, y finalmente, a la enfermedad que mina el cuerpo del matemático
hindú.
El
director Mathew Brown dirige el film haciendo denodados esfuerzos por lograr el
equilibrio de las formas y hacer creíble este cuasi cuento de hadas. Como ya lo
anticipé, no lo consigue. No obstante ello, tiene sus meritos. Logra una cierta
proeza: hacer una película interesante, y sobre todo, entretenida. Escapa del
film serio pero no pierde en profundidad. El tema esta claramente expuesto,
desacartonado, más cercano a un film de la televisión británica que a una obra
profunda y cuestionadora de la dicotomía entre la fe y la ciencia, pero que
logra mantenerse en pie, sobretodo en función de ese desafío que se le plantea
a Ramanujan que implica que no basta con tener razón sino que la misma requiere
ser fundamentada. Obviamente, contribuyen con estos logros las actuaciones de
los dos actores principales, ambos muy creíbles en sus papeles. Estoy hablando,
especialmente, de Jeremy Irons, quien
asume el papel del Dr. Harris, aquel inglés que cree en la verdad de Ramanujan
y lo incita y empuja a formular y demostrar sus teoremas, y al propio Dev
Patel, el muchacho de la múltiple ganadora del Oscar 2008 "Slumdug
Millionaire", que da vida muy convincentemente a Srinivasa Ramanujan.
martes, 11 de octubre de 2016
LA PAZZA GIOIA (LOCA ALEGRIA) de Paolo Virzi
LA
ANORMALIDAD DE LA NORMALIDAD
Siempre me
he preguntado qué tan locos estamos aquellos que parecemos cuerdos. Y qué tan
cuerdos están aquellos que parecen locos. Ésta cuestión parece estar
relacionada con el concepto de "normalidad". Entonces, cabe
preguntarse: qué es lo normal? La condición de Normal es aquella que se ajusta
a las normas o que se halla en su estado natural. Por lo general, aquello que
se ajusta a valores medios. La normalidad, aplicada a los comportamientos
humanos, está vinculada con la conducta de los individuos, es aquella que no
muestra desviaciones significativas respecto a la conducta del resto de la
comunidad.
Esa
normalidad también se puede medir estadísticamente. Este criterio determinaría que el hombre
normal es el hombre promedio. Si el comportamiento, o sea, la conducta de una
persona es semejante a las conductas de la mayoría de la comunidad, esa
conducta es normal. Estamos frente a una persona adaptada. Por otro lado, es el comportamiento deseable,
lo esperable por el resto de la comunidad.
Por el
contrario, la "anormalidad" es lo raro, lo atípico, lo indeseable. Llevado
al campo de la salud, lo normal es lo saludable, y lo anormal es la enfermedad.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS)
es el estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus
propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede
trabajar en forma productiva y es capaz de contribuir a su sociedad.
Esto nos
lleva a preguntarnos sobre la locura, la cual se podría definir como un
comportamiento que rechaza las normas sociales establecidas. O también como la
desviación a la norma. El delirante es el desviado del surco. Antiguamente, se
veía a los locos como iluminados y se los creía cercanos a Dios. Pero más
tarde, la Iglesia, comenzó a considerarlos endemoniados, como una encarnación
del mal. A partir del siglo 17 se comenzó a encerrar a los locos. Aparecen la
ciencias, y la locura es vista como la antípoda de la razón. Aparecen los
tratamientos y las curas, el electroshock, el uso de insulina, el baño frio, la
lobotomía, etc. Y muchos años más tarde, la psiquiatría y la psicología.
El cine se
ha ocupado de diversas formas respecto de la locura. La guerra puede
considerarse un estado de locura generalizado. En "Senderos de Gloria,
1957", con Kirk Douglas, Stanley Kubrick
lo describió como pocos. Otro tanto hizo Michael Cimino con "El Francotirador"
(The Deer Hunter, 1979), una profunda reflexión sobre la sinrazón de la guerra
de Vietnam. No menos importante resultaba "One Flew Over The Cuckoo´s
Nest", aquí denominada "Atrapado Sin Salida", con la magnífica
actuación de Jack Nickolson, una persona privada de su libertad en función de
su enfermedad; o la alienación que
mostraba Meryl Streep en su personificación de Sofía a raíz de haber perdido sus hijos en un campo
de Concentración en "La Decisión de Sofía, 1982" del siempre
recordado Alan Pakula, y porqué no recordar aquella fuga desesperada del
"american way of life" hacia la libertad total que protagonizaban
"Thelma y Louise, 1991" en el soberbio film de Ridley Scott. La
mayoría de estos personajes no son anormales por naturaleza sino que la
anormalidad emerge de una situación vivida de carácter sumamente traumática que
los enferma y los marca para toda la vida.
En
"Loca Alegría", Beatrice (la extraordinaria Valeria Bruni Tedeschi) es
una mitómana compulsiva que está internada, en un nosocomio en la Toscana,
cerca de Lucca, donde parece estar bajo una "libertad condicional" porque
padece de una alteración que aparentemente le impide administrar su dinero en
forma correcta. Persona de familia adinerada, lo que desea es ejercer su
libertad, salir de la casa de retiro y vivir su vida. Allí, llegará Donatella
(Micaela Ramazzotti), una depresiva atormentada por un intento de suicidio y atontada
por un coctel de medicamentos que pretenden mantenerla dopada, y que caerá como
anillo al dedo, para que Beatrice la adopte como su protegida y la transforme
en socia de correrías, que no tardarán en suceder, unos días después de una
sesión de labor terapia en una chacra cercana.
El
espectador las verá vagar libremente por la vida sin rumbo fijo ni objetivos
concretos, solo disfrutando del placer de la libertad. Dejar de tomar una
medicación que sienten que no es una cura, o gozar de las cosas más banales. Y entonces
uno se preguntará qué tanto daño pueden llegar a cometer, tanto a sí mismas
como a terceros. Estas dos supuestas "anormales" no hacen otra cosa
que pagar con su libertad y un coctel inmenso de barbitúricos, los presuntos
"crímenes" de malgastar la
herencia familiar en un caso, o sufrir
una depresión extrema que la pone al borde del suicidio en el otro. Y esto nos
lleva a preguntarnos, quién es verdaderamente el dueño de nuestras vidas, cuál será
el juez nos tocará en suerte?.
Paolo
Virzi, escritor y director italiano ("Caterina Vá in Cittá", 2003);
("Tutta la Vita Davanti", 2008); ("La Prima Cosa Bella",
2010); (Tutti il Santo Giorno, 2012); ("El Capital Humano", 2014),
cuyo cine se enrola en la corriente que el cine italiano ha desarrollado con
más éxito en los últimos 20 años, ello es el cine de las relaciones familiares,
escribe y dirige esta comedia con enorme sutileza y talento, logrando un
perfecto balance entre drama y comedia, generando uno de los mejores filmes de
su ya vasta filmografía, diría a la par de su extraordinaria "La Prima
cosa Bella", con aquella gran actuación de Stefanía Sandrelli como una
madre caótica.
"Loca
Alegría" es sin duda uno de los mejores films del año, sustentado en la
escritura de un guión sin ningún tipo de fisuras, preciso y siempre
interesante, y una actuación inolvidable
de sus dos intérpretes principales. Es un film que está con la
autodeterminación del propio destino. Que cada uno es dueño de sí mismo y de sus circunstancias.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
LOS SIETE MAGNIFICOS de Antoine Fuqua
LAS BASES
CONSTITUCIONALES
Antoine
Fuqua es un director es un director de raza negra que se ha caracterizado por hacer cine de
acción, paseándose por distintos géneros: desde el policial común (Training
Day, 2004) a películas históricas (Rey
Arturo, 2006), pasando por el suspenso (El Ejecutor, 2014), o el drama de boxeo
(Southpaw (2015). Pero Fuqua siempre se ha ingeniado para que después de una
vorágine de acción aparezca un momento de relax donde el espectador reflexione
sobre lo que acaba de ver y encuentre que ese mix de acción y suspenso puede dar lugar a una
conclusión. Por otra parte, ha contado en varias oportunidades con Denzel
Washington en la actuación. En este oportunidad, como en las anteriores, la dupla Fuqua / Washington vuelve a funcionar.
Cómo
llegamos a esta nueva versión de Los 7 Magníficos? En los ´60, cuando los
maestros Ford y Hawks comienzan a filmar sus últimas obras y el western parece
condenado a desaparecer , la Mirisch Corporation, una sociedad cinematográfica
tributaria de la mítica United Artist, de entre cuyos fundadores estaba el
mismisimo Chales Chaplin, logra un éxito descomunal de la mano del western
cuando en 1960 presenta "Los 7 Magníficos", de John Sturges, una película con un cast inolvidable
encabezado por Yul Brinner, Eli Wallach y Steve Mc Queen. La pelicula era
buena, pero sin lugar a dudas que lo que la catapultó a la fama fue su música,
una balada de Elmer Berstein que se popularizó hasta la eternidad en las
propagandas de cigarrillos de la marca Marlboro. Dicho éxito, dio lugar a una
saga. A esa pelicula, le siguieron 3 más , dos realizadas en los 60 y la última
en el 72. Ellas fueron "El Retorno
de los 7 Magníficos" (1966), dirigida por Burt Kennedy; "La furia de
los 7 Magníficos" (1969), dirigida por Paul Wenkos y finalmente, "Los
7 Magníficos Cabalgan Otra Vez" (1972), dirigida por George Mc Cowan. El
éxito había sido exprimido hasta sus últimas consecuencias.
El western
es un género fundacional. Bajo sus reglas, el cine americano nos ha contado su
historia, desde su nacimiento hasta que la civilización arrasó con el lejano
oeste y la modernidad creo las enormes ciudades que hoy lo habitan. Es un
género que con el transcurso del tiempo, ha cambiado sus formas. Ha pasado del clasicismo
de Ford a Hawks, en el que habitualmente se contó la historia de la raíces americanas
hasta la pacificación con las tribus guerreras, hacia un cine más moderno,
expresado por dirctores tales como Roy Hil (Butch Cassidy) o Sam Packimpah (La Pandilla
Salvaje, Pat Garret and Billy The Kid) en cuyos temas dejaron atrás la historia
para enfocarse en las leyendas históricas y populares (los hermanos James, Doc
Hollyday, entre otros), hasta arribar a un film final y casi lapidario del
genero que realizó Clint Eastwood en los 90 y que se llamó "Los
imperdonables", con el cual parecen terminar , no solo con las leyendas
sino también, el género en sí mismo.
No
obstante, el western no está muerto. De
tiempo en tiempo, aparece alguna que otra joya que lo resucita. "El
Asesinato de Jesse James…., 2007" de Andrew Dominik; la extraordinaria "Appalosa,
2008" de Ed Harris; la notable remake
de "True Grit, 2010" de los
Hermanos Coen; "Django Desencadenado, 2012" de Quentin Tarantino, son
algunas muestras de ello. Y no lo está porque en su esencia subyacen temas que
son esenciales a la vida del hombre: El imperio de la ley, el otorgamiento de
derechos y garantías, los anhelos de propiedad y las luchas que se han llevado
a cabo por ello hasta conseguir que esos esfuerzos se transformen en derechos
fundacionales de la constitución de un país.
Esta nueva
versión de "Los 7 Magníficos" hace hincapié en ese espíritu
revisionista que manifiestan estas últimas películas mencionadas, y sobretodo, en el derecho
de la propiedad como bien fundacional de una sociedad. Un derecho que se
establece aún antes de la creación de un Estado, porque este último no es más
que una nación jurídicamente organizada. Las guerras entre indios y colonos también han sido por ello. Asimismo, lo será la
pequeña batalla que se librará entre los colonos y la compañía minera que
pretende quedase con sus tierras en la nueva versión de "Los 7
Magníficos". Por eso los Estados
unidos lo garantizan en su Constitución. La ley respeta al propietario. Estamos
hablando de una idea que se forja en la
Antigua Roma, cuna de los derechos del hombre y del ciudadano.
El
aggiornamiento por parte de Antoine Fuqua, productor y director de "Los
Siete Magníficos" tiene que ver con esa idea. El conflicto básico de esta
nueva versión radica en que una empresa minera pretende comprar por un puñado
de dólares las tierras adyacente a una mina en explotación. Los colonos se
oponen a vender y como consecuencia de ello, se inicia un conflicto. El
conflicto no irá por el camino de la justicia. En aquella época, aun no había
leyes. Imperaba la ley del más fuerte. Consecuencia, se irá a una pequeña
guerra, asumiéndose que como en toda guerra, el resultado será cruento. Pero si
se gana, al menos será restablecido el derecho natural, aquel que dice que la
tierra es de quien la ha conquistado, que en tiempos de paz, es quien la
trabaja.
Antoine Fuqua
dirigió con mano segura un film que le viene como anillo al dedo, logrando una
pelicula entretenida e interesante, donde los valores humanos son puestos en un
primer plano: La dignidad, el respeto, la amistad, el heroísmo, la generosidad,
la prevalencia del Bien Social sobre el Interés Particular. Está basada, al
igual que la saga que la precedió en los ´60, en un clásico del cine japonés de
los años 50: "Los 7 Samurais, 1954", de Akira Kurosawa. En esta
oportunidad, el guión, sólido por cierto, que siguió los lineamientos generales
de su antecesora aunque con un cambio en la localización de los acontecimientos
y del nudo del problema, estuvo a cargo de Richard Wenk (16 Calles, 2006), (The
Equalizer, 2014) y Nic Pizzolatto, un escritor que proviene de la TV con dos
éxitos importantes e inolvidables: La adaptación de "The Killing" y
" True Detective". Contó, además, con un grupo actoral de primera línea
encabezado por Denzel Washington como Chilson, un pistolero errante que hará
suyo el desafío y buscará por los campos de Luisiana los socios para la empresa.
Ellos serán Ethan Hawke, Chris Pratt,
Vincent D´Onofrio, Haley Bennet y Peter Sasgard. Todos muy bien en sus papeles.
En
síntesis, un buen film de Fuqua, obviamente heredero de un clásico western de
la historia del cine, que si bien deja satisfecho al espectador, por otro lado,
pide más de un director ya maduro como Fuqua, capaz de haber demostrado
habilidades cinematográficas superiores en films más personales como "The
Executioner".
jueves, 22 de septiembre de 2016
EL INFILTRADO de Brad Furman
AL FILO DE
LA LEY
El
infiltrado trata un tema de narcotráfico, más específicamente, de lavado de
dinero proveniente del narcotráfico. Es
un caso real y ocurrió en 1988, cuando Ronald Reagan era aun presidente de los
Estados Unidos de América, y constituye el primer gran golpe contra la
introducción de los carteles de droga colombianos en los Estados Unidos . El tema es muy interesante, sobre todo porque
en todo momento se cuestiona una de las bases filosófica que está detrás de
puritanismo americano, aquella que sostiene que el fin justifica los medios.
En este
caso, la Aduana Americana descubre que está entrando ilegalmente una enorme
cantidad de droga (cocaína)por los muelles del puerto de Miami. Obviamente, si
algo entra, algo debe salir. Eso que sale no es ni más ni menos que dinero, es
decir, dólares americanos. Un volumen de dinero, obviamente negro cuya dimensión es tal que los carteles
colombianos podrían llegar a hacer desequilibrar el propio valor del dólar de
los Estados Unidos. En consecuencia, un problema que imperiosamente debe ser
frenado.
El film,
estructurado como un perfecto policial negro, se desarrolla íntegramente en
terreno americano. Sus personajes son hombres de la DEA y de la Aduna de USA que
se manejan en forma encubierta. Ese proceder los conducirá a una red de dealers
y de bancos encabezados por el Chase , que pasará por los paraísos fiscales de
Panamá y Bahamas, y terminará en Colombia, en la propias fuentes del Cartel de
Medellín, es decir, Pablo Escobar.
El armado
de la operación obliga a infiltrarse en las bases delictivas. Eso implica
llevar vidas paralelas. Nuestro héroe, Robert "Bob" Mazur (otra
actuación extraordinaria de Brian Cranston, el mismo de "Breaking
Bad" y "Trumbo") está casado, tiene 2 hijos y vive una vida
normal de clase media americana. A los
efectos de liderar la operación anti lavado, se transformará en Bob Musella, un
financista de Nueva York, divorciado, con un noviazgo a punto de casamiento con
Kathy Ertz, la bella y buena actriz Dianne Kruger , con el cual espera redimirse
en su vida matrimonial.
Vidas paralelas.
La del infiltrado, por un lado, y la de
su propia vida, la propia familia, por otro. Cómo hacer para mantener el
equilibrio?. Vivir con el riesgo de asumir la vida de otro que a su vez se fagocita tu propia vida. Por momentos se
pierde la brújula. La vida privada deja de serlo. Como en todo policial negro, en
este caso "muy negro", es difícil establecer la diferencia entre
buenos y malos. Lo peor sería ser descubierto. Pero mucho más que eso, sería
que la familia fuera descubierta. Todo entra en un terreno de arenas
movedizas. Eso vuelve apasionante al
film, dado que la metamorfosis que realizan los personajes principales es tal
que poco a poco van descuidando todos sus aspectos personales y se van
transformando en personas parecidas a los delincuentes que persiguen.
En estos
casos, la constitución del equipo se vuelve fundamental. La confianza mutua
entre sus miembros no puede fallar. Esto se constituye en base de una cadena de
lealtades que debe ser inalterable. Es como tener otra familia en
paralelo. En este equipo, las lealtades están sobre la relaciones jerárquicas. No obstante, estas relaciones se mantienen a
nivel oficial, y son dichos jefes los que tienen la decisión final de seguir o
abortar una operación cuando la misma se torna problemática. Esto está basado
en un entramado de disposiciones y las mencionadas lealtades que en todo
momento deben ser respetadas, y están determinando conductas que la mayoría
de la veces colocan frente al abismo a los personajes principales, dotando al
film de una gran tensión y una buena dosis de suspenso.
Brad Furman debuta con este film en el cine de gran
presupuesto. Anteriormente, había realizado "The Take (2007)", "El Inocente (2011)", y "Runner,
Runner (2013), que no fueron estrenadas en Argentina. Basado en un excelente guión de Ellen Brown
Furman y Robert Mazur, escrito sobre el propio libro de éste último, y con las
notables actuaciones de Brian Cranston (Robert Mazur, alias Bob Musella), Dianne
Kuger (Kathy Ertz), Amy Ryan (Bonnie Tischler), John Leguizamo (Emir Abreu),
Juliet Aubrey (Evelyn Mazur), y Olympia
Dukakis (Tía Vicky), logra un film interesante, actual, recordable y con
ribetes del gran "cine negro americano" que hacía tiempo no se
veía.
viernes, 16 de septiembre de 2016
CIUDADANO ILUSTRE de Gastón Duprat y Mariano Cohn
NADIE ES PROFETA ES SU TIERRA
El mayor mérito que tiene "Ciudadano Ilustre" es que resulta una película interesante. Su mayor demérito, es algo maniquea y previsible. No obstante, cabe preguntarse: eso la vuelve tediosa? No, para nada. Pero esto no pasaba con las anteriores obras de la dupla Duprat/Cohn: "El Artista" (2008), "El Hombre de al Lado" (2009), y "Querida, voy a Comprar Cigarrillos y Vuelvo" (2011), más redondas, menos forzadas. También es cierto que aquéllas, como muchas otras, no hablaban de forma tan directa ni tan de frente de la realidad que vivimos.
El film comienza con una ceremonia de entrega del premio Nobel de Literatura, 5 años antes de la acción. Daniel Mantovani , de la República Argentina, resulta ganador. Por otra parte, magníficamente interpretado por Jorge Martinez. El escritor, el hombre, escucha los meritos de la adjudicación y se da cuenta que poco y nada tienen que ver con su vida. Hace 40 años que vive en Europa, nunca escribió nada en la Argentina, y la mayor parte de su obra solo refleja algunos aspectos de su infancia y adolescencia que transcurrió en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, a 700 kilómetros de la Capital. Su discurso de agradecimiento dejará atónitos a todos. Sus palabras serán una aguda reflexión sobre el valor de los premios, a los que califica como un final y no una meta, y se pregunta si un escritor podrá llegar más alto aún con su obra después de un reconocimiento como el del premio recibido. En pocas palabras, podré ser mejor que lo soy?
El desconcierto se apodera de la audiencia del Nobel y también de la película, aunque claro está, obra como disparador de un relato. Una gran escena inicial. Con un discurso impecable pero desconcertante, que incluso, con un dejo de ironía, y un toque de incorrección politica, desdeña a la nobleza. Qué viene después del Nobel? La pose de divismo. Acaso, el no a todo, la falta de ideas, la no escritura.
Vale, entonces, preguntarse: Porqué Mantovani se ha ido del país? Se fue porque estaba hastiado de vivir en un pueblo. O porque posiblemente su propio país, no le había dado oportunidades de desarrollo personal. O porque como escritor, tal vez no hubiera podido escribir sobre su pueblo y su gente con la perspectiva del tomar distancia, o simplemente, porque simplemente quería vivir afuera. Tal vez, lo ha movilizado la ambición, la intuición que debía salir de su pueblo chico para poder ser alguien grande. Pinta tu pueblo y pintarás el mundo, dice el refrán. Y seguramente, tomar distancia permite ver las cosas con una mayor claridad.
Pero porqué decide volver? Simple y único motivo, porque recibe una invitación misteriosa que lo intriga. El Nobel lo ha vuelto famoso, y su pueblo, para no ser menos, lo declara "Ciudadano ilustre". Repentinamente, acepta la invitación. Es acaso el Pueblo el que ahora aspira a ser famoso?
La pelicula nos invita a tomar distancia. Desde un punto de vista que mira necesariamente desde afuera, y después de 40 años de una especie de exilio forzoso, cómo veríamos nosotros al país donde nos criamos y dónde depositamos nuestros mayores anhelos de ser alguien? Es lo mismo mirar a Argentina desde afuera que desde adentro?. Más aún, sabemos realmente cómo somos? O, acaso, nos conviene ignorarlo?
El regreso de Mantovani a la Argentina muestra la decadencia misma de un país hecho pelota y la ignorancia de la gente respecto de todo lo que sucede a su alrededor. La visión inicial es una mirada al abandono: un auto viejo y destartalado, un camino lleno de baches, la viveza criolla a flor de piel son algunos pequeños ejemplos que la pelicula marca con lucidez. La aparición de los viejos amores a la par de resentimientos ocultos. El cambio generacional de los más jóvenes, que arrolla con todo menos con la mediocridad en que el pueblo está sumergido, no da ninguna luz de esperanza de cambio. Acaso la invitación al Nobel, no será para apropiarnos del éxito y destruir al exitoso?
Mantovani será "el ciudadano ilustre" de un país que vive confundido. Ese mismo país donde un viejo del pueblo lo invita a cenar creído que su padre es uno de los personajes de los relatos premiados, donde el político del pueblo solo actúa ante la tajada del asunto, donde los premios otorgados carecen de todo criterio de objetividad artística, donde la demagogia está a la vuelta de la esquina (la clase llena al principio, la clase casi vacía del final).
Por otro lado, no queda claro el cambio de actitud de Mantovani cuando manda a comprar la silla de ruedas, o cuando promete al conserje la publicación de su cuento. Es acaso, un gesto de altruismo, de bondad o una señal respecto que la esperanza no está perdida y que la solidaridad individual equilibra toda vez que las acciones provenientes del Estado parecen haberse corrompido.
Esto que vimos, es real o puro relato?. Tal como sucede en "el país del no me acuerdo", la confusión entre relato y realidad ha desaparecido. Caen lo títulos. Como siempre, sigo pegado a mi butaca. Hace tiempo que no veo una pelicula argentina que habla tanto y tan directamente de nosotros, los argentinos. Muchos se sentirán identificados. Otros no tanto. Pero lo cierto es que esta pelicula habla de nuestra manera de ser, de nuestros defectos y no de nuestras virtudes. Eso es bueno. Dejemos nuestras virtudes como están porque no necesitan modificarse. Son buenas. Pero mirémonos de tanto en tanto en el espejo o sentémonos en el diván del analista, porque defecto nos sobran. Y este film apunta solo algunos de ellos.
lunes, 12 de septiembre de 2016
CAFÉ SOCIETY de Woody Allen
REGRESO A LA COMEDIA ROMÁNTICA
Como cada para año para esta fecha, y después de haber
producido su estreno mundial en el Festival del Cine de Cannes en mayo pasado,
llega a nuestras pantallas el "opus 46" de Woody Allen.
"Café Society" es una de sus comedias más
puras e inteligentes. Como lo ha hecho en los últimos años, de acuerdo a sus características
narrativas, podría decirse que se
inscribe en la línea de sus "comedias azarosas", aquéllas donde
lo que sucede es más consecuencia del azar que de la propia voluntad de
sus personajes. Pero más allá de esa rotulación
arbitraria, es justo reconocer que se trata de una de sus comedias más
optimistas y relajadas en la cuales priva un sentido del humor constante que
enmarca los derroteros de un joven Romeo de los años 30 en torno de una Julieta
muy romántica pero enamorada de otro hombre.
Desde que Allen abandonó la actuación de sus propios
personajes, se observa que sus nuevos
alter egos resultan algo más relajados. Lejos han quedado aquellos personajes
traumatizados y extremadamente dependientes del psicoanálisis para poder soportar
la ansiedad que les producía la vida moderna, especialmente en la Nueva York de
la segunda mitad del siglo XX, que por
otra parte, Allen ha retratado con
inmenso talento. No obstante ello, en esta nueva pelicula, su nuevo personaje,
Bobby Stern, estupendamente interpretado por Jesse Eisemberg ("Red Social", "Now
You See Me"y que ya trabajó con Allen en "De Roma con Amor" )
puede verse como un sucesor de aquellos hombrecitos dudosos e insignificantes
que tanto éxito le dieron a Allen.
En un primer plano de análisis, Allen propone una
estructura de novela en la cual se reserva el papel de la voz del narrador que
introduce cada capítulo de la trama. Se trata de un viaje iniciático. Bobby abandona la Nueva York de los años 30 asediada por los problemas económicos de la
gran depresión, para ir en busca de un
destino mejor, hacia el oeste, a la
emergente Los Ángeles, que se está comenzando a transformar en una meca del cine. La experiencia de Bobby
será la del propio Allen, que nunca comulgó ni comulgará con el ambiente de
Hollywood, sin caer en ninguna de las tentaciones que pudieran ofrecerle los
grandes estudios. El mundo que frecuenta Bobby será el de su Tío Phil, un
apreciado representante de actores que vive sumergido en la mentira de su
propia vida. Todo lo que allí vivirá Bobby será vano y superficial como el
mundo que lo rodea, y finalmente decidirá volver a su ciudad natal. Una Nueva
York venida a menos iluminada por las luces tenues de fríos atardeceres que
contrasta con los soles ardientes y los tonos dorados con que Vittorio
Storaro fotografía los ambientes del
Oeste. Pero en Bobby, todo será añoranza y necesidad de regreso.
En un segundo plano, desarrolla una historia de amor
convencional pero limitada por las diferencias de clase, diferencias que, en el
Oeste, básicamente establece el dinero.
Phil se enamorará perdidamente de Vonnie (Kristen Stewart) pero regresará a
Nueva York. Allí conocerá a otra Vonnie, Una será el gran amor de su vida. La
otra, su esposa y madre de sus hijos.
Una dualidad que lo sellará para el resto de su vida. Esta dualidad será
un nuevo concepto en el cine de Allen, presentando un nuevo personaje que es un
romántico absolutamente alejado de sus "loosers" de los años 70 y 80.
La referida dualidad, las dos Vonnies, una terrenal (la esposa y madre) y otra,
ideal, la novia que vive en el recuerdo, solo encuentran un parangón en el
personaje de Jeff Bridges de "La Rosa Púrpura de El Cairo", cuya dualidad era la de ser un personaje de
pelicula que se volvía real saliendo de la pantalla de cine, o más lejanamente,
en el cine de Francois Truffaut, concretamente en "Las Dos Inglesas".
No obstante ello, hay una constante en las heroínas
del cine de Allen. Más alla de la búsqueda de independencia de casi todas
ellas, todas son vulnerables y buscan la
seguridad en el hombre. Y esa seguridad en la sociedad americana, es
fundamentalmente economica. Esa seguridad es la que no puede darle Phil a la
primera Vonnie en Los Ángeles, pero si es la seguridad que más tarde, puede
darle a la "otra Vonnie", quien será la madre de sus hijos en Nueva
York. Y esa misma seguridad es la que encuentra la primera Vonnie, transformada
en una mujer vanidosa, cuando años después pasa por el Café Society en Nueva
York y reencuentra a Phil transformado en el gran manager del Café.
En un tercer plano, aparece lo azaroso. Bobby proviene
de una familia judía de un barrio pobre de Nueva York donde su hermano Al es un guardaespaldas de la mafia. Como tal, es
el opuesto de Bobby, un hombre violento
que no titubea en pecar ni matar. Como
consecuencia de ello, es enjuiciado y condenado. Su destino será morir en la
silla eléctrica. Y aquí el azar woodyallensco, aparecerá en la figura de un
cura católico del penal que con su prédica reformará espiritualmente a Al, perdonándole
sus pecados aunque, obviamente, no sus crímenes. El reo, entonces, encontrará la paz espiritual, se convertirá al
catolicismo y morirá sabiendo que Dios perdonará sus pecado y le permitirá la
entrada al paraíso.
Esta faceta religiosa, espiritual es nueva en el cine
de Allen. Sus personajes, casi siempre judíos, han sido no creyentes o no
practicante de la religión. En este aspecto, el film se emparenta con la serie
de comedias azarosas cuyos mayores exponentes son "Crímenes y
Pecados" y "Match Point" donde los personajes zafaban de sus
pecados capitales no por gracia divina sino por azar, y Al se emparenta también
con Mickey, el personaje que interpretaba Woody en "Hanna y sus Hermanas",
un hipocondriaco incurable que buscaba desesperadamente respuestas religiosas
en el Central Park.
En resumen, el nuevo film de Allen no solo es
entretenido y está muy bien relatado, sino también puede ser analizado en el
contexto de su obra como un film que muestra un cambio de actitud en algunos
personajes donde aparecen virtudes humanas como el optimismo en Bobby o la necesidad
de salvación en Al, que marcan una cambio importante en el discursos que Allen
ha mantenido durante tanto tiempo. Sería reiterativo señalar las virtudes de
todo el cast que lo acompaña, un equipo actoral absolutamente perfecto. Además
de ello, nos encontramos con un maestro de maestros en la fotografía. Allen se
dio el gusto de contar con el italiano Vittorio Storaro para el manejo de la
luz y las cámaras, el extraordinario fotógrafo de "Adios Hermano
Cruel", "Novecento" y "Appocalipysys Now". Finalmente,
la banda sonora contiene una verdadera colección de los grandes temas de
Richard Rodgers y Lorenz Harts como
"Have You Mets Miss Jones", "The Lady is a Tramp", "My
Romance" o "Manhattan", entre otras. Todo los aspectos técnicos
concuerdan maravillosamente en pos de un logrado film que deleita con su
visión.
viernes, 2 de septiembre de 2016
LISTEN UP, PHILIP de Axel Ross Perry
RELATO EN PRIMER PLANO
Con ésta, su tercera película, debuta en nuestras pantallas Alex
Ross Perry, un joven director independiente, americano, nacido en Bryn Mawr,
Pensilvania, pero formado académicamente en la Universidad de Nueva York.
Debemos agregar, por otra parte, que su debut es bienvenido. Una corriente de aire fresco corre por nuestros
cines de arte de la mano de este cineasta poco convencional armado de una muy
interesante propuesta.
"Analizando a Philip", como se denominó la película en castellano,
poco tiene de diván aunque si invita mucho al análisis, no solo del personaje
central, sino incluso de todos aquellos que lo rodean, una verdadera cofradía
de intelectuales de clase media americana. Porque "Analizando a…"se
trata de una pelicula intimista que versa sobre el éxito, la traición, y la
forma en que se daña a los demás cuando las
personas está enfrascadas en sí mismas a un nivel de no darse cuenta que los
demás también existen, es decir, viven a su lado, tienen una vida, amores,
decepciones, alegrías, tristezas, trabajos, y muchas cosas más que dicho
aislamiento hace ignorar.
Obviamente, el personaje central es Philip, un escritor que
acaba de publicar su segunda novela y presiente será un éxito. Está a punto de
comenzar la presentación de su nuevo libro y lo acosan las entrevistas y
labores que el marketing literario obliga. Pero el tipo no soporta el barullo y
como consecuencia de ello, comienzan sus problemas con el mundo que lo rodea:
agente, fotógrafos, prensa, etc.. Es obvio que la posibilidad de éxito lo
obnubila. Rasgos de divismo aparecen en él. El drama es que eso lo lleva a encerrarse cada
vez más en sí mismo. Philip no es un caso de egocentrismo sino de ostracismo. Lo
curioso es que, encerrado como está, no repara en la destrucción de afectos que
su conducta genera en su entorno, y peor aún, se puede decir que aparenta disfrutar
de hacerlo.
Filmada en 16 mm, la mayor parte con cámara en mano y con
múltiples primeros planos, utilizando un narrador en off que introduce cada capítulo,
de manera tal que el relato de la peripecias literarias y amorosas de Philip, se
vuelven una novela en la cual se reflejan estos tiempos modernos, efímeros y cambiantes.
El film se transforma en una disección de la intimidad que
abarca no solo al personaje central, sobre el cual gira el film, sino también
sobre los diferentes personajes secundarios
a los que, lejos de dejarlos de lado como pretende el propio
protagonista, también los retrata y se sumerge también en sus vidas viendo cómo
ellas reaccionan ante el presunto "éxito" de Philip. Asi destaca su
novia Ashley, con la cual convive en la ciudad de Nueva York; Ike, un escritor
exitoso que lo ampara en su casa de las afuera de Nueva York en busca de una
compañía y generándole una especie de tutelaje; Melanie, la hija del escritor,
una adolescente solitaria y disconforme; Yvette, una estudiante francesa que
pretende hacer una maestría en la Universidad donde Philip está dando un curso
de verano, y con la cual se insinúa un nuevo romance.
La habilidad de Axel Ross Perry es controlar todos estos
personajes y lograr un equilibrio narrativo siempre contado desde la
introspección donde aparece el mundo universitario de los protagonistas, un complejo
grupo de intelectuales, aspirantes a escritores, y sus respectivas relaciones
amorosas y sobretodo, sus soledades. El film tiene buen ritmo, y su interés se
agiganta a medida que corree su metraje, mientras vamos conociendo personajes
bien delineados, muy bien retratados dentro del ambiente intelectual cercano a
las universidades, donde aparecen conflictos que siempre resultan posibles y
creíbles.
En resumen, el debut de Perry en Argentina no puede ser más
auspicioso. Aún quedan por estrenarse dos de sus trabajos más ambiciosos:
"The Collor Wheel, 2011" y "Queen of Earth, 2015".
Esperemos que el estreno de esta película abra camino hacia esos otros
trabajos. Indudablemente, estamos hablando de un cine muy poco convencional que
si bien podría encontrar algunas influencias, tanto lejanas como cercanas, de autores tales como el Woody Allen de "Annie Hall"
(1977) o "Hanna y Sus
Hermanas" (1986), el Noah Bambach de "High Ball" (1997), el John
Turturro de "Aprendiz de Gigoló"(2013) o incluso, en menor medida, y desde
la intromisión, de los Hermanos Coen en "Inside Lewin Davis, (2013), no
podemos negar que estamos en presencia de un nuevo cine muy particular y
personal.
En resumen, el debut de Perry en Argentina no puede ser más auspicioso. Aún quedan por estrenarse dos de sus trabajos más ambiciosos: "The Collor Wheel, 2011" y "Queen of Earth, 2015". Esperemos que el estreno de esta pelicula abra camino hacia esos otros trabajos. Indudablemente, estamos hablando de un cine muy poco convencional que si bien podría encontrar algunas influencias, tanto lejanas como cercanas, de autores tales como el Woody Allen de "Annie Hall" (1977) o "Hanna y Sus Hermanas" (1986), el Noah Bambach de "High Ball" (1997), el John Turturro de "Aprendiz de Gigoló"(2013) o incluso, en menor medida, desde la intromisión, de los Hermanos Coen en "Inside Lewin Davis, (2013), no podemos negar que estamos en presencia de un nuevo cine muy particular y personal.
miércoles, 17 de agosto de 2016
RAMS de Grimur Hákonarson

DOS HERMANOS Y OCHO OVEJAS
El cine islandés es un cine casi desconocido en Buenos Aires. No obstante ello, los avances y mejoras en la distribución y en las salas del cine de arte en Argentina ha permitido que el año pasado se presentara una muy buena e interesante película, tal como "Of Horses and Men" de Benedik Erligsson. Y este año, para no ser menos, nos ha llegado una film que ha causado cierto encanto en Europa. Se trata de "Rams", de Grimur Hákonarson.
"Rams" es la tercera pelicula de este director islandés que proveniente del cortometraje, debutó en el largometraje en 2010 con "Sumerlandio", que al igual que su segundo largo, el documental "A Puro corazón", no fueron distribuidos en Argentina. Como consecuencia de ello, Hákonarson, con ésta, su tercera pelicula, hace su presentación en las pantallas de arte porteñas. "Rams" es una historia simple, bien contada, sobre la relación de celos, envidia, represiones, y antiguos rencores entre dos hermanos que se dedican a la cría de ovejas en las tierras altas de Islandia.
Hákonarson describe minuciosamente la relación entre los dos hermanos, con un humor agridulce planteándose una fábula muy parecida historia a la bíblica de Abel y Caín, en la que al igual que "Of Horses and Men" aparece fuertemente esa relación entre el hombre y su tierra, y el contacto estrecho con la naturaleza, en la que no es ajena un entorno de vecinos lejanos con los que forman una pequeña comunidad dedicada a la crianza de ovejas y la producción lanar, con las que comparten problemas y enfermedades de los ovinos, anhelos de mejoramiento lanar, y fiestas y concursos alusivos.
Gummi es el hermano mayor. Kiddi el menor. Viven compitiendo y peleando por la calidad de sus carneros, uno en frente de otros, pero respetan los límites de sus parcelas, rigurosamente marcadas por empalizadas y alambres. La rivalidad prevalece entre ellos, pero hay en Gummi una especie de sentimiento de protección hacia su hermano menor ejercido como una especie de mandato familiar que de alguna manera los une. La comunidad que los contiene, más allá de las lejanas relaciones, significa la existencia de límites y reglas a respetar. Al promediar la pelicula ocurrirá un acontecimiento que hará que los hermanos vuelvan a encontrarse y achicar posiciones, pero estarán frente a la necesidad de violar normas impuestas por esa misma sociedad. Emigraran, entonces, hacia tierras más altas para salvar a sus ovejas. En los Highlands, paradójicamente, encontrarán que allí solo rigen las leyes de la naturaleza y su rigor es determinante. Como consecuencia, solo les quedará someterse a ellas.
Multipremiada en el Festival de Valladolid, España, se hizo acreedora de la Espiga de Oro a la Mejor Pelicula del Festival, del Premio Pilar Miro a un Nuevo director, y del Premio de la Juventud en dicho Festival . Por otra parte, fue una de las seis película nominadas a Mejor Pelicula Europea de 2015.
sábado, 13 de agosto de 2016
FUOCOAMMARE de Gianfranco Rosi
Gianfranco Rosi es un director italiano nacido en 1964 en Eritrea, ex Etiopía, colonia italiana. Rosi no es un director común. Sus filmes abrevan en el cine documental, pero Rosi no responde al modelo tradicional de imágenes acompañadas de un discurso de tipo social sino que sus películas son narradas a traves de personas de la vida real a los cuales la cámara sigue y relata sus peripecias. Como consecuencia de ello, sus filmes tratan de historias verídicas. El cine de Rosi es abierto. Su mirada es objetiva aunque siempre pase por la visión de alguno de sus personajes reales.
En 2013 Rosi se alzó con el premio mayor en Venecia con "SACRO GRA", una serie de historias entrelazadas que ocurrían en torno al tránsito por el anillo circular de Roma, o una avenida de 68 km de largo que circunvala la capital italiana. La visión del filme era lo más alejada posible de la Roma histórica, o la de las tarjetas postales, transformándose en un gran testimonio sobre la marginalidad y la soledad de las modernas urbes de la sociedad de consumo.
Ahora nos llega "Fuocommare", o "Fuego en el Mar", que toma el título de una canción de Giuseppe Fragapane que una oyente pide a la radio para que la escuche un marino en medio del mar. Es que el cine de Rosi, si bien despojado, es un cine profundamente humanista. En esta, su última obra, también ganadora del Oso de Oro en Berlín 2016, se focaliza en dos historias. Una individual y otra colectiva. Ambas transcurren en el mismo lugar: Lampedusa, el punto más meridional de la Italia continental, punto que concentra la mayor cantidad de entrada de emigrantes africanos que escapan de las continuas guerras tribales que afectan al norte de dicho continente.
Por un lado, narra la historia de Sammuele, un niño de Lampedusa que vive una bucólica vida campesina rodeada del afecto de su abuela y su tío pescador. Nada se sabe de sus padres, pero Sammuele es una especie de hombre niño que alejado del mundanal ruido de la ciudad crece en perfecto contacto con la naturaleza, concentra su vida en sus estudios escolares (una escena de la pelicula es una antológica clase de inglés), y tiene una estrecha relación con sus médicos, quienes lo cuidan tanto como su abuela. Pero todo ello no es más que la falsa máscara de un pueblo muerto en vida, donde claramente escasea el trabajo más allá de la pesca dado que los campos yermos rodeados de colinas siquiera dan lugar a la explotación minera o agropecuaria.
Como contrapunto de ello, las imágenes marítimas muestran las barcazas repletas de emigrantes que pagan fortunas por un viaje indeseable y que al llegar a Italia, si bien se les da amparo, reciben una fría bienvenida de carácter burocrático por parte de las autoridades aduaneras que no es otra cosa que la contraparte de la dura vida que les espera.
El cine de Rosi muestra una realidad. No da soluciones sino que plantea problemas sociales. La dura vida de los pescadores de Lampedusa, vis vis, la posibilidad del agrandamiento del problema originado por la entrada de los emigrantes, muchos de los cuales son portadores de enfermedades, incluso incurables. En medio de esa difícil situación socio economica, aparecen pequeñas luces de humanidad que generalmente están dadas por el amor al prójimo. Situaciones individuales emergentes del cariño familiar, el altruismo de médicos y enfermeras, el respeto de funcionarios aduaneros y poco más. La visión general no deja de ser la de una desesperada evasión hacia un páramo desolado, donde no solo no existe trabajo sino que apenas subsisten los que lo habitan y apenas mantienen una esperanza aquellos soñadores que divisan un fuego muy lejano en medio del mar. Tan solo una ilusión, un sueño.
Contada con cierto humor que tiende a la negrura, tal vez para negar tanta soledad y tanta miseria, tal vez para dejar abierta una luz de esperanza, se impone con influencias de tragicomedia a la italiana, donde el humor y la inocencia de sus personajes aparece solo en su superficie. Más allá de eso, es atravesada por la preocupación que genera un futuro que parece tan yermo como pequeñas las posibilidades de esos pobres barqueros que se han hecho a la mar en busca de un destino alentador para sus pobres y miserables vidas. "Fuego en el Mar" es, sobre todo, una pelicula para pensar y reflexionar.
sábado, 6 de agosto de 2016
JASON BOURNE de Paul Greengrass

EL FIN DE
LA INTIMIDAD
Jason
Bourne nace de la pluma del afamado escritor americano Robert Ludlum
(1927-2001), muy bien conocido por sus novelas de espionaje, muchas de la
cuales fueron llevadas al cine con gran suceso: "The Osterman
Weekend", dirigida nada menos que por Sam Peckimpah, "Holcroft
Covenant", dirigida por John Frankenheimer, fueron algunos de sus éxitos
cinematográficos. Pero Bourne, un personaje que da lugar a una serie de
novelas, nace en los últimos años de la vida del autor, y ve la luz cinematográfica solo después de la
muerte. Paradójicamente, Ludlum nunca pudo imaginar el éxito que tendría la
saga en el cine. Su personaje, hijo de
un agente de la CIA, sufre memoria traumática y desconoce su identidad. Ha sido
entrenado para matar y sobrevivir en cualquier ámbito, pero a su vez, tiene
conciencia y remordimientos. Es un ser solitario que en el fondo de su alma, no
es más que alguien en busca de su padre.
En 2002, la
pareja de productores americanos Frank Marshall y Kathleen Kennedy deciden
comprar para Universal Pictures los derechos de las tres novelas que Ludlum
había escrito sobre Bourne, y contratan a Doug Liman, un especialista en cine
de acción, para que dirija la primera de esas novelas (The Bourne Identity). Liman
realiza un trabaja sumamente artesanal y el film, si bien entretenido, no
reporta el éxito esperado.
No obstante
ello, en 2004, la dupla Marshall/Kennedy decide redoblar la apuesta, y para la
segunda novela (The Bourne Supremacy) contratan a un nuevo director, el inglés Paul
Greengrass, quien asume la dirección de la serie y la transforma en un éxito
cinematográfico inesperado, que prácticamente coloca a su protagonista, el
actor Matt Damon, al borde del estrellato. Alentado por este éxito, Greengrass,
un director graduado en Cambridge, proveniente de la televisión británica y del
cine documental, pero dotado de una notable experiencia, revitaliza la serie,
da mayor cuerpo dramático al personaje y logra una pelicula de acción que pone
a "Bourne" en la historia del cine de acción y del subgénero de espionaje.
Pero habría que esperar hasta el tercer capítulo para encontrar la obra maestra
del género: "The Bourne Ultimátum" (2007), donde Greengrass realmente
no solo maneja, entiende al personaje sino que transforma la pelicula en un
masterpiece de suspenso, generando 4 escenas de persecuciones realmente
antológicas que terminarán haciendo escuela en la historia del cine de acción.
El secreto de Greengrass fue que cada escena de acción estuviera orientada
hacia una clave. La acción estaba dominada por la persecución. Y esa
persecución esta signada por el suspenso. Cuando el personaje llegaba a un
objetivo, develaba algo critico de la historia, y la continuación estaba dada
por la persecución de una nueva clave. A mi modo de ver, el mejor ejemplo de
ello es la persecución de Bourne en Londres cuando llega a Victoria Station.
En la
cuarta película de la serie, ocurren dos cosas: 1) Ya no hay más novelas que
filmar. En consecuencia, se arma un guión en base al personaje original. 2)
Damon se niega a un cambio de director. No obstante ello, la dupla
Marshall/Kennedy sigue adelante y contratan a Tony Gilroy para escribir el
guión y dirigir la pelicula, y a Jeremy Renner para asumir a un nuevo agente de
la misma camada de Borne. El film
resulta correcto y da crédito para seguir la serie.
El año
pasado, Marshall/Kennedy vuelven a la carga y convencen a Greengrass para que
regrese al proyecto. Ya no están ni las bases literarias de Ludlum ni los
guiones de Tony Gilroy. Lo hace de la mano del editor Christopher Rose, con
quien ya había trabajado en otras dos excelentes películas: " Vuelo 97",
sobre el ataque aéreo a las Torres Gemelas, y "Capitán Philips", sobre
el secuestro por parte de terroristas islámicos de un barco mercante en las
costas de Somalia. Pero esta vez, el resultado no será el mismo.
"Jason
Bourne", la quinta pelicula de la serie, suena ajada, manoseada, como cosa
ya vista. El personaje central ya no tiene mucho para descubrir y su orfandad
ha pasado a ser más un problema de la CIA que de sí mismo. O sea, el factor
dramático ha desaparecido. Bourne ahora es perseguido sin piedad durante toda
la película. En consecuencia, el film todo se trasforma en una gran persecución
de la cual Greengrass trata de sacar el mayor jugo posible, pero al carecer de
un factor dramático que lo sostenga, el interés del film decae rápidamente.
Está claro
que Greengrass no se dará por vencido fácilmente. Su obra vuelve a ser un nuevo
modelo de cine de super acción porque no solo hace añicos cuanta cosa pasa por
delante de su cámara, sino que en la sala de montaje, hace añicos lo filmado, remontándolo
y dándole al film una velocidad inusitada, que disipa todo interés por el
personaje o incluso el argumento para que el espectador se concentre y disfrute
de un espectáculo puramente sensorial, basado simplemente en la acción y en sus
imágenes.
Como consecuencia de ello, la problemática que
plantea "Jason Bourne", es la de una CIA, y unos genios
cibernéticos totalmente ocupados en desarrollar un sistema espía que puedan
interiorizarse en nuestras vidas y espiarnos
a través de nuestros celulares, computadoras y tablets, pasará rápidamente
de lado arrollada por la acción vertiginosa que despliega Greengrass. Una
verdadera pena, porque deja de lado una reflexión inexorable que al fin y al
cabo plantea la película y que implica
que el fin de la intimidad ha llegado. Todos podemos ser espiados. Cientos de
computadores nos siguen a lo ancho y a lo largo del mundo para saber dónde
estamos, quiénes somos, qué gustos tenemos, cuáles son nuestros amigos, que
opinamos, a quiénes amamos, a quiénes odiamos, cuáles son nuestros hobbies, qué
tipos de mujeres o de hombres nos agradan, qué tipo de comida preferimos, qué
ropa usamos, qué libros leemos, qué películas vemos, dónde nos gusta
vacacionar, etc.
Tal como en
1974 Francis Ford Copola nos lo
preanunciaba en "La Conversación", con una visión anticipatoria asombrosa, el
espía era el espiado. Ahora, nosotros, meros espectadores, seremos los espiados, nuestro derecho a la intimidad,
vulnerado y el principio a nuestras libertades básicas, brutalmente avasallado.
jueves, 4 de agosto de 2016
SANGRE DE MI SANGRE de Marco Belocchio

PODER Y
RELIGION
El cine de
Marco Belocchio nunca fue fácil. Sus historias siempre críticas de la burguesía
adinerada, en las cuales predominan el ansia de dinero a la par de un fuerte
sentimiento religioso y un grado de alienación permanente en sus personajes ha
sido la característica principal de este italiano iconoclasta que desde "Con
los Puños en los Bolsillos, 1965", pasando por "Con el Diablo en el Cuerpo, 1986",
la extraordinaria "Vincere, 2009", hasta la recientemente estrenada
"Sangre de Mi Sang5e, 2015" se ha mantenido fiel a sí mismo y a todos
los dogmas fundacionales de toda esa generación de grandes cineastas italianos
nacidos a luz de esa obra emblemática que fue" La Dolce Vita" de
Federico Fellini en 1960.
Nacido en
Bobbio hace 78 años, ex marxista y militante del Partido Radical, en 2006
presentó su candidatura a diputado por el partido "Rosa en el Puño", el
cual apoyaba al partido Socialista italiano. Abrevando en estas fuentes, su nueva
película transcurre íntegramente en Bobbio, su lugar en el mundo, desde donde
su visión se amplia y le permite reflexionar sobre el poder, la religión y los
nexos existente entre ambos temas.
"Sangre
de mi Sangre" narra dos historias que se relacionan ente si a través del
lugar común donde transcurren y el tema del vampirismo que ronda ambas
historias. Porque esa vampirización, si bien simbólica, no es otra cosa que la
idea de quien le chupa la sangre a otro. Y esa idea es central en las bases del
marxismo y visión de la lucha de clases, ellos es la tajante división de la
clase obrera y la clase campesina frente a los terratenientes que ostentan el
poder en el Medioevo, o la burguesía capitalista en los tiempos pos industriales.
La de aquellos que viven trabajando por un plato de comida para que las plusvalías
sean acumuladas por sus patrones. O los nuevos ricos de hoy en día que hacen
gala de su dinero frente a enormes masas
de seres humanos que aún permanecen en la miseria más absoluta.
En la
primera historia, dos hermanos están enamorados de una misma mujer. El hermano
mayor se suicida sospechado por el embrujo de la amada. El menor acude al
convento donde han ocurrido los hechos con
el propósito de evitar que el cuerpo de su hermano sea enterrado en suelo
profano. Puede haber una excepción: que la novia del difunto, confiese un pacto con Satanás. En la segunda
historia, un inversor ruso llega a Bobbio con la intención de comprar el
edificio de la prisión, propiedad de un Conde vampiro que despierta con dolor
de muelas y que termina en el consultorio de un odontólogo amigo que le extirpa
un colmillo. En este segundo cuento, el absurdo se apodera de la trama y de la
película. Pasado y presente comienzan a fundirse uno en el otro, y el film
comienza a transformarse en un gran fresco sobre la alianza siniestra entre la
clase dominante y la iglesia a través del paso del tiempo. El pequeños mundo
del pasado donde los roles estaban perfectamente definidos, se vuelve cada vez
más difuso. Los nobles dejan de serlo y aparecen los nuevos ricos que no pueden
justificar su riqueza. Un tufillo burlón se apodera de la película y los grandes
temas de Belocchio resucitan conformando un fresco de niveles un tanto
desproporcionados.
Sangre de
mi Sangre no es el mejor film de Belocchio pero si es un Belocchio en estado
puro. La explotación de clase a traves de los tiempos, la alienación enajenante
de la sociedad de consumo, la corrupción de poder, la falta de comunicación de
unos y otros, el delirio en que viven sus personajes siguen siendo temas
actuales que por su tratamiento demuestran que el cineasta italiano está vivo y
aún gozando de su plenitud creativa. En su ciudad natal, acompañado en la
actuación por sus hijos Pier Georgio y Elena, y su hermano Alberto, realiza esta
película que le hace honor a su titulo. Pero Belocchio nunca ha sido un director
de fácil digestión. Su obra es compleja, y como en las otra obras citadas, se
interna en lo más profundo y lo más oscuro del ser humano: sus creencias, sus
miedos, su ansia de poder, la arbitrariedad de sus leyes, la capacidad de ejercer
la decisión sobre la vida o la muerte de sus semejantes.
Técnicamente
deslumbrante, muy bien actuada, sonorizada, musicalizada y fotografiada, es tal
vez una de las obras más inquietante e interesante que se ha estrenado este año en Buenos Aires, y que demuestra la
absoluta vigencia de su director, a esta altura, un verdadero autor, un gran
maestro del cine italiano.
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