miércoles, 25 de noviembre de 2015

SUITE FRANCESA de Saul Dibb


ERRANTE Y DESAFINADA

Basada en un manuscrito incompleto de Irene Nemirovsky (solo hay 2 de 5 posibles partes) encontrados después de la muerte de su autora,   esta novel a se transformó en Best Seller y recibió el premio Renaudot hace 10 años. Narra las vicisitudes vividas en 1940 por un pueblo de Francia cercano a París cuando llegan las fuerzas de ocupación nazi y someten a sus habitantes a su yugo invasor. Ahora, con producción anglo americana, esta novel a llega al cine dirigida por el director inglés Saul Dibb ("La Duquesa", 2008; "Bullet Boy", 2004),  junto a Matt Charman como coguionista.

La película no parece poder alcanzar la altura del manuscrito en que se basa.  Apoyada en el melodrama como género, no alcanza a encontrar nunca la hondura existencial  a la que esos personajes son sometidos. La película me resultó fría, demasiado preocupada por la estética  y descuidada en el dibujo de su personajes, la mayoría de ellos retratados con cierta  chatura que les quita dimensión humana frente a la tragedia que están viviendo. Y ello es asi, porque dichos personajes no dejan de parecer estereotipos pese a ser interpretados por buenos actores que aquí no llegan a destacarse. Personalmente, no creo que el melodrama le siente al cine anglosajón, al que habitualmente le cuesta expresar pasiones desenfrenadas. Acá el camino era el film intimista, pero Dibb se entusiasma y trata de emular a películas tales como "Dr. Zhivago", de David Lean (en su espectacularidad) ó "Girasoles de Rusia", de Vittorio de Sica (en su profundidad dramática),   y termia  descarrilando.

Michelle Williams, la excelente actriz de "Mi Semana con Marilyn"  y "Blue Valentine" es, tal vez,  la que más destaca en el  elenco. Su Lucielle Angelliere es una mujer joven y  tímida cuyo marido ha marchado a la guerra, y vive sometida por su suegra (Kristin Scott Thomas, "El Paciente Inglés"), una mujer rica y materialista que lo único que parece importarle es la cobranza de sus rentas a los pobres inquilinos de sus tierras. A esa casa enorme y fría donde viven ambas, llega a instalarse el Teniente Bruno von Falk, correctamente interpretado por Mathias Schoenaerts . Lucielle y Bruno sólo comparten dos cosas: soledad y pasión por la música, y ello llevará a Lucielle a transformarse, primero  en la amante del nazi y después en una decidida resistente.

Película fría, indecisa entre contar las pasiones enfermizas que anidan en ese pueblo o dedicarse a narrar la pasión individual desatada entre la abandonada mujer francesa y el oficial alemán, acierta en algunas escenas y falla en otras. La descripción del sistema rígido de clases sociales que impera en la comarca, la corrupción por envidia y la delación como venganza muestra un nivel de corrupción que no solo alcanza lo económico sino también las almas humanas. No obstante, las pasiones que anidan en los personajes nunca terminan de desatarse. Es como si Dibb no se decidiera entre contar  la gran épica que encierra el libro o hacer un film más simple e intimista basado en ese amor imposible que tiene algo del síndrome de Copenhague.

Por otra parte, los cambios de conducta de los personajes son demasiado bruscos. Madame Angelliere pasa de la pura avaricia del cobro de los alquileres de su marido a ser una mujer sensata que ayuda a esconder en un placard de su casa a su inquilino resistente. Lucielle pasa de ser una mujer dominada a una heroína que tratará de salvar a un resistente de su pueblo. En el oficial nazi también conviven el frio soldado alemán y un hombre culto y refinado. Todos estos cambios suceden abruptamente, como si las situaciones vividas no solo sorprendiera a sus actores sino también los cambiara irremediablemente. Sin lugar a dudas, de los tres personajes principales, el soldado es el  más equilibrado.


"Suite Francesa" está lejos de ser la película que sugiere la música de su título. Por el contrario, está dominada por el desasosiego, un cúmulo de sentimientos encontrados cuyos destinos son inciertos como el mismo fin de la guerra. Queda en deuda consigo misma. Podría haber sido una gran película, un gran fresco sobre la guerra y la condición humana. Es tan solo una película entretenida (de por si un gran mérito) pero cuyos personajes pierden carnadura humana a medida que el film avanza. Una pena. Tenía todo para ser una gran film.

sábado, 21 de noviembre de 2015

TERMINATOR GENESIS de Alan Taylor


VIEJO PERO NO OBSOLETO

Más allá del negocio de alargar el éxito de películas de súper acción muy taquilleras, el cine tiene la capacidad de expresar cada momento que el mundo atraviesa, y lo expresa de diferentes maneras y con diferentes sucesos.  No hay duda que el cine, y en particular el cine americano, también abarca una visión de una enorme bastedad que ha ido desde la propaganda de un modelo de vida a la crítica más acida y profunda de su propia sociedad y sus gobiernos.

Cientos de películas exaltaron "el american way of life",  publicitando la época de la abundancia y de la prosperidad  mostrando una y otra vez  los iconos de dicha prosperidad:  teléfonos blancos, tirar el conito de helado al cesto, tomar un taxi por tres cuadras, y muchos más. Los americanos no temen hablar de su historia, ni tampoco de lo que les está pasando. El cine americano no elude el bulto, le va de frente. Y así surgieron tanto las comedias rosas que representan al modelo, desde aquella más lejanas de Katherine Hepburn hasta las más actuales de Julia Roberts, tanto como películas sumamente críticas de la realidad. Filmes como Nido de Ratas, El Graduado, Todos los Hombres el Presidente, Apocalipsis Now, Buenos Noche, Buena Suerte, y la más reciente El Francotirador hablan muy libremente de los problemas sociales y políticos de una sociedad que vive y lidera los cambios en el mundo.

Cada época ha tenido sus exponentes sus agentes de propaganda, sus pronosticadores y sus alertas de un peligro inminente. En los años ´60, las películas de espionaje, han referido, informado y creado opinión sobre la guerra fría y sobre la fragilidad de los valores de la libertad. Películas de espías como James Bond, El Agente de Cipol, el Agente Harry Palmer, la serie de Misión Imposible se han inspirado en dichos eventos y de alguna manera los han retratado. El cine de los ´80 comienza a mostrar la crisis de la sociedad pos industrial y la desocupación comienza a ser tema de los films como aquella comedia inglesa de los strippers ingleses (The Full Monty). En los 90, tras la caída del muro de Berlín, el cine muestra un a libertad inusitada. Hay un cambio generacional muy grande, un tremendo desenfado, en la comedia se impone lo chabacano (el cine de los Hermanos Farrelly, Sex and the City, etc.) especialmente en la comedia americana. Y  después del 11 de setiembre de 2001 la obsesión del cine americano ha sido contribuir a crear consciencia sobre el problema de sociedades armadas y del terrorismo en general. Y sobre todo, la  instalación de la sospecha de traición Esos temas aparecen en series como 24, Homeland, la película israelí Belén, la estupenda "Zero Dark Thirty", Fahrenheit 911. El cine se recicla. Ahora es el momento de la amenaza cibernética sobre los sistema de seguridad y la traición. Terminator Génesis, une ambos elementos. 

Es difícil comentar este producto que se recicla a sí mismo. La serie parecía terminada. La carrera politica del gobernador de California, el Sr. Schwarzenegger, parecía haberle puesto un punto final a su carrera de actor. Pero finalizado a su mandato, Schwarzenegger ha vuelto a las pantallas, y parece que lo ha convencido a John Cameron que valía la pena resucitar al androide, dado que, con mucho humor,  se considera a sí mismo "viejo pero no obsoleto". Obviamente, el film es una película más de la serie y Arnold continua siendo el héroe de súper acción de siempre. Asi que los guionistas se la han ingeniado para buscarle una nueva vuelta de tuerca que genere algún interés y enganché al espectador.

En lo que a mí respecta, siempre encontré fascinante al Terminator.  La idea de que se trata de un androide que viaja en el tiempo para asegurar la vida de alguien que será un líder del futuro me resulta interesante y se emparenta con algunos momentos felices de mi niñez y adolescencia cuando leía  La Máquina del Tiempo de D.H. Wells, o veía en la tv la serie de "El Túnel del Tiempo", o más tarde, la serie de films de Robert Zemekis "Back To The Future". Además, lleva  implícita la idea de un mundo híper tecnologizado manejado por androides, cuyos antecedentes ya estaban R2-D2  y C3PO en La Guerra de las Galaxias a mediados de los ´70, aunque constituían una pareja más risueña y divertida.

 Si en la primera de la serie Cameron hacia su presentación en la pantalla, y la película seguía los patrones clásicos del cine de terror aunque presentaba uno de los primeros villanos indestructibles, es en la segunda entrega cuando la serie comienza a alcanzar dimensión de clásico, con una diversidad de efectos especiales de ultisima generación que hacían entusiasmar a los amantes del cine de súper acción, a la par que Cameron comenzaba a mostrarse que estaba para cosas mayores. Es cierto también que la tercera entrega de la serie pasó sin pena ni gloria, y esta cuarta entrega tiene muy poco para el festejo. No obstante ello, la película es digna.

Dirigida por Michael Taylor, proveniente de la televisión y con muchas series y telefilms en su haber, encuentra su mayor obstáculo en las complejidades narrativas que el guión presenta . La película no es lineal. Se desarrolla en el futuro, que ya es hoy, y la acción va y vuelve hacia el pasado en varias oportunidades, y en tiempos distintos, haciendo complejo al argumento. Lo vuelve algo confuso y el director Taylor no muestra mucha capacidad para simplificarlo o aclararlo en imágenes.

El nuevo mundo que presenta esta está absolutamente dominado Skynet, una inteligencia artificial que domina  el ejercito de las maquinas, y que está por lanzar al mercado Génesis, un sistema bastante similar a la que ya tenemos en nuestra propia realidad repleta de computadores y teléfonos celulares que nos permiten estar on line durante todo el día y ser capaces de identificarnos y localizarnos con mayor precisión que el Big Brother. La cuestión es que en ese mundo de máquinas y computadoras totalmente agresivas, John Connor, otrora el héroe, líder de la resistencia  ahora a sido dominado por las maquinas , lo han transformado en una androide casi invencible, generando un cuasi tragedia griega inspirada en Medea en la que Sarah Connor termina siendo  la heroína absoluta del film seguramente con intenciones de realizar una futura entrega.


Concluyamos que Terminator Genesis no es la mejor de la serie ni pretende serlo. Pero si es un film entretenido con acción a raudales, tal vez demasiada, y que en varias ocasiones dicha acción se superpone con dramatizaciones donde prima la sospecha , otorgándole dosis adicionales de suspenso e interés, pero entorpeciendo el desarrollo de la trama. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

THE MARTIAN de Ridley Scott


LA RESURRECCIÓN DE MARK WATNEY

Cabe preguntarse porque ha gustado tanto esta simple película de Ridley Scott. Y la respuesta es muy sencilla. Simplemente porque es una película positiva, a tal punto que, y salvando las distancias, el optimismo del protagonista tiene algo de aquellas notables caracterizaciones de Jimmy Stewart para el maestro Frank Capra en películas tales como "Qué Bello es Vivir" o "Caballero sin Espada". Y ese optimismo salta de la pantalla y alcanza al espectador.

Es que ni bien se inicia la película, un grupo de astronautas está realizando tareas de investigación en una planicie de Marte cuando se desata un feroz tormenta de polvo. La NASA da la orden de una inmediata evacuación del lugar, pero ocurre un pequeño accidente en el que la tripulación da por perdido a Mark Watney, uno de los astronautas. La misión, entonces,  inicia su retorno a la Tierra dejando el cuerpo inerte del astronauta en Marte. Pero pasada la tormenta, observamos que Watney está vivo, reacciona de los golpes recibido, cura sus heridas, asume que ha quedado solo, regresa a la estación marciana, ordena el lugar, y calcula que en ese estado tiene una capacidad de sobrevivencia de no más de 180 días. Watney es un científico, un especialista en ciencias botánicas, y como diría Spielberg, sabe que la vida busca a la vida. Allí comenzará la verdadera aventura. Pondrá toda su inteligencia al servicio de su supervivencia. Pero la pregunta es:  podrá sobrevivir el astronauta al aislamiento de Marte?

Nada mejor que para el papel de Mark Watney se haya elegido a un actor como Matt Damon, dotado tanto para la comedia como para el drama o el héroe de acción. En The Martian se sintetizan toda estas posibilidades en forma natural para encarnar al héroe. Más allá del buen guión, mucho le debe la película a la gran actuación de Damon, a su gran naturalidad para interpretar algo que de por sí parece más una pesadilla que una realidad, y que él resuelve como el gran comediante que es, bien dirigido por Scott,  en tono de comedia ligera.

Pero, claro, también está la infinita capacidad narrativa de Scott, esta vez basado en un buen guión de Drew Goddard sobre un libro de Andy Weir, que pone el resto. Watney, más que un astronauta es una pequeña computadora hecha hombre. El tipo tiene un razonamiento implacable, y un vasto conocimiento científico. Pero el guión y la habilidad de Scott, lo humanizan de tal manera que la película cobra vida a partir de la tediosa situación, y comienza a transformarse en una oda a la esperanza de vivir. Scott hace todo interesante, desde explicar los esfuerzos científico orientados a la sobrevivencia hasta pequeñas situaciones triviales como la música disco, típica de los 80, que ha dejado la comandante de la nave y que para Watney es un tedio pero es lo único que lo ata a una sensación vital fuera de la amenaza de muerte permanente por la que está pasando. Paradójicamente, odia esa música, pero ese odio lo humaniza dado que la música grabada es el único elemento que le permite expresar un sentimiento. Todo lo demás lo lleva al superhéroe, o mejor dicho, al superhombre en que se está transformando.

Transcurrida la primera mitad de la película, la esperanza comienza a crecer y la aventura se reinstala en el relato. Watney logrará contacto con la Tierra, y ahora la NASA tendrá que tomar una decisión. O abandonar a Watney en Marte condenándolo a una muerte segura, o tendrá que ir a rescatarlo en una misión cuya duración puede demandar más tiempo que el tiempo de sobrevivencia que el astronauta tiene calculado en Marte. Allí , claramente, comienza otra película.  Si la primera parte se emparenta con los héroes individuales del cine clásico americano, la segunda parte se identifica con la gesta colectiva. Una organización entera al servicio del rescate de un hombre, y la película termina apasionando.


Los hermanos Scott (Ridley y Tony, ya fallecido) conformaron una dupla de productores y realizadores con caminos diferentes. El camino de Ridley fue el cine culto, donde los mayores esfuerzos eran puestos en la cuestiones estéticas (Alíen y Blade Runner son prueba de ello). Tony, en cambio, fue un director de cine de acción. El Ansia, Romance Peligroso, Imparable son muestras de su talento.  Sus películas eran, sobre todo, entretenidas. Ese cine, Tony sabía hacerlo muy bien.  En "El Marciano" Ridley parece rendirle tributo a Tony sin renunciar a su sentido estético. Marte da espacios ideales para cierto cuadros surrealistas.  Y la trama, va de menor a mayor buscando siempre el entretenimiento. Por ello, su nuevo héroe, paradójicamente se emparenta con Thelma y Louise. En ambas películas, los protagonistas  buscan un nuevo destino tratando de escapar de una situación desesperante. Por eso, el desierto rojo de Marte, la inmensidad del espacio exterior, son usadas por Ridley en función de la aventura humana que relata. Y esa aventura cobra vida a medida que avanza el relato llevando a El Marciano desde los primeros cuestionamiento metafísicos de "2001" hacia la aventura de "Perdidos en el Espacio" o la más reciente "Gravedad".

sábado, 7 de noviembre de 2015

SPECTRE de Sam Mendes



RETORNO AL PASADO CUESTIONANDO AL FUTURO

San Mendes es un fundamentalmente un director teatral formado en Cambridge, tocado tempranamente por el éxito que lo llevó a dirigir a Judi Dench y más tarde a formar parte de la Royal Shakespeare Company. Años más tarde, tuvo la oportunidad de devenir en cineasta cuando en 1999 dirigió en Hollywood  "Belleza Americana", alzándose con los premios Oscar más importantes de ese año, y transformándose en niño mimado del cine americano. Más tarde dirigió a Tom Hanks en "Road to Perdition, 2002", y a Leonardo Di Caprio y Kate Winslet en "Revolutionary Road, 2008", entre otras.

En 2012 accede al mundo Bond dado que los productores de la serie, Bárbara Broccoli y Michael G. Wilson lo llaman para dirigir "Skyfall", donde por segunda vez en 23 películas, el elemento dramático sería desarrollado con la misma importancia que la acción. La anterior era "Al Servicio Secreto de su Majestad", donde Bond se casa y su esposa muere a manos de la mafia italiana.

En Spectre, Mendes vuelve a la dirección y sus guionistas parten de "Skyfall" para desarrollar la nueva trama. Aquí, el meollo dramático queda encerrado en dos Mcguffins, una foto de dos niños tomados de la mano de un hombre en una montaña en Suiza que  M deja en Skyfall ,  y un extraño anillo cuyo portador , Marco Sciarra, es un criminal muerto por Bond en la escena inicial, y que parece pertenecer a un miembro de la Organización Spectre, aquella que en la primeras de Bond se quería apoderar del mundo de la mano de malvados tales como el Dr. No, Goldfinger o Ernst Stavro Blofeld.

El problema de Mendes es que el guión de la nueva película de Bond no es una simple película de acción, sino una compleja trama cruzada por dos líneas divergentes. Mendes acierta en las escenas de acción, pero no llega a desentramar las líneas divergentes. Sus antecedentes teatrales y tendencia a melodrama, lo llevan a empecinarse, y como consecuencia de ello, saca la película a flote, pero el desequilibrio entre las líneas divergentes es manifiesto.

Esas líneas cuestionan tanto el pasado como el futuro de Bond. La que se dirige al pasado y ocupa la mayor parte del relato, está orientada a establecer la extraña relación que Bond tuvo con el villano de turno, Franz Oberhauser (un correcto Christopher Waltz), devenido en principal miembro de la Organización Spectre, que esta vez ha montado una especie de "Gran Hermano" a nivel mundial capaz de espiar los movimientos de hasta el mismisimo MI6. Esta línea, nunca será esclarecida. No obstante, hace pensar que el huérfano James fue tutorado por Oberhauser padre y de allí, la vieja relación con el villano. Por otro lado, la segunda línea divergente, orientada hacia el futuro, pone en duda la función de los agentes doble cero y necesidad de la licencia para matar dado que la inteligencia artificial puede constituirse en un perfecto sustituto de los mismos con un costo de vidas humanas infinitamente inferior.

La cuestión es que ninguno de los dos conflictos planteados es suficientemente claro, ni parecen afectar personalmente al héroe como se pretende, ni tampoco dejar preocupado interesado al espectador en función de lo que está viendo.  Bond no dejará de ser Bond en la próxima película ni quedará tendido en el  diván de un psicólogo.  Tampoco el público está tomando conciencia que la posibilidad del Gran hermano ya es una realidad capaz de afectar nuestra propia seguridad y sobre todo,  intimidad.

El film puede verse como lo que es, una película de acción, pero queda deudor por ser un film demasiado  pretencioso que no satisface las líneas dramáticas que plantea. Es cierto que esas líneas se juntaran al final, pero el trayecto de las mismas está lleno de obstáculos que obligan al espectador a un esfuerzo mayúsculo para poder desentrañarlas. En "Skyfall", Mendes llevaba a buen puerto el conflicto de la orfandad de los doble ceros y lo transformaba en tragedia ante la muerte de M. Pero en "Spectre", los conflictos paralelos no se resuelven a través de las imágenes sino por medio de diálogos explicativos que se llevan por delante todos los esfuerzos cinematográficos que Mendes ha hecho para que Spectre pueda ser el gran espectáculo Bond que se propuso ofrecer.

viernes, 30 de octubre de 2015

PUENTE DE ESPIAS de Steven Spielberg


UN PUENTE FALLIDO

Spielberg es un maestro de gran espectáculo (Tiburón, Jurasic Park, Indiana Jones), tiene además, buena mano para dirigir comedias (Loca Evasión, 1941, Atrápame si Puedes), y escaso vuelo para el drama (Amistad, El color Purpura). Pensé que Puente de Espías, su película más reciente estrenada se iba a inscribir en la línea del thriller revisionista que había hecho brillar en Múnich o en Lincoln. No fue así.

Puente de Espías es difícil de encasillar en un genero. Podría tratarse de un gran drama humano,  o de una comedia absurda. Es que Spielberg nunca da con el tono del film, una superproducción absolutamente desequilibrada que nunca encuentra el rumbo narrativo. No es un drama, no es una comedia y tampoco es una película de suspenso, ni siquiera una sobre la guerra fría como lo fueron Funeral en Berlín ó El Hombre que Volvió del Frio. Hay momentos en que el propio Spielberg  parece totalmente perdido,  y lo peor es que eso ocurre ni bien ha comenzado el film. Actuada por Tom Hanks, para mí un actor extraordinario,  acá aparece ajeno a los viejos films de espías y el humor de algunas series americanas de los años 60 como El Agente de Cipol o el mismisimo Súper Agente 86. Solo falta el blanco y negro. 

 Transcurre 1960, plena Guerra Fría. La acción nos sitúa en Nueva York.  La primera escena del film es un operativo policial del FBI que trata de atrapar a un espía ruso de lo cual solo sabemos que es un hombre mayor de unos 50 años que se dedica a pintar cuadros a orillas del East River (De lejos, la mejor escena cinematográficamente hablando, de la película). La sospecha de que este hombre sea un espía ruso es tan poco probable como que en la segunda escena del film, le pidan a un abogado que trabaja para una empresa de seguros ( Tom Hanks) que lidere la defensa del presunto espía al cual se le va a hacer un juicio "trucho" simplemente para salvar la apariencias legales y ponerlo rápidamente en la cárcel. Para poder seguir con la película más allá de los 20 minuto que han transcurrido, a los guionistas se les ocurre que Tom Hanks, sintiéndose culpable de que no ha podido defender a este buen tipo, vaya a hablar con un Juez de la Corte Suprema para convencerlo que no tiene sentido aplicarle como condena la silla eléctrica por traición, sino más bien, darle una perpetua y tenerlo como posible prenda de cambio en caso que los rusos tomen algún americano prisionero. Cosa que, obviamente, va a ocurrir en la escena siguiente. Hasta aquí llevamos no más de 45 minutos y falta, mínimo, hora y media más de obviedades similares. Por lo tanto, no tiene objeto que les cuente más del argumento.


No hace falta aclarar que este nuevo film de Spielberg no me gusto. No obstante, cabe aclarar que Tom Hanks hace lo que puede, y para no dejar lugar a dudas, al final de la película, llega a su casa, saluda a su familia que se está enterando por televisión que su padre se ha transformado en un héroe de la Guerra Fría, va hacia el dormitorio, ve la cama, y se deja caer vestido en ella porque está muerto de cansancio después de todo lo que ha hecho y viajado,  y sobre todo, harto de lo que tuvo que protagonizar. Del mismo modo quedamos nosotros, los espectadores. Los demás rubros técnicos del film son buenos. Luce la fotografía de un operador habitual en el cine de Spielberg,  Janusz Kaminski. Su fotografía es tan buena que no puede ocultar los decorados. Los puentes de Berlín donde ocurren las escenas finales se ven tan ficticios como la propia historia que nos narra pese a que la misma está basada en hechos reales de la vida del abogado americano James. B. Donovan. Lamentablemente, un film fallido de Steven Spielberg.

miércoles, 28 de octubre de 2015

DOS DIAS, UNA NOCHE de Luc y Jean Pierre Dardenne





LA AMENAZA DE LA DESOCUPACIÓN

El cine de los hermanos Dardenne siempre ha puesto su mirada en la cuestión social. Su labor comenzó en el cine documental en 1978, y en 1987, realizan "Falsch" su primer film de ficción. No obstante ello, su nombre comienza a ser conocido mundialmente en 1996 con  "La Promesa".  En Argentina los conocimos tardíamente, en oportunidad del estreno de "Rosseta", su cuarta película de ficción, con la cual ganaron el Festival de Cannes de 1999. Con el premio en Cannes, se convirtieron en grandes maestros, y asiduos invitados del mismo, donde volvieron a obtener premios cada vez que se presentaron. Su cine no solo denota interés documentalista, sino que se caracteriza por una gran calidad formal y realismo. Enfocado en los problemas de la juventud actual, narran historias individuales donde sus protagonistas sufren la ilegalidad de los Inmigrantes (La Promesa, 1996; El Silencio de Lorna, 2008),  la soledad y la ruptura de los lazos familiares (Rosetta, 1999),  la  psicosis persecutoria de un carpintero que toma como empleado a un adolescente que ha dado muerte a su hijo (El Hijo, 2002); la paternidad precoz y el tráfico de niños ( El Niño, 2005), la búsqueda de amor y la necesidad de una madre sustituta (El Niño del la Bicicleta, 2011).

Ahora, y a más de un año de haber sido presentada en Cannes 2014, nos llega "Dos Días, Una Noche", una película que se mete en la precariedad de las relaciones laborales en el mundo actual. Sandra, su protagonista, es empleada de un laboratorio en las afueras de Paris. Está casada, tiene dos hijos en edad escolar, y tienen los problemas de todo matrimonio joven: la falta de dinero. Para colmo de males, la empresa donde trabaja  Sandra, debe hacer un ajuste de personal, y Sandra quedará afuera.

"Dos Días, Una Noche" es el relato de la peregrinación de Sandra durante un fin de semana para tratar de mantener su trabajo. Sandra saldrá casa por casa de sus 16 compañeros de trabajo para convencerlos que desistan de recibir un bonus a cambio que ella pueda mantener su trabajo. No hay duda que los Dardenne quieren hablar sobre la solidaridad social y laboral. El análisis de las relaciones laborales que realizan está focalizado en una situación muy particular y termina siendo una enorme critica a la responsabilidad empresaria. Es que producida una típica crisis coyuntural de la empresa, la salida buscada es un ajuste muy rebuscado. No sé si esto es habitual en Francia o si es una simple argucia argumental del guión de los Dardenne para crear una atmosfera de injusticia social y a una nueva heroína producto de esa situación absurda.  Obviamente,  triunfa  la propuesta del Bonus, por lo cual, Sandra debe quedar afuera.

El film será la historia del largo y reiterativo peregrinaje de Sandra durante todo el fin de semana, apoyada por su marido y una compañera de trabajo, tratando de convencer a los 14 compañeros restantes para que voten la propuesta de mantener el trabajo y  no aceptar el Bonus. La mirada crítica de los Dardenne se concentra en la precariedad de las relaciones laborales, las necesidades pecuniarias de la mayoría, y muestras de insensibilidad frente al problema ajeno.

Visto desde otro ángulo,  de la propuesta laboral también surge una especie de irresponsabilidad de parte de la empresa, dado que no parece tener  mucho sentido que una empresa deje en manos de los propios empleados un ajuste de esa naturaleza. En todo caso, si se debe hacer una ajuste de personal, lo más lógico debería ser hecho en función del análisis de procesos y de performances individuales, donde claramente, la empresa podría justificar un "achicamiento". Pero en este caso, la cuestión no está muy explicada, y todo parece emerger arbitrariamente de alguna demanda laboral de reconocimientos tales como un premio anual que obviamente desajusta las nominas salariales y la capacidad financiera de la empresa.

La potencia habitual de las denuncias sociales del cine de los Dardenne se pierde frente al devenir individual y reiterativo de Sandra, la nueva heroína de los hermanos belgas, interpretada estupendamente por la francesa Marion Cotillard, la misma que ganó el Oscar por su extraordinaria personificación de la Piaf en la película que lleva el mismo nombre. Cotillard nos hace sentir el sufrimiento de Sandra, un ser frágil e inestable al borde de la crisis nerviosa y el intento de suicidio, contenida de alguna manera por los vínculos familiares, que en esta película, aparecen sólidos  como nunca antes  en el cine de los Dardenne.

No obstante ello,  la película, como cine denuncia, desde lo social, parece algo floja. Y desde otro punto de vista, desde lo individual, el personaje de Sandra parece más al borde de una crisis personal producto de una personalidad inestable que de una desgraciada situación laboral. Creo que estos desniveles afectan y resienten la potencia del mensaje de los Dardenne cuya mirada, sin lugar a dudas,  es la precariedad en que se encuentran las relaciones laborales frente al avance imparable de una sociedad que se tecnológiza y en consecuencia,  sustituye cada vez más mano de obra humana por mano de obra robótica. Por otra parte, esta ha sido la consecuencia de toda revolución industrial acaecida en la historia del mundo. Pero la velocidad de su ocurrencia es lo que más preocupa.


Nos queda una reflexión final que es una pregunta. Será cierto que los procesos de educación y el continuo entrenamiento de los recursos humanos encontrará mejores puestos de trabajo frente a este mundo tecnologizado? La aparición de nuevos trabajos donde prevalece la inteligencia y la capacitación humana serás suficientes para absorber esta masa humana en crecimiento? Es la inteligencia humana a nivel individual perfectible o un cociente dado?

jueves, 22 de octubre de 2015

PACTO CRIMINAL de Scott Cooper

EL LADO OSCURO DE LA LUNA




No es la primera vez que la mafias de Boston son el tema de una película.  Los Infiltrados (The Departed, 2006) de Martin Scorsese y Atracción Peligrosa (The Town, 2010) de Ben Affleck, desde otros ángulos ya habían tocado el tema. Pacto Criminal (Black Mass, 2015), la película de Scott Cooper que se estrenó hoy en Buenos Aires constituye un nuevo punto de vista sobre el tema.

Centralizado en la figura de James Bulger, un hijo de irlandeses muy bien caracterizado por un irreconocible Johnny Depp, narra su relación presente con un amigo de la infancia, John Connolly (Joel Edgerton), devenido agente del FBI en la citada ciudad. Connolly busca hacer carrera en el FBI. Para ello, pacta con Bulger intercambio permanente de información sobre la mafia italiana a cambio de protección sobre la mafia irlandesa, estableciéndose una relación ilegal que pende de un fino equilibrio siempre a punto de romperse.

El film es otra película más sobre las mafias. Más cerca de "Los Infiltrados" que de "El Padrino", destaca lo lejos que el cine de Hollywood va dejando "los modelos" para ir reflejando las "realidades".  "Pacto Criminal" es un film sobre los códigos. La hermandad y la familia como valores principales en la escala social. La amistad como un valor superior. El silencio como un bien apreciado. La traición como un crimen que se paga con la muerte. El juego, la prostitución y la droga son simplemente bienes de cambio.

Tal como habíamos visto semanas atrás la hipótesis de "Sicario" de Denis Villeneuve, en "Pacto Criminal" aparece otra vez la idea de la imposibilidad de luchar contra el crimen con la ley en la mano. Si en "Sicario" el trabajo limpio lo hacia la CIA y el trabajo sucio lo hacia un sicario, en "Pacto Criminal" un agente del FBI pone bajo su protección a uno de los mayores criminales de la ciudad de Boston a cambio de conseguir información de primera con el solo propósito de mejorar sus chances de carrera en la agencia federal.

Cabe preguntarse: Qué estamos viendo? Ficciones o casos reales. Estamos asistiendo a un cambio de paradigmas en Hollywood?  Acaso la gran máquina de fantasías está abandonando los "viejos modelos" que nos transmitían las bondades del "American Way of Life" para instalar "los nuevos modelos" de una sociedad muchos más desestructurada en la que todo vale y se salva el que puede. Acaso estamos frente a un cambio que en el fondo significa una regresión hacia lo que sería el imperio de la ley de la selva?. Es interesante recordar un pasaje del film donde Bulger habla con su hijo de 8 años. El niño ha sido amonestado en su colegio por un acto de violencia contra un compañero. Lejos de reprenderlo, Bulger le dice: "Escúchame con atención porque la vida está llena de lecciones. Tienes que aprender estas cosas. No es lo que haces, sino cuándo y dónde lo haces, o con quién ó a quién se lo haces. Si nadie lo ve, no sucedió. Entendido?"  Es esta la filosofía de vida Bulger, un mafioso, o es un nuevo paradigma que se está instalando en la sociedad actual?

No obstante, "Pacto Criminal" no alcanza la profundidad de la propuesta de "Sicario". Carece del final abierto de ésta para provocar la reflexión del espectador.  En "Pacto… unas "tranquilizadoras" leyendas finales nos informen que John Connolly (el policía corrupto)  fue condenado a 40 años de prisión y que James Bulger (el mayor criminal de Boston) se mantuvo prófugo  de la justicia durante 25 años, hasta que fue apresado en 2010, en California, a los 80 años. Desde entonces, cumple condena en una cárcel del Estado de Minnesota. Sin embargo, uno queda con la impresión de que el crimen no siempre paga, y mucho menos cuando debe pagar. Lo cual no solo muestra un estado de indefensión sino que explica el porqué de la inseguridad reinante.


Film sólido de Scott Cooper ("Corazón Rebelde", 2009, que le valió el Oscar a Jeff Bridges). Al principio, cuesta entrar en el relato dado la multiplicidad de personajes que presenta de entrada, pero una vez que estableció el hilo narrativo, el film corre sin tropiezos, hilvanando escenas cortas y contundentes. El cine de Cooper es un cine de planos y contra planos cortos. No hay grandes movimientos de cámaras ni raros paneos. El film es seco como la historia que narra y eso le permite concentrarse en el drama pesimista de una amistad que ha tomado un rumbo equivocado.

miércoles, 21 de octubre de 2015

LIV y INGMAR de Dheeraj Akolkar






EL RECUERDO Y LA EMOCIÓN

Cuando a mediados de los años 60 comienzo a transitar mi adolescencia, el cine, al que había frecuentado de niño, se me transforma en una pasatiempo más importante que el futbol. En aquella época, comenzaban las trasnoches de Arteón en Rosario y en ellas descubro un cine fascinante que no era otro que el denominado "cine de autor".  El neorrealismo italiano, la novelle vague, el free cinema ingles y el cine nórdico comienzan a aparecer ante mis ojos, a la vez que comienzo a interesarme en la crítica cinematográfica y a iniciarme en la lectura de la historia del cine. No tardarían en llegar aquellos momentos sublimes del descubrimiento de Ingmar Bergman, el gran maestro sueco y el deslumbramiento ante "El Séptimo Sello" y de "La Fuente de la Doncella".

Esta tarde tuve la oportunidad de ir al cine y descubrir una joyita: "Liv & Ingmar", el notable documental del indio Dheeraj Akolkar, basado en las memorias de Liv Ullman ("Senderos") y del propio Bergman ("Linterna Mágica"). El film es la evocación de la relación personal, amorosa y artística que se establece  entre la actriz noruega y el autor y director sueco.

Alkokar nos introduce al mundo de la famosa pareja a través de una entrevista a Liv Ullman, ahora una  mujer de unos 75 años. Liv evoca personalmente sus recuerdos y nos narra cuando fue convocada por primera vez por el maestro y viaja a Suecia. Lo hace en respuesta a un llamado que la invita a interpretar "Persona". Transcurre 1966. Liv vivía en Oslo, tenía 28 años edad y había contraído matrimonio a los 20 años. Se había transformado en una actriz teatral dramática y había participado en obras de autores importantes. Llega a Suecia y ni bien conoce a Bergman comienza a producirse una simbiosis entre ella y el maestro cuya trascendencia los llevará a la convivencia, al afincamiento en la Isla de Faro, el nacimiento de una niña, la realización de varias películas geniales, una amistad duradera, y una admiración que trasciende la muerte. Pero sobre todas las cosas, lo que definitivamente destacará es que de esa relación nace una unión artística de características únicas cuya producto son 7 películas (Persona, 1966; La Hora del Lobo, 1967; Vergüenza, 1968; Pasión, 1969; Gritos y Susurros, 1972; Secretos de un Matrimonio, 1973; Cara a Cara, 1976; que signaron una década creativa, y más tarde y con una apertura hacia un cine internacional, 2 películas algo menos importantes, El Huevo de la Serpiente, 1977 y Sonata de Otoño, 1978, para volver y finalizar en 2003 con otra obra importante, personal y definitoria, rencontrando a los personajes de Secretos de un Matrimonio 20 años después, en "Saraband".

"Convivimos durante 5 años, y generamos una especie de relación telepática que horas antes de la madrugada en la que murió Ingmar, me hizo sentir una corazonada que me llevó a Farö. Era algo tan especial que volé sin perder un minuto para estar a su lado. Sabía, sin saberlo, que Ingmar iba a morir y quise abrazarle una vez más y expresarle lo mucho que nuestros años juntos han significado para mí", dice Liv Ullman a la cámara, ya anciana y todavía admirada de haber conocido, convivido y participado de una obra cinematográfica que sin lugar a dudas forma parte de la historia grande del cine.

Film intimista, evocativo de un cine inigualable, tan desaparecido como el mismisimo Bergman,  del cual participaron también otras actrices: Ingrid Thulin, Bibi Anderson, Harriet Anderson; otros actores: Max Von Sidow, Erland Josepsohn, y el gran fotógrafo Sven Nykvist. Retrata solo una parte de la gran obra bergmaniana, una faceta de una época de cambio (el fin de la época victoriana,  y el comienzo de la guerra fría en Europa y hippismo en los Estados Unidos), que  en el cine coincide con  el fin del neorrealismo y el comienzo de la Novelle Vague, el desarrollo del concepto de lo "felliniano", y justamente, el hermetismo "bergmaniano".

"Liv & Ingmar" es un film para amantes del cine. Suena y se ve como un film honesto y hecho con toda sinceridad. Retrata a Ingmar tal como era,  un tipo solitario que disfrutaba rodearse de sus colaboradores más cercanos, y gozaba de la vida escribiendo, filmando, o paseando por el jardín de su casa en compañía de Liv. Pero por sobre todas las cosas, el film es la mirada de Liv sobre el genio creativo de Ingmar que recrea la dificultad de amar a un genio. Es un film sobre una persona que ha amado intensamente a quien ha admirado. Liv ha amado a ese hombre en una multiplicidad de formas posibles. Su amor ha pasado desde lo carnal a lo platónico, desde lo filial a lo intelectual.  Y cuando ese amor necesito distancia, lo que ganó fue la amistad. "Liv & Ingmar" es el homenaje a uno de los más grandes creadores del cine de todos los tiempos relatado por su actriz fetiche. Finalmente, cabe agregar una frase del propio Bergman que tal vez lo retrate en pocas palabras: “Si no creo, no existo. Me he dedicado a crear realidad a mi alrededor, y siempre la he creado a mi modo".

viernes, 16 de octubre de 2015

EN LA CUERDA FLOJA (THE WALK) de Robert Zemeckis


EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD

Robert Zemeckis tiene una larga trayectoria cinematográfica realizada desde principios de los años ´70. Se lo conoce principalmente  como director, pero generalmente es también guionista y productor de sus films. Su cine se caracteriza por transitar la comedia y desde ella, reflexionar sobre el hombre de clase media americana.  Y mucho más que otros directores jóvenes, se plantea la necesidad de actualizar o desarrollar la innovación tecnológica, la que siempre ha usado en beneficio de las historias que en cada momento ha estado narrando. En la que nos ocupa, será el 3D, plenamente justificado.

El gran público lo conoce a partir del suceso de "Tras la Esmeralda Perdida, 1984", obviamente una gran comedia de aventuras con Michael Douglas y Kathleen Turner, ambos en el apogeo de sus carreras. Más tarde frecuentó el éxito masivo con la trilogía de "Volver al Futuro, 1985/89/90", la primera de las cuales ya es considerado un clásico del cine contemporáneo. En 1988 realiza "Quién Engañó a Roger Rabbit", un prodigio de utilización de dibujos animados superpuestos con actores reales, que ya había sido utilizado con anterioridad en una escena de "Mary Poppins" de la Disney, pero no como sistema narrativo completo de una película. En 1994 alcanza el pico de su carrera. Gana el Oscar como director y como productor de "Forrest Gump", una película emblemática sobre el gran sueño americano. Desde entonces ha realizado un film cada 2 o 3 años y no ha alcanzado éxitos masivos aunque ha mantenido las características de su cine. No obstante ello, "Naufrago, 2000"; "Polar Express, 2004"; ambas con Tom Hanks, y "El Vuelo, 2012", con Denzel Washington son muestras de su fluidez y madurez narrativa.

Esta semana se estrenó en Buenos Aires su última producción: "The Walk, 2015", aquí denominada "En La Cuerda Floja", donde Zemeckis nos narra una historia real, la vida de Philippe Petit, un francés que se ganaba la vida como malabarista en las plazas de Paris pero soñaba con ser equilibrista. Como toda gran empresa humana, las casualidades tienen mucho que ver. Un día cualquiera, Philippe , personificado por  Joseph Gordon-Levitt, conoce a Papá Rudy (el siempre correcto Ben Kingsley), un experto equilibrista que tiene un circo donde en uno de los actos camina por la cuerda. Papa Rudy es un maestro y estará dispuesto a transmitirle a su reciente discípulo todo lo que sabe.

Zemeckis trabaja el film en dos partes. Una inicial donde presenta a los personajes, narrando una típica comedia costumbrista sobre la vida bohemia de dos artistas callejeros en el Paris de posguerra, y  una segunda parte en la cual Philippe decide llevar a cabo su empresa, transformando la película en un gran film de suspenso.

"En la Cuerda floja" se resumen todos los grandes temas del cine de Zemeckis, emparentando a su personaje Philippe con Forrest Gump. Tal como Forrest, Philippe tiene una inocencia esencial. Alguien que no transita por la vida orientado por un objetivo sino, más bien, empujado por un sueño. En ese sentido, "En la Cuerda Floja" es una película sobre los sueños hechos realidad, es una metáfora sobre la voluntad inclaudicable del individuo para llevar a cabo lo que sueña, pero es también, un estudio de la naturaleza humana, aquella capaz de afrontar riesgos más allá de lo permitido, algo que estimula el carácter transgresor, capaz de colocar al individuo fuera del las leyes del hombre e incluso, desafiar el orden de la naturaleza.

Todo ocurre de repente. Estamos en 1974. Un día Philippe abre el diario y se entera que en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, se están construyendo dos torres gemelas de 400 metros de altura. Su reacción es instantánea. Debe tender un cable y caminar entre ellas. Hacia allá vamos. Las dificultades de la empresa serán enormes, tanto materiales como legales. Pero la fuerza de la voluntad podrá con todo.

Historia de amor y sobretodo, de amor por la vida, del respeto por aquéllos maestros capaces de enseñar, de transmitir un conocimiento, un arte, una profesión, es la síntesis misma del triunfo del espíritu de la aventura humana, el sueño de sentirse pájaro. Y es también un gran homenaje a esas emblemáticas torres que la sinrazón humana destruyó una mañana de un 11 de setiembre de 2001, sembrando un terror que será inolvidable para todos aquéllos que lo hemos vivido. En esa toma final en que un atardecer soleado ilumina las  torres como si fuera un resplandor incinerador, paradójicamente, la película desnuda la contradicción humana, aquella capaz de construir maravillas, desarrollar sueños, y destruirlos con la misma facilidad.

miércoles, 14 de octubre de 2015

TAXI de Jafar Panahi


"QUÉ QUIEREN QUE HAGA SI SOLO SE HACER CINE?"

Jafar Panahi viene sufriendo cárceles desde 2009, cuando el gobierno de Mahmud Ahmadineyad,  lo detuvo junto con su esposa, hija, y 15 amigos acusándolo de hacer propaganda contra el gobierno iraní. En mayo de 2010 salió en libertad bajo fianza y en diciembre  fue condenado a una prisión de 6 años y una prohibición de 20 años para dirigir películas, escribir guiones, dar entrevistas y salir del país. Las elecciones iraníes de 2013 provocaron un cambio de gobierno que trajo aparejado una distención de la politica, al hacerse cargo del gobierno Hasán Rouhani, generando un gobierno menos radicalizado que permitió a Jafar Panahi cumplir su condena en forma domiciliaria. No obstante, Panahi ha continuado desafiando al régimen que coarta su libertad individual y ha hecho 3 películas,  la última de las cuales es la que aquí comentamos y que se estrenó esta semana en Buenos Aires en los circuitos de cine arte, despertando interés y admiración .

Taxi es un viaje de hora y media por las calles céntricas y barrios acomodado de Teherán, donde Panahi es el taxista, y en su recorrido levanta pasajeros diversos, todos emergentes de esa misma realidad. Panahi maneja a sus anchas, algunas veces reconocido y otras ignorado.  Pero lo que tiene su película, filmada con una cámara fotográfica y un celular, es que ha plasmado un momento de su vida, aquel en el que ha desafiado su cautiverio disfrazado de taxista, ha salido a la calle, y sobre todo, se ha expresado mediante un hecho cinematográfico, realizando, no solo un desafío, sino también un canto a la libertad del individuo.

El desafío cinematográfico pasa también por habilidades fotográficas. Coloca una cámara en el espejo del auto que permite enfocar a los pasajeros que levanta, y en otras circunstancias, le pide a quien se siente a su lado, que lo enfoque o enfoque a quien viaja detrás de él. El primer pasajero, después de realizar su trayecto, declara que es un ladrón. Previamente ha discutido con una pasajera del asiento de atrás acerca de la brutalidad de las penas. De ello resulta que la pasajera tiene ideas más liberales que las del propio ladrón, que asume que los ladrones deben ser severamente castigados incluso con la muerte. Está claro que Panahi plantea, desde el inicio mismo de su viaje por Teherán, que en Irán hay mucho por discutir sobre la justicia y la libertad. El segundo pasajero resulta conocer a Panahi. Es su proveedor de videos clandestinos de su hija, que con toda autoridad opina de las bondades del cine turco de Neri Bilge Ceilan y del coreano Kim ki-Duk, a la vez que muestra su desinterés por el cine americano dando señales claras de sus actuales preferencia cinematográficas, pero sobretodo, dejando en claro que determinado cine solo se ve en la clandestinidad. Más tarde, Panahi levanta a un accidentado, acompañado por su mujer, que, al ver la cámara y sintiéndose cerca de su muerte, aprovecha para hacer  su legado en forma cinematográfica, y de paso muestra la ineficiencia actual de la salud pública en Teherán. Después, la mujer insistirá varias veces telefónicamente para que Panahi le pase una copia del legado de manera tal que ella pueda demostrar su derecho a la herencia.  Otra vez aparecerá el rol secundario de la mujer en esta sociedad y su necesidad de poder hacer valer el derecho sobre lo que le corresponde. Más tarde, suben al taxi un par de hermanas que van a una mezquita a orar y dejar una ofrenda floral, constituyendo un pequeño fresco de las costumbres ancestrales que permanecen vigentes en el país. Finalmente, subirá al taxi su pequeña sobrina de 8 o 9 años, quien como trabajo escolar, debe hacer una película casera. Admiradora de su Tío, la pequeña cuestiona las indicaciones de la maestra (esas indicaciones son el respeto por casi todas las represiones del régimen) y repasa las recetas del tío:  tener una historia, contarla con sencillez, cuidar los encuadres,  no distraerse en banalidades. Toda una declaración de principios cinematográficos.

Taxi es una película muy pequeña pero muy grande a la vez. Hecha con muy poca plata, filmada clandestinamente con una Cam Corder y un celular, montada en una computadora, prácticamente carente de títulos de presentación y reconocimientos, es cine en su estado más puro. Conceptualmente, representa  un desafío a un régimen político que no respeta la libertad de expresión, y a su vez, es una reinvindicación sobre la vigencia del cine como forma de expresión y comunicación, más allá de las modas, del negocio, y de los fenómenos taquilleros. Taxi se vuelve grande en la pantalla porque devuelve al cine en su esencia, el poder de la imagen y del sonido, la obra de un cineasta condenado por pensar diferente que le contesta al régimen que gobierna a su país con la única forma que sabe: Haciendo Cine. "Taxi" es un grito de libertad y una profunda reflexión sobre el cine.

sábado, 10 de octubre de 2015

SICARIO de Denis Villeneuve


EL INFIERNO TAN TEMIDO

Denis Villeneuve es un director canadiense que con 3 películas en su haber se ha ido acercando paulatinamente a Hollywood y con Sicario entra plenamente en el cine americano. No es una entrada común. Villeneuve hace un cine independiente e inclusive incursiona en festivales, a tal punto que ésta que nos ocupa fue presentado en Cannes 2015  donde ya  cosechó atención y aplausos.

Sicario es un film contundente.  Encasillándolo en el género, es una película de acción y suspenso. Muy bien escrita desde el guión original de Taylor Sheridan, un actor de televisión debutante en la escritura cinematográfica, está estupendamente llevada a la pantalla  por Villeneuve. Como es normal en sus films (recordar "Incendios" y "Prisioneros") toca un tema de urticante realidad:  el narcotráfico. Situada en la frontera entre Estados Unidos y México, desarrolla un trama policial en que narra la historia de la cacería del narcotraficante más importante del Cartel de Juárez , en la ciudad del mismo nombre.

Si bien la trama se desarrolla con convencionalidades propias del genero, la tensión y el manejo de las mismas, el tira y afloje permanente que con el director somete al espectador, es lo que vuelve distinta a la película. Villeneuve se apoya tanto en la música incidental de Jóhann Jóhannsonn como en la fotografía de Roger Deakins, ya con cámara en mano ó en escenas aéreas. Pasa de los primeros planos a planos panorámicos en los que capta tanto pequeños gestos y actitudes como refleja paisajes desérticos y situaciones sociales.  En este último aspecto, es realmente notable como el director diferencia desde el aire los barrios bajos de Tucson de los barrios pobres de Ciudad Juarez. Ese reflejo no busca solo localizar la acción sino básicamente mostrar las diferentes caras de la pobreza. En esas tomas, el planeo de la cámara de Deakins diferencia la pobreza americana  de la miseria mexicana. Toda un definición sobre el ámbito  en los que se desarrolla el narcotráfico.

Pero el film es mucho más que eso. Porque tal como la semana pasada nos inquietaba "Hombre Irracional" con la idea de su protagonista de llegar a la justicia por la vía la mano propia, Villeneuve toma la misma idea para desarrollar su tesis de que la lucha contra el narcotráfico se hace imposible a través de las metodologías policiales convencionales. Es asi como en la película dos agentes del FBI son separados de sus filas para que se unan a un escuadrón especial que posiblemente representa a la DEA simplemente para dar formalidad a una serie de operativos que no la tienen y se parecen más a acciones encubiertas que a operativos policiales. No hay duda que nos estamos enfrentando a un nuevo flagelo que azota a las sociedad moderna, donde los roles de los países están cambiando fuera del imperio de la ley y en parte como consecuencia de una nueva era tecnológica que genera desocupación y desamparo en todo el mundo pero con grandes diferencias. Mientras las sociedades más desarrolladas generan servicios de gran valor agregado y altos niveles de consumo, las menos desarrolladas apenas pueden desarrollar bienes agrícolas e industriales y extrema desocupación. En este contexto, se está volviendo  común ver cómo la producción y tráfico de drogas naturales y sintéticas ocupan posiciones cada vez más importante en las economías informales, generando trabajo en negro e importantes  corrientes de dinero ilegal que necesita ser "lavado", a la vez que sistemáticamente comienza un proceso exportador de drogas hacia los países más desarrollados, transformando al mundo pobre en productor y al mundo rico en consumidor,  alterando en ambos lados el equilibrio social de los viejos ideales de la ya decadente sociedad victoriana. El caos social comienza a imperar en ambos lados contaminando no solo a las clases menos pudientes sino también llegando a las clases políticas. La paradoja que estamos viendo es que la falta de trabajo es suplida por el trabajo que genera tanto el tráfico como la producción de drogas, tornando al remedio más peligroso que la enfermedad.


Sicario nos pega fuerte porque en el mundo que describe ya no quedan ni buenos ni malos. Sus personajes son todos víctimas de una violencia desenfrenada donde los márgenes de la ley se vuelven vidriosos, poco visibles o ignorados porque la ley ya no sirve para contener el fenómeno que estamos sufriendo. Muestra que, incluso, es ingenua la posición de muchos de nuestros políticos cuando se refieren al tema, demostrando que ya han sido cooptados por el mismo o no tienen idea cabal de lo que están tratando de enfrentar. Está claro que no tenemos soluciones y lo que es peor aún, estamos lejos de ellas. Y si las soluciones tienen algo que ver con lo que plantea la película, caemos en la ley del más fuerte, en la justicia por mano propia, o en la cruzada de un grupo de iluminados. A la luz de los acontecimientos que estamos viviendo, queda claro que debe prevalecer una voluntad politica para poder llevar a cabo lo que en la práctica no es más que una guerra contra el narcotráfico. El film tiene como principal atributo acercarnos a ese infierno tan temido donde la equidad y la justicia parecen perdidas.

domingo, 4 de octubre de 2015

HOMBRE IRRACIONAL de Woody Allen



BAJO LA SOMBRA DE "CRIMEN Y CASTIGO"
Regresa Woody Allen con  "Irrational Man",  una reflexión existencialista sobre la idea justicia y el quehacer divino, con la actuación de Joaquín Phoenix en el papel de Abe Lucas, un profesor de Filosofía que va a pasar una temporada a  una universidad de Rhode Island para dictar un curso de verano. Llega en un mal momento de su vida. Afectado por la muerte de un amigo periodista en la guerra de Afganistán, está sufriendo una depresión de la cual aún no ha tomado conciencia. En sus clases, magistrales por cierto, aparece su verdadero yo, un tipo fascinante que con la misma facilidad que explicará a Kahn, Heidegger o Sartre, seducirá a su mejor alumna (Emma Stone) tanto como a su compañera, la profesora Rita (Parker Posey). En medio de ese devenir amoroso, una trama cuasi policial, desatará los nudos filosóficos que acosan a Abe, transitando un final de características hithcockianas (recordar Vértigo).
El cine de Woody Allen se instala cómodamente en la comedia americana, pero no se encasilla dentro de un tipo de comedia en particular, generando en consecuencia, una obra vasta y verdaderamente creativa, dentro la cual podemos encontrar 5 tipos de subtramas y también algunos dramas (Interiores, La Otra Mujer). En esos 5 tipos, se enrolan las comedias en skechts, puramente cómicas, al estilo de "Bananas", y le siguen las comedias costumbristas (Annie Hall, Hanna y su hermanas, Blue Jazmine), las falsas biografías (Zelig, Broadway Danny Rose, Dulce y Melancólico), las comedias mágicas (Alice, La Rosa Purpura del Cairo, Medianoche en Paris), y finalmente, las comedias azarosas (Crímenes y Pecados, Match Point, El sueño de Casandra). "Hombre Irracional" se alinea en este último grupo.
Allen ha hecho una película por año desde 1972 a la fecha y en consecuencia, hay temas que se le han vuelto obsesiones. Lo azaroso y la existencia de Dios, como asi también su permanente lectura de "Crimen y Castigo", el clásico dovstoievskiano, le han permitido dar distintas vueltas de tuerca sobre el tema. En "Hombre Irracional" comienza haciendo cuestionamientos kantianos en su clase tales como si el "no mentir" es una regla, porqué ocasionalmente los hombres sienten la necesidad imperiosa de mentir? Por ejemplo cuando la vida de una persona depende de nosotros. Acaso tendríamos que dejar que la persona muera. Más tarde profundizará su cuestionamiento a la existencia divina en relación a la aplicación de justicia humana. Si la justicia es falible, cómo puede el fallo de los jueces derivar directamente de Dios? De dicho cuestionamiento surge la posibilidad de hacer justicia por mano propia. Es decir, si los jueces se equivocan, el hombre común puede corregir el error. Ben asumirá ese rol, el del justiciero.  Y cuando cree haber realizado justicia por mano propia, aparece la presencia de lo azaroso. Esa presencia del azar, es acaso una presencia divina?
Semejante planteamiento se acerca más a un drama que a una comedia. No obstante, Allen, como buen maestro que es, se las arregla para que el drama no se superponga en la comedia. Para eso, primero se concentra en las andanzas amorosas de Abe Lucas y después utiliza la vía del policial.. Y para que no tengamos dudas que la vida también es una comedia aunque sus profundos cuestionamientos parecieran negarlo, subraya las imágenes con insistentemente con la popular música del Trio de Jack Ramsey y su inolvidable tema de los ´60,  "The In Crow".
Allen cuestiona y entretiene. Parte de un guión excelente, muy bien estructurado, obviamente de su autoría, y una puesta en escena tan prolija como es su costumbre y solo él sabe hacerlo. No obstante, la profundidad del tema y la ligereza del estilo con el que decide contar su historia, por momentos, pareciera perderse y nos confunde, nos deja perplejos. Pero Allen es Allen y sabe salir a flote. Es que realmente, la historia de "Hombre Irracional" es un terrible  drama disfrazado de comedia. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

DOS X UNA

1. TRUMAN de Cesc Gay



MAS CERCA DEL TEATRO QUE DEL CINE

Cesc Gay comenzó como un director lleno de rebeldía (Krampack, 2000)y poco a poco, a medida que fue madurando, se ha ido convirtiendo en un director sumamente asimilado a las convencionalidades del sistema. No obstante, tiene un sentido nato del cine, generalmente es autor de los guiones de sus películas. "Ficción, 2006" es para mí su mejor película. Con ella ganó el Festival de Mar del Plata de aquel año. "Una Pistola en Cada Mano, 2012" pasó desapercibida. Ahora llega "Truman, 2015", un film donde Ricardo Darín interpreta a Julián, un actor argentino que está interpretando "Las Relaciones Peligrosas" en un teatro de Madrid y desde hace un año, está luchando contra un cáncer que se le acaba de diagnosticar como terminal. Como consecuencia de ello, recibe la visita de Tomás (Javier Cámara), un amigo español que vive en Winnipeg. Será un encuentro de despedida que durará 4 días, los pocos días que Tomás se ha podido tomar de vacaciones. Con un muy buen guión que se basa en el tire y afloje situacional, y sobre todo, las extraordinarias actuaciones de Darín y Cámara, y un perro llamado Truman, Gay logrará el prodigio de hacernos emocionar sin sufrir demasiado, ayudándonos a comprender que somos finitos y mortales, y que al fin y al cabo, esta divina comedia que es la vida, en algún momento termina apagándose como termina todo. No es poco el mérito de Gay. Truman es una tragedia devenida en comedia, es decir, una tragicomedia, no a la italiana, más bien esperpéntica, sumamente equilibrada, mas nostálgica que emotiva, tristemente divertida, que luciría muy bien en el teatro.



2. MI AMIGA DEL PARQUE de Ana Katz


LA MATERNIDAD COMO THRILLER PSICOLOGICO

Film inquietante, muy bien realizado , prolijo, narrado con escenas cortas y significativas, analiza la soledad de la madre primeriza. Es el cuarto largometraje de Ana Katz y sin lugar a dudas, el mejor de su carrera. Estupendamente actuado por Julieta Zylberberg y la misma Ana Katz en el papel de Rosa, la amiga del parque, se concentra en ese proceso de cambio, prácticamente una metamorfosis que realiza la mujer cuando nace su primer hijo. Es el remplazo de una identidad (la de la hija) por una nueva (la de madre) que cobra sentido en el nuevo ser que nace a la vida. El muy interesante guión de Katz genera, inteligentemente, un marido ausente por cuestiones laborales que hacen más real esa soledad que genera el cambio. Es esa mujer la que en absoluta soledad se hace cargo de ese recién nacido, y como tal, asume toda la responsabilidad de la crianza. Una carga enorme que obliga a la madre a estar siempre presente, que la absorbe y la despersonaliza. La búsqueda de pares en la plazas, donde conoce a la nueva amiga, genera la aparición de un par de hermanas misteriosas que meten miedo por ser distintas. La contratación de una señora mayor como niñera, que asume el rol de abuela que todo lo sabe y todo lo compone, genera celos en la madre primeriza. Todo se vuelve en contra, todo es una agresión en ese proceso metamorfósico dominado por el desconocimiento y la falta de experiencia. Todos estos elementos manejados con fluidez y soltura por parte de Katz colocan a "La Amiga del Parque" a nivel de un thriller psicologico de primer nivel.

viernes, 18 de septiembre de 2015

LABERINTO DE MENTIRAS de Giulio Ricciarelli

LA VERDAD QUE ENLOQUECE



A fines de los años 50, la joven Alemania Federal  trataba de reconstruirse consolidándose politica, económica y socialmente de la devastadora derrota sufrida durante la 2da Guerra Mundial que había finalizado en 1945. No obstante aquéllos esfuerzos, y más allá de los Juicios de Núremberg y otras reparaciones realizadas, un tema crucial acechaba escondido en las sombras de la historia, una de esas cuestiones de las que "mejor no se habla", aquello que deja a la luz que una máquina perfecta de matar como la que se montó en los campos de concentración de Alemania, Checoslovaquia y Polonia, no hubiera podido funcionar solo como consecuencia de una rígida disciplina militar sino por la necesaria participación de  cientos de miles de ciudadanos  enrolados voluntariamente a las filas por el hecho de simpatizar con el régimen y sus objetivos.

El Colaboracionismo, típica especie de los populismos, aparece forma de obtener algo a cambio en medio de la escasez y la miseria de las guerras. Aquélla gente que no ha obrado por amor a la patria, sino empujados por intereses,  odio y prejuicios de clase y de raza. Esa gente también ha sido cómplice de los atropellos a las libertades y las masacres cometidas. Sin embargo, en la Alemania de fines de los 50,  esa gente había sido ignorada,  continuaba libremente su vida, gozaban de trabajos remunerados, y hasta eran miembros influyentes en la comunidad que los contenía. El colaboracionismo nunca había sido juzgado.

Es en ese momento de cambio, cuando la sociedad da cuenta que el esfuerzo realizado esta dejando de lado algo fundamental que hace a la esencia de toda sociedad: la Justicia. Una justicia necesaria para igualar el juzgamiento de responsabilidades. Pero acaso, sabían cómo hacerla? Implicaba reabrir viejas heridas que parecían estar cicatrizando. A su vez, se instalaba la duda que en medio de la reconstrucción volvían a filtrarse indeseables del pasado.

Algo parecido a lo ocurrido en la Argentina de nuestra última dictadura militar. Por primera vez en la historia, a mediados de los 80, el Dr. Ricardo Alfonsín, presidente electo de la Nación, dio comienzo un juicio contra las graves violaciones cometidas en materia de derechos humanos por las Juntas Militares que nos gobernaron durante los años 70. Se dictaron sentencias, los miembros de las juntas fueron encarcelados. Años más tarde, el Gobierno del Dr. Menem dictó un Indulto que abarcó tanto a  miembros de las fuerzas armadas como a partidarios de las organizaciones subversivas que habían actuado en el país. Posteriormente, el Presidente Kirchner reabrió los juicios por la Memoria, la Verdad y la Justica contra aquéllos y otros militares que habían cometido crímenes durante los 70. No obstante ello, no se ha hecho  justicia plena. Cientos de subversivos que han realizado actos terroristas a diestra y siniestra a lo largo y a lo ancho del país están libres de culpa y cargo sin haber terminado de pagar sus deudas con la sociedad.

Pero más allá de estos juicios y militancias, cabe preguntarse cuál ha sido el rol de la civilidad durante aquellas dictaduras. Pudieron llevarse adelante aquellas atrocidades sin la necesaria participación de civiles? Estas cuestiones son heridas aún abiertas. Podrá el tiempo curarlas? Podrá nacer de estas ignorancias un país más justo y más próspero? Acaso somos todos culpables? Había alguna posibilidad de neutralidad?

"Laberinto de Mentiras" transita estos temas. Sus personajes son jóvenes idealistas, abogados, periodistas, fiscales y jueces que han transitado necesariamente la época del nazismo y que, ahora,  se topan sorpresivamente con la verdad y se dan cuenta que quedan perdidos en medio de ese laberinto que forma el afán de justicia con los intereses nacionales de un país que marcha hacia adelante y se niega a volver, siquiera a mirar, atrás. No obstante aparece un orgullo por la verdad que deja abierta una puerta. Ella conducirá a los crímenes cometidos en Auswicht y a 2 jerarcas alemanes escapados hacia Argentina hacia fines de la guerra: Rudolf Eichmann y Joseph Mengele. En 1963, Eichman será detenido, clandestinamente,  por el Mossad israelí en Argentina, conducido y juzgado en Israel, y sentenciado a muerte. Mengele, por el contrario, permanecerá prófugo toda su vida y  morirá a fines de los 70 en Paraguay, en un accidente automovilístico. Finalmente, la Corte Alemana juzgará no menos de 30 militares que prestaron servicios en  los campos de concentración de Auswicht, cometiendo crímenes de lesa humanidad. Un pequeño paso para la justicia de guerra pero un gran paso para la historia de la humanidad. No obstante, otra vez la historia nos encontró del lado equivocado de la historia, protegiendo como país a criminales de guerra.


Film entretenido, bien hecho, equilibrado habla bien de las capacidades de su director Giulio Ricciarelli y de su co-guionista Elizabeth Bartel, ambos poco conocidos pero con evidentes capacidades narrativas, han sabido hincar profundo en el sentimiento alemán (el director es italiano)y exponer con claridad las cuestiones que señalamos en la nota. Película para la reflexión, nos expone y nos desnuda frente a una verdad que enloquece. Siguen entre nosotros los corruptos y los genocidas? Quiénes son? Dónde están? Porqué no los podemos encontrar? Poqué no los podemos juzgar?