sábado, 21 de febrero de 2015

S E L M A de Ava Du Vernay


HABLEMOS DEL BLACK POWER

El Dr. Martin Luther King, Jr. nacido en los Estados Unidos de América, fue un pastor de la iglesia bautista que desarrolló una labor muy importante en su país al frente del Movimiento por los Derechos Civiles de las personas de raza negra, participando, además, como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general.
Por esa actividad encaminada a terminar con la segregación y la discriminación racial "a través de medios no violentos", fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1964, y cuatro años después, a la edad de 39 años, fue asesinado en Memphis, mientras se preparaba para liderar una manifestación.
"Selma", la película, refiere a un pueblo del Estado de Alabama en los Estados Unidos, donde transcurrieron los principales hechos que narra, aquéllos producidos cuando en diciembre de 1964, Martin L. King unió sus fuerzas con el "Comité de Coordinación de Estudiantes No Violentos" con el propósito  de participar en el Registro de Electores para confeccionar las listas electorales. Selma era un lugar importante para la defensa del derecho al voto de los afroamericanos porque la mitad de sus habitantes eran negros, pero solo el 1% de ellos estaban inscriptos.
El domingo 7 de marzo de 1965, más conocido como "Domingo Sangriento", 600 defensores de los derechos civiles salieron de Selma para intentar llegar a Montgomery, capital del estado, con el fin de presentar sus quejas mediante una marcha pacífica. Los manifestantes fueron arrestados a los pocos kilómetros en el Puente Edmund Pettus, donde la policía y una multitud hostil de piel blanca les impidió proseguir y los reprimió violentamente, paradójicamente,  permitiendo al movimiento conseguir el apoyo de la opinión pública y el reconocimiento de la estrategia de no violencia del Dr. King.
El movimiento buscó entonces la protección de la justicia y el juez federal Frank Johnson Jr resolvió en favor de los manifestantes. 3200 personas volvieron a marchar de Selma hacia Montgomery el domingo 21 de marzo de 1965. Fue durante este trayecto cuando Willie Ricks mencionó por primera vez las palabras "Black Power", refiriéndose a esa multitud de raza negra que se estaba juntando. Al llegar al capitolio el jueves 25 de marzo, los manifestantes llegaban al número de 25.000. Como consecuencia de ello, 5 meses después, el presidente Lyndon B. Johnson firmó la "Voting Rights Act" mediante la que se garantizaba el derecho al voto para los ciudadanos de raza negra sin restricción alguna.
Ava Du Vernay, la directora de este film, es la primera mujer de raza negra que dirige un film nominado al Oscar. Este s su tercer largo, y aquel es un gran mérito dado que el suyo es un muy buen trabajo. Su obra resulta madura, firme y efectiva. Narra con dinamismo y no pierde nunca el punto de vista. Valiéndose tanto de dramatizaciones como de registros documentales, ilustra los hechos descritos en los párrafos anteriores con claridad y contundencia. Du Vernay no anda con vueltas. Es directa, concisa y tiene claro cuál es el propósito que persigue su film. No pierde tiempo en detalles de la vida privada del Dr. King. Solo menciona algunas cuestiones personales y de pareja (su mujer  activista, alguna presunta infidelidad) como avatares necesariamente secundarios de una vida dedicada con exclusividad a la lucha por los derechos civiles de una minoría racial en los Estados Unidos, aunque en un pasaje conmovedor, el propio King declare que lo que él persigue es lo que perseguimos todos: la felicidad. Pero es en esa lucha de King por los derechos civiles a través de  la "no violencia" en la que Du Vernay concentra sus fuerzas y sale airosa en este film, cristalino como el agua, donde tanto las posiciones políticas del lider King como las de sus grupos aliados y opositores, y sobre todo, la del entonces reaccionario gobierno de los Estados Unidos liderados por el Presidente Lyndon B. Johnson quedan muy claros. Es también muy interesante que esa posición de no violencia lleva necesariamente a unos y a otros a una mesa de negociación permanente. Martin Luther King parece tener línea telefónica abierta con Washington y no hay duda que su Premio Nobel ha sido una llave que le ha abierto muchas puertas. No obstante, está claro que Johnson representa otros intereses. Es notable la escena en que la discusión se tensa y Johnson le dice a King: "Doctor, usted tiene solo un problema. Yo tengo Cien". Esa escena tal vez marque un punto de inflexión en el devenir de los hechos. Porque queda claro que la posición de King tendrá éxito cuando su problema sea el primer problema del Presidente. Y eso va a ocurrir cuando corra sangre negra en Selma, Alabama y un Juez (blanco) del Estado tome parte por la causa civil.

Demás estar decir que todos los rubros técnicos, actuación, fotografía, montaje, pasajes documentales están a la altura de un film de primera línea. Su cinematografía no deslumbra, es clásica, lineal, pero es contundente e interesante. Muchísimo mejor que "12 Años de Esclavitud", que ganó el Oscar el año pasado (crónica disponible en este blog), y a la altura del "Lincoln", ese, por ahora, estupendo último film de Steven Spielberg.

viernes, 20 de febrero de 2015

50 SOMBRAS DE GREY de Sam Taylor Johnson




INSIPIDA, INCOLORA, INODORA, INDOLORA


Es muy difícil de evaluar esta película como hecho cinematográfico. Proveniente de un best seller literario que batió records de ventas y generó dos sagas transformándose en trilogía, llega, ahora, al cine. Si comparamos ambos medios de expresión, la literatura tiene una ventaja sobre el cine: permite el desarrollo de la imaginación y la fantasía. Este último aspecto entiendo que es el que transformó en éxito editorial al libro. El cine, en cambio, se limita a lo que muestra. La imaginación queda cerrada al espectador para que el mismo disfrute de un espectáculo que es básicamente imagen y sonido. Por eso, cuando a uno le gusta un libro que después es llevado al cine, la película no le gusta. Esto es  porque cada uno, mientras lee, imagina y construye su propia película.


Dado que no había leído ninguno de los libros de la trilogía de Grey, fui al cine atrapado por el gancho publicitario y la curiosidad del éxito. La película me defraudó. No es mala, es muy mala. Y lo peor, me resultó aburrida. No existe como película romántica, tampoco es un "porno", ni siquiera se acerca al "porno soft",  insinúa caminar por el andamio del sadismo, pero no se decide por ningún género, ni siquiera por el suspenso, mucho menos por el policial. Es un híbrido vacío de contenido. Me resulta inevitable la búsqueda de comparaciones. En 1967, Luis Buñuel estrenaba en Francia "Belle de Jour", un retrato de una mujer de la alta sociedad que se prostituía de día. Una película verdaderamente provocativa que mostraba la capacidad de perversión sexual del ser humano. En 1972, Bernardo Bertolucci presentaba su "Ultimo Tango en París", escandalizando a la censura argentina de aquel entonces, pero dejándonos una verdadera obra maestra. Porque Ultimo Tango no era solamente el pan de manteca. Ultimo Tango era la desesperación, el dolor y la incomprensión de Paul (Marlon Brando), al que se le había suicidado su mujer. Y trataba de llenar ese vacío, el del suicidio, a través de sus relaciones sexuales con una joven 20 años menor que él. La vida misma. Una película visceral. Un estudio psicológico verdaderamente profundo. En 1978, Jill Clayborugh se liberaba sexualmente al ser abandonada por su marido en "Una Mujer Descasada", encontrándose a si misma después de varios años de matrimonio. Estábamos en la época del amor libre. En 1987, aparece el ingles Stephen Frears realizando "Prick Up Your Ears", una película sobre la homosexualidad del dramaturgo Joe Orton que nos dejaba perplejos  y angustiados en una época donde ser gay todavía era mal visto.  El gran destape todavía no había comenzado. En 1999, Sergi Lopez y Natalie Baye se revolcaban clandestinamente en un cama de hotel, lejos de sus consortes, y sin explicar porqué aunque quedaba clara su infelicidad matrimonial. La película era "Una Relación Privada", dirigidos por Frederic Fontaine, asustando otra vez a los censores. Aqui, en Buenos Aires, la llevaron al teatro Grandinetti con  Cecilia Roth. Ejemplos sobran. Y podría continuar la lista. Incluso con una comedia argentina, "Dos Más Dos",  bastante cómica, con Suar, Minujin, Peterson y Julieta  Díaz donde intercambiaban parejas emulando a la famosa "Bob, Alice,Ted and Carol (1969) de Paul Mazursky. Todas estas películas, no solamente fueron más lejos en materia sexual, sino que nos hicieron reflexionar sobre el sexo adentro de un cine. Ver "50 Sombras de Grey" al lado de las mencionadas es como ver "Caperucita Roja y el Lobo".

"50 Sombras de Grey"  es solo un producto hecho para vender entradas. No funciona como película. Carece de trama. Es una sucesión de escenas previsibles y sofisticada reflejadas con exactos encuadres, buen gusto en los decorados, y una linda música de fondo.  Pero detrás de todo eso, no hay nada. Un desierto. Sólo dos jóvenes que solo  tienen un pasado. Anastasia Steele, una joven bonita estudiante de Literatura Inglesa y Christian Grey, otro joven heredero de una gran empresa que ni siquiera sabemos qué hace. De allí en más, nada. La psicología de los personajes brilla por su ausencia. Sus acciones no se explican ni por sus movimientos, ni por sus palabras ni por sus silencios. Sólo son producto de una mano invisible que los lleva, los junta y los trae. Son una serie de encuentros donde durante la mayor parte de los mismos, Grey pretende que ella le firme un contrato de relacionamiento sexual.  Ella no lo firma, y en consecuencia, la trama se reduce al juego de quien se impone a quien, cosa que no va más allá de dos jóvenes queriendo irse cuanto antes a la cama, pero con intenciones diferentes. Ella no deja de ser la típica inglesita romántica. Y él, el joven duro americano al que le gustan los juegos rudos. Fin de la película. Eso si, no hay portazo. Todo sugiere que en "50 Sombras de Grey - Parte 2", volverán a la franela. Ah! Me olvidaba. Para que la pavada suene peor todavía, ella era virgen, y obviamente conoce "el amor" con Grey. Mas convencionalismo, imposible!!!

jueves, 19 de febrero de 2015

THE THEORY OF EVERYTHING de James Marsh





CIENCIA Y RELIGION

Otra película inglesa multinominada a los premios Oscar de este año, incluida como mejor película, mejor actor y mejor actriz. Nuevamente, toda una exageración. No pasa de la medianía del actual cine inglés, muy lejos de aquel movimiento de los años 50 y principios de los 60 que se denominó  el nuevo "Free Cinema", que nos dio directores tan importantes como Tony Richardson, Lindsay Anderson, Karel Reisz  e incluso, algunas obras maestras del terror como las películas de la Hammer, con Christopher Lee en el papel de Drácula. Aquel cine estaba vivo, y sus relatos y retratos del proletariado inglés no solo eran realistas (estos directores abrevaron en el neorrealismo italiano) sino que también sus historias resultaban interesantes y llenas de emoción.

Obra menor, prolijamente realizada cuya mayor virtud es contarnos una historia de superación personal en plena adversidad. En ese aspecto, la película es realmente conmovedora. Su argumento, sencillo, sigue a Stephen Hawking desde el momento que ingresa al Universidad de Cambridge (paradojal siendo oriundo de Oxford) en Inglaterra  a mediados de los años 60, cuando concomitantemente contrae una enfermedad considerada fatal (le diagnostican una esperanza de vida de no más de 2 años). Hawking es un estudiante brillante de Física, y no obstante los problema que le provoca su enfermedad, no solo logra graduarse con honores, sino que se transforma en el físico más influyente de nuestra época, superando cualquier limite a su esperanza de vida (actualmente vive y tiene 75 años), y revolucionando las teorías existentes sobre el origen del universo.

Uno de las facetas más interesantes que tiene el film es una dualidad que presenta Hawkings. Por un lado, es el hombre de ciencia, que como tal, cree en la física y trata de explicar el origen del universo desde un punto de vista absolutamente científico. Por otro, la persona enferma, a la que la medicina le pronostica tan solo 2 años de vida. Allí el científico y el ateo entran en conflicto. La virtud del film es que toma la dicotomía con humor. En la ciencia, toda aseveración debe ser demostrada. En la religión, el milagro simplemente debe ser aceptado como una gracia divina. Hawkings transcurre por la vida tratando de explicar el origen del universo sin poder explicar su propia sobrevivencia.  Esa cuestión lo humaniza dándole una carnadura que lo eleva sobre el mero personaje de película.

miércoles, 18 de febrero de 2015

THE IMITATION GAME de Mortem Tyldum





EL CODIGO ENIGMA 

Muy floja es esta película candidata a 8 nominaciones para el Oscar, entre ellas la de mejor película. Eso si, prolijamente narrada, debe ser una gran producción inglesa que los estudios de Hollywood han decidido dar distribución mundial.

El mayor problema de la peli es que no se decide nunca por el tema. Comienza como una película de guerra y espionaje, donde hay que descifrar el famoso enigma que no es otro que el de la clave con que se comunicaban los alemanes durante la guerra. Ya a principios de los ´60, creo que en "De Rusia con Amor", James Bond andaba detrás de esta misma máquina que había inventado el matemático inglés Alan Turing, personaje principal del film comentado.

La cosa se complica cuando el director se da cuenta que en sus manos no tiene más que un mediometraje para una película de suspenso, entonces decide descubrir la homosexualidad de Turing y se da cuenta que si relata el amor platónico entre él y su discípula Joan Clarke, interpretada por la siempre correcta  Keira Knightley, no sólo va a ganar en metraje, sino que le va a permitir ir más lejos, colocar al héroe en papel de víctima de los prejuicios sociales y transformarlo en un perseguido político como consecuencia de su homosexualidad, haciendo del film en un canto por los derechos humanos.

No vayan a pensar que lo anterior responde a prejuicios de mi parte. No es asi. Pero el film da tantas vueltas de tuerca que finalmente terminó cansándome. Realmente, me defraudó. No fue el film que esperaba ver. Fui en busca de thriller, un film de guerra y espionaje, y me terminé encontrando con un melodrama intimo de denuncia social demasiado azucarado para mi gusto. Tal vez no tomé las debidas precauciones. No obstante, puedo considerarlo entretenido.

B I R D M A N de Alejandro González Iñarritu





INTENTANDO LA METAMORFOSIS

El mexicano González Iñarritu es un director mimado de Hollywood. Con 5 largometrajes en su haber, todos merecidamente multipremiados en los festivales más importantes del mundo (4 de ellos, además, candidatos al Oscar como mejor película del año), lo han colocado en el pedestal de los grandes directores cuyas películas siempre son bienvenidas y capaces de generar grandes expectativas ante su estreno. Además, estamos hablando de un director joven (hoy tiene 52 años), y absolutamente contemporáneo (Amores Perros, su primer film, data del año 2000). Es decir, estamos hablando de un director del siglo XXI.

La cosecha de premios que ha obtenido no solo hablan de su capacidad artística sino también de su compromiso social. Sus historias ocurren en diferentes partes del mundo y sus personajes son víctimas de las vicisitudes de la vida moderna, sobre todo de la violencia, particularmente la social, la incomunicación, y la tremenda soledad de nuestro tiempo tecnologizado. "Amores Perros" era un crudo retrato de la sociedad mexicana y su "Babel", en la que a través de  diferentes episodios recorre la frontera con USA, Marruecos y Japón, genera un fresco sobre la incomunicación verdaderamente estupendo.

En "Birdman" encara su 2do film americano (antes había hecho "21 Gramos", 2003, con Sean Penn y Benicio del Toro). Situado en la ciudad de Nueva York, a 2 cuadras de Times Square, en el corazón mismo de la movida teatral neoyorkina, nos cuenta la historia de Riggan, un actor que hace 20 años se hizo famoso personificando a un superhéroe llamado Birdman, y que cayó en desgracia con los productores como consecuencia de negarse a hacer la 4ta entrega de la serie. Riggan es un típico personaje en busca de  revancha. No quiere hacer más de lo mismo. Necesita un reconocimiento artístico, y  no solo como actor. Sus ambiciones son enormes. Su proyecto es adaptar, producir, dirigir y actuar la puesta en escena de un cuento llamado "De Que Estamos Hablando Cuando Hablamos de Amor" de Raymond Carver, un escritor americano que ha descrito como pocos la soledad de la vida moderna que tanto preocupa a González Iñarritu. En ello se está jugando todo. No solo la poca fama que le queda, sino también su dinero, y hasta la recuperación de su familia, el retorno de su mujer y la rehabilitación de una hija drogadicta. Riggan está a full en un "a todo o nada", a 4 días del gran estreno. Y el film es el relato de esos días y el retrato de esa vida caótica que busca una redención a través de una puesta en escena cuyo éxito o fracaso solo será  medible a través de algunas buenas críticas y sobre todo, por el éxito de taquilla. Otra vez, la dualidad: lo efímero o el mito. Es obvio que en el arte casi no existe el cable a tierra.

Lo interesante del film es su capacidad de descripción del encierro. Birdman es el relato de  un parto. Todo transcurre en el interior de un teatro repleto de pasillos y escaleras que unen vestuarios con escenarios y salas de maquinas , cuyas características laberínticas representan los propios laberintos de la mente en ebullición de Riggan frente a su momento cumbre. Si González Iñarritu es un director hábil en la puesta, aquí demuestra no solo esa habilidad sino también alcanza alturas insospechadas. Porque ayudado por el extraordinario manejo de cámara de ese prodigio de director de fotografía que es Emmanuel Lubezki (el año pasado fotografió y ganó el Oscar por su trabajo en "Gravedad"), a través de grandes tomas secuencias y extensos  travellings que recorren los pasillos del teatro,  transforma al film en un laberinto que no es otra cosa que la mente confundida donde habitan los miedos  de Riggan, corriendo una y otra vez tras cada una de las responsabilidades que ha asumido para concretar ese proyecto en el que se juega su vida, y que obviamente, lo desborda torturándolo como si estuviera ante un parto de nalgas.

Si la puesta en escena de una obra teatral constituye un film en si mismo, y la necesidad de Riggan de rehabilitación de su autoestima y reconocimiento público es un proceso interior que resulta clave en la película, podemos decir que hasta aquí tenemos un film redondo e inovidable. Sinceramente, uno de los mejores del año. Pero las intenciones de González Iñarritu y sus coguionistas (Giacobone, Dinelaris y Bo) no terminan allí. Es como si no confiaran en que su film sobre una puesta en escena teatral por parte de un actor en decadencia  tiene la suficiente fuerza  e interés propio. Creen que hace falta que el espectador entienda que la necesidad de Riggan  de parir este espectáculo proviene de la alienación que arrastra de su pasada personificación de superhéroe, que de la cual, además,  parece haber heredado no solo habilidades telekinéticas, sino también la capacidad de volar como el propio Birdman. Es en esta segunda instancia interpretativa, donde la película se desvanece y se pierde en si misma, llegando a un final, a mi gusto demasiado simbólico e incluso, extremadamente abierto. Si las intenciones de Gonzales Iñarritu y compañía fueron dejar enganchada a la gente para una larga charla de café a la salida del cine, tal vez el objetivo se haya logrado. Pero si las intenciones fueron contarnos una historia de superación personal en una edad madura cuando uno parece estar entrando al ocaso de la vida, entonces creo que el final de la película es un error lamentable que si bien no borra todo lo bueno que la película nos ha narrado magistralmente, al menos ingresa en aérea resbaladiza donde los meritos artísticos parecen dejarse de lado en pos de la aseguración taquillera.

Una mención aparte para Michael Keaton, el actor que personifica a Riggan (Birdman). Su labor es descollante. Su personaje se pone la pelicula al hombro y no la suelta hasta el final. Sin lugar a dudas, su actuación es consagratoria.

lunes, 2 de febrero de 2015

ST. VINCENT de Theodore Melfi




Qué Bello es Vivir !!!. Frank Capra

Hay películas que parecen hechas para el lucimiento particular de un actor. Esta que aquí se comenta, es una de ellas, y el actor en cuestión es Bill Murray. Murray es un actor tan capaz y versátil, que es merecedor de tal reconocimiento. No es la primera vez que esto le sucede:  El Día de la Marmota, Harold Ramis (1993); Perdido en Tokyo, Sofía Coppla (2003); Life Aquatic, Wes Anderson(2004) y Flores Rotas,  Jim Jarmusch (2005) son ejemplos donde se lo encuentra en una actuación sobresaliente apoyando la película por sí solo. Todas ellas son, además,  grandes películas realizadas por directores del cine independiente americano. Es como si dichas películas  hayan sido escritas para su actuación y lucimiento, y como si él se hubiera encarnado con facilidad en cada uno de esos personajes. Tampoco ha sido casual que esos grandes directores hayan sido también grandes guionistas que asumiendo ambos roles, han transmitido con el apoyo de Murray, una visión muy personal del mundo a través de un personaje.
Con St. Vincent este milagro cinematográfico vuelve a suceder. Vincent (Bill Murray) es un ex combatiente de Vietnam que vive en soledad y pobremente en un suburbio de Brooklyn, tan sólo acompañado por un gato. Periódicamente recibe los favores de una "trabajadora nocturna"(Naomi Watts)  que, sorprendentemente,  está embarazada. Más tarde en el film, conoceremos que Vincent tiene una esposa que está internada en un Hospital con un cuadro agudo de Alzeimer. De repente, su vida se transforma cuando al lado de su casa se muda Maggie (Melissa Mc Carthy), con su hijo Oliver, de 8 años de edad. Maggie está en pleno proceso de divorcio de su marido, y en consecuencia,  en conflicto por la tenencia de su hijo. Maggie, empleada en un hospital, necesitará de la ayuda de Vincent, a quien contratará por 15 dólares la hora como niñero de su hijo. De esta manera, el film se transformará instantáneamente en una especie de buddy movie, una historia de una pareja despareja (hombre mayor al cuidado de un niño). En resumen, todos saldrán gananciosos en esta comedia. Oliver recibirá varias lecciones de vida, Vincent comenzará a encontrarle otro sentido a la vida  y el grupo, iniciará una transformación  que los llevará a constituir una nueva familia, cuyo carácter será absolutamente disfuncional.
Vincent está lejos, como persona, de ser un dechado de perfecciones. Le gustan las mujeres embarazadas, las carreras de caballos y las apuestas, y le da también al trago. Pero el film no transita el camino de la redención de un perdido sino más bien, un camino de salvación a través de la solidaridad en un mundo en el que todo tiene un precio. En St. Vincent ningún personaje es perfecto. Todos son débiles y vulnerables, y en consecuencia, sufren cientos de problemas, pero logran ayudarse los unos a los otros. Esa ayuda, ese sentido de la solidaridad, aparece claro en el final bajo la forma de una tarea escolar. Oliver asiste a una escuela católica (aunque es judío de nacimiento), y al igual que sus compañeros tiene que hacer una investigación sobre la santidad. El trabajo consiste en elegir un santo y explicar el porqué de su elección. Oliver no encontrará a un santo sino a una persona, cuyo dechado de virtudes, a su entender,  lo asimilan a un santo. Ese hombre santo será Vincent. En la escena final, mientras caen los títulos, Vincent esta solo tomando sol en el patio trasero de su casa. Enchufado a su Walkman, canta siguiendo a un clásico de Bob Dylan "Shelter in the Stone": Yo estaba en otra vida, una de trabajo y sangre, cuando la negrura era una virtud y el camino estaba lleno de barro, entré desde el desierto a un vacío con forma de criatura. "Adelante" ella dijo." Voy a darte refugio frente a la tormenta".

St. Vincent  habla de varias necesidades simultáneas: 1) la  de cultivar relaciones personales para no dejarse caer en la soledad, 2) de hablar y saber escuchar para lograr  acuerdos y llegar al bien común. 3) De hacer lo necesario para no agredir ni dejarse atropellar.  4) De respetar las creencias de los demás y poder vivir todos juntos  en mundo pluricultural. Lo interesante del film es que lo hace de una manera simple, resaltando lo cotidiano, sin discursos grandilocuentes. Eso no solo la hace una película entretenida sino una gran película. St. Vincent es concisa y frontal, y de alguna manera hace recordar a aquel clásico de Frank Capra con Jimmy Stewart que se llamo "Qué Bello es Vivir!!!"

miércoles, 28 de enero de 2015

WHIPLASH de Damien Chazelle





EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD

Whiplash es un raro exponente del nuevo cine americano. Si bien se inscribe con comodidad en un subgénero  derivado del musical, que no sería otro que el de  las sagas de "las escuelas de … " (Fama, Flashdance; Bailamos; El Cisne Negro, Escuela de Rock, etc), lo cierto es que el film todo funciona con el nervio del policial setentista más puro: picos de suspenso seguido por momentos de la acción violenta (Bulllit, Harry, El Sucio) transformando al film en una montaña rusa de sensaciones y emociones  diversas. Y al igual que aquellos films, la música de jazz, juega un rol clave en el subrayado de la acción. Eso la convierte en una película sumamente interesante, más allá que sus dos personajes protagónicos (Andrew, el estudiante de batería  y Fletcher, el maestro director de orquesta), sean verdaderamente  antológicos y por si mismos, podrían sostener sin dificultad una trama confrontativa de características teatrales.


Ni el estudiante ni el maestro de música son personajes convencionales. Andrew sabe lo que quiere y sabe muy bien dónde llegar. La música, y la batería en particular, es su pasión. Tiene una vocación definida. Está convencido que su rol en la vida es ser baterista de jazz y no quiere ser uno más. Esa cualidad es intuida desde el principio por el maestro Fletcher, al que solo le bastan unos pocos minutos de observación en una solitaria sala de ensayos de la escuela. Fletcher huele el talento, pero sabe que ese talento no se desarrolla solo sino con horas de ensayo y disciplina. El talento está pero hay que extraerlo. Una idea socrática en estado puro. Fletcher está dispuesto a sacarlo.

Una egolatría profunda  y un carácter ciertamente irascible, son las armas favoritas de Fletcher, quien inmediatamente llama a Andrew para forma parte de la orquesta de la escuela y lo desafía a ganarse un lugar preponderante en ella. Lo que seguirá será una especie de martirio donde claramente queda expuesto que solo los perseverantes, aquellos que están dispuestos al sufrimiento y al sacrificio, son los que llegan. Fletcher, como maestro y director de la orquesta, es un dictador absoluto, un déspota y tirano cuyos métodos van desde el grito a la humillación, recorriendo toda la escala de improperios y agresiones posibles hacia sus alumnos. La peligrosidad de su método es la manipulación (recordar el excelente film alemán "La Ola" de Denis Gansel). Y Fletcher es un manipulador nato. No obstante , su trabajo es la búsqueda de la perfección. Pedagógicamente cuestionable, trabaja incansablemente en la provocación del individuo buscando una reacción que más allá de la ira, es encontrar la fuerza que impide la claudicación. Fletcher no tiene en sus manos simples estudiantes de música sino potenciales genios musicales, jóvenes altamente talentosos que están llamados a destacarse en la ejecución de cada uno de los instrumentos que tocan.

No obstante ello, cabe preguntarse porqué la película enfoca solo la relación Fletcher/Andrew cuando las premisas expuestas son aplicable a toda la orquesta y a cada uno de sus miembros, todos estudiantes igualmente talentosos en la ejecución de sus instrumentos. En el cine americano, la confrontación individual tiene más potencia. Desde un punto de vista social, la sociedad americana está basada en el desarrollo del individuo como nervio motor de la misma. Fletcher transmite la idea que la orquesta no es otra cosa que la suma de sus individualidades.
La película tiende a caerse hacia el final cuando el director y guionista Damien Chazelle decide airearla, es decir, salir de la sala de ensayo y tomar la calle. Hasta ese momento, el film ha funcionado como una obra de cámara cuyo encierro ha generado una atmósfera opresiva de "olla a presión". Sabemos que la acción conducirá a una inexorable explosión pero no sabemos cuándo ni de qué forma. Lamentablemente, dicho  aireamiento, provoca un giro más o menos artificioso que deteriora esa atmosfera de presión creada desde el principio. La película se cae, se desinfla. No obstante, salvando alguna contradicción, el final en el auditorium vuelve las cosas a su lugar, el director retoma el ritmo del film, y llega a un final convencional pero aceptable.

Whiplash, tan manipuladora como el propio Maestro Fletcher, tiene, además, otros meritos: es una película interesante y sobre todo, entretenida. Hay que destacar, además,  que toda la música que se escucha en el film es un deleite para los oídos de los amantes del jazz moderno. Y por otro lado, las actuaciones de Miles Teller, y  especialmente, la de J.K. Simmons en el rol de Fletcher, son estupendas.



lunes, 26 de enero de 2015

AMERICAN SNIPER de Clint Eastwood



EL PERRO PASTOR

Cuanto más añejo, mejor, diríamos si se tratase de una bebida espirituosa. La cuestión, es que el Viejo Clint, hace fácil lo difícil, interpreta a su manera un libro semi autobiográfico, reflexiona sobre la vida del autor, y finalmente logra un impresionante fresco sobre el modo de ser americano que lo vuelca en imágenes con una maestría absoluta.

Cuando el film se inicia, un francotirador hace una barrida con su mira y observa un movimiento extraño en un terraza. A continuación baja la mira, y ve a una mujer con un niño, que salen a la calle. La mujer parece portar un arma. Es una bomba que entrega al niño. El niño queda en la mira del francotirador. Un close up cierra en negro, la narración regresa 20 años atrás, se abre un bosque donde corretea un niño con un rifle acompañado seguramente de su padre. El niño ve un siervo, apunta y pega. El animal cae herido de muerte. En la siguiente escena, los niños están escuchando a un predicador evangelista en su iglesia, quien les dice que diariamente obramos y nos sometemos al juicio de los demás,  y a continuación, toda la familia  está reunida en torno a la mesa tomando la cena. Allí el padre les explica que hay 3 clases de personas, las ovejas, los lobos, y los perros pastores. Les dice también que algunas personas creen que no existe el mal en el mundo. Esas personas son las ovejas, las que no saben cómo protegerse a sí mismas. Después, están los lobos, los malvados, que maltratan a los débiles. Y finalmente, para equilibrar, aparecen los perros pastores, que surgen  de la necesidad de equilibrar y ayudar a los débiles. El padre define a su familia como una familia de perros pastores, han nacido para cuidar de los demás, y sobre todo, cuidarse entre ellos. Después sobrevendrá el fatídico 11 de setiembre de 2001, marcando un inexorable antes y después. Los Estados Unidos, por primera vez en la historia, son atacados en su propio territorio.

El resto del film, guiado por estos principios y acontecimientos, será una exposición donde tanto el personaje central, un soldado que pelea la guerra de Afganistán (un ¨no lugar¨¨o ¨la nada"), como el propio ejército de los Estados Unidos,  guiados por el espíritu del Perro Pastor, pelearán una guerra lejana e impersonal, donde los malos son solamente eso, maldad, y los buenos, tratarán de redimir y poner las cosas en su lugar.

Pero el Viejo Clint, a esta altura del partido,  no es tan zonzo como para quedarse en la epidermis de la cuestión. Se adentra en el personaje, lo sigue por todos lados, y comienza a hundirlo en sus propias convicciones demostrando que todo en lo que se va metiendo (carrera militar, amor,  casamiento, continuas idas y vueltas a Medio Oriente, nacimiento y crianza de los  hijos) es un circulo vicioso de violencia absolutamente inconducente, donde la "nada  kiergardiana" se va apoderando de él, especialmente cuando toma conciencia de su propia falibilidad, hasta acorralarlo en la más absurda de las situaciones, y hacerlo morir en manos de alguien a quien pretendía ayudar.

Absolutamente lúcido a los 84 años, Eastwood logra otra de sus grandes obras maestras y uno de sus films más humanistas. Apoyado en su grandes planos generales acompañados de extraordinarios primeros planos, un montaje perfecto y un sonido verdaderamente espectacular, sentimos la violencia  y nos hace sentir asco de ella. Lejos está Eastwood de cuestionar la intervención americana en Oriente Medio, o de realizar un film pacifista. Por el contrario, su interés parece querer focalizarse en las conductas individuales, generalizar a partir de ellas, y tratar de explicar el porqué de ciertos sentimientos y sobretodo, conductas americanas. Eastwood no aprueba ni desaprueba ni emite juicios de valor. Simplemente, parece querer decirnos: "asi somos nosotros", perros pastores. Ese es nuestro destino como país. A veces nos toca matar, y otras veces, nos toca morir. La vida suele parecer un absurdo que solo encuentra respuesta en nuestras creencias. Pero también deja en evidencia que toda situación bélica degrada la humanidad del combatiente.

Punto y aparte, la actuación de Bradley Cooper, aquí también productor del film, es para tener en cuenta.


sábado, 24 de enero de 2015

DE TAL PADRE, TAL HIJO de Hirokazu Kore-Eda

EL DESCUBRIMIENTO DEL UNO



Un nuevo notable film de Kore_Eda, ganador del premio mayor de Cannes 2013 (en 1998 había ganado nuestro BAFICI por "After Life"), que vuelve a exponer sobre la modificación de las relaciones familiares después de que alguno de sus miembros, o todos como en este caso, sufren  hechos traumáticos que modifican abruptamente sus vidas. En este caso, los protagonistas son dos parejas de padres que  se ven consternados ante la noticia que los hijos que están criando no son suyos debido a un error administrativo del hospital en el que nacieron. Las consecuencia de ello, no solo afecta a dichos padres sino a la familia toda. El film de Kore-Eda es de un compendio de delicadeza donde,  como siempre en él, lo afectivo y lo racional encuentran un equilibrio en el cual relaciones afectivas y decisiones racionales logran compatibilizar sin herir los sentimientos ni llegar a transgredir las leyes humanas.
Film inteligente, narrado con ritmo sostenido,  bien actuado, describe el ir y venir de esas dos familias disimiles tanto en sus personalidades como en sus niveles económicos y educativos, pero siempre dispuestas a encontrar una solución que no afecte las relaciones establecidas. El film nos habla de la importancia del dialogo, del saber escuchar, del encuentro, de la conciliación, del pensar en el otro, del solucionar sin dividir. De Tal Padre, Tal Hijo es el descubrimiento de uno mismo tratando de no dejar de  ser para que el otro sea, de crecer como persona y asumir responsabilidad. Una maravilla.

viernes, 26 de diciembre de 2014

HORA DE BALANCES

MIS 12 MEJORES PELÍCULAS DE 2014


1. LA GRANDE BELLEZA de Paolo Sorrentino - Italia
2. EL LOBO DE WALL STREET de Martin Scorsese - USA
3. BOYHOOD de Richard Lynklater - USA
4. AMERICAN HUSTLE de David O. Russell
5. LA VIDA DE ADELLE de Abdellatiff Kechiche - Francia
6. NEBRASKA de Alexander Payne - USA
7. EN LA CASA de Francois Ozon - Francia
8. WADJDA de .... - Arabia Saudita
9. QUE EXTAÑO LLAMARSE FEDERICO de Ettore Scola - Italia
10. FORCE MAJEURE DE Ruben Östlund - Suecia
11. IDA de Pawel Pawlikowski - Polonia
12. ANTES DEL FRIO INVIERNO de Philippe Claudel

sábado, 22 de noviembre de 2014

AVANT L´HIVER de Philippe Claudel

ANTES DEL INVIERNO MAS FRIO


Poco se conoce de Philippe Claudel en Argentina, un guionista y director de cine francés del cual solo tuvimos la oportunidad de apreciar una estupenda película suya en 2008 que se llamó "Hace Mucho Que Te Quiero", con esta misma actriz, Kristin Scott Thomas, que aquí acompaña a Daniel Auteuil en papel de la esposa.

Claudel hace un cine psicológico, de tiempos lentos, donde sus protagonistas están frente a grandes cambios en sus vidas (en "Hace Mucho…"Scott Thomas era una convicta que acababa de salir de la cárcel y tenía que recomenzar su vida después de 15 años de encierro; en la que ahora nos ocupa, es Auteuil quien debe enfrentar su próxima jubilación en un hospital neuro siquiátrico). Esos cambios los hacen verse a sí mismos como quienes realmente son, y rebelan cuanto de sus vidas han perdido al girar las mismas en función de algo absorbente (en la primera, los años forzosos de prisión, en la segunda, el ejercicio full time de una profesión que no permite distracciones ). Creemos ser invulnerables a los cambios pero no lo somos. Creemos estar al mando de nuestra vida pero pequeños acontecimientos nos conmueven y nos hacen perder el equilibrio. Lo que plantea Claudel es la fragilidad y la vulnerabilidad de los más fuertes, de aquellos que se creen eminencias, seres intocables y hasta casi inmortales.

Claudel es un gran narrador. Elige el thriller como modelo guía. Arma la trama, la sumerge en una atmosfera de misterio, y la va desarrollando de a poco de manera de mantener atado al espectador a su butaca. Es un clásico cineasta francés, uno de aquellos que han tomado la posta que dejaron los grandes hacedores de la "novelle vague" (sobretodo Godard, Mallé,y  Truffaut), que abrevaron en el formato del cine policial y que nunca dejaron de reconocer a los grandes maestros americanos y particularmente el cine hithcockiano , aquel que hacia girar la trama en torno a una sospecha, o del falso culpable, pero que permitía descubrir al otro yo que llevamos dentro. El producto final es un típico thriller psicologico francés. Lejos del cine americano. Acá no hay héroes ni grandes malvados. Hay personajes maravillosos que simplemente viven una vida, y queda claro, que la vida nunca es gratis para nadie. Siempre se paga algo por adelantado.

Pero Claudel no está solo. Sus actores son magistrales. Daniel Auteuil ya le discute sin ninguna soberbía el trono del más grande del cine francés al mismisimo Gerard Depardieu, porque en el fondo, cada vez se parece más a Jean Gabín.  Hay en su "Paul" muchos contrastes, mucha humanidad. Paul es un gran médico, tiene mucho de creído,  de soberbio,  de burgués de clase media acomodada. Pero también Paul es un tipo afable, culto, buen amigo, protector de sus pacientes. Y Kristin Scott Thomas no tiene nada que discutir con nadie. Actúa tanto en inglés como en francés, y desde aquella maravilla de "El Paciente Inglés", nos viene regalando una gran actuación tras otra. Su Lucie es la mujer que acompaña. Pero ella está atenta a los cambios. Sabe que su marido está "en proceso de cambio". Suelta y acompaña. Por sobre todas las cosas, ella está.  En este elenco, porque además hay un trío, tampoco desentona Richard Berry, otro gran actor francés.

Una buena película nunca es tal sino cuenta con una buena fotografía y una buena música. En éste caso, Denis Lenoir aporta los necesarios tonos fríos que la trama exige, y André Dziezuk acompaña con su extraordinaria música los diferentes  momentos del alma atormentada de Auteuil. En una palabra, "Antes del Invierno" es una película redonda, audio visualmente hablando.



Buena película. Bien francesa. Interesante en su trama y estupendamente actuada. Entretiene en su desarrollo y nos deja pensando por un momento cuán frágiles somos en esos momentos de la vida en que el cambio nos sorprende por la espalda, y con la guardia baja.

lunes, 17 de noviembre de 2014

FOURCE MAJEURE de Ruben Östlund

Dr. JEKILL AND MR. HIDE ?

Se habla cada vez más del nuevo cine sueco, de la influencia y su proximidad con el cine de Hollywood, de sus buenos escritores y directores. Películas como "Déjame Entrar", la versión de "Tinker, Taylor, Soldier, Spy" y la trilogía de "Millenium" ya dieron cuenta de ello, y ésta última no empalideció frente al paso sin resonancias que tuvo su remake americana, lo cual no hizo más que confirmar el asunto.

Esta semana llegó a nuestras pantallas "Fuerza Mayor", escrita y dirigida por el talentoso Rubén Östlund, un joven director con solo 4 largos en su haber pero que ya ha logrado el reconocimiento internacional al recibir un par de galardones en festivales  internacionales, el último de ellos nada menos que este año en Cannes, en una sección paralela pero de gran importancia.


Dicen los expertos que su cine recibe influencias bergmanianas. Tal vez la simpleza de su puesta en escena, sus diálogos directos y fluidos, el trabajo con un grupo de actores reducido pero talentosos. Aquí,  Öslund encierra a un matrimonio con 2 hijos pequeños en un centro de sky suizo de alta montaña y deja que una avalancha de nieve se le venga prácticamente encima. Lejos de ir hacia el cine catástrofe, encierra a sus protagonistas en el lujoso  hotel donde se alojan, y permite que hagan catarsis ante la descomunal experiencia  vivida. Ebba, la esposa, siente que durante el episodio, Tomás, su esposo, la abandonó y salió corriendo dejándola sola con sus niños. Tomas, en cambio, primero niega que ello haya sucedido y luego comienza a sospechar que su reacción inconsciente ha sido tal como su mujer la describe  y empieza a tomar conciencia de ello. La pareja comienza a sufrir un sismo y la crisis aparece en forma inexorable. Cuando Öslund ha tensado  las cueras al borde de la ruptura, aparece una pareja de amigos, que por un lado permite la catarsis y por otro, hacen suyo el episodio, lo cual genera una nuevo y propia crisis: Él es un divorciado que está viviendo un affaire con una joven 20 años menor que él. Las diferencias de edad suelen marcas diferencias notorias en los tiempos de la irresponsabilidad, la falta de compromiso y del nada importa.

Somos responsable s de todos nuestros actos? Tenemos consciencia de ello? Es salvable la pareja cuando descubrimos que el otro no es tal cual lo sentimos o lo vemos? De quién nos enamoramos? De un ser real o de alguien que idealizamos? Qué cambia en la pareja cuando nacen los niños? Qué papel juegan nuestros niños cuando, aún pequeños, perciben la crisis de sus padres ? Hacemos algo por salvar la crisis o dejamos hundirnos en la misma? Somos capaces de cambiar o de asumirnos tal cual somos? O somos negadores por naturaleza manejados por nuestro egoísmo? El cine de Östlund tiene la capacidad de movilizarnos, de cuestionarnos quiénes somos, de hacernos mirar frente al espejo.

No hay duda que Östlund no solo es un muy buen director de cine sino también un excelente guionista. Aparece de golpe como uno de esos futuros grandes genios del cine capaces no solo de narrarnos algo con mucha destreza e interés sino sobre todo, manipularnos sin misericordia. Tira y afloja los piolines narrativos  en forma permanente de manera tal de interesar profundamente  al espectador  y compenetrarlo  no solo con la historia que le cuenta, sino también con los personajes. Transforma a la película en una especie de trampa sin salida en la que uno parece no poder dejar de participar de la misma. Es imposible dejar de preguntarse: Qué haría yo si estuviera viviendo esta situación?


De lo visto este año cuyo origen no sea "made in u.s.a", pareciera que este es el "film sorpresa" del año. Estupendamente realizado y actuado, el interés de su tema alcanza alturas universales. Nadie está exento de vivir una catástrofe y ninguna persona común está preparado para ello. Cómo serán nuestras reacciones en dicho caso nos es desconocido. Acaso, me pregunto, aflorará el Mr. Hide que llevamos oculto?

domingo, 2 de noviembre de 2014

BOYHOOD de Richard Linklater


LA FASCINANTE EXPERIENCIA DEL SER


Crecer y volvernos adultos, toda esa transición que nos lleva desde niñez, aquel momento en el que comenzamos a tener conciencia y adquirir nuestras primeras memorias de los hechos, comenzando el transito pleno de nuestra infancia, el cruce maravilloso y torturante de la adolescencia, poder llegar a  volvernos adultos y  comenzar a vivir una vida plena, aquella que nos encuentra absolutamente responsables de nuestros decisiones  y sobre todo, de nuestros actos, es decir, hacernos cargo de nuestro destino. Nada más y nada menos que de eso se trata Boyhoood.
El desafío que se autoimpuso Richard Linklater, guionista y director del film, fue inmenso y ambicioso. No solo por la temática elegida sino por la forma en como decidió llevarla a cabo. Linklater filmó esta película durante 12 años. Con infinita paciencia, reunió un elenco muy homogéneo, en el cual destacan figuras conocidas como Rossana Arquette (la madre) y Ethan Hawke (el padre), y siguió el crecimiento de Mason (Ellar Coltrane), el hijo de ambos en la ficción y personaje central de la película desde sus 5 hasta sus 18 años, generando  una seguidilla de escenas que mantiene un hilo narrativo coherente que temporalmente abarca  un periodo de tiempo prolongado y real pero que de ninguna manera la transforma en una película larga o reiterativa.. Verdaderamente, un prodigio cinematográfico. Sin embargo, la mayor virtud de Linklater obviamente no fue su paciencia sino nunca perder el punto de vista narrativo. La película siempre está contada desde el personaje de Mason, el niño vuelto adolescente. Su visión de los hechos es la que muestra la película, que no solo nos habla de su propio crecimiento sino también de las vicisitudes  ocurridas en su familia e incluso, a grandes rasgos, de los cambios de época y las consecuencias de las decisiones políticas en que se han embarcado los Estados Unidos después del fatídico 11 de setiembre de 2001, cuestiones que aunque lejanas, no han dejado de influir y  formar parte de su propio desarrollo personal. He aquí la importancia de lo colateral en la formación de la persona, es decir, aquella influencias que escapan de lo estrictamente familiar y provienen del mundo exterior.
Es que esa infancia plagada de cambios, ya sea el divorcio de sus padres, de los nuevos matrimonios de los mismos, los cambios de casas y de lugares de residencia,  de hermanastros que van y vienen, de escuelas y maestros que rotan sin cesar, van marcando la personalidad de Mason de manera inalterable. Un niño sencillo, inteligente, despierto, más bien introvertido, que descubre en la fotografía la sensibilidad que el arte  transmite al artista (tal vez un alter ego del propio director) para aproximarse a ese mundo exterior tan lleno de incógnitas y desafíos, para poder comprenderlo y apropiarlo. El film de Linklater es sensibilidad pura.
 Linklater es un director americano independiente pero muy afianzado en sus técnicas narrativas, más cercano al cine de Nueva York que al de Hollywood, con posibles influencias de maestros como Elía Kazán y Martín Scorsese. Podríamos estar hablando de un neorrealismo americano. Linklater nació en el Estado de Texas, y no solo esta película, sino la mayoría de sus films más personales (Dazed and Confused, 1993; Suburbia, 1996; The Newton Boys, 1998) transcurren en el Estado de Texas, como asi también  los actores con quienes usualmente trabaja, son texanos. Y eso define a su cine con una impronta texana muy particular:  la visión del medio oeste americana, un nacionalismo muy puro aunque, en este caso, demócrata.  Aunque cabe aclarar que, paradójicamente,  las obras consagratorias de Linklater son "Escuela de Rock, 2003" y la trilogia con Ethan Hawke y Julie Delpy: Antes del Amanecer (1995), Antes del Atardecer (2004) y Antes del Anochecer (2013), todas ellas filmadas fuera de Texas.
Es posible ver este film con el corazón y solo desde la emoción. Pero sería mezquino de nuestra parte no intelectualizarlo, no profundizarlo, porque el tiempo de la infancia de Mason, es nuestro propio tiempo, y la película es un desafío al espectador, dado que se transforma en un espejo en el cual se refleja la realidad que vivimos.  El film es un milagro de realismo y una apelación a la inteligencia. Verla como padres no nos permite permanecer indiferentes al crecimiento de Mason porque dicho crecimiento coincide con el crecimiento de nuestros propios hijos. El crecimiento de Mason no es otra cosa que el propio crecimiento del ser. Representa la lucha por ser uno mismo.  Esa lucha que, como padres, nos suele dejar en off side, aquella que a veces,  no nos deja comprender que nuestro hijo es otro, deferente a nosotros mismos, que tan sólo busca ser.

Boyhood es tal vez la obra maestra de Richard Linklater, un director que como pocos, expresa una visión profunda de la época que nos toca vivir. Pongamos atención a esta película. Berlín 2014 ya premio a Lynklater como mejor director de la muestra. No me gustan los pronósticos pero la carrera al Oscar está lanzada. Boyhood tiene suficientes méritos artísticos para alzarse con más premios de importancia.

lunes, 20 de octubre de 2014

THE EQUALIZER de Antoine Fuqua

"No Despierten al León Dormido"


Este nuevo film de Antoine Fuqua admite 2 lecturas bien diferentes. Por un lado, es un clásico film de súper acción del tipo "Sábados por la tarde: Cine". Pero por otro, es una reflexión sobre la violencia en el sentido que rescata la necesidad de establecer un debate sobre cómo combatir la violencia ejercida por mafias (y terroristas) contra una sociedad cuyas instituciones se encuentran corruptas y sus habitantes indefensos ante el acoso de esos flagelos.

Si bien el film de Fuqua responde como dije a las premisas de un relato clásico donde "héroe solitario salva vida de muchacha buena pero algo descarriada", debo reconocer que lo hace con un lenguaje cinematográfico moderno y elegante, con un guión bien estructurado, donde el mantenimiento del suspenso se superpone a la acción vertiginosa en beneficio del discurso narrativo, y en el que cada una de las escenas culminantes se resuelven magistralmente, quedando un par de ellas dentro de lo que alguna vez se verá como lo antológico de una década en el rubro cine policial. En ese aspecto, Fuqua se inspira en el policial negro de los 40, pero se deja llevar estilísticamente por el renacimiento policial de los 70, donde tanto "Harry, El Sucio" como "Bullit" son dos modelos en los cuales Fuqua no solo se inspira sino a los que rinde tributo y admiración profunda.

Por el otro lado, Robert, el personaje de Denzel Washington, protagonista principal de este film,  no es un policía ni responde a fuerza policial alguna. Por el contrario, es un agente retirado de la CIA, y que por alguna razón que desconocemos, está amparado bajo un sistema del protección tipo testigo clave, que lo mantiene fuera de acción y viviendo en un anonimato absoluto trabajando como instructor de servicios de seguridad en un supermercado de materiales para la construcción. Cuando Alina, una prostituta que frecuenta el  mismo bar que Robert, aparece semi desfigurada por una paliza que le propinó alguien relacionado con la mafia rusa, la película se deslizará hacia una desenfrenada violencia que poco tiene que ver con la chata y bucólica vida que hasta aquí conocemos lleva Robert.

Es en este momento donde uno, conservador apegado a las buenas costumbres,  legalista y pacifista, se pregunta por qué el héroe clásico, individualista y solitario, es quien debe restablecer el orden y salvar a la muchacha, y no la sociedad y sus instituciones, o sea, la policía y la justicia, haciendo lo suyo a su debido tiempo y decorosamente. Y más allá de las convenciones cinematográficas, nos es inevitable encontramos con la realidad nuestra de todos los días. No es que con este comentario pretenda realizar una apología de la violencia individualista como forma de solucionar los problemas de seguridad que se han instalado en las sociedades modernas, pero es claro ver que las soluciones convencionales que aplicamos diariamente no dan respuesta a este tipo de problemas donde mafias o terrorismos tienen más poder económico, más poder de fuego, más recursos humanos y mucho menos escrúpulos para respetar leyes y reglamentos que los que  tienen que respetar no solo las víctimas del conflicto, sino también las instituciones, sus representantes y hasta el propio sistema que las cobija. O acaso no será que todavía no hemos superado el drama de nuestra noche más oscura, y todo aquello que suene a orden y  a represión,  abre nuestras heridas y altera nuestros sentimientos, haciéndonos perder objetividad respecto del verdadero sentido de la justicia?

Posiblemente un film menor, impecablemente realizado, incluso con menos pretensiones que las que yo le adjudico, pero si lugar a dudas, un film que me dejo pensando sobre esa sensación de inseguridad que sentimos todos los días. Tal vez sea solo eso, haber visto un film honesto, un film que llama a las cosas por su nombre.

domingo, 12 de octubre de 2014

MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA de Woody Allen

La Noche Estrellada

"Mirar las estrellas siempre me hace soñar, dijo Van Gogh.  Y se preguntaba, porqué los puntos brillantes del cielo no serían tan accesibles como los puntos negros del mapa de Francia?"

Cuando uno llega al cine para ver "Magia a la Luz de la Luna", la nueva película de Woody Allen, lo primero que ve es el afiche donde la pintura de Van Gogh "El Cielo Nocturno" hace fondo de los actores principales. El cuadro de Van Gogh no se volverá a ver en toda la película. Pero si ese cielo nocturno ilumina un campo de energía tumultuosa, no hay duda que Woody lo debe haber visto una y mil veces para inspirarse y sentarse a escribir esta película.

El film de Woody Allen, ya desde el titulo, se encuadra dentro de  sus comedias mágicas, aquello que lo sobrenatural o lo aleatorio del juego, finalmente explican lo inexplicable o le dan sentido a las cosas.

La trama sencilla y vertiginosa, tiene como protagonista a un ilusionista inglés, que disfrazado de chino, realiza circenses actos de magia. Stanley, papel que tiene a cargo el actor inglés Colin Firth, es el nuevo alter ego del propio Woody Allen transportado a la Inglaterra y más tarde a la Costa Azul de los años 20, donde transcurre la mayor parte del película. Como todo ilusionista, no cree en los milagros. El tipo es un especialista, un perfeccionista que conoce todos los secretos del oficio. Sus trucos  son actos de magia perfectamente estudiados, por lo tanto, hace de su vida un show del engaño. Miles de personas salen de ver su espectáculo creyendo que la magia vista no es otra cosa que la realidad misma. El público acepta el engaño. Es parte del juego.
Lo que sigue es una puesta a prueba. El juego del espía espiado, en este caso, del mago engañado. Aparece una médium, como en "Alice" o como el hipnotizador  de "El Escorpión de Jade", que  se dice capaz de comunicarse con el más allá. Pero claro, si Nietzsche ha afirmado que "Dios ha muerto", cómo puede haber el tal "más allá".

El resto del film no lo voy a contar. Si voy a decir que Magia a la Luz de la Luna", es un auténtico film de Allen. No está entre su mejores ni entre sus peores películas. Es un film "mediano", que tiene la contra de haber sido realizado después de una de sus grandes obras maestras (Blue Jasmine). Tiene todo su humor, una trama que se sigue con interés, un final bastante predecible, grandes actuaciones, una muy buena puesta en escena, una hermosa banda sonora repleta de jazz de los años 20 perfectamente sincronizada con la acción que acompaña, y un par de actuaciones excelentes, entre los cuales se cuenta su nueva musa inspiradora, la inglesita Antonia Clarke, de 18 años de edad, vista antes en la versión cinematográfica de "los Miserables", que ahora tiene la oportunidad, y no la desaprovecha,   de mostrar todo su gran talento, tanto para la comedia,  como para calzarse los zapatos de una auténtica "femme fatale", ingenua y manipuladora a la vez.


Allen nunca defrauda. Parece más de lo mismo, pero siempre se las arregla para que no lo sea.

viernes, 10 de octubre de 2014

PERDIDA (GONE GIRL) de David Fincher

APARIENCIA DE FELICIDAD

Existió alguna vez amor en la pareja de Amy (Rosamund Pike) y Nick (Ben Affleck)? Es esa  pareja la sola apariencia de serlo?.  Acaso ambos responden a ese modelo de resplandor de mentes sin recuerdos donde el hoy es todo y parece para toda la vida? Qué es lo que los ha llevado al matrimonio?

Está claro que el matrimonio de Amy y Nick no está unido por el amor sino por la pasión momentánea. Poco tienen en común. Hasta la diferencia de clase los separa. Amy es la típica princesa de clase acomodada,  la niña educada, exitosa escritora  de cuentos infantiles, una mujer mundana que no se pierde fiesta alguna. Nick es un buen tipo de clase media, quiere ser escritor, conoce a Amy en una de esas fiestas y ve una oportunidad en el casamiento para poder escribir en forma distendida. Prontamente, el castillo de naipes se desparramará por sobre la mesa, y dejará al desnudo no solo estas diferencias, sino a un pusilánime casado con una gran y siniestra manipuladora. El cazador cazado. 


No hay duda que la novela de Gillian Flynn  es interesante, y que su propio guión para la película es excelente. Pero lo notable es el estupendo trabajo de David Fincher en la dirección. Fincher es un amante del policial. Dentro del cine moderno, ya ha hecho escuela. "Seven" y "Zodiaco" son dos película perfectas. "Gone Girl" no está lejos de serlo. Es una película hitchcokiana es su más pura esplendor. Bien construída desde el guión, mejor dirigida por la mano segura de Fincher, se transforma en una radiografía crítica de nuestra época, esa donde el rol de la mujer comienza a ser protagónico, no solo en el hogar sino, y sobretodo, en el mundo del trabajo, y el de la omnipresencia mediática, de la  que deriva  una total falta de intimidad, aquélla de que nos hablara Coppola en "La Conversación" u Orwell en "1984". Fincher, un observador objetivo que pinta la sociedad moderna como pocos (recordar "Red Social", su película sobre la creación de Facebook) toma todos estos elementos, los distribuye adecuadamente, y obtiene un thriller tan elegante como apasionante. Sin dudas, una película que merece verse. En el plano actoral, Affleck es mejor director que actor. Por eso, seguimos extrañando a Jimmy Stewart. Pero no hay dudas que Rosamund Pike está a la altura de las "blondies" de Hitchcock.

miércoles, 1 de octubre de 2014

NUEVO CINEMA PARADISO de Giuseppe Tornatore

DEL PADRE POSTIZO AL DEMIURGO

Hace 25 años, un gran película italiana arrasó con todas nuestras emociones y con todos los premios cinematográficos. Se trataba de Cinema Paradiso, una producción  de Franco Cristaldi dirigida por Giuseppe Tornatore. La información nos dice que la versión que se presentó en Italia en aquel momento duraba 3 horas, y como no lograba convocar el publico necesario para recuperar el dinero invertido en ella, Franco Cristaldi decidió cortar la película en aproximadamente una hora para poder pasarla más veces por día en cada sala de estreno, y así, convocar más público. El boca en boca comenzó a funcionar a pleno, y Cinema Paradiso no solo se convirtió en un gran éxito de público sino que también ganó el Oscar de Hollywood a la mejor película extranjera. Obviamente, Giuseppe Tornatore fue quien se llevó los meritos artísticos del suceso, y con el tiempo y otras películas más, se convirtió en director famoso. Ahora, 25 años después, logró comprar los derechos de la película a los sucesores de Cristaldi y decidió reestrenarla en su formato original de casi 3 horas.

Tiene algún sentido esta operación? Si lo tiene. En el mundo del cine, el derecho al corte final es algo que suele discutirse al firmar un contrato de dirección, y es un derecho que solo se reconoce a directores consagrados.

Son importantes los cortes realizados por Cristaldi para el entendimiento final de la película? Si, porque cambió el sentido de lo narrado. En la primera versión estrenada,  la visión estaba focalizada en la narración de la niñez de Totó, un niño huérfano de guerra en la Sicilia de los años 50, y la relación que entablaba con Alfredo, el proyectorista del Cinema Paradiso del título, quien, casi como "padrino" lo protegía y consentía, le enseñaba su trabajo, le inoculaba el bichito del amor por el cine, y de alguna manera lo alentaba a ser director cinematográfico.

Qué quiere reivindicar Tornatore presentando su corte final? En el plano artístico, la total autoría de su filme, y en el plano narrativo, por un lado, completar el relato de la vida de Totó, en la cual, Alfredo cobrará una dimensión más importante, siendo  ya no sólo el padre sustituto sino que se transformará en una especie de demiurgo que será fundamental para regir el destino de Totó. Y por otro, contarnos su primer amor.

De esta manera, la película, sin perder su carga emotiva, gana en interés, dado que lejos de focalizar la tesis en la idea de superación y autorrealización personal, que esgrimía la primera versión, pone énfasis en las cuestión del destino, en aquello que induce a pensar que nuestra vida no solo depende de todas aquellas decisiones personales que tomamos, sino también de aquellas personas que nos rodean e influyen en nuestras vidas, como así también en factores y sucesos imponderables que interceden en nuestro camino.


Sin perder nada de su interés, sus citas y homenajes al cine americano e italiano anterior a los ´60,  y sobre todo la carga emotiva original (la música de Ennio Morricone tiene mucho que ver con ello), "Nuevo Cinema Paradiso" sigue siendo la gran película que conocimos, solo que ahora, la vemos completa, tal cual la soñó y pensó la pluma inspirada de Giuseppe Tornatore.

lunes, 29 de septiembre de 2014

RELATOS SALVAJES de Damían Szifron

EL ESPEJO EMPAÑADO

Relatos Salvajes no me gustó demasiado. Cinco episodios independientes  y un prologo, generan un film desparejo que se parece más a un ejercicio de estilos que a una obra coherente, con una temática concreta y un objetivo determinado.
Si Szifron se propuso generar un catalogo de sus virtudes tanto como guionista como director cinematográfico, seguramente, aprueba el desafío. Pero si el objetivo de Szifron fue realizar un fresco social, quedo a años luz de un film tan luminoso como retrato de una época como lo fue "La Gran Belleza (2013) de Paolo Sorrentino.

Particularmente, me gustaron, los episodios protagonizados por Darín y Oscar Martinez respectivamente. Están plenamente logrados y justifican haber pagado el precio de la entrada. Ambos son claros, contundentes y sus historias parecen estar describiendo el verdadero comportamiento salvaje de una sociedad al borde de la hipocresía, la corrupción, el autoritarismo y el estallido social.
Los otros episodios, en cambio, no me resultaron igualmente interesantes. El prologo, absolutamente disparatado, encierra una escena final a cine puro. Ese es su acierto. Uno de los mejores momentos de la película. Es una escena donde Szifron demuestra que es capaz de narrar en términos estrictamente cinematográficos. El segundo corto, protagonizado por Rita Cortese y Julieta Zylberberg, está bien contado, pero su final es de una corrección politica que apena y hace desconfiar de los verdaderos motivos que impulsan a Szifron.  Al menos yo, esperaba un Szifron más contestatario. El siguiente relato, el de Leonardo Sbaraglia, muestra una escalada de violencia que nace de la nada y termina en la muerte. Deja pensando, pero uno concluye que como sátira social es "too much". Finalmente, el episodio final, la descripción de una fallida fiesta de casamiento, muestra otra vez a un Szifron muy cómodo y suelto en sus condiciones narrativas pero contando un disparate absolutamente increíble. Muy lejos de aquella fiesta de casamiento que filmó Michael Cimino en El Francotirador (The Deer Hunter, 1978), donde se percibía que detrás de la alegría de la fiesta se escondía la amenaza cruel de una guerra incomprensible y obviamente, absurda como todas las guerras.

Ese absurdo, que en nuestro caso es el de una sociedad estancada, que no avanza a pesar de poseer recursos naturales y humanos suficientes, es lo que no refleja la película de Szifron. No obstante, y en función de la capacidad demostrada, cabe preguntarse "qué nos quiso decir" . Es "Relatos Salvajes" como película, un compendio de las características de una sociedad violenta y desarticulada socialmente, al mismo borde de la desintegración? Somos capaces de volver  a matarnos entre hermanos por una simple nimiedad, por una idea política o por la lucha de clases? Estamos en un país al borde del estallido donde la corrupción política y social se pasea impunemente? Existe un relajamiento moral que condiciona toda posibilidad de desarrollo? Es tal la impunidad que solo nos queda la justicia por mano propia?


Relatos Salvajes es exactamente lo que dice el título. Una serie de relatos, más o menos pretenciosos, que no alcanzan la altura necesaria como para transformarse en una pintura social de lo que como sociedad nos pasa. Existe en el film una especie de tufillo a conformidad, a  corrección politica, a prolijidad cinematográfica que impide que estos relatos se conviertan en un verdadero fresco social y que se proyecten hacia el futuro como una película documento que describe una época maldita. Una verdadera pena. A veces, en el arte, es necesario tomar un poco más de riesgo y no asegurar tanta taquilla. En verdad, mostrarnos tal como somos, no solo puede ser salvaje sino peor aún, puede hacernos doler.