miércoles, 23 de junio de 2021

NOMADLAND de Chloé Zhao

 UNA ANGUSTIA EXISTENCIAL

Chloé Zhao es una joven directora china que incursiona por primera vez en el cine americano y Nomadland es su tercer largometraje.  Sus dos obras anteriores, no vistas en Argentina, como así también cinco cortometrajes, sin duda han sido para ella una fuente de aprendizaje enorme que ahora le permites realizar un film tan adulto como perfecto en sus aspectos técnicos y especialmente narrativos.

Nomadland muestra la angustia existencial, un malestar que origina en el ser humano un sentimiento de vaciedad, una carencia de motor, de rumbo y de energía o motivación, es decir, la falta de deseo. Lo hace en términos cinematográficos puros (imagen y sonido), mostrando la situación límite a la que llega una persona, con suma delicadeza y pulcritud. Ello sirve de marco para narrar un episodio en la vida de Fern (una actuación extraordinaria de Frances McDormand). Ella es una mujer mayor que acaba de quedar viuda. Con familiares lejanos a los que no puede ver, y tan solo un trabajo poco interesante en un gran tienda minorista, decide vender todos su bienes, comprar una van, y tomar un camino hacia ninguna parte.

Posiblemente inspirada en los hippies de Easy Rider, una búsqueda de libertad fuera de toda legalidad, el hipismo otoñal de Fern aparece prontamente tratando de escapar tanto de la tragedia como de la rutina diaria intrascendente, encontrando un camino que, lejos de la vida monótona de un ama de casa, la instala en la inseguridad de la aventura del día por día, donde encuentra otra gente en su misma situación aunque nada tenga que compartir , salvo algún utensilio culinario, dado que cada uno tiene un objetivo diferente, una diversidad de soledades donde solo puede encontrar el simple refugio.

Pero el cine de Chloé Zhao no se queda ni en un personaje ni en los demás. Su mirada es más profunda. Intenta y logra mostrar la otra cara de los Estados Unidos. Su personaje principal es  Fern. Una mujer que, luego de enviudar, decide llevar a cabo un viaje iniciático por Arizona, lejos de las grandes ciudades, por el interior más profundo de los Estados Unidos, radiografiando el alma americana. Un film que desde lo intimista alude a lo social.

De la mano de Zhao, McDormand, viaja en su vieja camioneta desde el encierro del duelo,  la pequeñez de su  mundo, y su sentimiento de insatisfacción hacia el descubrimiento de un país que lejos de mostrar abundancia y despilfarro, muestra la soledad y la indiferencia de aquellos que han desistido del “american way of life”, aquel sueño americano  que los Estados Unidos han intentado desarrollar una y otra vez, luego de finalizada la gran crisis de los años ´30.

La viudez, el duelo, la soledad, la búsqueda de una oportunidad laboral, pasan de la mirada individual a otra general. La idea del sueño americano comienza a desvanecerse para mostrar que la seguridad de las cosas no pasa por la abundancia de recursos ni por un estilo de vida sino por el equilibrio y el logro personal. Ello es lo que conduce a la satisfacción personal de lograr ser uno mismo. El camino alude  a una inconformidad permanente, la búsqueda y el encuentro de sí mismo.

La pintura austera de Zhao va de los particular a lo general con pequeñas pinceladas que va ahondando en el yo interior de los Estados Unidos volviendo al film en un relato de una aventura de carácter personal que parte de una desgracia individual, transita un estilo de vida comunitaria sin llegar a encontrar la satisfacción del encuentro y el compartimiento con el otro. La vida nómade, la búsqueda de un consuelo que no llega, y  la insatisfacción laboral que apenas da de comer constituyen una trampa que el individuo no llega a superar llevándolo una y otra vez a tropezar con la misma piedra. La soledad se vuelve una costumbre, un hueso duro de roer, una rutina. Una angustia que provoca malestar, un vacío, falta de energías o motivaciones donde impera la falta de deseo.

Obra personal, encolumnada en torno a una actriz capaz de generar una actuación extraordinaria, resulta un film inolvidable que deja al espectador no solo emocionado frente a la composición humana del personaje que interpreta Frances McDormand sino también reconoce el análisis socio económico que realiza la directora. Partiendo de la pérdida de un ser querido, el film abre un tajo profundo en la soledad de la protagonista alejándola de su grupo familiar a la vez que su derrotero permite mostrar la otra cara de los Estados Unidos, un endeble tejido socio económico cultural, e indagar en los problemas de la sociedad americana que, sobretodo, destacan el tremendo vacío existencial que genera la soledad de las grandes urbes cuando amenaza la vejez y la muerte se encuentra más próxima.

jueves, 17 de junio de 2021

VIDA PRIVADA de Tamara Jenkins

 CINE EN NETFLIX

CRECED Y MULTIPLICAOS

Sobre guión propio de la actriz y directora estadounidense Tamara Jenkins, y con la actuación de Paul Giamatti y Kathryn Hahn, sobresale en la programación de Netflix este largometraje americano, cabal exponente del cine neoyorquino, que se introduce con interés y sutileza en la vida de una pareja de clase media americana que orilla los 40 años de edad y padece de problemas de fertilidad, originando en ellos un sentimiento que va más allá de la necesidad de ser padres cayendo en una obsesión culposa por lo que sería el incumplimiento de un mandato divino que transforma sus vidas en un drama existencial.

Bordeando la tragicomedia, la directora describe con honestidad sin caer en efectismos, el calvario de una pareja que sufre al no poder tener un hijo. El guión se articula a través de una serie de escenas que describen situaciones dramáticas, constituidas por diálogos de la pareja con una serie de amigos  en las cuales la pareja  transmite su frustración procreativa colocando a sus personajes en situaciones que se complican cada vez más, al observar que el fracaso de sus intentos los hace sentir insatisfechos e  incompletos. En ese contexto, los actores destacan por su actuación naturalista, una característica propia del cine del Este.

El estado de desesperación que paulatinamente muestra la pareja refleja una cuestión particular a la vez que evidencia una necesidad de trascendencia, una búsqueda reproductiva que va más allá del capricho o el deseo insatisfecho sino una necesidad humana, una especie de mandato divino cuyo cumplimiento se ve complicado por un problema de salud: la infertilidad.

El film no solo interesa por la autenticidad con que narra los hechos sino porque  logra mantener a lo largo de su metraje un tono tragicómico que  describe un drama bajo la forma de una comedia costumbrista cuyo trasfondo toca una de las cuerdas más sensibles del ser humano.

En la película, “creced y multiplicaos” resulta un mandato divino que se transforma en una obsesión que como tal, enferma a los personajes, los sojuzga y los somete no dándoles posibilidad alguna de liberarlos. Consecuencia de ello, el acto de la sexualidad se vuelve en ellos un puro mecanismo de reproducción alejándolos de toda posibilidad del goce sexual. De esta manera, dicho acto se transforma en un deber más que en un derecho, una especie de obligación natural, a la vez, social, moral  y religiosa.

Ello trasciende a la pareja, reflejando esta necesidad en el deseo de quienes la rodean, generando alternativas que el film describe minuciosamente, yendo de la comedia al drama, donde en su punto medio, la tragicomedia otorga el marco necesario para que la pareja encuentre siempre un tercero dispuesto a ayudar, lo cual da lugar a crear un clima y situaciones que bordean el absurdo aunque esas cuestiones constituyan un objetivo de vida.

Cuando los tratamientos fallan, la desesperación de la pareja refleja un sentimiento de culpa donde la fertilidad no solo juega como una necesidad natural o un deseo personal o de satisfacción de la pareja sino como un mandato de carácter religioso, un objetivo de mantenimiento de la especie que va mucho más allá de los simples deseos naturales e instintivos de la reproducción humana o de las necesidades de la pareja.  

El film narra estas peripecias con fluidez, entreteniendo con diálogos simples pero profundos e interesantes,  desarrollando un tema que siempre mantiene actualidad. Asimismo, se nutre de las notables actuaciones de Giamatti y Hahn que protagonizan todas las escenas de la película donde prevalece la naturalidad, lo cual genera verdad y sostiene el interés del film permitiendo reflexionar sobre una cuestión que va más allá del drama de una pareja con problemas de fertilidad para hacernos pensar sobre la cuestión misma de la supervivencia humana.

domingo, 23 de mayo de 2021

BAJO SOSPECHA de Philippe Noyce

 EL RATON EN SU LABERINTO

Este estreno casi inadvertido de Netflix resulta ser una sorpresa muy agradable. A pesar de no ser presentando con mucha propaganda y carecer de grandes estrellas en el reparto, resulta un film sólido que responde con eficacia al entretenimiento del espectador con honestidad.

Se trata de un policial clásico que respeta las formulas del género de principio a fin. Bajo los lineamientos del policial negro, narra una intriga que tiene todas las vueltas necesarias para evitar  caer en la reiteración o el aburrimiento.

Basado en un libro de Joe Sharkey, adaptado para el cine por Chris Gerolmo, muestra una visión desesperanzada de un mundo en el cual se han perdido los valores humanos en función de un estilo de vida materialista basado en el dinero, dando lugar a la desaparición de valores como la honestidad, la palabra, el amor y la lealtad desarrollando la traición, la corrupción y la violencia.

A raíz de ello, los personajes caen en la traición dejando que la palabra, sus sentimientos, o sus creencias caigan en la vaciedad. Dicho accionar representa aquello que el fin justifica los medios mostrando una falta de moral que sin duda iguala a inocentes con delincuentes.

La desesperanza que transmite el film desde ese punto de vista es contundente y patética. Sus personajes caen en los más bajos límites morales en función de sus objetivos  materiales. La amistad, el amor, la lealtad y la disciplina policial son destruidos por la falsedad, la falta de compromiso, y la creencia de que el reino de la violencia constituye la base de una sociedad en la cual no importa la justicia sino la ley del más fuerte.

Parábola moral, es una visión de un modelo económico social basado en el poder del dinero y la ignorancia de la leyes morales. Cada uno de sus personajes se pervierte persiguiendo un objetivo que coaliciona contra los demás. El individualismo como comportamiento social, la focalización absoluta en los propios intereses ignorando a sus semejantes, y la traición como moneda corriente hacen que la honradez y la palabra se convierten en un desvalor, y convierten a este film en una mirada desesperanzada de una realidad en la cual los desvalores triunfan sobre las virtudes de aquello que denominamos “sociedad occidental”.

Philippe Noyce es un director australiano de una exitosa trayectoria cinematográfica construida en Hollywood a partir de títulos como Calma Mortal (1989) con Nicole Kidman y Sam Neil, y continuada, fundamentalmente con la serie de Peligro Inminente (1994), estelarizada por Harrison Ford interpretando al agente Jack Ryan. En Bajo Sospecha sobresale su capacidad narrativa. Las vueltas de tuerca del guión lo desafían en forma permanente a utilizar todos los recursos disponibles de manera tal que cada vuelta de tuerca que propone el guión es utilizado como un renganche de la historia haciendo que el espectador permanezca atrapado no solo por la historia que le es contada sino también por lo atractiva de la propia narración y el moderno uso de los medios.

Noyce, un hombre de mucha experiencia, dirige con mucho tacto y habilidad un relato que permite lucir a un grupo de actores jóvenes muy sólidos. ), dotando al film de una gran fluidez, respetando siempre las formas del género, transformándolo en un gran entretenimiento y sobretodo, generando una mirada muy pesimista respecto los valores que constituyen la moderna sociedad occidental. Es notable el trabajo actoral de Jack Huston (La Gran Estafa, 2013) como Mark y de Emily Clark (Games of Thrones)  como Susan.

jueves, 22 de abril de 2021

PEQUEÑOS SECRETOS de John Lee Hancock

EL NACIMIENTO DE UNA AMISTAD

Guionista y director americano, hacedor de una filmografía muy personal,  el cine de Hancock se ha caracterizado por la descripción de grandes personajes que, por lo general, representan seres solitarios o antagónicos, que desenvuelven sus historias sobre las bases del relato clásico, aquel que respeta el modelo de un principio, un desarrollo y un final, y por lo general, un héroe solitario que monopoliza la acción. Siguiendo estos lineamientos, ha trabajado con guiones tales como el de Un Mundo Perfecto, (1993, dirigida por Clint Eastwood), donde Butch Haynes (Kevin Costner) elegirá morir a perder su libertad; o El Fundador (2016, dirección del propio Hancock), donde Ray Kroc (Michael Keaton) funda una hamburguesería que logra transformar en la numero 1 del mundo, o la estrenada esta semana, Pequeños Secretos (2021), basada en la búsqueda, en este caso, de dos detectives obsesionados por la verdad.

Bajo lineamientos clásicos del policial negro, Pequeños Secretos narra la investigación de un crimen que no les da respiro a sus personajes. Joe Dickon (Denzel Washigton) y Jim Baxter (Rami Malek) son dos policías. Uno, un hombre con experiencia. El otro, un blanco que nunca ha encabezado una investigación. El primero, un federal. El segundo, un policía local. Cada uno trabaja por su cuenta. Sus personalidades son antagónicas pero… sus caminos serán convergentes.

A Hancock no le interesa tanto la forma sino el contenido. En el fondo de la cuestión, poco importa la investigación del crimen que relata minuciosamente sino más bien, el camino que transitan sus personajes en la búsqueda de una verdad. Ambos tienen esa necesidad: llegar a ella.

El film está desarrollado bajo la forma de un clásico policial. Pero visto desde otro ángulo, es una historia sobre una amistad que no nace del trabajo conjunto sino del respeto mutuo del trabajo del otro, lo cual permite el trabajo en equipo. De esta manera, la narración se transforma en una acumulación de datos que intenta conducir la investigación. Pero eso no es lo más importante, acaso es solo la superficie del film. Debajo de ello, el discurso apunta a algo más profundo. Primero nos habla sobre el trabajo profesional, pero más allá coinciden en la cuestión ética común y profesional. Ambos policías, cada uno por su cuenta, intentan desentrañar los pormenores de un crimen: un asesinato. Pero el film no se conforma con narrar esta historia sino en lo que está debajo de la superficie.

Mucho más allá de la investigación de un crimen, el film es el largo camino que recorren esos dos hombres para llegar a una verdad a través de un trabajo que con el tiempo se va transformando en una obsesión, los aísla de sus familias, a uno de ellos (el federal) lo lleva a alejarse de su propia ciudad, les quita su tiempo libre, les genera crisis personales que solo se  justifican por la búsqueda sostenida de una verdad que permita hacer justicia.

La forma que encuentra Hancock para narrar el nacimiento de ese sentimiento humano es muy interesante dado que nace, paradójicamente, a partir de la investigación de un crimen oscuro. Cuando todo indica que el interés del relato se concentra en las pistas en que uno y otro obtienen trabajosamente para desentrañar la verdad, comenzamos a intuir que no son esas pistas las que resuelven el misterio del crimen sino la perseverancia, el trabajo en equipo, la tolerancia del uno por el otro, y  la sinergia generada que va  más allá de la aclaración del crimen.

Esta relación  paradojal es la que permite la aparición del factor humano en la revelación de un sórdido crimen que ocupa en forma sensacionalista la tapa pasajera de los diarios. Lo que le interesa a Hancock en el film no es descubrir al asesino sino el encuentro humano, en medio del horror y la muerte. Usando el género como factor lineal, Hancock resuelve la narrativa usando las formas tradicionales de Hollywood realizando un film, paradójicamente, más cercano al cine de Nueva York.

miércoles, 14 de abril de 2021

HERMOSA VENGANZA de Emerald Fennell

PASADO / PRESENTE

Emerald Fennell es una joven directora inglesa cuya carrera comenzó en la televisión británica (realizó experiencia como actriz, escritora y productora para series como The Crown y otros programas importantes) y ahora debuta en el largometraje en el doble rol de productora y directora. Lo hace de manera desinhibida. Sabe lo que quiere y lo que hace. El resultado, su ópera prima, resulta un film seguro, muy bien narrado, donde la línea del tiempo no es lineal sino que deliberadamente salta hacia atrás,  logrando, sin embargo, mantener en todo momento una coherencia narrativa que le permite ir hacia el pasado y volver al presente sin confundir ni distraer al espectador.

La pretensión más evidente de Fennell con esta obra es la búsqueda de experiencia. Para ello escribe y dirige un entretenimiento de gran calidad que logra enganchar al espectador durante una hora y media, apoyándose en un elenco de actores muy sólido, en el cual brilla Carey Mulligan (que descollara en Una Educación, 2009, de la dinamarquesa Lone Scherfig) en el papel principal.

La obra es una reflexión sobre las consecuencias del pasado en el presente, y del rol ausente de los padres en la vida moderna. Narrada en forma de comedia negra, nos habla del devenir de la vida de Casandra, una joven con claros problemas de conducta que busca aislarse tanto de sus padres como de todo su entorno a través del sexo y las drogas llevando una vida paralela y clandestina que no comparte ni con sus padres ni su trabajo.

Ella parecería haber sido una destinataria natural de parte del bulling de sus compañeros. Se ha habituada a ello, lo cual motoriza, condiciona e incluso naturaliza en ella un comportamiento tanto violento como ensimismado. No obstante, Hermosa Venganza no está narrada como un drama sino como una comedia negra que intenta y consigue, parcialmente, interiorizarse en los problemas de la juventud actual.

Cassie se transforma en un ser nocturno. Recorre las noches como aquel vengador anónimo habitante de las calles de Nueva York (Charles Bronson, Death Wish,1974). Pero la acción de Hermosa Venganza no transcurre en una gran ciudad sino en los suburbios. Sus víctimas potenciales son seres solitarios que vagan ebrios o en busca de sexo ocasional por las calles oscuras que, cuando ven una mujer, creen ver la oportunidad de una noche de sexo sin siquiera llegar a pensar que se transformaran en víctimas de una mujer vengativa.

La aparición de Ryan, un ex compañero de colegio, parece un salvavidas. Comienza una relación que intenta ser conducida hacia la normalidad. Él tiene la apariencia de un joven treintañero, estudioso, serio, con buenas intenciones pero inseguro, incapaz de transmitirle un deseo o la sensación de seguridad que ella requiere… Aparecen las dudas.

La protagonista de este film es una víctima social producto del bulling y la propia indiferencia de una sociedad, incluyendo a los padres, fría y distante cuya  falta de justicia conduce a una falta de seguridad, tanto a nivel personal como social, que transforman a una víctima en una peligrosa victimaria sedienta de sangre y justicia.

Salvando la distancia de época, conceptualmente, el film me hace recordar a un drama del cine francés de 1978: Violeta Noziére, la inolvidable creación de Genviéne Bujold dirigida por el maestro Claude Chabrol. Cassie, como en aquel film, es una joven mujer que arrastra una serie de problemas familiares que la aíslan tanto de sus padres como de sus ex compañeros de colegio, llevándola a comportamientos de tipo claustrofóbico, incomunicación y violencia física.

Dentro del registro de la tragicomedia, el film de Emerald Fennell se destaca por la exactitud de la puesta en escena pero sobre todo, por la maravillosa edición que rompe los tiempos narrativos creando un rompecabezas muy interesante en torno a una personalidad psicótica que desarrolla una necesidad de revancha que nunca termina de satisfacer en medio de una sociedad que la ignora aunque, simultáneamente,  sea una sociedad que avanza en términos de desarrollo económico y social sin lograr superar tabúes ni prejuicios que la caracterizan.

LA FUERZA DE LA NATURALEZA de Michael Polisch

DEL OTRO LADO DE LA LEY (en Netflix)

Un huracán está amenazando la tarde en la ciudad de San Juan de Puerto Rico. El viento y la lluvia comienzan a azotar a la ciudad costera. Un par de policías, un hombre y una mujer, son notificados que deben evacuar un edificio lindante de la playa. Cuando se encuentran en el lugar, se llevarán una sorpresa mayúscula. Un gánster despiadado y su secuaz están intentando robar una obra de arte de un anciano que vive en el edificio evacuado. La obra es un cuadro renacentista. El verismo y el absurdo se dan la mano.

Michael Polisch transforma en imágenes a puro nervio y acción un argumento convencional transformando un film catástrofe en un policial negro. No obstante ello, el drama esbozado de la inclemencia climática se transforma de la nada  en un film de súper acción, que se encierra y transcurre íntegramente en un edificio, dándose el director el gusto de filmar la mayor parte del mismo eligiendo un medio plano que nos mete de lleno en la acción y no nos suelta hasta el final.

Ese medio plano supera largamente las posibilidades expresivas que contiene la convencionalidad del guión original generando un punto de vista particular que coloca al espectador prácticamente dentro de la pantalla. De esta manera, un guión coherentemente desarrollado pero no menos convencional, interpretado por muy buenos actores y acompañado de una  adecuada puesta en escena encerrada en un edificio de departamentos, en medio de una lluvia torrencial logra generar un clima muy particular a través de una serie de acciones que, en medio de una violencia implícita, generan un ambiente intimista a la vez que realiza una descripción humana de cada uno de los personajes, dando la posibilidad que en el aquelarre de violencia generado, puedan lucir las labores actorales.

La situación descripta expresa la incongruencia entre objetivos y resultados. Por un lado, dos policías tienen la misión de desalojar un edificio para proteger a los habitantes del mismo de una feroz tormenta. Por otro lado, ambos policías se ven forzados a intervenir en una situación de violencia extrema dado que se encuentran con un par de ladrones que están dispuestos a matar o morir para robarse el cuadro.

La situación de encierro que plantea la película permite a Polisch indagar más finamente en las psicologías esbozadas en forma simple en un guión que obviamente abreva en el cine de súper acción más que en lo psicológico. Ray, el personaje de Mel Gibson, destila la sabiduría de la experiencia. Un hombre curtido en mil batallas que ahora se ve incluido en una situación que bordea lo ridículo casi sin poder hacer nada. Cardillo, interpretado por Emile Hirsch y Troy, Kate Bosworth son dos policías novatos que se ven involucrados en una situación criminal cuando su  objetivo era simplemente desalojar el edificio. David Zayas es el criminal cuyo objetivo es llevarse un artístico botín en medio de la gran tormenta que lo ha sorprendido a todos.

A pesar de todas las opiniones en contra que he leído, para mí, el film de Polisch supera las expectativas que tenía, entretiene en forma adecuada, y desarrolla un punto de vista que atrapa al espectador y no lo suelta hasta el final.

martes, 30 de marzo de 2021

TENET de Christopher Nolan

CLASISISMO VS. MODERNIDAD

Tenet, el nuevo film del director inglés, desde su mismo título, parece desafiarnos tanto a la lectura como a la reconstrucción de un relato. La palabra Tenet, en el film de Nolan, es tan solo el apellido del protagonista. No obstante ello, dicha palabra tiene la particularidad del palíndromo: puede leerse tanto al derecho como al revés. Ese parecería ser el objetivo de Nolan. No importa cómo contar una historia sino que el espectador pueda reconstruir y entender a su manera.

La película podría comenzar en cualquiera de sus escenas. Cada una tiene una particularidad en sí misma. Pero el orden del relato, la sucesión de lo visto, no importa demasiado. Es una especie de rompecabezas. Sin embargo, mantiene una coherencia narrativa que demuestra la capacidad autoral y el manejo cinematográfico (guión, actuación, fotografía, sonido, música, y edición), de un director, en este caso también escritor y productor, realmente extraordinario.

No obstante ello, y más allá del paquete lujoso que presenta, Tenet nos deja con un saldo con gusto a poco. No termina de gustar. Creo que se esperaba más de Nolan. Cuando el film llega a su fin, el espectador vuelve a casa con un rompecabezas bajo el brazo que se transforma en tarea para el hogar.

Lejos de lo formal, de la capacidad creativa de su autor, del desafío que implica ver la película, de la calidad cinematográfica de cada una de sus escenas, es tan solo una obra que retrata superficialmente el mundo complicado y al borde del estallido que vivimos, en el cual un nuevo émulo de un James Bond sin glamour, que se pasea por Rusia y Medio Oriente desafiando todo tipo de escenario, encontrándose varias veces con un villano todo terreno perfectamente interpretado por Keneth Branagh, en una rivalidad que parece no tener fin.

En Tenet, presente, pasado y futuro parecen no ser una continuidad. El film transita libremente el tiempo, yendo y viniendo, con la arbitrariedad misma de un escritor y director que produce su propia película y está decidido a darse el gusto de su vida: una película hecha para sí mismo, la de un estudiante obligado a rendir un examen aunque su libertad creativa sea total. También guionista y productor, por momentos, no parece la obra de un director consagrado sino alguien necesitado de demostrar su capacidad narrativa y de puesta en escena. Es en esa cuestión donde el film alcanza la objeción del espectador que termina por pensar que el film no está hecho para él sino que lo ha hecho para sí mismo (el propio Nolan), como queriendo probar su real capacidad narrativa.

Como emulando, y hasta imitando a los primeros films de la serie los Bond, la visión de Nolan extraña la simplicidad y la continuidad narrativa del género. Tenet es una película de espías, con un bueno y uno malo, muy malo, educado y rencoroso, y que en su maldad le impide a su mujer ver a su propia hija. No obstante, es un ser vulnerable, que sufre de un cáncer terminal, un multimillonario que  posee un dispositivo para destruir al mundo.  Su oponente, el personaje de Praya Singh es un Bond moderno que proviene del futuro, y pudiendo leer el pasado, aparece en un atentado en la Ópera de Kiev para cambiar la historia.

Narrada en forma tradicional cuya primera escena nos deja boquiabiertos. Su continuación es un constante devenir en el tiempo en el cual su director luce una brillante capacidad narrativa contando de manera no tradicional el argumento de un film clásico de espías, y demostrando que la aproximación a una forma narrativa no responde en absoluto al clasicismo del género sino a la propia visión y decisiones del director.

No obstante, Nolan consigue poner en escena su discurso. Lo hace en estrictos términos cinematográficos. Su film resulta frio y distante. Demasiado personal para transitar un género. Obviamente, no resulta su mejor obra. Es un ejercicio de estilo en el cual el director, sin necesidad, se demuestra a si mismo su capacidad creativa y narrativa destruyendo la formas y los tiempos convencionales con el propósito de probarse que su capacidad autoral se mantiene intacta y demostrar que lo ya contado no es un obstáculo si el  objetivo es re visionar las formulas clásicas.

DESCUIDA, YO TE CUIDO (I Care a Lot, 2020) de J. Blakeson

PEZ GRANDE, PEZ CHICO!

Esta película de Blakeson es una verdadera sorpresa. Llega sin demasiado antecedentes a través de Netflix, y se trata de una obra de género que por su valentía y temática (la estafa) hace recordar a “Nueve Reinas” del maestro Fabián Bielinski.

Datada en 2020,  y recientemente estrenada, destaca por ser una típica y rigurosa obra de género, de característica episódica, que atrae desde su principio y no suelta al espectador hasta su final. Como en la película mencionada, la atracción de espectador no solo esta radicado en el interés de la manipulación del estafador sino también muestra la vulnerabilidad de la ancianidad, a través del desarrollo de un guión perfecto manejado con rigor y conocimiento que fluye con espontaneidad como si se tratara de un aparato de relojería.

Compuesta por una sucesión de escenas que atrapan rápidamente el interés del espectador tanto por el tema tratado como por su dinámica, destaca por la agilidad que muestra basada en el desarrollo un argumento que enfatiza fundamentalmente en mostrar la situación de vulnerabilidad en que se encuentran las personas ancianas cuando carecen de lazos familiares, ya sea porque han quedado solas en la vida o por los achaques de su propia edad. El film puede ser enrolado como una obra de suspenso cuyas vueltas de tuerca, escena tras escena, renuevan la trama re enganchando permanentemente el interés del espectador.

Lo interesante de esta película, narrada en forma tradicional, en un marco en el que sobresale el suspenso, va mucho más allá mostrando un mundo bipolar donde prácticamente no existe la división entre buenos y malos, ni tampoco entre víctimas y victimarios sino tan solo un mundo sin barreras morales donde simplemente el pez más grande se come al más chico. La bipolaridad que presenta no deja lugar a los matices. Pero cuidado con los más chicos. Un cardumen puede comerse al pez más grande.

Brillan en el film Rosamund Pike (chica Bond en Otro Día para Morir, 2002), Peter Dinklage y Diane Wiest (famosa por sus films con Woody Allen).

 MANK de David Fincher

MIRADA SOBRE UNA EPOCA DORADA

Mank es Herman J. Makiewicz, guionista de Hollywood durante los años ´30, uno de los escritores de guiones más importantes con que contó el productor Louis B. Mayer, dueño entre otros, de la empresa  cinematográfica Metro Goldwin Mayer, ahora MGM.

El film es dirigido y producido por David Fincher, un hombre de vasta experiencia en el campo del cortometraje donde lució en la realización de videos de artistas importantes en materia musical, particularmente de rock and roll, y debutó exitosamente en el cine de Hollywood dirigiendo Alien 3 (1992), continuando su carrera con éxitos tales como Seven (1995), Sodiac (2007), Red Social (2010) y Perdida (2014).

Mank (2020), la película, está basado en una obra de su padre. No se trata estrictamente de una biografía sino un momento en la vida de un hombre a fines de los años treinta, en el cual alcanza fama y dinero, consecuencia de su talento como escritor y particularmente por el hecho de haber escrito un guion que lo volvería famoso: El Ciudadano (Citizen Kane) para Orson Welles, en aquel momento, un joven desconocido que había realizado sus primeros trabajos en la dirección teatral.

El film, narrado en forma fluida, se concentra en un momento en la vida de un escritor de cine, un guionista talentoso que trabaja con éxito escribiendo durante el día comedias para Marion Davies, una actriz famosa de esa época, tratando de cumplir en tiempo y forma con quien le da trabajo permanente (Mayer), mientras que en sus noches, avanza casi clandestinamente con un guión que ha comprometido con un talentoso director de teatro que todavía no es conocido en el mundo del cine.

Fincher aborda el film con ánimo documentalista, utilizando un blanco y negro avejentado, logrando dar no solo una idea de una serie de episodios ocurridos en el pasado sino también dando vida a un escritor sumergido en el alcohol y las drogas, y fundamentalmente, retratando a un escritor de talento en una época donde el cine no era reconocido como un arte sino solo como un entretenimiento.

El film no es ni pretende ser una biografía sino relatar un momento previo y crucial en la vida de un hombre. Nacido en Nueva York, viaja tempranamente a Los Ángeles donde pretende ser actor, pero su educación lo lleva a la escritura, donde brilla rápidamente en la comedia.

Mank es descripto como un hombre de oficio, que más allá de su reconocimiento y éxito personal,  se transforma en un hombre de confianza de uno de los dueños del estudio, y después de un tiempo prolongado, comienza a asentirse preso de su dependencia laboral de un gran estudio. Es un retrato de un ser talentoso que tiende a la autodestrucción agobiado por las responsabilidades y las exigencias que le plantean los estudios. Su vida caótica, disispada  e inestable, su necesidad de trascender más allá de un género que lo ha vuelto famoso, agobiado por el alcoholismo y los estupefacientes, y una irregular vida amorosa lo llevan a aislarlo en, en primer lugar en un hospital para poder estabilizarlo, y más tarde, a meses de reposo en su propia casa donde encuentra la tranquilidad necesaria para terminar la gran de obra de su vida.

El film es también un relato sobre las dependencias, no solo la de alcohol y las drogas sino fundamentalmente, de las rutinas que establecen los trabajos y la relación de dependencia. Frank es un hombre simple, un escritor de éxito que no logra la satisfacción de sí mismo. Su trabajo para un gran estudio le permite vivir y hasta ahorrar, pero se vuelve reiterativo, algo que poco le importa a Mayer mientras sus comedias sean redituables.

Su compromiso con Welles es una válvula de escape, una salida de donde ya siente que no tiene más que decir, y hasta puede ser considerado como un autor donde ese atributo solo le era permitido a los productores. El guionista era un perfecto desconocido. Y el guión de Fincher tiene el propósito de reconocer a una persona, casi un desconocido,  que escribió comedias famosas pero nunca recibió ni un Oscar. En esa época, las estrellas no eran ni directores ni guionistas, eran los actores. Ellos eran quienes atraían a la gente y satisfacían los bolsillos de los productores. El guionista era un simple empleado cuyo trabajo no lucía.

Por otro lado, el film pre anuncia un cambio de época en el cine. La comedia americana comienza a no ser la misma. Entre las sombras, ya se encuentra Welles, quien con su nuevo cine, promoverá un cambio. Paulatinamente, el cine de las estrellas dejará de brillar para dar paso a películas de mayor compromiso. Llevará tiempo, más de una década, pero dará lugar a un cine más comprometido, más comprensible de los problemas sociales.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

LA VIDA ANTE SI de Edoardo Ponti

VOLVER A EMPEZAR

Estrenada esta semana en Netflix, es una nueva adaptación de la novela Madame Rosa de Emile Ajar, seudónimo de Romain Gary, que ya había sido llevada al cine en 1977, protagonizada por Simone Signoret, ganado en aquella oportunidad dos Oscar, uno  a la mejor actriz y otro, al mejor film extranjero.

Esta nueva versión, adaptada por Ugo Chiti, y que es protagonizada por Sofia Loren, se focaliza más en la figura de Momo (Ibrahima Gueye) que en el de la propia protagonista. Es que si bien Madame Rosa es la encarnación del bien en todo el sentido de la palabra, el film narra la  metamorfosis de Momo, un niño huérfano de unos 13 años.

Momo vive en casa de Madame Rosa. Ella es una mujer que aloja en su casa niños de la calle. Momo es uno de ellos. Tiene aproximadamente unos 12/13 años.  Vive traficando cocaína. Es un simple pasamano. No obstante, el relato no se basa en esta figura rectora sino en el propio niño, en su toma de conciencia como consecuencia del amparo y el ejemplo que le brinda esa figura rectora que es Madame Rosa.

No obstante, Momo pasa con rapidez de la niñez a la adolescencia por el peor camino. La anciana le da alojamiento y trata de contenerlo, pero no siempre lo consigue. No obstante, le da un ejemplo de vida, lo comprende, lo ayuda a reconocerse a sí mismo, lo acompaña en hacerse un adulto antes de tiempo.

El niño es como una esponja que absorbe valores silenciosamente, consiente de las dificultades que presenta la vida. Ha perdido a sus padres. Ha sido rescatado de la nada. Reconoce a Rosa como una figura rectora. Y poco a poco va comenzando a seguir su camino.

Ponti pinta la historia como una pintura de superación personal de alguien que ha quedado solo en la vida pero ha tenido la fortuna de encontrar una guía silenciosa que predica con el ejemplo. Momo entiende que existe una posibilidad de salvación a través de la superación personal, y que esa figura regente le está indicando el camino. Sin caer en lo dramático ni en las exageraciones de la comedia a la italiana, el director logra narrar fluidamente una historia de superación personal a una edad que todavía tiene todo por delante.

jueves, 22 de octubre de 2020

EL JUICIO DE LOS 7 DE CHICAGO de Aaron Sorkin

 

POR UN MUNDO MEJOR

Corre 1968. Los Estados Unidos se encuentran sumergidos en la guerra de Vietnam. El Presidente Nixon, un republicano, gobierna el país. Las protestas están a la orden del día. En Chicago, está por comenzar la Convención del Partido Demócrata en medio de acciones violentas lideradas por un grupo de estudiantes universitarios, tanto de centro como de izquierda, y líderes del movimiento de las minorías de raza negra, provocando enfrentamientos con la policía que derivan en cientos de heridos y detenidos. El cabecilla de la revuelta era Tom Hayden, quien contaba diferentes apoyos, entre ellos, de Abbie Hoffman y Jerry Rubin, líderes del movimiento hippie, y de Bob Seale, cabeza del Partido de las Panteras Negras. Controlada la protesta, siete de los cabecillas fueron acusados por conspiración contra la Administración Pública.  El Juez Hoffman será el juez de la causa.  

Aaron Sorkin es un afamado guionista de cine americano, conocido, sobretodo, por Una Cuestión de Honor (A Few Good Men,1992) film dirigido por Rob Reiner basado en una obra teatral propia, estrenada con mucho éxito en Broadway, que luego tuvo su versión cinematográfica. Sorkin también escribió Daños Corporales (Malicia, 1993), la exitosa Mi Querido Presidente (The Presindent and Miss Wade, 1995) y colaboró en el guion de Enemigo Público (1998), La Roca (1996), Exceso de Equipaje (1997), La Lista de Schindler (sólo el guion final, 1993); La Guerra de Charly Wilson (2007); la estupenda Red Social (2010); Moneyball (2011); Steve Jobs (2015) (otro guion notable). En televisión tuvo dos éxitos, uno mayúsculo con The West Wing (El Ala Oeste), nominada al Globo de Oro (1999) y Sports Night (1998). Su debut como director cinematográfico fue en 2017, dirigiendo un guion propio, que se conoció en los cines con el título de Molly´s Game (La Apuesta Maestra). En consecuencia, la obra que nos ocupa es su segunda película como autor y director.

Los 7 de Chicago no solo luce como un muy buen y habilidoso guion, sino también una comedia satírica. Sorkin observa experiencia, describe ligeramente los sucesos ocurridos que dan origen al juicio dentro de un marco casi documentalista. Después se concentra e instala en el ambiente del juicio y se concentra en describir este último acontecimiento pintando un provocativo ambiente de farsa que describe con gran minuciosidad. Sabe que lo importante no ha sido la manifestación sino las consecuencias de la misma, las cuales tienen alcance político y social. El conservadurismo republicano no solo es puesto en tela de juicio sino que todo un modelo de vida, aquel surgido después del triunfo  aliado durante la Segunda Guerra Mundial y que 20 años después comienza a agotarse produciendo demandas de orden social que en lo económico tiene que ver con la aparición de las primeras computadoras comercialmente disponibles y en lo social con la integración racial. El resultado de ello será un nuevo orden que destaca la aparición social del hipismo, caracterizado por una más amplia aplicación de los derechos civiles, una mayor reconocimiento de derechos a la gente de raza negra, el comienzo de una liberación en lo sexual, en la moda, en la música, e incluso en la lingüística. Un  cambio en los hábitos y costumbres que encuentran su raíz en la idea de una mayor libertad.

Sorkin encierra todas estas ideas dentro de una acción judicial, un juicio que se lleva a cabo en una serie de audiencias en las que se pretende juzgar a los presuntos culpables de las protestas públicas callejeras que han tenido lugar en un parque de Chicago. Pero lo que verdaderamente salta a luz no es la idea de culpabilidad, sino la de un profundo resentimiento y temor al cambio. Son las bases mismas de un “stato quo” lo que está en discusión en ese juico. La rebeldía de los jóvenes conduce a un cambio de época, y eso produce el rechazo de los conservadores representados por el partido gobernante, en aquel momento, el partido republicano.

Sorkin transforma la sala judicial en un campo de batalla donde se proyecta la idea revolucionaria en las personas de los acusados mientras que las ideas contrarias son  representadas por el propio juez de la causa, que es la esencia misma del conservadurismo. El contrapunto presentado es notable porque además, interpretado por un elenco de actores que se lucen en sus respectivos papeles, sobresalen los excelentes diálogos fruto de la experiencia y la brillante expositiva de Sorkin. El film es ágil, entretenido, interesante y rinde tributo a un hecho histórico digno de recordar en la historia del republicanismo.

El Juicio de los 7 de Chicago elude al drama eligiendo la comedia disparatada casi inspirada en lo farsesco. Su veredicto de culpabilidad o inocencia no implicará una sentencia de orden personal. Sus consecuencias tendrán una mayor dimensión que se concentrará en el orden de lo social.

La recreación de este juicio nos recordará quienes somos, nuestra capacidad evolutiva como sociedad, y nos dirá que la revolución de las costumbres no solo es posible sino que produce cambios que nos enriquece como seres humanos que vivimos en comunidad. El juicio a los 7 manifestantes revoltosos de Chicago se transformará en un fabuloso alegato a favor de los derechos humanos y civiles de las minorías, especialmente, de la gente de raza negra en los Estados Unidos de América.

 

sábado, 10 de octubre de 2020

CHANGELING (EL SUSTITUTO) de Clint Eastwood

SOLEDAD Y DESEPERACIÓN

Después de 12 años de su estreno, anoche volví a ver por Netflix este film de Eastwood que en aquel momento, en su primera visión, no me había gustado, incluso, debo reconocer que con el paso del tiempo se había constituido en la única película del director que me había parecido un paso en falso, un film hecho solo para el lucimiento de su actriz, Angelina Jolie, que en el rol de una madre que ha perdido literalmente a su hijo, hace todos los esfuerzos que están a su alcance para recuperarlo. Un film que rozaba lo demagógico y que solo servía para colocar a la estrella en el camino de la estatuilla dorada.

Qué equivocado estaba!

Muy lejos de aquella visión, ahora el film me pareció todo lo contrario, otra de las grandes obras maestras de su director. Changeling, lejos del suspenso o la acción, es una visión crítica de la labor policial y de la justicia, una reflexión sobre la soledad del ciudadano ante el autoritarismo policial y la deshumanización del sistema legal.

El largo derrotero de una madre en busca de su hijo es el hilo conductor del film, pero su sustancia se encuentra en la falta de entendimiento y la falla de un accionar policial, seguida de un accionar judicial carente de rigurosidad. El film es la descripción de un aparato básicamente represivo, resultadista y corrupto que dista mucho de considerar el simple factor humano. La búsqueda policial del niño se vuelve así un hecho deshumanizado que no admite ninguna clase de sentimiento  y mucho menos opera como un sistema de contención social. El rol de la maternidad queda aislado y desamparado de la sociedad.  La policía nunca busca a un niño sino simplemente un desaparecido.

Pero no conforme con esa mirada,  el notable guion de J. Michael Straczynki (un muy buen guionista de larga trayectoria en varias series exitosas de televisión), ante la aparición de un sospechoso, deriva el relato hacia el accionar de la justicia, poniendo en tela de juicio la veracidad de sus fallos.

La justicia americana de los años ´30 se describe como un aparato retrogrado y clasista que en ningún momento opera como un órgano coherente en busca de la verdad sino como un aparato represivo que busca dar señales a una sociedad en aquel momento en decadencia. Sus fallos no importan como tales sino como simples señales cuyo objetivo es encuadrar dentro de la ley a la ciudadanía sin importar el cómo. La pena de muerte como máxima condena muestra su inoperancia social como modelador de una sociedad que pretende ser justa y democrática.

Eastwood cuenta con puntillosa brillantez narrativa ambos procederes, describiendo sus debilidades y mostrando la orfandad del ciudadano común frente  al accionar policial y la falta de justicia real. Dividido en dos partes, en la primera se concentra en la búsqueda del niño, la carencia de una acción solidaria, mostrando la orfandad de una madre cuya soledad roza la desesperación. La segunda parte del film se transforma en un clásico film judicial donde a través de la descripción del proceso Eastwood muestra toda su destreza y maestría narrativa. El film, en su objetividad, destila el humanismo que caracteriza la mayor parte de la filmografía de su autor.

Así, Changeling, puede disfrutarse no solo como un film entretenido, por otra parte característica de su autor, sino también como una película profunda que describe una  época dura, carente de un accionar policial seguro y de una justicia cuya imparcialidad desprotegía al ciudadano. La actuación de Angelina Jolie es más que destacable, haciendo sentir la desesperación de una mujer, madre de un niño desaparecido. Los rubros técnicos, especialmente la fotografía, con su lentos paneos de cámara, muestran también la maestría narrativa de su autor. La música escrita por el propio Eastwood, subraya delicada y significativamente el ambiente de soledad intima en que se desenvuelve su personaje principal y que también desarrolla el film.

miércoles, 26 de agosto de 2020

99 HOMES de Ramín Bahrani

CINE EN NETFLIX

UN SUEÑO AMERICANO?...

Bahrani es un joven productor y director americano de una trayectoria más larga en la televisión que en el cine.  99 Casas es un film de 2014 rescatado por la cartelera de Netflix, no ha perdido su actualidad dado que se inspira en las duras reglas del juego de las hipotecas americanas, un tema siempre vigente.

En los Estados Unidos, el mercado de hipotecas siempre se ha financiado sin mayores inconvenientes. Es un mercado que oscila entre la casa propia o un alquiler arbitrado por la tasa de interés. Cuando la tasa sube, el mercado se vuelca sobre los alquileres. Cuando la tasa baja, conviene comprar propiedades y tomar deuda para financiarse. El mercado de hipotecas ha sido duopolizado por dos grandes compañías privadas, cuya falta de control, terminó generando la dura crisis económica mundial del año 2008.

El carácter privado de la financiación americana lleva consigo también la intervención particular de recupero del bien por parte de los entes financiadores. La frialdad del desarrollo de esta última actividad es la que da motivo al film que no casualmente comienza como un alegato de tipo social a los excesos cometidos por los recuperadores del bien que dejan prácticamente en la calle a los malos pagadores para transformar al film en una especie de  parábola moral bajo la forma de un muy interesante thriller al borde del policial de acción que termina cuestionando las supuestas bondades del famoso sueño americano.

Bahrani maneja con buen criterio las situaciones desde su guion los límites que la trama plantea generando una reflexión sobre aquella cruel paradoja que dice que el vivo vive del sonso, y el sonso de su trabajo. Rick Carver (Michael Shanon), el recuperador de bienes, le ofrece trabajo a Nash (Andrew Garfield) participando de su actividad. El joven inicia una doble vida. Esconde a su nuevo jefe y su trabajo de su familia. Se levanta rápido y gana dinero. Pero todo tiene un costo.  Debe renunciar a sus principios. Los dos actores se muestran muy creíbles en sus respectivos papeles.

El film adquiere la forma de un thriller muy entretenido a la vez que deja pensando sobre el dilema moral de su protagonista. Nada es lo que parece, y la película se transforma en una rara avis que critica muy profundamente el “american way of life” y sobre todo, al sueño americano.

 

domingo, 23 de agosto de 2020

CRIMENES DE FAMILIA de Sebastián Schindel

 CINE EN NETFLIX

Sebastián Schindel es un hábil guionista y buen director cinematográfico argentino capaz de realizar un buen film, aunque lamentablemente, suele caer en estereotipos  en función de una  innecesaria politización de sus guiones. Es que su mirada siempre es parcial y condicionada a sus ideales políticos. No obstante ello, esta vez lograr zafar aunque no deja de insinuar estos defectos. Su nueva obra se sitúa un par de décadas atrás, donde pinta la vida de una familia acaudalada de la ciudad, venido a menos, como consecuencia del desmembramiento familiar que provoca un hijo díscolo y los problemas legales que genera un embarazo no deseado de la mucama de la casa.

Armada como un puzzle que Schindel maneja con suma habilidad, el director narra ambas historias tratando de tocar dos temas sociales que tienen un punto en común. Por un lado narra la historia del hijo de una familia rica que nunca acaba de madurar cargándose de problemas legales, maltratando a su mujer y ejerciendo violencia sobre ella, y por otro, la de una mucama de la casa que comete un aborto clandestino.

Schindel, como lo hizo antes con El Patrón y más tarde con El Hijo, aprovecha ambas historias para reflejar la doble vida de una decadente familia burguesa del Barrio Norte de la Ciudad. Lamentablemente, esta mirada política y condenatoria, resta interés a un personaje como el de Alicia, muy bien interpretada por Cecilia Roth, que trata en todo momento de humanizar y sacarlo del estereotipo tratando que la cuestión planteada sea vista como un problema social del cual se hace cargo.

En esa gambeta de Schindel el film adquiere un perfil más humanista que político y logra rescatarlo de los errores cometidos en sus obras anteriores logrando que la película se convierta en un drama auténticamente humano que si bien deja al descubierto cuestiones propias de la injusticia social de una sociedad como la Argentina, también es cierto que deja abierta una pequeña hendija que da paso a una luz de esperanza. 

domingo, 16 de agosto de 2020

FIVE NIGHTS IN MAINE de Maris Curran

 

CINE EN NETFLIX

Cabal exponente del cine de Nueva York, esta obrita de una hora y 22 minutos, es la historia del duelo de un joven negro que pierde a su mujer blanca en un accidente automovilístico. El film es la crónica de esos cinco días de duelo después del accidente que su protagonista va a pasar a aquella ciudad costera donde vive su suegra, la cual a su vez, está muy enferma afectada por una cruel enfermedad.

Casi una obra de cámara, es un film sobre los sentimientos, la aceptación de la realidad, la necesidad del perdón. Pero es también un momento de reflexión, una necesidad de superar el dolor provocado por la muerte, y también una tregua, un momento de conciliación, incluso de ignorar los prejuicios raciales.

Magníficamente actuada por el actor negro David Oyelowo, y una de las más grandes actrices de Woody Allen y del cine neoyorquino como es Dianne Weist, con un preciso y sintético guión que concentra los sentimientos más profundos del dolor, el film describe ese momento de cinco días donde los personajes intentan reconciliarse consigo mismos y quienes los rodean y superar  los sentimientos de dolor.


domingo, 9 de agosto de 2020

TONY RICHARDSON (1928 – 1991)

FREE CINEMA INGLÉS

- El fracaso nunca es fatal, la victoria no es el éxito.

Fue uno de los miembros principales del “Free Cinema Inglés”. Dirigió teatro y cine incursionando especialmente en producciones experimentales que lograron generar una renovación vital tanto de la escena como del cine británico durante la década de 1950. También brilló en sus adaptaciones cinematográficas de obras literarias. Nació un 5 de junio de 1928 en Shipley, Yorkshire, Inglaterra; y falleció el 14 de noviembre de 1991, Los Ángeles, California, EE. UU.

Se graduó en 1953 en  la Universidad de Oxford, donde había comenzado a participar de la sociedad dramática. Más tarde, Richardson se convirtió en director de la British Broadcasting Corporation. Dos años después fue director artístico asociado de la British Stage Company. Paralelamente, comenzó su carrera en la BBC y fue uno de los fundadores de la English Stage Company, que desde el rea­lismo, buscó renovar el teatro inglés. Desde 1955, dirigió importantes obras de nuevos autores tales John Osborne (Look Bock in Anger, 1956 y The Entertainer, 1957), que se convertiría en bandera del movimiento político social y cultural denominado “Angry Young Men”. Bajo el liderazgo de Richardson, el Teatro se convirtió en un centro de actividad creativa que no solo implicó una reinterpretación de los clásicos, sino que también incluyó la presentación de las obras experimentales de Eugene Ionesco, Samuel Beckett y otros dramaturgos del Teatro del Absurdo.

En 1956 Richardson debutó en el cine con el corto docu­mental Momma Dorít Allow, acompañado por Karel Reisz. Aquí aparecen las primeras raíces del Free Cinema que coincide con un cierto auge del inconformismo de izquierda en Inglaterra, reflejándose tanto en teatro como en novela y cinematográficamente replica los conceptos básicos de la Nouvelle Vague francesa: reflejar la realidad, filmar en exteriores, documentar, experimentar con nuevos actores.

Richardson funda Woodfall Films junto a Harry Saltzman (productor), John Os­borne (guionista) y Oswald Morris (director de fotografía). En 1959 lleva a la pantalla Recordando con Ira (Look Back in Anger), con Richard Burton como Jimmy Porter, un inconformista sin futuro, un resentido social que descarga sus frustraciones en su esposa (Mary Ure), una mujer de clase alta, a la vez que tiene un amorío con una joven actriz  (Claire Bloom), la esposa de su mejor amigo.

En ese mismo año, hace la puesta en escena del segundo éxito tea­tral de Osborne, El Animador (The Entertainer), un melodra­ma sobre un maduro artista de music-hall que sobrevive actuando para los veraneantes de un pueblo de la costa. La obra transcurre en la época de la crisis del Canal de Suez, e intenta ser una metáfora sobre el declive del Imperio Británico, protagonizada por Laurence Olivier como Archie Rice. En 1960, Richardson también produjo la novela de Sillitoe Sábado a la Noche, Domingo a la Mañana, dirigida por Karel Reisz.

Su dirección en Recordando con Ira le abre las puertas de Hollywood. En 1961 es contratado por el productor Richard Zanuck para filmar en los Estados Unidos una nueva adaptación de Santuario, de Faulkner. El film se conoce como Réquiem para una Mujer, interpretado por Lee Remick, Ives Montand  y Braford Dillman. Resultó un fracaso tanto de crítica como de público, aunque  según Richardson, el problema principal fue el montaje de la película donde se realizaron cortes que volvieron confusa a la película. El director concluyó que en Hollywood no podía hacer lo que quería y regresó de nuevo a Inglaterra para iniciar una nueva etapa dirigiendo Sabor a Miel, de Shelagh Delaney, convirtiéndolo en uno de sus mayores éxitos, una comedia dramática, que entrelaza las vidas de una adolescente embarazada, su amante negro, una madre ninfomaníaca y un amigo homosexual en una ciudad del norte de Inglaterra. La película es el debut de Rita Tushingham, una actriz que se volvería emblema del  movimiento.

En 1962 filma La Soledad del Corredor de Fondo, sobre un guión  de Alan Sillitoe, Narra la rebeldía de un mu­chacho, detenido por robo y enviado al re­formatorio de Borstal, donde descubren sus aptitudes como corredor de Cross-country. El personaje recuerda su deses­peranzada vida anterior, a lo largo de una ca­rrera en la que se juega su futuro. El film es el debut en el cine de Tom Courtenay, otro actor que se transformaría en característico del “free cinema”.

En 1963 dirige Tom Jones, su mayor éxito, ganando el Oscar a la Mejor Película y al Mejor Director, sobre un guión adaptado de la clásica novela de Henry Fielding. La película se transforma en un éxito internacional. Fue, además, su primera película en color. Abandona el blanco y negro para resaltar la Inglaterra tumultuosa y vital del siglo XVIII, con un guión de John Osborne, lleno de un humor picaresco, y gags visuales,  dando una imagen perfecta de los excesos de una época, particularmente de la clase dirigente y de la total sumisión de sus sirvientes. Pero por otro lado, el film se constituía en una decidida defensa de la alegría y de la libertad sexual.

En 1965, realizó Los Seres Queridos, una adaptación de la novela de Evelyn Waugh, catalogada como una pequeña joya del humor negro. En 1968 la película antibélica The Charge of the Light Brigade, que pasó inadvertida. 

En la década del ´70 filma el western australiano Ned Kelly (1970), protagonizado por Mick Jagger, un film inolvidable sobre la vida de un bandido empobrecido en el siglo XIX, hijo de inmigrantes irlandeses, empujado por una persecución policial injusta que lo convierte en uno de los delincuentes más notorios en la historia de Australia. Basado en una historia real, Ned Kelly no puede mantener a su familia en el interior de Australia y se dedica a robar caballos para ganar dinero. El film se sumerge más profundamente en la vida de los proscritos que eventualmente se involucran, incluso, en asesinatos.

En 1972 adapta la obra de Edward Albee “A Delicate Balance”, la película es un film intimista que abarca tres días en la vida de Agnes (Katherine Hepburn) y Tobias (Paul Scofield), una pareja de clase media alta que comparte su cómoda casa suburbana de Connecticut con Claire (Kate Raid), la mordaz y alcohólica hermana de Agnes. La familia vive una crisis cuando la hija del matrimonio (Lee Remick) regresa a la casa de los padres después de su divorcio, quedando atrapados por un terror desconocido. No obstante, es Agnes quien ayuda al trío a mantener un delicado equilibrio en sus vidas, unido por los hábitos, y los recuerdos compartidos.

La fachada aparentemente pacífica de su existencia se hace añicos con la llegada de sus viejos amigos Harry y Edna que, repentinamente abrumados por un terror sin nombre, huyeron de su hogar en busca de un refugio seguro. La pareja es seguida por la amarga hija de Agnes y Tobias, Julia, de 36 años, quien regresó al nido familiar luego del colapso de su cuarto matrimonio. Su presencia conduce a un período de autoexamen, durante el cual los seis se ven obligados a explorar sus psiques y confrontar a los demonios escondidos allí

La filmografía de Richardson puede considerarse extensa e irregular. Conocido como mentor de un movimiento y ganador de un Oscar, sus títulos posteriores a esa época son poco recordados. Los más rescatables son: La Frontera (The Border, USA, 1982), con Jack Nicholson y Harvey Keitel, un policial de denuncia sobre los excesos represivos policiales, siempre actuales. El film destaca los problemas en la frontera entre USA y México, la corrupción reinante en ambos lados y los atrapados en el medio, la falta de humanidad policial, y el poco progreso que se ha logrado en las décadas posteriores

El Hotel New Hampshire (1984), basada en la novela de John Irving, es una comedía negra, mi­tad fantasía excéntrica, mitad  denuncia de actualidad. La cinta resulta actual,  con  música de Offenbach y un notable reparto: Jodie Foster, Rob Lowe, Nastassja Kinski. Un Cielo Azul (Blue Sky), rodada en USA en 1991, fue acabada por otros y estrenada en1994). No obstante, fue, una despedida del cine por la puerta grande por la cual Jessica Lange ganó un Oscar. La película fue estrenada tres años después de su muerte.

Analizaremos a continuación cuatro de sus obras más importantes: Recordando con Ira (1959), La Soledad del Corredor de Fondo (1962), Tom Jones (1965) y Los Hermanos Kelly (1970). VER SECCION COMENTARIIOS.


lunes, 3 de agosto de 2020

HATER de Jan Komasa

CINE EN NETFLIX

La discriminación, la humillación, y la falta de honestidad son temas recurrentes en este director polaco todavía no conocido en Argentina, de cual ahora tenemos la oportunidad de ver su cuarto largometraje a través de la pantalla de Netflix, aunque su filmografía es más vasta (incluyendo documentales y corto metrajes) en una obra que comienza a desarrollarse en 2004.

Hater es una película interesante que examina el comportamiento socio / psicopático en la juventud polaca junto con los efectos secundarios de la presencia de las redes sociales, el poder de la tecnología en el contexto de los disturbios políticos en el mundo, y la teoría del caos aplicada a dichos disturbios.

Tomasz (Maciej Musialowski, en una actuación consagratoria) es un antihéroe intocable y vulnerable a la vez en una película manipuladora y compleja que coincide con la realidad convulsionada de nuestros días en Europa, y de Polonia en particular. Replica la estructura de una sociedad convencional donde conviven ricos y pobres, envueltos en un clima social sombrío donde la falta de un acuerdo político pareciera oscurecer la posibilidad de una solución. El film constituye una aproximación interesante de cómo las redes sociales manipulan tanto a las personas como a los propios políticos.  Desde otro punto de vista, muestra también la vulnerabilidad política y el daño que puede ocasionar al poder un simple hombre inteligente y atrevido usando tan solo una computadora portátil.

La película también describe el mundo frío, materialista y despiadado de la posmodernidad donde la familia reina solo en apariencia. Un enfrentamiento clásico entre ricos y pobres, dirimido a través del uso de la tecnología que termina constituyendo una sátira mordaz, fría y audaz sobre la nueva burguesía polaca. Una pintura capaz de capturar la discapacidad emocional de la juventud de hoy en día. Respecto a ello, el personaje principal es un ejemplo de alguien que tiene la capacidad tanto de generar odio como de recibirlo. Una personalidad que pretende integrarse a una sociedad que paradójicamente cada vez que lo acepta simultáneamente lo rechaza, como si el círculo social fuera solo para los exitosos.

Tomasz no es un personaje simpático ni políticamente correcto. Tampoco es alguien que derrocha rectitud y mucho menos la filantropía. No parece estar preocupado por el prójimo ni siquiera tiene un atisbo de ayudar a los demás. Es por el contrario, un exponente actual del sálvate como puedas. Además, cuando pide ayuda, sabe que en algún momento tendrá que pagarla.

La película no sería la misma sin Maciej Musialowski. Su actuación es extraordinaria y consagratoria. Deja comprender sus motivos e incluso lograr transmitir su soledad y su capacidad de simpatizar con los demás personajes en un sube y baja de emociones encontradas y este  es un mérito exclusivo suyo que en gran medida logra la recomendación de esta notable película.

Pero también es cierto que este gran rompecabezas que constituye Hater es gran virtud de Jan Komasa, un joven director polaco cuyos méritos ya habían sido reconocidos por su obra anterior Corpus Christi. En Hater, Komasa logra generar un clima envolvente de una realidad esquiva, donde el espectador nunca acaba de situarse en ella como si durante la proyección simultáneamente fuera envuelto por la más cruda realidad  y la fantasía. 


sábado, 1 de agosto de 2020

DIAMANTES EN BRUTO (UNCUT GEMS, 2019) de Benny y Josh Sadfie

CINE EN NETFLIX

-       Howard Ratner: ¡Este soy yo! Así es como * Yo * gano.

Escrita por Ronald Bronstein junto a los hermanos Sadfie, quienes además dirigen la película, estamos ante otro peculiar trabajo de los directores neoyorkino estrenado directamente en la plataforma de Netflix.

El cine de los Sadfie no es un cine ortodoxo. Es un cine hiperquinético, narrado con un montaje híper fraccionado que transforma  la película en una vorágine que arranca y no para hasta llegar a su fin. La mayor parte de las escenas son cortas, dan por supuesto acontecimientos, los personajes son extremos, sus acciones desafían el sentido común y mucho más la moral convencional. Otras son largas y vertiginosas, mostrando la vorágine que viven, una espiral de violencia que parece no tener fin, pero sobretodo, dejan al descubierto la profundidad de la psique de los personajes. Los Sadfie tiran de una cuerda que crea una tensión permanente que no encuentra relajo en ningún momento del film. Es un cine intenso, rabioso, que nunca descuida la acción y mucho menos, el sentido de la narración.

Howard Ratner (Adam Sandler) es un comerciante de gemas en Nueva York, pero también es un adicto al juego. Está endeudado, le debe a todo el mundo, pero su vida es buscar apuestas. Contrariamente a lo que declama, es un perdedor que ignora su suerte. Pero afortunadamente, consigue comprar una rara roca en Etiopia que contiene una serie de diamantes en bruto, y además tiene un potencial cliente interesado en ello.

Los Sadfie también apuestan en grande. Convierten al film, de la mano de una actuación magistral de Adam Sandler, en una reflexión sobre el destino de un hombre narrado en forma de una carrera de obstáculos donde el corredor se lleva todo por delante. La película arranca y ya no puede parar. La vida de Howard tampoco. Inconscientemente, apuesta tras apuesta, consumiendo droga permanentemente, está apostando su propia vida. El que a hierro mata, a hierro muere. Nadie puede huir permanentemente de las consecuencias de sus actos. Nadie es capaz de escapar a su destino.