martes, 25 de julio de 2023

OPPENHEIMER de Christopher Nolan

UN CIENTIFICO EN EL LÍMITE

Julius Robert Oppenheimer (1904-1967), fue un físico que nació en los Estados Unidos de América, destacó en esa materia en la Universidad de Berkeley, California, donde desarrolló el proyecto de “bomba atómica”, un elemento de destrucción total que termino de definir, en 1945, la supremacía americana sobre el resto del mundo, asegurando el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La película es una “biopic” que se concentra en la vida adulta de este físico cuyo proyecto refleja la película contada más desde un punto de vista político y moral que desde el de la ciencia pura. El desarrollo de la bomba atómica era un proyecto de carácter militar cuyas consecuencias generarían una capacidad de destrucción total sobre el enemigo. La  delicadeza del tema lleva a observar más allá de la cuestión de una guerra, e invita a analizar las consecuencias posteriores de la implicancia moral del costo de desarrollo y luego el uso de un arma de esta envergadura.

El film se concentra en esa cuestión paradojal. Oppenheimer no es un político sino un científico. Él sabe, conoce, que lo que está desarrollando es un arma, y como tal, letal. No obstante, no es un arma más, se trata de un elemento de destrucción masiva, lo cual, no solo implica la responsabilidad de sus propios actos sino también de sus consecuencias. Y eso implica usar un arma capaz de generar destrucción total, o sea, no solo destruirá bienes físicos sino sembrará  la muerte de ciento de miles de personas, posiblemente ajenas e inocentes.

Openheimer, el científico, magistralmente interpretado por el actor irlandés Cillian Murphy conocido por su labor en Vuelo Nocturno (2005), El Origen (2010), Sunshine (2007) interpreta con convicción y da vida a su personaje haciendo sentir el dilema moral por el cual pasa su personaje. Es un hombre que acaba auto torturado ya que el mismo se siente culpable.

En esa nada que queda después de las bombas es donde la película deja de lado el aspecto histórico, y comienza a destacar la capacidad actoral de Murphy transmitiéndonos ese dilema en el que por un lado, significa el fin de la guerra y por otro, la muerte de aproximadamente 120.000 personas como consecuencia de los ataques con bombas nucleares llevados a cabo en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, el 6 y el 9 de agosto de 1945, respectivamente.

Si bien Murphy monopoliza la atención del espectador generando una gran actuación, luce todo el elenco. De la misma manera destacan el resto de los rubros técnicos: impecable la fotografía y especialmente la música de la película cuyo responsable es la arreglista y compositora sueca Ludwig Göranson,   

La película también se ocupa de hacer notar que los ensayos nucleares hacían presagiar la tragedia que sobrevendría después de los ataques, donde queda claramente establecida la capacidad de daño capaz de producir un estallido de este tipo, tal que marca una supremacía definitiva capaz de definir el resultado de una guerra.

Más allá de esto, lo interesante es el dilema moral que desarrollan los personajes, conscientes que lo que está sucediendo encuentra una solución pero a un enorme costo de vidas. Cabe agregar que nunca más se ha vuelto a usar este tipo de armamento en sucesos bélicos  posteriores de fines del siglo 20 y lo que va del 21.

Años más tarde dijo: - “Ahora me he convertido en la muerte, un destructor de  mundos”. Oppenheimer siempre tuvo conciencia de lo que hizo y expresó su pesar por el fallecimiento de víctimas inocentes cuando las bombas nucleares fueron lanzadas contra los japoneses en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. Y a pesar de ello, no se equivocó. La superioridad nuclear de Occidente era la herramienta que garantizaba la paz del mundo, un futuro con mayores certezas. El futuro, en aquel entonces, estaba en el cielo. Lo que venía, era la aventura espacial. Llegar a la luna.

sábado, 22 de julio de 2023

MISION IMPOSIBLE 7

 DESLUMBRANTE PERO REITERATIVA 

Lo primero que resalta es el número de la película, séptima de la saga. Encima, dura casi tres horas y trabajan multitud de actores (donde Tom Cruise no solo es protagonista sino también el productor del film), actrices, fotógrafos, músicos y técnicos en general que trabajaron durante un año cruzando más de la mitad de los países de Europa. 

Lo más importante es que han logrado crear una enorme fuente de trabajo y entretenimientos, ya que las derivaciones del film significan posibilidades de todo tipo en este medio. El cine tiene la capacidad de dar trabajo, tanto a los actores como a los responsables de los rubros técnicos, incluso boleteros y acomodadores del cine, en una época donde todo se hace cada vez más duro, e incluso, mal pago. 

No obstante, este nuevo capítulo de Misión Imposible, el séptimo cinematográfico, responde tan solo a la primera parte de la saga. Es decir, continuará… El futuro inmediato está asegurado. 

De la película es poco de lo que se puede hablar. Alguien dijo una vez la frase célebre “opera y cumple”. Es decir, está muy bien hecha pero no esperemos nada diferente. Es más de lo mismo, buscando un efecto shockeante, con base en un suspenso notable, una fotografía elegante, una edición más que lujosa, impecable, una orquestación que acompaña como los dioses a la misma música de siempre hecha mil añicos logrando todos los efectos sonoros necesarios para subrayar aquellas escenas que lo necesitan. 

El problema de esta séptima saga es su duración. Condenada a ser una película de culto, se toma dos horas y cuarenta y cinco minutos para contar una historia prácticamente intrascendente que comienza con un gran escena de un submarino nuclear que se pierde en el mar del norte para terminar en un continuará… con un salto de Cruise en moto desde un monte hacia el vacío. 

Lejos de toda emoción, obviamente  Cruise se destaca más como productor de la película que como actor. La producción en lo que hace a casting, y especialmente fotografía y sobretodo, la música, es excelente. La orquestación es extraordinaria y subraya con prolijidad permanentemente aquellas escenas que lo necesitan. 

En lo actoral, el actor no destaca y remite a todos los gestos ensayados que ha hecho desde que interpreta al conocido espía Ethan Hunt. No obstante ello, se ha apoderado del rol y opera y cumple con honestidad su trabajo. 

El film decepciona un poco, no por la calidad de su factura, sino por la grandeza de una producción que desde el blanco y negro del inicio siempre se destacó más por la inteligencia del guion que por los efectos especiales de decoración. Podría haber sido un film algo más interesante que el suspenso sostenido que logra.

jueves, 13 de julio de 2023

EXTRAÑEZA de Roberto Andó

 REGRESO A SICILIA…

Cuando salimos a caminar por las calles de nuestra ciudad, nos encontramos con muros donde algunas personas se expresan escribiendo en ellos algo que necesitan compartir. Eso es una manifestación de lo colectivo. Lo que anónimamente “el pueblo” necesita decir, sin importar ideología alguna. Puede ser una pavada o una consigna política.

El film transcurre con un aire de casualidad. Corren los años ´20. Luigi Pirandello regresa a Agrigento, en su Sicilia natal para asistir al cumpleaños de un amigo. Su llegada lo encuentra rodeado de amigos y conocidos de su infancia. También encontrará a su maestro. Su nodriza acaba de morir. Enfrascado en la tristeza, debe ocuparse de los problemas velatorios para proceder a sepultar a aquella anciana.

En el film predomina una idea de lo subyacente, lo escondido, lo que cuesta reconocer. Esa intimidad es  lo que expresa este film del director italiano Roberto Andó. Un film muy especial sobre un hombre muy particular y un momento de su vida. Ese hombre no es otro que el autor teatral Luigi Pirandello, un siciliano que emigra de su tierra en busca de nuevos horizontes y descubre en la Italia continental su capacidad como escritor teatral cuya obra nos remite a las consecuencia del éxito de una obra que se volverá un paradigma del teatro moderno, ello es “Seis Personajes en Busca de un Autor”.

El film, dirigido por director italiano Roberto Andó, recorre aquellos años, en los cuales el escritor llega a trascender como autor teatral, recibiendo el cariño del público en su primera puesta en escena de su propia obra, se convierte en una pluma conocida, y siente el reconocimiento popular.

Extrañeza es la nueva obra de aquel autor y director del cine italiano, poco visto en la Argentina (solo recuerdo haber visto Viva la Libertad, 2013). Esta nueva película presenta un enfoque personal de carácter intimista, sobre el regreso de ese hombre que vuelve a su terruño, después de muchos años de lejanía. El resultado es espléndido, impregnado por una nostalgia que atraviesa el paso del tiempo y la distancia, pero sobretodo, impulsado por esa añoranza  de necesitar trabajar cerca de su propia tierra.

Andó encuentra sus raíces en la literatura, más precisamente en una amistad de muchos años con Leonardo Sciascia, el autor que lo introdujo en el mundo de las letras a través de la labor periodística, lo cual le permitió más tarde llegar al cine y trabajar de la mano de dos grandes del cine italiano como lo fueron Francesco Rosi y Federico Fellini, aunque previamente también trabajó como ayudante de dirección de los ítalo-americanos Michael Cimino, y Francis Ford Coppola, entre otros.

Este film, protagonizado con centralidad por Toni Servillo, resulta una película absolutamente personal, que da vida propia a aquel gran escritor. La trama alude a un viaje que el autor realizó unos años antes de escribir Seis Personajes en Busca de Autor, que a la postre se transformará en cumbre de su obra teatral, y un paradigma del teatro moderno.

Apoyada en la comedia dramática, un tipo de humor costumbrista, poca creatividad pero con un buen desarrollo temático, resalta la búsqueda de nuevos horizontes, los celos entre hermanos, y amores no correspondidos. La obra en que se basa e inspira marca un antes y un después en la historia del teatro, y posiblemente, constituye el punto de partida del teatro moderno.

lunes, 3 de julio de 2023

INDIANA JONES 5 (EL DIAL DEL DESTINO) de James Mangold

LA VUELTA RADIANTE DE UN HEROE ENVEJECIDO

A 42 años del estreno de Indiana Jones  y La Búsqueda del Arca Perdida, y de 4 zagas realizadas siempre oportunamente, nos volvemos a encontrar con este inolvidable personaje, un arqueólogo aventurero que no solo nos retrotrae a un cine de aventuras casi olvidado, sino también a una serie de películas que marca una época rescatando a aquel cine que brillaba en nuestra niñez de los ´50.

Spielberg y George Lucas se encuentran otra vez para producir una nueva entrega  con la sagacidad suficiente como para convocar a un Harrison Ford envejecido por el paso de los años, pero aun capacitado para dar vida a su héroe favorito interpretándolo por quinta vez en su vida.

El nuevo episodio de la saga tiene un destino de éxito cuya virtud principal es contar con un héroe que se ha vuelto inmortal. De la mano de Harrison Ford, el  actor que siempre lo ha protagonizado, el director encara con confianza este nuevo encuentro que gira en torno de un grupo de nazis que desean apoderarse de un tesoro histórico mientras nuestros héroes trataran de hacer justicia, en un remoto lugar de Alemania.

Sentados en el cine, comenzamos a ver la nueva aventura de nuestro héroe. El film se desarrolla en 1969, cuando Jones se encuentra  con su ahijada Helena (interpretada por la actriz inglesa Phoebe Waller-Bridge) para encontrar la mitad faltante de una maquinaria que le permita poder cambiar la historia.

Allí es donde nos volvemos a encontrar  con la pluma virtuosa y destacada de David Koeep como también con las virtudes actorales de Harrison Ford que vuelve a dar vida a su personaje favorito. Casi a sus 80 años, el actor mantiene intacta la capacidad de transformarse en Indiana y no solo para dar lugar a un mundo de aventuras sino también para recuperar una mitad de Antikythera, un mecanismo antiguo similar a una computadora rescatada de la antigüedad, que también es pretendida por un nazi antipático interpretado por Mad Mikelsen.

La película mantiene todos los sellos de la serie: Indiana y su ahijada, desde el vamos, son dos personajes queribles y que encuentran rápida identificación con el aspecto aventurero de sus fans.

Otro hecho que llama nuestra atención es que esta quinta entrega no está dirigida por Steven Spielberg sino por James Mangold, un inquieto director que ha sabido dar con la vuelta del superhéroe y  también conocido por sus trabajos en La Cuerda Floja (2005), Logan (2017), y Le Mans (2019)

Harrison Ford mantiene su carisma en el papel de Indiana Jones y sin duda interpreta con solvencia, una vez más el personaje más popular de su carrera actoral. Lo acompaña en el cast Phoebe Waller Bridge como su  ahijada Helena y Antonio Banderas en un rol poco lucido.

El tiempo pasa, nos estamos volviendo viejos. El personaje ya ha dado todo al ritmo de la aventura. No obstante, Indiana no se despide, no va a claudicar, pero los fanáticos de la serie se deben estar preguntando sobre su destino. Spielberg, por las dudas, no deja ninguna pista sobre su futuro. El cine siempre ha sido capaz de reciclarse.

domingo, 25 de junio de 2023

FEMMINA de Francesco Costabile

LOS OJOS DE UNA MUJER

Tal como la semana pasada, el cine italiano vuelve a decir presente en la cartelera porteña con un film que sorprende no solo por la calidad del relato sino porque es una propuesta del análisis de la violencia cotidiana que sufre una mujer, vista y analizada desde la visión del propio sexo. Ello no solo le da calidez a la propuesta sino también le permite profundizar en el relato.

El cine de Francesco Costabile se  basa en un monumental trabajo de edición. Fotograma por fotograma, construye la historia donde el primer plano se desgrana en ciento de pequeños movimientos que responden a la construcción de un montaje minucioso que marcan no solo el ritmo sino la línea del relato.

Se trata de llevar una práctica al revés. Generalmente, el cine se ha valido del montaje con el propósito de acelerar el ritmo de la película. Aquí ocurre exactamente todo lo contrario. El ritmo es lento, parsimonioso, sostenido pero nunca pierde su objetivo. El relato no deja de avanzar pintando desde los ojos de su protagonista el drama que encierra su vida.

Femina no deja de ser una película sobre la reivindicación de una mujer ultrajada por la violencia que arrasa en una población dominada por la mafia. Ella encierra un secreto difícil de esclarecer. Necesita una repuesta, y esa respuesta la conseguirá de la misma manera en que la sociedad se expresa, es decir, mediante un acto violento.

Interpretada en el rol central por Lina Siciliano, luce con su convincente actuación de una mujer desesperada que necesita hacer justicia por mano propia porque lisa y llanamente no hay otra justicia que la del poder de la mafia. Es muy interesante el desarrollo de su transformación sacando fuerza de su impotencia

En una película típica de la mafia donde la mujer opera un rol secundario, el rol de Rosa, la mujer en cuestión, es la  hija  de una mujer muerta que cobra protagonismo y que se transforma en el rol central del relato. Rosa se auto percibe como una víctima cuyo destino está marcado y ya no tiene capacidad para transformar su vida. Como consecuencia de ello, se envalentona y se dispone a dar batalla con el propósito de cambiar el estado de las cosas. Decide, nada menos, dejar de lado a su familia y buscar su propia venganza. No queda claro el porqué. Pero tampoco importa. La acción prevalece.

Rosa es la típica protagonista de una tragedia de Shakespeare empujada por la soledad, el silencio, la necesidad de respuesta, y la injusticia. Costabile dirige con pericia y equilibrio un relato difícil que no pierde el punto de vista, acompañado de una luz y una fotografía que siempre contribuyen a la atmosfera de intriga que sostiene el relato.

Femmina es un film diferente dentro de su género. Primero porque raramente un film sobre la mafia tiene como principal protagonista una mujer, pero sobre todo, porque no solo revindica con su relato el rol de la mujer sometida sino que los lleva al lugar de la heroína de la película. El espectador no puede permanecer ajeno a ello, y parte de la platea responde con un cálido aplauso.

lunes, 19 de junio de 2023

ASPROMONTE, LA TIERRA DE LOS ULTIMOS de Mimmo Calopresti

LA MEMORIA Y LA NOSTALGIA

Mimmo Calopresti es un director italiano, poco conocido en Argentina, que tiene en su haber una treintena de films. Particularmente, no conocía su obra y creyendo no estar en un error, me temo que sus films no han sido presentados comercialmente en Argentina.

Éste, su última película, datada en 2019, es una aguda reflexión sobre la vida, el terruño, el paso del tiempo, la memoria y sobretodo, la nostalgia, interpretando  sus papeles principales  Marcello Fonte y  Valeria Bruni Tedeschi. La acción del film se sitúa en Reggio, Calabria, en 1951, donde nace un niño, se cría y se vuelve hombre.

El film nos habla sobre la memoria y la nostalgia. La memoria como una función del cerebro que nos permite recordar información sobre nuestro pasado. La nostalgia como un sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo querido. La memoria es la que permite retener experiencias pasadas codificando y almacenando información sobre el pasado.

En Aspromonte los pobladores se sublevan reclamando la asistencia de un médico y una ruta que los conecte con los centros más poblados. Los lugareños enfrentan no sólo la situación de pobreza del lugar sino también la corrupción local y la violencia de los tradicionales caudillos de las mafias. Todo está cercado por una gran soledad. Hay en su accionar una especie de contradicción abierta, la de alguien que sabe que debe emigrar para acceder a un mundo mejor, con mayores posibilidades, y por otro, esta esa tierra donde se ha nacido que retiene y no suelta. Simultáneamente, llegará al lugar una maestra de escuela interpretada por Valeria Bruni Tedeschi.

Una impronta neorrealista impregna a la película, que alude a una Italia dividida y postergada después del caos vivido durante la Segunda Guerra. Las consecuencias del desamparo originados por la adhesión de Mussolini al eje alemán postergaron el desarrollo italiano. Los cambios hacia un mejor bienestar no mostraron signos que hicieran soñar un futuro prometedor.

Un acierto de Calopresti es su lenguaje. Siempre narra en forma llana y directa, evitando recargar el film de melancolía como tampoco al personaje, mostrándolo lejano a un sentido trágico de la vida sino dejando que, pese a todas las malarias que viven sus protagonistas, siempre puedan encontrar una salida que les permita soñar una vida más conveniente.

Aspromonte no ofrece mucha novedad ni originalidad, respecto a lo ya visto. No obstante, su diferencia más notable es que este film carece de referencias. Aquí no existen aquellos juegos de cine dentro del cine como las que realizan y forman parte central de las películas de Tornatore y Sorrentino.

Esa ausencia vuelve a la película de Calopresti mucho más real, personal, sin válvula de escape hacia otras direcciones, donde los relatos emergen amortiguados ante el impacto de las carencias cotidianas. La labor de la maestra recién llegada al pueblo desde la Lombardía, las tierras ricas del norte, ofrece a los chicos del pueblo la herramienta de la literatura como vehículo para viajar y soñar sin necesidad de atravesar ni el mar ni las montañas manteniéndolos en un tipo de encierro a cielo abierto que básicamente les permite ser ellos mismos.

El objetivo de Calopresti es ir más allá de los sueños, es decir, vivir el presente aceptando condicionamientos, y hacer lo que se debe hacer para poder alcanzar el futuro. En ello queda claro que no hay lugar para los individualismos, y que más allá de los sueños, el hombre necesita del hombre, es decir, logar vivir en comunidad bajo reglas que se respeten con el propósito de lograr el bienestar general al que todos aspiran.

No obstante, este film habla de memoria, la nostalgia y la melancolía. La memoria alude a las experiencias pasadas. La primera alude a todo aquello necesario para adquirir un conocimiento que nos facilite un futuro. Tiene que ver con el aprendizaje. La segunda, a un cambio, un sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo queridos. La tercera, por un estado de ánimo de tristeza y desinterés, causado por cuestiones fiscas o morales, por lo general, de leve importancia.

Calopresti, en este film, nos está hablando de la necesidad de conocer y hacer, y a la vez, de no dejarnos vencer por lo que hemos perdido, y sobre todo, de no perder la esperanza de vivir un poco mejor.

sábado, 10 de junio de 2023

MISANTROPO de Damián Szifrón

 ASESINO SERIAL EN POLICIAL ESTILIZADO

Cuando se recuerda a uno de los ciclos televisivos más admirado de la televisión argentina, siempre se habla de Los Simuladores. Su guionista y director fue Damian Szifron, quien también dejó huella con su primer film: Relatos Salvajes. Ahora da prueba de su capacidad narrativa dirigiendo una típica película de Hollywood, una producción americana que adhiere a los géneros, y sale airosa en un intento de renovación dentro del cine de suspenso.

Su film no solo es entretenido sino que también resulta interesante, sobre todo, en la factura de realización, en lo narrativo. Si bien no reniega de las formulas clásicas, y transita claramente un género (el suspenso),  como también el policial,  resalta una sobriedad narrativa donde nada esta demás adhiriendo a un cine moderno, que apela permanentemente a la síntesis.

El director evita la repetición, el más de los mismo, dando carnadura a sus personajes, logrando así el objetivo de entretener contando simplemente una historia que, de alguna manera, ya hemos visto, que el director radicado en USA aprovecha la oportunidad de mostrar con su capacidad y calidad narrativa. 

Misántropo, cuyo título original es “To Catch a Killer”, implica un sentimiento de desconfianza en la especie humana.  El film recrea la historia de un asesinato en masa, narrando minuciosamente los prolegómenos del suceso, la investigación de los hechos, el costo en vidas humanas, el perfil de los investigadores del caso, y la dilucidación del mismo. El atentado arrojó un daño de 29 muertos y muchos más heridos, sobresaliendo el tamaño de la matanza, el tiempo transcurrido para su dilucidación y el costo de identificación del asesino. El argumento nos habla de la capacidad de maldad del ser humano y del miedo que es capaz de generar.

El director saca partida de los escenarios del crimen al que muestra generalmente desde una altura que empequeñece la escena del crimen pero a su vez ahonda en su misterio. Enfatiza en las escenas aéreas remarcando la distancia entre la lentitud de la investigación y la dilucidación de los hechos ocurridos.

También observa los diferentes caracteres de los personajes principales, debidos a las muy buenas actuaciones de Ben Mendelshon como Geoffrey Lammark (agente especial del FBI), un hombre en el que impera la experiencia a través del sentido de la lógica y Shailene Wodley, como una novata de investigación. El primero representa la experiencia mientras que el segundo la capacidad de observación y el ejemplo. Ella es una mujer inteligente que sabe que nada es mejor que observar el trabajo de ese viejo policía. Entre los dos caracteres aparece la importancia de la dualidad entre la experiencia y la voluntad de aprender, logrando traspasar la maqueta de sus personajes y darles hondura humana mientras trabajan fríamente para dilucidar el caso. La actuación profundiza en la psicología de sus respectivas personalidades, donde reluce la tenacidad de los investigadores.

Szifron se luce en la dirección del film atrapando con suspenso el interés del espectador, describiendo a sus personajes como dos sencillos seres humanos a los que solo separa su edad. Ello contrasta con la frialdad de asesino suelto e inidentificado. El tamaño de la matanza profundiza en la insensibilidad del asesino.

Su principal aporte es su renovación del género, narrando con claridad y síntesis los hechos. Tal como lo hizo en televisión años atrás, el film de Szifrón muestra logros en lo que respecta al uso y manejo del relato que resultan vitales. Los personajes se vuelven míticos en escena luchando por la vida. Por otro lado, deja constancia de la real tragedia humana que provoca el asesinato en masa, logrando un  conjunto audiovisual que nos hace recordar al atentado contra las torres gemelas en NYC, 20 años atrás.

El director también contó con ayuda de dos grandes maestros del cine americano. Se trata del director de fotografía argentino Javier Juliá y del compositor Carter Burwell, un grande que ha musicalizado la mayor parte de la filmografía de los hermanos Cohen.

sábado, 29 de abril de 2023

KOMPROMAT de Jérome Salle

EL EXPEDIENTE RUSO

Esta película de producción francesa pero hablada en ruso es un pasatiempo que responde a un género al cual sigue con disciplina y dignidad. Encuentra sus antecedentes en el cine del de Alfred Hitchcock, en películas como Falso Culpable (The Wrong Man, 1956). Aquí se invierte el sentido de la culpabilidad. No se trata de descubrir a un culpable, sino de culpar a un inocente. La obra es un plato fuerte, sostenida por un suspenso constante que transcurre en la Rusia actual, en tierras cercanas a Siberia, que divide la narración en dos partes.

Dividida en dos partes, en la primera de ellas, un maestro francés es designado en Alsacia para dirigir la filial  de la Academia Francesa. Solitario y sin compromiso, se complica en un affaire amoroso que termina llevándolo a la cárcel acusado falsamente de un crimen que no ha cometido. En la segunda parte de la película, es liberado de su detención pero termina siendo sometido a una persecución por parte de un agente de policía que quiere eliminarlo.

La primera parte del film es una mezcla de película de amor y de suspenso que no logra atraer plenamente al espectador debido a las vueltas  convencionales y previsibles que complican y hacen perder el interés del relato. La pintura de los personajes es superficial y se concentra en un asunto amoroso bastante convencional. No obstante, en todo momento conserva el buen gusto, las locaciones son mostradas a través de pequeños detalles, y los personajes cobran vida a través de las muy buenas actuaciones de todo el elenco.

En la segunda parte, la cuestión mejora mucho. El reo recibe el beneficio de una prisión domiciliaria, pero debido al asedio de un policía celoso que se cree victima amorosa de un affaire, obliga a escapar de la prisión domiciliaria al protagonista, dando paso a una persecución apasionante  través de los bosques que están camino a Moscú.

No hay mucho más en la película. Lo que sobresale es la prolijidad y el lujo de su factura. El film desarrolla con audacia la cuestión amorosa de la primera parte, pero sobre todo, verdaderamente luce en la segunda parte donde por una cuestión de celos se establece perseguir al ingenuo protagonista en una cacería humana cargada de suspenso e interesantes vueltas argumentales  que re enganchan permanentemente al espectador en base a entretenimiento puro y las buenas actuaciones de sus dos intérpretes principales.

Si quisiéramos definir el film, deberíamos decir que se encuentra más cercano al policial negro que a un relato romántico dado que el personaje principal es un maestro perseguido por un policía debido a una cuestión amorosa y no por un delito. Pero la película también luce por la pintura que capta de la tranquilidad pueblerina, las pasiones encontradas en medio de la una Siberia lejana y congelada que hacen recordar series de televisión como Valle de Pasiones, el Gran Chaparral o Falcón Crest.

La dirección del director francés Jerome Salle también destaca en saber mantener el interés del espectador narrando con gran fluidez, especialmente en su trabajo de la segunda mitad del relato. Allí brilla con luz propia encerrando la obra en un gran bosque donde la persecución de un hombre se transforma en un dilema de vida o muerte.

Por otro lado, la película transpira un anti sovietismo inentendible aunque nunca pretende ser un film político, donde claramente prevalece, en la primera parte, el film romántico y en la segunda, el policial persecutorio.

Los rubros técnicos son inobjetables, particularmente la música y sobre todo, la fotografía. No obstante ello, tratándose de una producción francesa, cabe la pregunta acerca de porque tanta saña contra Rusia, salvo que la violación de derechos humanos en aquellas tierras congeladas, muy lejos de Moscú, continúen bajo regímenes dictatoriales donde reina la mentira y la impunidad, cuestión que, por otra parte, políticamente, desconozco.

jueves, 20 de abril de 2023

EXTORSIÓN de Martino Zaidelis

UN POLICIAL AFRANCHELADO

En éste, su último film, Francella es Alejandro Petrossian, un piloto de una aerolínea argentina que realiza vuelos a Madrid. Por otra parte, tiene años y experiencia, y a esta altura del partido comienza a esperar una jubilación que le permita disfrutar con cierta comodidad el resto de su vida. El tiempo pasa rápidamente.  En compañía de su esposa (Andrea Frigerio) quisiera tener libertad  para poder viajar por placer.

Pero le ocurre todo lo contario. Las circunstancias lo  comprometen y una banda de narcotraficante lo someterá a transformarse en valija del narcotráfico. De ahora en más, seguirá siendo un piloto de avión pero también el trabajo de un correo al servicio de una banda de delincuentes que lo obligaran a trabajar clandestinamente entregando paquetitos en determinadas  direcciones en Madrid, recibir el cobro y volver con el dinero respectivo para entregarlo a sus mandantes. Pablito Rago será Saavedra, el malo de la película, el narco que obliga de la mano de la fuerza y la violencia.

Se trata de un policial clásico de estilo americano, al que sigue con todos sus lineamientos. Sus referentes nacionales son, particularmente, las películas policiales y exitosas de los ´80 que adquirieron fama, aquéllas dirigidas por Adolfo Aristarian,  con actores tales como  Federico Luppi y Pepe Soriano que marcaron una época de buen cine. Estamos hablando de un cine de casi cuatro décadas atrás que brilló entre fines de los ´70 y principios de los ´80, tales como La Parte del León (1978), Tiempo de Revancha (1981), Últimos Días de la Victima (1982), y Plata Dulce (1982), obras que se enrolaban en el policial negro y transitaban un estilo que solía derivar en la tragicomedia, sin abandonar el rubro que les daba vida. Estas películas tuvieron una gran convocatoria de público por su personalidad, contundencia, y una capacidad de generar tendencia que hizo resucitar a un cine argentino que generó entusiasmo  y llegó fácilmente al público llenando las salas.

La estructura de la película responde a un modelo clásico, aun género, el policial, que no admite demasiado riesgo artístico. Su plena adhesión a la forma, el protagonismo de un actor conocido que sabe clonarse en diferentes papeles aunque nunca deje de ser sí mismo, porque en el fondo, lo cierto, es  que la gente se lo pide. En consecuencia, construye el personaje por afuera dejando siempre deja el sello de su marca en el orillo. Posiblemente, y con sumo respeto, lo mismo le pasaba a Luppi en  las películas que hemos mencionado. No obstante, estamos hablando de un actor consagrado, alguien que puede elegir el papel que quiere, en este caso lo hace interpretando el rol de un detective policial que debe disfrazarse de narcotraficante.

El tema de la droga, el vestuario moderno, la fotografía en color, el propio estilo “francella” agiornan a este policial haciéndolo transcurrir en nuestro tiempo. Pero el film nunca se deja de parecer y añorar a aquellos clásicos y obras maestras de los años ´40. El “Halcón Maltes” de Otto Preminger (1944), “La Dama de Shanghái” (1945), “El Sueño Eterno” de Howard Hawks (1946) y tantos otros que han sido y son modelos en los que éste se basa aunque cueste reconocerlo.

Prolijamente realizado, el policial de Zandelis aprueba el desafío de un género donde abundan los clásicos. Es posible que no pase a la memoria, pero seguramente, es capaz de entretener durante hora y media sin generar un bostezo. Obviamente, no pasará a la historia del cine policial dado que se inspira en ellos aunque sin su glamour, y menos aún, extrañando aquellas viejas estrellas del cine que los interpretaban. Bogart hay uno solo.

Los actores que lo acompañan cumplen en sus respetivos papeles. La música subraya sin molestar  pero tampoco deja recuerdo y el montaje es clásico y preciso. Pero… la falta de glamour, la concentración de la trama en un personaje interpretado por un Francella que siempre hace  de sí mismo en diferentes papeles, deja al film como una obra pasatista sin demasiadas pretensiones, que, si bien engancha al espectador, nunca muestra pretensiones renovadoras que lo transforme en un policial diferente capaz de generar un modelo o estilo de época. El esfuerzo de Francella es notable, pero Francella siempre es Francella.

sábado, 1 de abril de 2023

LA NOCHE DEL CRIMEN de Dominik Moll

RADIOGRAFIA DE UNA CLASE MEDIA ADORMECIDA

Estamos en los suburbios de Paris. La ciudad luz se torna oscura y pueblerina. Algunos vecinos se visitan. Pocos andan por la calle.

Clara, una joven adolescente visita una amiga. Conversan y se ríen de cuestiones cotidianas. Se hace de noche. Se despide y se va. Desde las sombras, sorpresivamente, emerge un sátiro, quien la ataca y la mata.

Yohan será el detective policial destacado para investigar el caso. Con escasos elementos sobre la mesa, trata de seguir algunas pistas. Es poco lo que tiene. Se guía por corazonadas y experiencias más que por una rigurosa investigación de los hechos. Sigue un camino que en el fondo conduce  a ninguna parte.

El film se transforma en una inspección de las mínimas posibilidades que la policía tiene para descubrir, detener, concluir y llevar a juicio a un crimen. Un asesino anda suelto. Por un lado, se observan los hábitos de una clase media absolutamente enfrascada en sus rutinas diarias, de las cuales emerge anestesiada sin ninguna capacidad de reacción frente a una realidad a la que ignora en su aislamiento.

La película recorre un barrio donde no parece haber ocurrido algo tan siniestro como un asesinato. Solo el punto de vista de un policía nos transmite la urgencia de la investigación. La misma, no arroja resultados de ninguna naturaleza.

El crimen se sumerge en la oscuridad de la nada y se transforma en una gran mirada sobre la indiferencia de una sociedad ensimismada en una rutina diaria, de un de casa al trabajo y del trabajo a la casa donde el tercero, el otro, no parece existir. Las aspiraciones sociales básicas: educación, casa, y auto, se superponen a la falta de seguridad aunque a la vuelta de la esquina, esté al acecho un asesino suelto y esa amenaza llegue incluso al crimen.

Por otro lado, el film es una descripción de las costumbres de una clase media acomodada, metida en sí misma, cuyas preocupaciones son mantener un status cuyas rutinas diarias son despertar, desayunar, ir a trabajar, regresar a casa, cenar, mirar televisión, e ir a la cama para dormir.

El esfuerzo de un investigador policial solitario que se interesa en el caso y trata de obtener pruebas para poder esclarecer el crimen no es suficiente para dilucidar el caso y lograr un acto de justicia.

Una obra contundente del joven director francés que tiene 4 películas en su haber aunque solo se ha visto en Argentina “Un Amigo que te Quiere” realizada y vista en el año 2000.

La Noche del Crimen ganó del Premio Cesar  del cine francés. Es a su vez, una de las películas más galardonadas de la temporada. La sutileza de su narración, pequeños detalles que cobran significación a lo largo de su metraje, su mirada sobre la indiferencia de todo un barrio frente a un crimen horrendo, las bajas aspiraciones y la chatura de la vida, la convierten en una nueva gran joyita del cine francés.

sábado, 25 de marzo de 2023

EL HIJO de Florian Zeller

UN DRAMA FAMILIAR

Un hombre se ha separado de su esposa, con quien convivía y había tenido un hijo. Ahora, ha formado una nueva pareja, y ha nacido otro niño. Su vida se complica. Se transforma en una tragedia.

El film es el ir y venir de esa persona que necesita estar en distintos lugares al mismo tiempo. Desarrollada como un drama, la trama se concentra en una larga charla entre un padre y su hijo,  que nunca pierde su equilibrio, manteniendo siempre el interés y la atención de espectador.

Detrás de esa faceta, la película nos habla de otras cosas. Por un lado, los sentimientos de un padre para con su hijo. Por otro, los de su propio hijo. Una trama sobre la paternidad y la crisis  de un adolescente que deviene en una depresión profunda.

Todo padre ha sido hijo. Nunca dejamos de ser hijos y en consecuencia, encontramos dificultades para ser padres. Y esa incompatibilidad suele generar problemas entre padres e hijos.

La película también habla sobre los sentimientos. Ese padre necesita generar un vínculo, educar un hijo, y dejar crecer al niño para que se vuelva un adolescente y finalmente se haga un hombre. Pero a su vez, ese padre arrastra un hijo como una carga. Le da de comer, paga sus estudios, lo tolera en las buenas y en las malas. El resultado será dramático. El volverse hombre no impide dejar de ser hijo. Y en esa condición, en esa situación forzada e incómoda, el personaje trata de comunicarse con su hijo.

El hombre se equivoca porque nunca encuentra su punto de apoyo. No asume su papel de padre. No entiende el rol. Trata de entender la situación desde el adolescente y se asume como tal para entenderlo. Pero en consecuencia, confunde su lugar, y no transmite la seguridad que el hijo reclama para poder crecer.

Como consecuencia de ello, sobreviene un periodo de orfandad. El padre, separado de la madre del adolescente, se ha vuelto a casar, tiene otro hijo, un bebe que reclama su tiempo, que lo absorbe y lo aísla. Lo obliga a ser padre. El primogénito reclama su condición de hijo. El más pequeño, lo pide todo. El drama se impone sobre la comedia.

Película compleja, bien y claramente narrada, atrapa la atención del espectador, y no la suelta hasta su final. La actuación de Hugh Jackman es notable en el rol del padre, como así también la del adolescente Zen Mc Grath como su primogénito. Laura Dern acompaña al trio como la madre abandonada, y Vanessa Kirby como la nueva esposa. La fotografía, marcada por los primeros planos de los actores, y el excelente trabajo de ese montaje, nos deja un film notable, magníficamente actuado, de características teatrales que montaje mediante, esta excelentemente adaptado al cine.

miércoles, 22 de marzo de 2023

1976 de Manuela Martelli

SILENCIO Y OSCURIDAD

Corre el año de 1976. Las democracias de Argentina y Chile han caído bajo dictaduras militares que han generado miedo, persecución, encierro, y muerte.

El film de Martelli no hace un discurso político pero si describe con suma inteligencia el momento vivido. La película habla del “eso no se dice” logrando transmitir a la audiencia esa cerrazón de boca, esa angustia  que genera la falta de libertad de expresión, de la situación de sospecha permanente, del saber que está sucediendo algo grave pero mejor “no meterse”. Un país en crisis. Una mujer con sentido común se da cuenta de la situación.

La película se sostiene en dos aspectos claves: un guion excelente y en una actuación maravillosa de la chilena Alina Kuppenheim. Su naturalidad es total.

El guion firmado por la propia directora está escrito con suma pulcritud. Prácticamente es un monologo que alude a un momento donde la realidad se manifiesta a través de la violencia. Un tiroteo en la calle que la sorprende mientras hace compras, lo cual comienza a generar en ella el “darse cuenta” de una situación que tiene que ver con el “de eso no se habla.”

Filmada en base a primeros planos, prácticamente un monologo del personaje central que vive en una situación de inocencia e incredulidad sobre lo que está pasando no solo a su alrededor sino también en la situación política del país, la realidad encuentra un clima de violencia extrema en la que la desaparición de personas se vuelve moneda corriente.

Hay un gran trabajo de fotografía y montaje que permite darle al film un ritmo pausado pero siempre significativo que describe la toma de conciencia de una mujer madura, en una intriga hitchcokiana que hace recordar a La Ventana Indiscreta.

Muy bien resuelta, sobre todo en lo concerniente al clima de opresión personal del personaje, donde rápidamente, aparecen titulares de los diarios y televisión en blanco y negro nos permite situarnos en aquellos duros años de mediados de los ´70. El país está en una crisis difícil de resolver y los secuestros y las desapariciones se repiten de todos los días.

Considerando que es la opera prima de la directora chilena, el film no solo interesa como obra de un revisionismo de época, sino por la descripción de un personaje que sale de un estado de total inocencia  no solo de una situación política sino de la verdadera pesadilla que significaba la dictadura chilena.

El gran trabajo de actuación de Aline Kuppenheim, y la recreación de la atmosfera encerrada por una dictadura totalmente alejada de la democracia y la libertad del individuo, hacen que este film resulte una gran sorpresa cuyo interés no solo radica en lo político sino en la acertada descripción de una ama de casa cuya vida parece transcurrir plácidamente, donde la realidad la obliga a pasar a la acción. 


lunes, 20 de marzo de 2023

EL ENGAÑO de Mehdi Bersaoui

RELATO EN PRIMERA PERSONA

Estrenada esta semana con el título de El Engaño (en su idioma original respondería a El Hijo), se trata de la ópera prima del director tunecino Mehdi Bersaoui, un drama ético de carácter personal que atraviesa un hombre, un padre, cuyo hijo necesita un trasplante de hígado en un país donde la religión no lo permite.

Se trata de un debut muy promisorio de un joven director destacado en el cortometraje quien realiza su primer largo con una película de factura impecable, narrada en primera persona del singular.

El director se concentra en relatar los resultados de esa espera que supone  una operación de trasplante no autorizada, toda vez que la utilización de un órgano vital es considerada como una violación a los restos mortales de la persona fallecida, en este caso, un niño.

El conflicto se concentra en torno a la figura del padre, quien siente la responsabilidad de conducir el automóvil que manejaba durante un accidente de tránsito en una ruta de vuelta de unas vacaciones en la playa.

El relato se concentra en la sala de espera de una clínica donde el niño está siendo sufriendo un trasplante. Lo notable de la narración es la concentración lograda de una espera interminable. El niño debe someterse a una operación  de un trasplante de hígado para salvar su vida. Su padre lo acompaña y sufre. No solo está en juego la vida de su hijo sino también sus creencias. Un debate en torno del ser o no ser.

El film no admite desvíos ni segundas intenciones. Film austero y profundo a la vez. Por un lado, la visión de la lucha entre la vida y la muerte. Por otro, un padre que se siente responsable o incluso, culpable del daño producido a su hijo.

Narrado con paciencia, construyendo el relato con pequeños detalles, el guionista y director tunecino logra su objetivo, narrar con claridad una parábola sobre la responsabilidad paterna de un hombre divorciado. No es ajeno a ello la excelente dirección de fotografía de Antoine Heberlé, y sobre todo, la sobresaliente actuación de Sami Bouajila. Un film de alta contenido humano.

lunes, 13 de marzo de 2023

LA BALLENA de Darren Aronofsky

 PREJUICIO Y CULPA

La Ballena tiene una base teatral, y su mayor mérito es que en su paso al cine no traiciona dicho origen. Su adaptación cinematográfica ha sido excelente. Su traslado de medio ha elegido al montaje cinematográfico como forma de lenguaje, logrando recrear un unipersonal que básicamente describe un momento de crisis en la vida de un hombre.

Se trata de la vida de Charlie, un escritor y autor de teatro, homosexual, casado y separado, padre de una hija adolescente,  cuya vida transcurre en el encierro de un departamento de un ambiente  donde su obesidad casi no le permite moverse libremente para  acarrear todo el peso la crisis amorosa que está sufriendo, más su enorme y engordecido cuerpo.

Brendan Fraser interpreta un papel que ha sido nominado al Oscar y probablemente gane. Su trabajo es prácticamente un unipersonal que la cámara registra minuciosamente. Su personaje, Charlie, es un actor teatral que en la película está permanentemente expuesto en la pantalla, y lo obliga a cargar no solo con un cuerpo, sino también con una homosexualidad que ha reprimido por años, le ha costado un divorcio, y, ahora mismo, asistir financieramente a una hija adolescente al borde  de comenzar la universidad a la que solo pareciera importarle el dinero que le da su padre.

Película de características teatrales, está  excelentemente adaptada al cine. Su puesta cinematográfica ha sido filmada minuciosamente y destaca por el ritmo del montaje, realizado en velocidad y en infinitos planos de corta duración, logrando atrapar el interés de espectador desde su mismo inicio, para no  soltarlo hasta su final.

Es una obra de encierro, no sólo  sino también estructural. El film es eminentemente cinematográfico. Es una obra de montaje en un estricto trabajo de unir fotogramas y dar velocidad narrativa, logrando una edición que brilla por sus cortes exactos y precisos que permite mantener no solo un ritmo narrativo adecuado para la traslación al cine de lo que es una obra teatral, sino también un excelente trabajo que se caracteriza por su minuciosidad y bastedad.

Dicho trabajo avanza desde los primeros planos hacia planos generales, narrados siempre en velocidad, dando al film un ritmo que adecua correctamente a la descripción del personaje y a la crisis que sufre el mismo.

El film nunca esconde su origen teatral teatral, no obstante es una película plenamente lograda. Es, por otra parte, una excelente muestra de adaptación, del paso de un lenguaje teatral a un medio como el cinematográfico. Años atrás, The Dresser  (2015), Cyrano de Bergerac, (1990), Un Tranvía Llamado Deseo (1951)  fueron excelentes adaptaciones para el cine. Pero La Ballena es otra cosa. Nunca traiciona sus orígenes teatrales, pero siempre logra expresar en términos de cine puro, aquel que nace del corte y que sobre todo, determina el ritmo cinematográfico de la película. En este caso, un montaje hecho añicos que va desde un primer plano a un plano general, narrando en una velocidad adecuada y justa.

La película termina atrapando al espectador en base al interés que despierta un relato. Un hombre en plena crisis existencial que logra llamar la atención del espectador en base a una narración clara y concisa, bien actuada y dirigida, pero sobre todo, excelentemente montada.

sábado, 11 de marzo de 2023

EL IMPERIO DE LA LUZ de Sam Mendes

 EL MANDATO DE LOS SENTIMIENTOS

Podemos decir que Sam Mendes es un director consagrado. Ganador de un Oscar en 1999 por su trabajo de dirección en “Belleza Americana” (1999) y reconocido por otras obras importantes como el film bélico “1917” (2019), donde demostró su capacidad creativa generando una de las secuencias  bélicas más realista y aterradora de la historia del cine.

Ahora vuelve con otra película muy personal y trascendente donde logra registrar el mundo de los sentimientos que va más allá de la mera emoción, al dar vida a un grupo de personajes notablemente interpretados que escapa de la soledad yendo al cine.

En este nuevo film reflexiona sobre el cine mismo, sobre su destino, dando vida a una historia en torno a un cine de la costa inglesa donde un grupo de personas, algunos mayores y otros más jóvenes, continúan yendo a una sala de cine para disfrutar de una película.

Los motivos para ir al cine pueden ser diversos. Algunos lo harán para entretenerse, otros para olvidarse de los problemas de la vida, o para enterarse de cosas que pasan, o simplemente, ver una película, ficcional  o documental. No importará el género, ni la procedencia, ni los actores o directores. El público será constituido por un pequeño grupo que es fiel, fan del cine. Personas que se sienten encantadas de mirar una pantalla casi en soledad. Es una pequeña audiencia que disfruta de una narración creada por imágenes y sonido que suele fascinarlos, los convence de volver y les crea un hábito.

Paradójicamente, el film habla de un fenómeno extraño. Pareciera que el cine está muriendo, no obstante, existe una renovación de público. Sigue habiendo gente que continua yendo al cine. El cine sigue siendo algo fuera algo fuera de lo común. Tal vez no importan los actores, ni los directores, fotógrafos o músicos. Para esos espectadores, el cine es  inmortal. Ni la televisión ni Netflix pueden  cambiar el objetivo de ese “ir al cine” que solo tiene el objetivo de ver una película en una sala oscura con una pantalla grande.

El Imperio de la Luz no es solo eso. Va mucho más allá. Mendes es un director hábil y obviamente un cinéfilo natural. Su obra no solo rescata la vieja sala de cine sino que re vive los géneros y sobre todo a los personajes, sino crea seres ficcionales que son puro sentimiento, donde la existencia del otro no es una simple complejidad sino un compartimiento de sensaciones.

En su visión del cine, el público no es una masa. Cada espectador es un ser diferente que tiene sus propios gustos y sus propias referencias. No constituyen una cofradía ni mucho menos. Algunos de ellos son mayores, otros adultos, y muchos son jóvenes  dispuestos a descubrir el cine o que ya lo han descubierto y se han unido al grupo.

Con gran lucidez, Mendes se las arregla para construir en torno al cine una idea de la realidad, donde el público no solo es un espectador sino una persona con una vida real, que tienen sentimientos, sufre penurias, el día le sucede como a todos y donde la fantasía se encuentra en la oscuridad de la sala constituyendo un pasa tiempo que por otro lado, paradojicamnete, es manejado por una industria poderosa que marca pautas y costumbres.

En ese mundo, destacan particularmente los besos, las caricias, los abrazos, los odios, gestos de humanidad donde la gente busca a la gente compartiendo un espacio común, risas y lágrimas, dando fe que el cine no está muerto.

Cambiaran  los espacios, las salas, los proyectores, los actores, las actrices, los guionistas, los directores, los fotógrafos pero todo seguirá siendo ¨cine¨ y tan solo se reduce al gusto de ver una proyección de imágenes que ha determinada velocidad crea una ilusión de movimiento que sigue encantado a mucha gente.

miércoles, 8 de marzo de 2023

LOS ESPIRTUS DE LA ISLA de Martin Mc Donagh

 LA VIDA Y EL DESTINO

En carrera hacia el premio Oscar 2023, con antecedentes interesantes  tales como Escondidos en Brujas en 2008), y Tres Anuncios para un Crimen en 2017, esta película británica del director irlandés Martin Mc Donagh, suena como firme candidata en la carrera de los premios Oscar. Interpretada por el joven Collin Farrel y el veterano Brendan Gleeson narra una historia simple sobre la amistad y el amor a la tierra, a la vez, de la imperiosa necesidad de aceptar los cambios de época e incluso, abandonar el terruño.

Dos amigos dejan de hablarse. Son vecinos. Uno joven y otro viejo. El film narra sus vidas en una aldea de principios del siglo XX en una región campesina de Irlanda. Los protagonistas llegan a un punto de intersección donde saben que inexorablemente sus destinos se separarán debido al paso del tiempo, el cambio de las costumbres, la tierra que se vuelve yerma, y encima pone a prueba a sus habitantes. El cariño por el lugar que nos vio nacer no basta. A veces, marca la necesidad de emigrar.

El viejo deja de saludar al joven como indicando que la situación no da para más. La esperanza de vida disminuye, los recursos escasean, y el abandono de la tierra se vuelve una necesidad para iniciar la búsqueda de un nuevo destino. El joven sabe que debe irse. Pero le cuesta, no se anima.

Parábola sobre la vida, narrada en el tiempo justo, sin prisa pero sin pausa, el film del director inglés se transforma en una joyita, una notable reflexión sobre la vida, el paso del tiempo, la necesidad de crecer, de conocer otros horizontes, la obligación de tomar decisiones: irse para probar suerte, y poder encontrar una nueva vida.

Contada con simpleza, los dos protagonistas toman distancia, y se miran de reojo durante gran parte de la película. Ambos son conscientes de su destino. El viejo sabe que tuvo la oportunidad, hizo su vida, y solo le queda la satisfacción de ser un buen hombre. Hizo lo justo, crio sus hijos, trabajó su tierra, cumplió con su destino. El joven es trabajador, intuye que vive otros tiempos. Sabe que debe irse, tomar otro camino, crecer y encontrar su propio destino. Se avecina una época diferente.

Los aciertos del  guionista y director son varios, uno de ellos es la simpleza de su relato y la austeridad de la puesta en escena. El film se llena de miradas expresivas que preanuncian un destino que inexorablemente cambiará el estado de las cosas.

La gran puesta en escena tiene mucho que ver con las notables actuaciones de sus dos actores principales,  ambos contenidos donde importa menos lo que hacen que lo que expresan. La escena final los encuentra juntos, mirando hacia delante. Sus miradas perdidas en el horizonte lo dicen todo. La necesidad de crecer, de vivir, de ganarse la vida, llegar a ser alguien.

El trabajo de cámara es también muy importante porque marca el ritmo justo, tanto las pausas como la acción que lleva hacia delante. Expresa permanentemente un devenir. El tiempo pasa, no para y suceden cosas. Es el retrato de la vida misma.

Film personal, muy propio del director, es un relato manejado con cierto estilo del absurdo que enfatiza en la relación de dos vecinos, donde uno de ellos comienza a evitar al otro, sin ninguna causa aparente, donde el silencio mismo mostrará una situación que ya no va más, volviendo imperiosa esa necesidad de cambio, silenciosamente, posiblemente por ese temor.

La edad de los dos protagonista marca también una diferencia notable indicando que el más viejo intuye un cambio de época que marca una necesidad, la de dejar el terruño y buscar un nuevo horizonte. El más joven todavía no entiende lo que pasa. Pero el film, inteligentemente, se queda en la mirada hacia el futuro de los dos protagonistas dejando que el espectador saque sus propias conclusiones.