sábado, 31 de agosto de 2019

LA VIUDA de Neil Jordan


LA MALDAD NUNCA MUERE

Alejado del cine durante estos últimos años, vuelve Neil Jordan, el afamado guionista y director irlandés muy recordado por El juego de las Lágrimas (1992), quizás el film que lo llevó a la fama, y por Michael Collins (1996), su homenaje al patriota irlandés. Su último estreno en Argentina data de 2011, fecha en la que se estrenó Amor sin Límites, aunque tuvo una intensa experiencia televisa entre 2011 y 2013 en la que desarrolló Los Borgia, una de las mejores series vistas en ese medio, de los cuales escribió 29 capítulos, de los que dirigió 6.

Nuevamente lo encontramos en nuestras pantallas, dirigiendo y coguionando La Viuda, una creación original de Ray Wright, un thriller psicológico que resulta una obra típica de género en la que se desarrolla un terror soft que Jordan concentra en el film como un drama de suspenso, acompañado de otra gran creación de Isabelle Huppert en el papel de la viuda Greta Hideg.

No revelaré la trama del film pero es la clásica obra del gato y del ratón donde una joven muy bonita y altruista se ve avasallada por una mujer mayor egoísta y violenta cuyo objetivo pareciera ser poseerla. La trama se desarrolla siguiendo los clásicos clichés del género resultando un film más que interesante.

La experiencia del director rescata la obra enfatizando en una notable pintura de personajes donde la ambivalencia de los caracteres hace que la trama se convierta en un sinfín de mutaciones en sus relaciones de simpatía / antipatía, amor / odio, pasividad / violencia, reacción / sobrerreacción.  

Otro punto fuerte del film es la dirección de actores. Jordan los dirige sacándolos del cliché y volviéndolos naturales, de carne y hueso. Seres cotidianos que habitan en cualquier barrio de una gran ciudad y son portadores de secretos inconfesables. Nueva York aparece como el marco ideal de un gran laberinto donde arden pasiones descontroladas. Una ciudad siempre convulsionada donde los seres anónimos esconden secretos inconfesables. Aprovechando ese marco de alienación permanente, la actuación de Isabelle Huppert vuelve a ser insuperable y fascinante sumando otro gran personaje a su galería de mujeres escalofriantes y desquiciadas.  Muy cercana a la Glenn Close de Atracción Fatal, está a la altura de sus mejores creaciones de mujeres perturbadas como: la Violeta Noziere de Niña de Día, Mujer de Noche (1978); la Jeanne de La Ceremonia (1995); La Erika Cojut de La Pianista (2001) o la Michelle de Elle (2016), entre otros. Por otra parte, luce como toda una revelación, la actuación de Chloe Grace Moretz en el papel de Frances, una adolescente pueblerina, recién llega a la Gran Manzana, llena de buenas intenciones, solidaria y trabajadora que cree encontrar en Greta una sustituta de su madre recientemente fallecida.

Jordan sabe manejar el suspenso y los hilos de la trama. El film se vuelve muy entretenido y atrapa al espectador de principio a fin. Dado su carácter genérico, cae en algunos clichés típicos. Pero en general, la mano experimentada de Jordan logra que el film llegue a buen puerto en todo momento y la historia que narra se nos haga creíble.

Hay en el film un doble final haciendo honor a estos tiempos modernos donde nada es lo que parece. Yo honestamente, me hubiera quedado con el primer final, un final abierto que dejaba al espectador con una incertidumbre sobre el triunfo de la maldad. El segundo final, el real, de alguna manera corporiza la maldad y no deja nada librado a la interpretación del espectador. Es que la maldad nunca muere.

POR LA GRACIA DE DIOS de Francois Ozon


LEJOS DE SEÑOR, CERCA DE LA INFAMIA

Francois Ozon es un prolífico cineasta francés autor de una obra con algunos altibajos pero nunca carente de interés. En esta oportunidad, se ha presentado en la Argentina su último trabajo, Por la Gracia de Dios, reciente ganador del festival de Berlín 2019.

El film es un drama que sigue a un grupo de hombres que se unen para dar a luz el código de silencio que durante años protegió a un sacerdote que abusó decenas de niños en un campamento de una escuela religiosa en Francia hace más de 30 años.

Basado en los sucesos que dieron lugar a la condena del cardenal Philippe Barbarin, en Lyon, en 2018 por ocultar la conducta del padre Bernard Preynat, POR LA GRACIA DE DIOS narra los diversos esfuerzos realizados para dar a luz aquellos abusos, a la vez de ilustrar sobre los efectos de los traumas provocados en los sobrevivientes y sus respectivas familias en esta crónica sobre la resistencia, el poder de la movilización, la vergüenza y el miedo a dar a conocer los hechos ocurridos.

Francois Ozon plantea el drama como una crónica dentro de un espíritu documentalista que recrea la rebelión de una de las víctimas que, dándose cuenta que con un pedido de perdón no basta para resarcir la vergüenza ocultada durante tantos años. En consecuencia, decide continuar la lucha buscando a sus viejos compañeros de colegio con los que había compartido códigos de silencio, uniéndose para desmantelar dichos código y dar a luz aquellas verdades inconfesables que habían ocurrido durante su niñez.

No obstante la sinceridad y la nobleza del relato, el film cae en un alegato que termina resultando repetitivo, aunque esa repetición no hace más que enfatizar en los códigos de silencio que se ha impuesto la Santa iglesia Católica al respecto. Podría interpretarse como si los sacerdotes acusados estuvieran absolutamente fuera de la ley de los hombres y solo estuvieran condenados por su conciencia.

Dado que estos sucesos han ocurrido hace más de 25 años, las acciones legales están prescriptas. En consecuencia, los esfuerzos por obtener una sentencia judicial favorable a las victimas y/o poder condenar al sacerdote acusado ya no existe debido a que el periodo legal para reclamar justicia ha terminado. Solo queda el pedido de perdón de manera religiosa, el cual puede o no ser aceptado por la víctima, pero esta última nunca lograra una condena penal por parte de su abusador.

Cabe aclarar que en general, dado que los abusadores han continuado en su accionar, y dada la labor de estos grupos de damnificados, han continuado apareciendo casos similares que si han podido ser canalizados a través de justicia. No obstante ello, la Iglesia no denuncia los casos sino que son las propias víctimas las que lo hacen.

Incluso, el título original de esta película es la traducción de la frase francesa "Grâce à Dieu".Esta una frase que expresa el ex arzobispo cardenal Barbarin en una entrevista: "Gracias a Dios, estos eventos están sujetos a prescripción", dando a entender como una expresión de alivio de que el perpetrador ya no pueda ser procesado.

El film de Ozon es claro y contundente respecto a su denuncia. No obstante ello, el espíritu reiterativo de los casos, el estilo falsamente documentalista adoptado, la larga duración del film (137 minutos) atentan contra el hecho puramente cinematográfico a pesar de su clara e importante postura formulada.

sábado, 24 de agosto de 2019

ERASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD de Quentin Tarantino


UN TROPEZÓN PROVOCA CAÍDA

Desde que Pulp Fiction ganó la Palma de Oro en Cannes en 1994 y Quentin Tarantino se transformó en gran maestro del cine, y por ende, director de culto, ha realizado hasta la fecha, 7 largometrajes donde nunca pudo igualar a aquel ya clásico film, sino lo que es peor, cada película ha significado un peldaño descendiente respecto de aquel momento de gloria. Con Erase una vez…, lamentablemente, ha llegado al punto más bajo de su carrera como guionista y director de cine.

El problema principal no es uno sino dos. En primer lugar, el marco referencial. En segundo lugar, el propio desarrollo de la trama.

El marco referencial es absolutamente abrumador. Las citas cinematográficas permanentes, la descripción de la zona donde vive su protagonista y sus propios vecinos, requieren del espectador una atención permanente, por otra parte, absolutamente innecesaria para seguir el desarrollo de la trama que, en definitiva, podría suceder en cualquier otro lado. Tal como lo presenta Tarantino, resulta una invitación al cholulaje.

En cuanta a la trama, ocurre otro tanto. Cuenta con un guión muy flojo que apenas llega a delinear a dos personajes que sin lugar a dudas terminan componiendo los propios dos buenos actores (Leonardo Di Caprio y Brad Pitt) que personifican los papeles principales dándoles su propia credibilidad profesional. El resto de los personajes no son siquiera episódicos. Es como si Tarantino se diera el gusto de contar con una serie de famosos a los cuales conforma con un bolo que les permite formar parte del cast de la película.

No obstante ello, el guión se parece más al de una comedia situacional que al de una película de casi tres horas de duración. Una de sus fallas, es dejar totalmente a la deriva a dichos personajes, los cuales nunca encuentran un espacio propio aunque viajen de Hollywood a Roma, ida y vuelta, y recorran Los Angeles hasta sus propios confines sin que claramente aparezca el propósito de esa proeza.

Los primeros momentos del film parecieran hacernos creer que estamos ante un homenaje a los actores de televisión y sus dobles, más tarde a las películas de género de Hollywood. Pero no es así. Las referencias vagas que utiliza el guionista y director confunden al espectador. Por ejemplo, al principio del film el personaje de Di Caprio parece inspirarse en la historia de Clint Eastwood, quien empezó haciendo Cuero Crudo (Rawhide 1959-65) y más tarde viajo a Italia donde se hizo famoso de la mano de Sergio Leone con Por Un Puñado de Dólares. Pero esto es una casualidad. No se trata de Eastwood y mucho menos se trata de un homenaje.

Más tarde en el film aparecen unos vecinos que son nada menos que Sharon Tate y Roman Polanski. Otra vez pareciera que la cosa toma el rumbo de narrar las muertes horripilantes que tuvieron lugar en la casa vecina, pero tampoco sucede ello. Aparecen, en cambio, unos hippies que Tarantino pinta lejos del amor, paz y rock and roll, lema de aquella época. Pero no hay ninguna conexión narrativa con el Caso Tate.

En esas pérdidas continúas del rumbo, en ese divagar, parece concentrarse todo lo que Quentin ha escrito y que parece confiar que al volcarlo en imágenes logrará contarnos una historia que pueda llegar a un final. No sucede ello. La historia del actor y su doble, que en definitiva es el verdadero núcleo del relato, queda totalmente desalineado y desatendido por Tarantino llegando a un final cuyo dramatismo se pierde en función de la escasa carnadura que ha dado a sus personajes.

El trabajo de dirección de Quentin es tan errático como su guión. El film resulta desprolijo, repetitivo y al promediar su metraje comenzamos a darnos cuenta que no tiene mucho para contar, o que se ha perdido en su relato, encerrado en su propio laberinto y solo estira la película para lograr llenar el espacio para el que se lo ha contratado.

La situación por la que atraviesa el cine americano es realmente preocupante. La temporada pasada de los Oscars fue decepcionante. La decepción vuelve a repetirse ahora con el estreno de Erase Una Vez en Hollywood, quizás, el film más esperado del año. En mi opinión, el film de Quentin Tarantino no está a la altura de las expectativas desarrolladas.

lunes, 19 de agosto de 2019

SANTIAGO, ITALIA de Nanni Moretti


DE LA POLITICA AL HUMANISMO

Salí encantado de ver este interesante nuevo film de Nanni Moretti, el director italiano aclamado por Caro Diario (1993), La Habitación del hijo (2001) y esa maravilla del 2015 que fue Mia Madre. Su cine ha estado en permanente mutación. En la década del `90, Moretti era un cómico que ensayaba en forma fílmica. A partir del cambio de siglo, comienza a hacer una introspección, y aparece con La habitación del Hijo, un drama familiar de características mayúsculas. Un film donde la muerte de un miembro de la familia deja sin sentido la vida de los demás. Su film resulta ser ganador de la Palma de Oro en Cannes. Hace tres años volvió a deslumbrar con un tema similar con Mi Madre. Ese mismo" yo" de Moretti reaparece ahora en un film intimista, emotivo y personal que pareciera ser la segunda parte de su "Caro Diario", pero con una gran diferencia. La propuesta es ahora un paseo interior que mueve su conciencia política, que produce en él sentimientos encontrados que lo llevan a pensar acaso, sobre la idea de la “muerte del ciudadano” y “la migración”.

Estamos, ante todo, analizando un documental de carácter político que analiza un hecho muy especial, de carácter humanista y clandestino, ocurrido durante la dictadura de Pinochet en Chile después de la caída del gobierno popular de Salvador Allende, ello es la instalación de un centro de refugiados chilenos creado en la propia embajada italiana en Chile.

Con mucho tacto,  casi con un espíritu didáctico, Moretti divide su film en tres momentos diferentes: 1) Los sucesos que originan la caída de Salvador Allende, 2) La enorme represión iniciada por el General Augusto Pinochet, a cargo del nuevo gobierno chileno, y 3) la intervención de Italia en el conflicto chileno dando refugio a perseguidos políticos.
El film se nutre de diferentes fuentes, entre las cuales están las opiniones y recuerdos de diferentes perseguidos políticos entre los cuales se encuentran Patricio Guzmán y Miguel Littin, ambos directores de cine chilenos cuyas obras cinematográficas han dado un gran testimonio de lo ocurrido. Moretti usa parte de ese material no solo para recordar aquella época sino para reivindicar la acción humanitaria que generó el gobierno italiano amparando a cientos de militantes comunistas.

Es así como el cineasta comienza a describir una parábola para el recuerdo que va desde lo político a los sucesos represivos más violentos, salvajes y totalitarios para terminar en una visión humanista del problema. De esa manera, recorre los años 70 mostrando el triunfo de Allende y su intento reformista, la alta conflictividad generada toda vez que el caudal electoral de Allende  apenas alcanzó al 36 % de los votos, terminando en una situación política y social insostenible que indujo el salvaje Golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973.

Con gran lucidez narrativa el director italiano culmina su análisis narrando un pequeño episodio ocurrido en medio de aquella gran tragedia. Partiendo de una situación de alta conflictividad política y social, se cae en una represión sangrienta de una ferocidad inusitada, que, no obstante, da lugar a una intervención de carácter clandestino de la propia Embajada de Italia en Santiago. Aquello permitió el asilo de unas 800 personas, las cuales, en su mayoría, terminaron por exiliarse, tomando la ciudadanía italiana, y se radicaron en aquel país que los recibió con solidaridad y trabajo. Una luz en medio de la oscuridad. Un soplo de vida entre la desaparición y la muerte. Una historia tremenda sobre la pérdida de un sueño, el desarraigo y el volver a empezar en un país extranjero.  


No obstante ello, lo interesante del film de Moretti es resalta la aventura humana. La mirada que termina prevaleciendo es la de un humanista, más allá de las nacionalidades, del exilio, de las etnias, del lenguaje, del pensamiento político, la del hombre que solo busca un bienestar, para él y su familia, integrarse a la sociedad y ser parte de ella. Vivir en una sociedad que garantice la igualdad y sobre todo, la libertad.

viernes, 16 de agosto de 2019

LA ODISEA DE LOS GILES de Sebastián Borensztein



EL ESTAFADOR ROBADO

A partir de una novela escrita por Eduardo Saccheri, la cual recibió el premio Alfaguara 2016, que se inspira muy libremente en los sucesos que generó el corralito financiero de diciembre de 2001, Sebastián Borensztein encara su quinto largometraje con suerte diversa.

Reuniendo un gran elenco de notables actores capaces de componer personajes al borde de la caricatura, hace correr una fluida trama de características corales, imbuida de un espíritu de necesidad de justicia que termina generando una especie de venganza.

Los giles a que alude el título del film no son otros que las propias víctimas que generan las pésimos manejos de las arcas públicas de los sucesivos gobiernos que nos han tocado en turno, que aplicando políticas de carácter populista con el ánimo de contener al pueblo terminan por vaciar las arcas del Estado y en consecuencia se ven en la necesidad a recurrir al viejo recurso de hacer una macro devaluación del peso y congelar depósitos bancarios para devolverlos 10 años después.

El film habla indirectamente de la injusticia social que provocan estas políticas y desarrolla, basándose en los personajes de Saccheri, un grupo muy querible de victimas de aquel flagelo compuesto por diferentes prototipos del ser nacional, inclusive con distintas afinidades políticas, que llegan a unirse fraternalmente para recuperar el dinero que el corralito financiero les ha quitado haciendo justicia mediante una venganza en la cual el propio estafador se vuelve víctima de un robo.

Esta cuestión de la unión de caracteres tan diversos es tal vez unos de los puntos más fuertes y positivos que experimenta el film, dejando muy claro que la unión hace la fuerza, pero también, enfatizando que no solo la fuerza logra el objetivo sino también el respeto del uno por el otro, donde el escuchar a los demás no solo infunde respeto sino nutre a uno mismo.

Con un guión que se estructura en base a una narración clásica tipo western suburbano, los mayores méritos de la película se encuentran en el gran entretenimiento que proporciona desde principio a fin del relato. Condimentada con personajes muy bien delineados dentro de un tono tendiente al grotesco criollo, con diálogos agiles, replicas punzantes y graciosas, y con actuaciones que sin lugar a dudas componen personajes delirantes que resultaran inolvidables, el film avanza casi sin obstáculos hacia el aplauso mayoritario de la platea.

No obstante ello, la gran crítica que cabe cuestionar es la mirada naif que provocan estos seres desangelados, solos, perdidos, desorientados. Parecerían ignorar que si votan populismo, a la larga, recibirán populismo. El Estado Nacional gasta más que lo que recauda, genera déficit fiscal, y obviamente, toma deudas o lo que es peor, emite dinero sin respaldo. El peso se devalúa, la economía genera inflación, la gente toma conciencia, comienzan las corridas bancarias, y finalmente el Estado, impone un “corralito” a los depósitos bancarios tomando a todos por sorpresa.

El guión de Borensztein toma estos elementos, los banaliza, crea personajes que por definición son víctimas sociales, y los une en torno a un proyecto que no es más que otro robo, esta vez, a un estafador. No por ser un estafador la acción de restitución deja de ser otro delito. Entramos en aquel dicho que dice que el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

No sé si la intención de Saccheri o de Borensztein fue señalar el carácter inmoral de toda una sociedad. Honestamente creo que no. Pero la película termina siendo banal al meter a todos sus personajes en una misma bolsa de la que raramente podrían sacar un resultado que tuviera que ver con el respeto de la ley y la satisfacción de un clamor de justicia. Y lo que es peor, se justifica a quien hace justicia por mano propia cuando en realidad, el contrato social ha determinado que la justicia estará en manos de los jueces.
Por otra parte, cabe agregar que un gil es una persona fácil de engañar. Una mirada más profunda del film deja entrever que no siempre las víctimas son giles sino personas que han estado dispuestas a tomar un riesgo mayor, a pensar que “total va a pasar nada” o “el Estado no puede quebrar”. Pero la historia continúa y se repite. La perseverancia en el error de apreciación es lo que nos lleva a esas situaciones sin salida.

Entretenida, siempre interesante, con grandes actuaciones de todo el elenco, Borensztein consigue realizar un film que sin duda será exitoso pero que tal vez esté por debajo de sus anteriores trabajos, especialmente de Un Cuento Chino, y deja un gran interrogante sobre la moral social en Argentina. Robar a un ladrón no constituye un acto de justicia.

viernes, 2 de agosto de 2019

DOGMAN de Matteo Garrone


UN MUNDO PERRO

Matteo Garrone es un director italiano de 50 años que ha ganado los premios más importantes del cine italiano en los últimos 10 años. En 1996 se hizo acreedor del Sacher de Oro por el cortometraje Silhouette (1996), en 2008 es galardonado como el Mejor Director tanto en los European Film Awards como en la entrega de los David di Donatello en Italia donde es reconocido por su labor en Gomorra. En 2012 llega su consagración al ganar la Palma de Oro en Cannes por su film Realidad. Ahora, en Buenos Aires, se estrena su última película, Dogman, presentada en el Festival de Cannes de 2018 que ganó el premio al mejor actor por la extraordinaria labor de Marcello Fonte.

Dogman es una parábola sobre una sociedad salvaje. Una mirada desesperanzada sobre la animalidad del hombre moderno. Narra la historia de Marcello, un peluquero canino divorciado de su mujer con quien ha tenido una hija de unos 8 años con quien mantiene una excelente relación y comparte la pasión por el buceo. Por otra parte, tiene una relación de amistad con Simoncino, un grandote maleducado y drogón que no es bueno para nada.

La inteligencia del guión de Garrone hace que el mismo gire en torno de la figura de Marcello. Ello permite el lucimiento de Fonte no solo en la actuación, sino también la profunda pintura que hace de su personaje principal, en cual, llevado por Simoncino y la droga, comienza un camino de degradación personal hasta transformarse él mismo en un animal.

El problema de Marcello es que su amigo es también un acosador que lo lleva y lo obliga a transitar por la vía del delito. Hay en esa relación una sumisión por parte de Marcello respecto de Simoncino, pero la relación entre ambos cambiará drásticamente después que éste último tenga que pasar una experiencia extrema.

El film realiza una pintura que evoca cierto neorrealismo que hace recordar a Passolini. Específicamente, en algunos pasajes del film, a “Mamma Roma”. Marcello realiza una trayectoria parecida. Un ser errante que parece no tener un objetivo claro en la vida, como si su existencia se escindiera en dos mitades, una buena y una mala que son incapaces de conciliarse. Pero además, parece haber un destino inevitable relacionado con la pertenencia a una clase social. Es como que sabemos que inexorablemente ese andar de Marcello siempre encontrará un obstáculo por delante que está determinado por una cuestión de clase.

Y en ese destino hay un determinismo tal que nos hace saber que por más que el personaje tiene un lado bueno, en el que prevalece el amor por su hija, su placer por el buceo, o el afecto que siente por los perros a quienes cuida, alimenta, embellece, y hasta cura sin ser un veterinario, todo eso no alcanza ni alcanzará nunca para poder salir de lo estanco debido a una situación social que es inflexible y no da oportunidades.

Las tomas largas, mostrando a los personajes perdidos en el paisaje, las casas teñidas de grises por la humedad cercana de la playa, los charcos de agua consecuencia de una asfalto carente de mantenimiento, enmarcan esta historia de marginales que nunca podrán salir de ese pequeño mundo que los rodea y encierra, sobretodo porque no solo son esclavos de una sociedad que los mira con indiferencia sino también porque comienzan a ser esclavos de una droga que los anula y despersonaliza.

Gran película de Matteo Garrone. Una película audaz y adulta a la vez. Una mirada cálida sobre una estado de situación patético que habla de muy poca esperanza y nulidad de salvación. Para pensar.

martes, 23 de julio de 2019

EN LOS 90 de Jonah Hill


LA EDUCACION DE STEVIE

Se trata de la opera prima de un joven actor americano de menos de 40 años de edad con casi 60 participaciones cinematográficas y experiencia tanto como productor como escritor. En el estreno de esta semana, Hill es responsable del libro y de la dirección de su película, la cual resulta una sorpresa positiva en todo sentido.

Ubicada claramente en el joven cine independiente americano, remite en tema y en forma a películas recientemente estrenadas tales como Lady Bird (2017) de Greta Gerwig y Proyecto Florida (2017) de Sean Baker, ambas relacionadas con aspectos marginales de la juventud americana.

La diferencia entre estas películas y la de Jonah Hill es que la suya transcurre en los 90 y las recientemente mencionadas en la actualidad. Pero de alguna manera, se encuentran emparentadas por un factor común que es la marginalidad de sus protagonistas, los problemas derivados de las mudanzas de ciudad y la total ausencia de sus padres en la educación.

Aquí Stevie se muda de barrio a un lugar marginal de la ciudad de Los Angeles. Es un adolescente de 13 años de edad cuya madre parece estar separada de su padre. La ausencia del mismo se hace notar toda vez que un hermano mayor parece adoptar la paternidad de Stevie sin ningún resultado alentador en su educación. La cuestión del adolescente es que, en verano y sin aparentes obligaciones escolares, debe comenzar a adaptarse al nuevo barrio donde la práctica de skate es poco menos que obligatoria.

La cuestión que rápidamente se plantea Stevie es poder llegar a pertenecer a esa cofradía de jóvenes que practican el skate, lo cual representa un desafío toda vez que debe hacer un adiestramiento completo en todo lo referente a ese deporte sino también necesita graduarse de adolescente (iniciación sexual) para poder ser aceptado en esa comunidad tan especial, lo cual pone a Stevie en la necesidad de asumir el rol con toda celeridad. Sexo, porro, y destrezas en el arte del skate son las materias a aprobar. Para ello Stevie cuenta con una gran simpatía, una caradurez a toda prueba, y una férrea voluntad de aprender el arte y asumir el riesgo de las pruebas más difíciles de ese deporte.

Jonah Hill acierta en la aproximación de esa comunidad juvenil para retratar de manera tal de lograr pintar la iniciación de un adolescente en una edad rebelde por naturaleza. Con una mirada inspirada en lo documentalista, donde claramente las imágenes prevalecen sobre los diálogos, donde el ritmo cinematográfico es eminentemente el del cine americano, el novel director lograr lucirse con una película cuya discreción contrasta con la profundidad del análisis que realiza de toda una generación.

La película, siendo una ópera prima, tiene la gran virtud de profundizar en la psicología de los diversos personajes con claridad sin volverlos una maqueta. Aquí no hay personajes buenos y personajes malos. Eso genera una gran naturalidad tanto en las actuaciones como en el desarrollo del comportamiento de los personajes y en la resolución de situaciones.

Lo más interesante de esta ópera prima de Hill es que su dirección es directa, no se distrae ni busca alargar las escenas innecesariamente. De esa manera, logra un film concreto en su propósito y conciso en su exposición. Nada sobra ni falta en esta película que comienza sin prologo y termina sin fin. Es una mirada sobre un momento de los ´90 que simplemente registra el cambio de un niño a su adolescencia, su proceso de adaptación, y su iniciación en el skate.

lunes, 22 de julio de 2019

VIAJE AL CUARTO DE UNA MADRE de Celia Rico Clavellino


SOBRE EL DUELO, LA INTIMIDAD, Y EL PORVENIR

Esta tercera película de Celia Rico Clavellino, una directora española (sevillana y andaluza), no solo es un gran momento de cine, sino también una película muy particular, personal, que refleja el mundo de dos mujeres que han perdido la referencia masculina, una a su marido, la otra, a su padre.
El film se concentra en un pequeño departamento de dos ambientes en algún lugar de Sevilla, donde transcurre ese duelo, el dolor de la perdida que esas dos mujeres necesitan superar para continuar con una “vida normal”.
Más allá de la excelente relación entre ambas, esa desaparición del hombre, las deja huérfanas ante el cambio forzado. Estrella (Lola Dueñas), la madre, es sorprendida por la muerte de su marido. Pero Leonor (Anna Castillo), su hija, sabe que ese hecho ha derivado a un momento de cambio.
Las notables actuaciones de ambas trasmiten no solo el dolor sino también esa necesidad de comenzar una nueva vida. Una transición forzada por las circunstancias. Ambas saben que tienen una vida por delante y cada una debe tomar un camino que seguramente será diferente.
Celia Rico Clavellino, además de directora es autora del excelente guión en que se basa la película. Ese guión, no obstante, solo constituye la columna vertebral de un relato que gracias a la sapiencia de su directora se transforma en una obra cinematográfica que logra hablar por sí misma.
La destreza de esta joven cineasta sevillana transforma a su guión en una obra estrictamente cinematográfica, haciendo que su cámara vuelque en términos cinematográficos lo que ella desea que el público vea, dejándolo libre de todo tipo de interpretaciones personales, colocándolo tan solo ante dos actrices capaces de transmitir el todo.
La película obliga a la reflexión del espectador. Primero, a través del acercamiento a la intimidad de dos personas que acaban de sufrir una perdida. Ese momento de duelo lleva a otro de recogimiento, y más allá, ambas protagonistas entenderán que la vida continúa y deberán resolverla como mejor puedan. No habrá soluciones mágicas. Solo la voluntad de seguir adelante.
La directora narra ese momento con indudable maestría, con un gran respeto por sus personajes, generando un clima de indudable intimidad, donde la necesidad de superar la tragedia implica concentrarse y tratar de enfocar un futuro.
Por otro lado, el concepto de feminidad otorga un aspecto de gran intimidad que permite no solo un acercamiento al dolor sino también a la necesidad de superar el momento y continuar la vida.
Para los personajes, esa continuidad implica un volver a empezar. Ambas saben que ya nada será igual. Estrella deberá buscar un trabajo que la ayude a mantener su casa, y Leonor deberá comenzar a buscar su destino.
Contado desde un lugar de encierro, un pequeño living de un departamento de dos ambientes, con una cámara expresiva y dos actrices estupendas que ponen no solo el cuerpo sino también el alma para que el espectador sienta y entienda esa soledad repentina que nos deja la muerte cuando se nos lleva un ser querido. La directora se maneja con primeros y medios planos para dar atmosfera de intimidad en la puesta, confiando en que esas dos actrices transmitirán con cuerpo y alma el dolor que llevan a cuesta sus personajes, tratando de vislumbrar el necesario cambio de vida que se les aproxima.
La trama que desarrolla el film es muy interesante porque no solo pone énfasis en los dramas personales sino también deja entrever la dificultad hacia el futuro de los cambios laborales que se están gestando. Tanto la madre como la hija deberán salir a buscar un trabajo para seguir subsistiendo. La hija, además, posiblemente deberá emigrar para poder tener una mayor amplitud de oportunidades.
Este trabajo de Celia Rico Clavellino la coloca dentro de una zona de exposición muy importante que seguramente le permitirá encarar en el futuro obras más ambiciosas aunque no creo más personales que la presente. Acompañada de dos actrices estupendas, y del fotógrafo Santiago Racaj, que con sus tonos ocres logra transmitir ese momento de intimidad que viven esas dos mujeres que acaban de sufrir una pérdida irreparable. Así, el film se transforma en una de las principales sorpresas de este año cinematográfico. 


sábado, 20 de julio de 2019

ESA MUJER (Ash is Purest White) de Jia Zhangke


PERDIDO EN LAS TRES GARGANTAS

Con un relato de más de dos horas de duración y una historia de pequeños gánsters pueblerinos que algunos pretenden interpretar como la evolución de los últimos años de la China pos maoísta, la nueva película de Jia Zhangke puede verse aunque no carente de objeciones.
Financiada principalmente con la participación de capitales franceses, la película falla en gran medida, por su ritmo cansino y el desarrollo de sus personajes, donde pareciera estar homenajeando al cine francés de los 60, particularmente a primer Godard, poniendo a Sin Aliento como su principal ícono.
Narrada en tres tiempos a lo largo de casi 20 años, también ha sido interpretada como el relato de la evolución de la china moderna después de la muerte de Mao Tse Tung, concentrándose en la introducción de la mujer dentro del panorama laboral chino. Este momento, además,  coincide con el comienzo de la China contemporánea, en el cual comienza a prevalecer el desarrollo de un capitalismo de Estado que ha permitido un relajamiento en la sociedad en las grandes ciudades chinas que se mueven fuera de la órbita del comunismo que sigue imperando en el interior del país y en el sector agropecuario.
No obstante, la mirada de Zhangke a través de su película parecería más que una descripción de lo económico social, una farsa sobre el capitalismo chino toda vez que la película se desarrolla dentro de un contexto gansteril que pareciera estar fuera de todo control de las autoridades.
La primera parte de la historia tiene lugar a principios de la década de 2000 y es la más entretenida. Refiere al ascenso y caída de Qiao, una mujer china, que está enamorada de Bin, jefe de la mafia local de Datong. Cuando Bin es atacado, Qiao lo defiende por lo cual será detenida y condenada a prisión durante 5 años.
La segunda parte transcurre varios años después, alrededor de 2006 en las inmediaciones de la Represa de las Tres Gargantas. Tras cumplir su pena, la joven volverá a buscar a su amado, pero este no le corresponderá. La pareja se ha separado definitivamente. El transcurso del tiempo, los años de cárcel de Qiao, ha transformado a los protagonistas quienes ya no son los mismos. Qiao debe buscar otro trabajo y comenzar a reinsertarse socialmente.
La tercera parte transcurre en el presente.  Qiao ha salido adelante siendo fiel a la mafia, Bin regresará por ella, pero no sabemos cuál será su destino.
No hay duda que en un primer plano la historia refiere a un amor no correspondido. No obstante ello, elevando la historia hacia su significado político, pareciera que Zhangke no ha hecho otra cosa que desmentir el descongelamiento chino antes comentado. Suponiendo que Bin representa el orden imperante (el comunismo) y Qiao es el incipiente capitalismo, queda claro que la visión que transmite el film es que el descongelamiento chino es pura ceniza.
La inserción de la mujer en el campo laboral termina por ser un hecho social que se produce sin aviso. En un momento Qiao dice: Esta es una tierra donde las ciudades son tragadas por embalses, refiriéndose a la construcción de la represa de las 3 Gargantas como una alusión al desarrollo capitalista de un país que inserta mano de obra por doquier de la mano de la mujer.
Imbuida de un espíritu existencialista en cuanto lo importante en el ser es la vivencia subjetiva, describe a Qiao como una mujer inteligente, responsable e ingeniosa que mantiene una relación absolutamente inestable con su novio.
La actuación, la música incidental, los detalles de la puesta en escena son notables pero la historia se prolonga innecesariamente no agregando datos que provoquen interés más allá de los hechos que transcurren en el marco del cambio antes señalado.
Cuando llega el final, el resultado de lo visto no es del todo satisfactorio. Y ello parece estar ligado a la excesiva duración del film. El origen documentalista de Zhangke se hace palpable y conspira contra el ritmo narrativo del film. Aun así, el film es un drama con algunos méritos considerables. Las actuaciones, algunos momentos de la dirección y la cinematografía de Eric Gautier (combinando 35 mm con digital) son sus valores más fuertes.

sábado, 15 de junio de 2019

NI EN TUS SUEÑOS de Jonathan Levine

LA COMEDIA ROMÁNTICA HA QUEDADO ATRÁS

A partir de Loco por Mary (1998), de la mano de los Hermanos Farrelly, lo escatológico, mejor dicho el humor escatológico, se ha instalado en el cine americano marcando una fuerte tendencia, lamentable por cierto. La comedia romántica ha quedado atrás.
En Ni En Tus Sueños, Charlize Theron y Seth Rogen, hacen del mal gusto una comedia que al principio hace recordar a la comedia romántica que tan bien ha hecho el cine americano, aquella donde las Hepburn (primero Catherine y más tarde Audrey) como así también Doris Day en los 50, incluso Barbra Streinsand en los 70 llegaron a generar picos del género en películas como La Fiera de mi Niña (1938) con Catherine Hepburn y Cary Grant , Problemas de Alcoba (1959) con Doris Day y Rock Hudson, Desayuno en Tiffany´s (1961) con Audrey Hepburn y George Peppard,  y Qué Pasa, Doctor (1972) con Barbra Streinsand y Ryan O`Neal, hoy inolvidables.
Ni en tus Sueños comienza bien. De entrada parece que la química entre la Theron y Rogen va a florecer. Ella es Charlotte Field, una mujer educada, con una posición política consolidada. Es Secretaria de Estado en el Gobierno de los Estados Unidos y tiene pretensiones políticas presidencialistas. El, Fred Flarsky, es un periodista que acaba de ser despedido del periódico donde trabaja. Una casualidad los une y la pareja despareja pasa a ocupar el desarrollo de la película en un tono de comedia que al principio parece que va a transitar el romanticismo pero prontamente se desliza hacia la farsa más grosera.
Theron es una actriz que básicamente se ha instalado con fuerza en papeles donde se destaca   como una heroína de films de súper acción. A partir del año 2000 comenzó a mostrarse en películas importantes y en 2003 alcanza el papel que le da la fama: la Stella Bridger de The Italian Job. De allí en más, ha brillado en el rubro, en diferentes incursiones. Incluso se ha transformado en productora de sus propios films. En Ni en Tus Sueños, incursiona en la comedia, tanto como actriz como productora.
Seth Rogen es un actor canadiense que consiguió su primer papel en Instituto McKinley (1999), una serie de televisión de del afamado Judd Apatow, y en el cine comienza a destacarse en una comedia de 2005, también del mismo director, que aquí se llamó “Virgen a los 40”, y que claramente comienza a señalar su perfil de actor cómico.
Lamentablemente, la química de la pareja indispensable para la buena comedia, no aparece. El perfil frio y distante de la Theron poca química encuentra en el desestructurado Seth Rogen. Son el agua y el aceite. Para colmo, lo que al principio suena como una comedia romántica al estilo de Mi Querido Presidente (1995), con Michael Douglas y Annette Bening, prontamente se disipa y se desliza hacia la comedia escatológica haciendo girar todo el humor en una pareja primero alcoholizada, después drogada donde todo parece comenzar y terminar en el sexo más desaforado.
A mi entender, Rogen arrastra con su fuerte personalidad a la Theron, y la película que podría haberse transformado en una interesante farsa sobre el poder en los Estados Unidos, en una comedia sobre una carrera presidencial llena de obstáculos, termina en una falsa moralina que no tiene candor ni es capaz de generar ese mundo de ilusión donde todo parece que puede ser cambiado para que podamos vivir en un mundo mejor.
Tal vez este comentario le esté exigiendo demasiado a un film que solo tiene la pretensión de entretener y que por momentos lo logra. Pero está claro que las intenciones primarias de la película desaparecen rápidamente en función de la fuerte personalidad de Rogen que arrastra para su molino a una Theron que permanece impasible en su rol de Secretaria de Estado no sabiendo donde esta parada, no solo desde el punto de vista político, sino fundamentalmente en su rol cómico.
Los resultados finales son una verdadera pena porque la película se deja ver, incluso entretiene, a pesar que hace agua por todos sus costados, aun con todo el esfuerzo de producción realizado, el ritmo por momentos frenético, que Jonathan Levine le imprime a su film, y a pesar de la pareja despareja que conforma la dupla estelar que no cuaja por ningún lado. Lamentablemente, Seth se repite en su estereotipo 

viernes, 14 de junio de 2019

UN AMOR IMPOSIBLE de Catherine Corsini


SOBRE EL AMOR Y LOS DAÑOS DEL CORAZÓN

El amor imposible del título es una historia que comienza en los años 50 y termina en la actualidad. Raquel es una joven pueblerina que una noche, en un salón de baile, conoce a Felipe, un joven perteneciente a una familia de clase media acomodada. La relación entre ambos irá cada vez más lejos y de dicha relación nacerá una niña. El drama estallará cuando Felipe la abandona, no queriendo casarse ni dar su apellido a su hija.

Se trata de una historia convencional cuyo interés radica en el interesante análisis de la relación amorosa y sus consecuencias que realiza desde los diferentes vértices de ese triángulo que forman madre, hija y padre. Lo hace en el tiempo y en la forma, en un relato de características clásicas que abarca un periodo de casi 40 años en la vida de sus protagonistas dando lugar a que el paso del tiempo rote de lugar los vértices y permita analizar las relaciones amorosas que plantea desde los distintos puntos de vista.

De esta manera, queda claro que más allá de los avances sociales, las heridas que provocan las relaciones amorosas complicadas dejan sus consecuencias y su curación llevan años. Muchas veces los cambios legales suceden con más rapidez que los cambios individuales en la vida de las personas. El ser humano pasa de la niñez a la adolescencia, y después a la adultez, e incluso finalmente a la vejez y no ha terminado de asimilar sus traumas, aquellas eventos que no ha digerido, que no ha entendido en su estructura mental o emocional.

El primer vértice de esta relación triangular es Raquel, una muchacha simple de pueblo cuyo nivel social es bajo con estudios que no pasan de una escuela secundaria. Cuando conoce a Felipe, se embaraza. Cuando nace Chantal, Raquel se queda sola frente al mundo y debe criar a su hija como una madre soltera.
                                                                                                             
El segundo vértice de la relación es Felipe. Perteneciente a una clase social acomodada, su objetivo en la vida es aprender lenguas extranjeras y conocer el mundo. Es un hombre incapaz de asumir responsabilidades. Ignora su paternidad durante mucho tiempo. Es incapaz de mantener una relación seria. En él impera una especie egoísmo extremo e inconsciente que subvierte el amor.

El tercer vértice es Chantal. La niña crecerá sin padre y recién cuando llega su adolescencia comienza a tener un padre de fin de semana. Obviamente, la vida irregular de sus padres no le será indiferente.  

Catherine Corsini maneja todo este material con suma prolijidad y atención a los detalles, especialmente en lo psicológico. Los personajes enfrentan distintas situaciones en diferentes momentos que Corsini siempre maneja con buen criterio y credibilidad, aplicando un sentido común que le permite manejarse dentro de un rango que mantiene al espectador siempre interesado en lo que se le está contando.

La historia de un amor imposible resulta así en una tragicomedia muy atrayente que transcurre durante casi 40 años de vida de sus personajes demostrando que pueden cambiar las condiciones sociales y políticas pero las heridas del corazón no son fáciles de cerrar, sobre todo cuando las diferencias entre los personajes no solamente son de raza o de clase, sino fundamentalmente cuando el daño que se han hecho parece casi irreversible.

El film llama la atención sobre esta cuestión. La película se pregunta cuan profundos son los daños que provocamos inconscientemente afectando a los demás. Este es un film sobre los ellos, los otros, pero especialmente, sobre como nuestras conductas y actitudes egoístas, la inconciencia en nuestros procederes generan consecuencias en la vida de los demás.

Ver el film es como una bofetada a nuestro egoísmo, a que todo es perdonable sin medir las consecuencias, a esa forma equivocada de pensar que finalmente el tiempo todo lo cura. Incluso pareciera que no puede haber perdón... Las heridas del corazón siempre dejan cicatrices.

BLINDADO de Eduardo Meneghelli


UN FILM CONTUDENTE

Blindado es una nueva y muy interesante incursión de Meneghelli en el film de género. Lo hace través de una historia con un personaje monolítico, Luna (Gabriel Peralta), un conductor de un camión que transporta caudales y que en sus noches de insomnio, repite un sueño como pesadilla donde se ve a sí mismo conduciendo un auto donde en el asiento de atrás lleva a una mujer con un niño pequeño.
Esta pesadilla que altera el sueño de Luna es una clave de la película que juega como una premonición que el protagonista creerá poder hacer realidad a través de una relación incipiente que comienza con una compañera de trabajo, Selva (la brasileña Aline Jones) que casualmente tiene un hijo tal como Luna ve en su sueño.
Luna es un tipo cerrado, un solitario al cual le apasiona la cocina, y sobretodo, hacer empanadas que lleva al trabajo y comparte con sus compañeros de trabajo. Es un solitario que tiene un pasado que esconde y que también lo tortura. En Selva, una compañera de trabajo, ve no solo una posibilidad de tener una pareja, sino también hacer un acto de redención por algo que ocurrió en el pasado y lo tortura.
Meneghelli trabaja este material con suma inteligencia porque dada las características del personaje (conductor de un camión blindado), aprovecha esta situación para mantener al film dentro de la característica de un policial con algo de acción y bastante suspenso cuando en realidad lo que está narrando o más bien describiendo, es el comportamiento atípico de un hombre que arrastra una culpa y no puede encontrar su salvación.
Como consecuencia de ello, el film se va transformando de a poco y con suma sutileza pasa de una película de acción a la de un film intimista que utiliza el suspenso para desarrollar una historia de redención de características imprevisibles que lo vuelven muy atractivo.
Este film de Meneghelli tiene un mérito importante en su gran sinceridad. Acude a la nostalgia como atmosfera y a la narrativa pura y concreta, sin pausas, que va al grano y no se distrae en nada que no sea el relato que está desarrollando. Tiene un look del cine de otra época, posiblemente se inspira en el cine americano de los 70, concretamente en el policial y el western de directores como Donald Siegel y especialmente de Sam Peckimpah. La narrativa seca y directa del primero, y la atmosfera poética del segundo.
Completan el elenco Luciano Cáceres, Luis Zembroski, y Gonzalo Urtizverea como miembros de la tripulación del camión blindado. Es excelente la banda musical de Guillermo Pesoa, la fotografía de Gustavo Biazzi y el montaje de Juan Pablo Docampo y Guille Gatti. Un film muy parejo en todos su rubros.

domingo, 9 de junio de 2019

DOLOR Y GLORIA de Pedro Almodóvar


WARNING!!! EL COMENTARIO QUE SIGUE ES POCO OBJETIVO!!

Pedro, fílmate algo!. Qué no se te ocurre nada? Por qué no contás algo de tu vida íntima, que tenga que ver con la gran movida española de los 80? Te acordas, hermano, que bien la pasamos? ¿Y de tu primera película? Además, te hiciste famoso. Increíblemente, la gente fue a ver Pepi, Luci , Bom y otras chicas del montón! ¿Quién lo hubiera dicho? Y dos años después corrían a ver Laberinto de Pasiones. Qué años los ´80! Sobre el final de la década llegaron las Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios, Pedrito, y todo lo que filmaste después fue bien recibido! En los `90 ya te conocía todo el mundo y eras un director consagrado. Qué queres hacer ahora? 8 y Medio? Acaso te animas? Mirá que vos no sos Fellini!
Para qué lo abre dicho? Dolor y Gloria es el 8 y Medio almodovariano, licuado de acuerdo a los tiempos líquidos que estamos viviendo. Cuesta creer que un director consagrado como Pedro Almodóvar haga una película tan impúdica sobre sí mismo, mostrándose en una crisis creativa, enfermo, drogándose hasta el cansancio hasta llegar a un punto donde los médicos encuentran una solución a sus padecimientos, dan en la tecla, lo devuelven a la vida y chau pinela! A filmar otra vez! Con una gran suma de auto indulgencias, tenemos otro nuevo Almodóvar en cartelera.
Se podría decir que el film es la crisis existencial de un artista que en un pico de enfermedad, se hunde en la desesperación, y como llamada de auxilio retorna a sus viejos amigos en busca de apoyo, llegar al fondo acompañado, cuando vuelve a aparecer la luz, renace como una Ave Fénix volviendo de sus cenizas a una nueva plenitud creativa.
Almodóvar es Almodóvar, y aunque nunca se llevó la Palma de Oro en Cannes, igualmente es considerado un Gran Maestro del Cine. En el 2000, con Todo Sobre Mi Madre, ganó el Oscar a la Mejor Película Extranjera y en Cannes, la Palma al Mejor Director. Pero llegar a este “Dolor y Gloria” mostrándose como un director absolutamente decadente incapaz de superarse a sí mismo parece una broma de mal gusto, casi una tomadura de pelo al espectador. Creo que es la primera vez que un film de Almodóvar no me gusta e incluso me causa rechazo.
No obstante, debo reconocer que Antonio Banderas está impecable en su papel de Salvador Mallo, el presunto alter ego de Almodóvar. Compone la figura de un director enfermo, al borde de la decadencia, autodestructivo, incapaz de enfrentarse con la verdad aislándose en el mundo de las drogas donde su auto indulgencia lo puede todo, transformándose siempre en una víctima de los demás.
El film también cuenta la infancia del director. Estas escenas parecen de otra película, en la cuales se hace incapie en la importancia de la formación religiosa en aquella época. En ellas, Penélope Cruz compone la madre joven, mientras que más tarde, Julieta Serrano hace de su madre anciana, para que en una escena en el hospital, donde Doña Jacinta agoniza, el sentimiento de culpa del director pueda ser expiado. Hay otros dos papeles también destacables en el casting.  Asier Exeandía en el papel de Alberto Crespo, un actor importante en la vida de Salvador Mallo, y Leonardo Sbaraglia, un bisexual que ha sido el gran amor del director.
Dos colaboradores habituales de Almodóvar completan su equipo técnico dando jerarquía al producto. Jose Luis Alcaine en la fotografía, y el notable músico español Alberto iglesias en la música.
Creo que el tiempo colocará en su lugar a esta nueva obra del director. Hoy la veo como una película menor del gran maestro español. No creo que dentro de unos años pueda recordársela como una obra capital en su filmografía, aunque si recordaremos los esfuerzos de Antonio Banderas interpretando a ese director perdido entre la auto indulgencia, la enfermedad y la drogadicción tratando de salir y encontrarse con lo mejor de sí mismo. Muy lejos de Fellini y su “8 y ½”.

viernes, 7 de junio de 2019

EL ARBOL DE LAS PERAS SILVESTRES de Nury Bilge Ceylan


REGRESO A CASA


Lo primero que nos preguntamos cuando termina la película es si hacía falta invertir tres horas de cine para contar lo que acabamos de ver. Seguramente, por diversas razones, la pregunta quedará sin respuesta. No obstante ello, con tan solo hacernos la pregunta estamos cuestionando lo único que podemos cuestionar respecto a lo que hemos visto.
Pero vayamos al grano. Pocas veces el cine logra una profundidad de mirada como cuando detrás de las cámaras está este gran maestro turco. La película puede ser acusada de demasiado larga (ya marcamos la duración), de lenta (en cada escena el maestro se toma su tiempo), de hermética (hay varios temas dando vuelta y no se puntualiza en ninguno), pero está claro desde el vamos que con Bilge Ceylán hay que tener paciencia. Su cine es para degustar parsimoniosamente, disfrutando de cada momento y hasta de los silencios, y después, comenzar a pensar en lo que nos contó. Pero este es un film, básicamente, de diálogos.
Sinan, el protagonista del film, un joven de 18 años, vuelve a casa después de haberse recibido de maestro. Su propósito inicial es reencontrarse con su familia (padres y hermana) y amigos. También tiene un objetivo claro. Quiere ser escritor y está dispuesto a escribir su primer libro. Un libro de memorias y vivencias relacionadas con su pueblo, donde privará la poesía.
Bilge Ceylán desarrolla su film con su maestría conocida. Obviamente, se toma su tiempo, arma cada una de las escenas con largas conversaciones entre su personaje central y los miembros de su familia y los amigos del pueblo. Cada charla se irá transformando en una radiografía, un análisis de un estado de situación tanto material como espiritual, que va formando un diagnóstico, una opinión general sobre la situación familiar, y las relaciones personales del protagonista con cada miembro de su familia, con las autoridades religiosas del pueblo, con un escritor de éxito y hasta con una antigua novia conformando un cuadro de situación que termina por abarca todo.  
El film se va impregnando de un existencialismo en el que todos los personajes que transitan por la vida de Sinan y él mismo están convencidos, a pesar de las dudas que siembra el camino, que cada uno debe seguir su destino. El film termina siendo una sensible mirada sobre la vida de la gente común en el campo y en los pueblos vecinos, lejos de las grandes capitales y urbes hacinadas.
De esta manera, el gran director turco, muestra parsimoniosamente una aceptación del estado de las cosas, como si cada uno tuviera un destino escrito de antemano y no tuviera otra alternativa, que dedicarse a eso para lo cual ha nacido. Sinan mismo siente que debe ser un escritor, y contra viento y marea, sabe que tiene que intentarlo. Lo intenta pero fracasa. Toma conciencia que deberá volver al lado de su padre y seguir construyendo ese pozo de agua que tanto sacrificio significa pero le dará de beber a sus ovejas. Pero no abandona la idea de escribir un segundo libro.
Su padre es un maestro de escuela primaria. Sabe que ese es su destino. Vive pobremente en una casa rural, seguramente heredada de su familia, cuidando de sus ovejas. Pero también vive desafiando ese destino gastándose gran parte de su salario en apuestas que le permiten soñar que algún día podrá cambiar su vida. Pareciera un loco, una persona ganada por un vicio: el juego. Pero sin esa apuesta de cada día, la chatura de sus días le consumiría la vida. La apuesta es parte de un deseo insatisfecho de cambio.
En el film, nada es como parece ser. Como si la apariencia fuera una cosa y su sentido fuera otra. Hay una larga caminata con los religiosos del pueblo donde se cuestionan profundamente los preceptos que forman parte de los sermones de cada día. La escena comienza con una charla muy formal que va derivando hacia el humor en la medida que la conversación entre los amigos va cobrando confianza.
El director turco es dueño de una filmografía única. No hace cine para entretener a los espectadores sino para hacerlos pensar. Su cine es difícil de ver y de digerir, requiere paciencia y tiempo, pero finalmente el espectador termina por reflexionar sobre las ideas de Bilge Ceylán y de sus personajes. Tal vez este nuevo film del maestro turco esté por debajo del nivel de algunas de sus anteriores maravillas. No es Distancia, tampoco es Sueño de Invierno, por tan solo citar dos de sus películas que más me han gustado. No obstante, salí de la sala con mucho gustito a cine, con la sensación que no había perdido el tiempo, y con el sabor de que había disfrutado de un film muy lento, parsimonioso, existencial, siempre muy interesante.
El Árbol de la Peras Silvestres es un film contemplativo. Algo muy parecido a un cuadro, un cuadro en movimiento que contiene 8 o 9 viñetas que proponen una larga reflexión sobre la vida, la familia, la herencia, el destino, y los sueños. La conversaciones con su madre, con el escritor exitoso y la final con su padre son momentos sublimes, solo ubicables en la sensibilidad del cine de Bilge Ceylán.

martes, 28 de mayo de 2019

DOBLE VIDA de Oliver Assayas


FICCIÓN Y NO FICCIÓN
Esta película trata sobre la digitalización en la industria editorial, tratando el problema en forma de comedia ligera, con un toque de liviandad que oscila entre lo intelectual y el humor ingenioso.
El director francés Olivier Assayas (Nubes de Sils María, Las Horas del Verano, entre otras) reúne un elenco atractivo para dar vida a un par de parejas. Ellos son Leonard (Vincent Macaigne), su esposa Valerie (Nora Hamzawi), su amigo Alain (Guillaume Canet) y su pareja Selena (Juliette Binoche). Cada uno de ellos tiene una vida profesional relacionada con los medios de comunicación masiva: Leonard es un novelista semi-popular. Alain es su editor. Selena es una actriz con un exitoso programa de televisión, mientras que Valerie hace relaciones públicas para un político. También, como espectadores, somos testigos de cómo sus vínculos profesionales se convierten en personales.
Lo que interesa en el guión de Assayas son sus observaciones de cómo las formas modernas de comunicación afectan lo que cada uno hace en su trabajo. Libros electrónicos, redes sociales, blogs y programas de televisión son los nuevos ámbitos donde lo personal se encuentra con lo profesional. ¿Eso acaso anuncia el fin de la privacidad?
En este ámbito aparecen las novelas que Leonard denomina como “'Auto-ficción”, aquellas que tiene como base la propia vida del escritor. Esto, naturalmente, causa cierta fricción en el sentido de que todos sus conocidos pueden terminar siendo personajes de una novela de este tipo, y sobretodo, sus acciones.
Assayas es un cineasta ecléctico que ha hecho desde comedias de culto como Irma Vep, una moderna historia de vampiros a dramas personales como Nubes de Sils María, un drama intimista cuya protagonista es una actriz teatral en una crisis existencial. La inquietud que muestra en esta nueva comedia a veces se pierde en su naturaleza episódica, y en la falta de un enigma que implique una necesidad de resolución, lo cual parece a veces que la película va a la deriva. Pero esto es tan solo una apariencia. Assayas sabe perfectamente hacia donde se encamina y reconoce, y sin perder nunca el ritmo de comedia, que está desafiando con un modelo clásico de cine hablar sobre literatura y el valor de las palabras.
El desparpajo es lo que hace que Doble Vida sea una película agradable, su actitud hacia el romance, su aire de vodevil típicamente francés en el que reinan las aventuras extra matrimoniales y el cruce de parejas, hacen de ella un film siempre entretenido. Además de contar con un notable nivel actoral, en el que luce todo el elenco. El film nunca se acartona y en consecuencia, la trama se vuelve una comedia divertida. .
Desde su inicio, la película avanza a toda velocidad. Los diálogos son rápidos. Una distracción es fatal porque ello puede hacer perder el hilo de la película. El film utiliza ese ritmo y esa trama para reflexionar sobre un problema real. La digitalización. Es decir, el abandono del papel por los medios electrónicos.  
Cada vez se lee menos, y cuando se lee, la lectura se realiza a través de medios electrónicos y blogs. Los libros que se han puestos de moda están relacionados con la denominada “no ficción”, un tema que día a día acrecienta su audiencia. El film trata todo esto bajo lejos del discurso, bajo la forma de la típica comedia de enredos francesa.
Assayas plantea una discusión de temas de la actualidad en una forma no académica. No lo hace ni con un solemne discurso ni con un documental con opiniones de entendidos, sino a través de una comedia envuelta en una trama con algo de farsa, sexo y mucha inteligencia.
Si lo vemos así, el juego entre la no ficción y el uso de las palabras se vuelve un asunto muy interesante. En un plano del film, una conversación en una cena, resulta estimulante e intelectual. Pero en plano siguiente, vemos que el producto de aquella conversación es usada por el autor para escribir su libro de no ficción. Dado que nadie está libre de culpa, los personajes, comienzan a verse preocupados por no aparecer en un libro que pudiera desnudar sus intimidades. Uno de ellos afirma que cuando escribe “se siente mal”. Y su editor lo califica como "el peor vendedor” dado que vende menos porque “sus verdades” molestan a demasiado gente que termina por no comprar el libro. Ambos acuerdan que la no ficción son verdades escondida en un libro.
La realidad muestra que hay menos lectores, ha caído la edición impresa de libros, y que las formas digitales, junto a la popularidad de los blogs juegan en un debate de carácter generacional que produce un cambio / progreso respecto de las formas tradicionales. El hecho de que los libros y las bibliotecas se transformen en una reliquia del pasado es ciertamente una posibilidad pero que esos problemas, esas relaciones, esos personajes digitales tratados en forma de comedia es un gran acierto de Assayas, quien construye un film entretenido e interesante, evitando que la película se vuelva un discurso sobre una época. Por el contrario, Doble Vida es una comedia muy ligera que nos deja pensando.